Por favor, escúchame

comunicacionTuvo que morir un niño de una familia siria, que parecía un muñeco  arrojado en la playa de la ignominia, para que Europa comenzara a reaccionar frente al drama de los refugiados. Tuvimos que asistir a un dramático éxodo de personas huyendo de la guerra y la muerte para enterarnos de que reclamaban no un privilegio  sino un derecho elemental del ser humano.

   El ciudadano de la calle cada día tiene mayor conciencia de su desconexión con los poderes que los representan. La clase política se ha ido convirtiendo en los últimos años en un gueto cerrado y autosuficiente que da la impresión de trabajar para sí misma o para potenciar sus propios partidos y sacar provecho económico de sus puestos. La gran pregunta es si la democracia como sistema ha caído en una involución o está escuchando realmente las inquietudes de la gente.

El Teléfono de la Esperanza se ha venido preocupando desde su fundación de escuchar a los hombres y mujeres que lo marcan para pedir ayuda. Ha sido y es un hilo directo, humilde pero eficaz, con la soledad, el miedo, la tristeza, la desolación e incluso lo más grave, los intentos de suicidio de muchas personas. Dentro de su labor está el Día de la Escucha, que cada año dedica a un tema o un colectivo. Este año, ante la urgencia del abandono del pueblo que en general se siente víctima tanto de los gobiernos como de otras instituciones, el Teléfono quiere abrir su objetivo   y poner el acento en la escucha de la gente, la de la calle, la de los pueblos y ciudades que se ven sin un interlocutor válido que atienda a sus necesidades. Estas no solo  son las obvias que aparecen en las encuestas, como pueden ser el desempleo, los recortes o la urgencia de llegar  a fin de mes. También albergan otros deseos, sueños, angustias y frustraciones.

El Estado debe proveer a los derechos del ciudadano, entre los que están el de la salud física y mental en toda su extensión. Pero no  puede acudir de modo exhaustivo a la atención personalizada. De aquí que el Día de la Escucha de este año sea un llamamiento más universal, que nos afecta a todos.

Vivimos un mundo de individuos en apariencia hipercomunicados por Internet, teléfonos móviles y mil nuevas tecnologías, pero paradójicamente solitarios, que experimentan una vaga sensación de abandono y desarraigo. Se puede decir que asistimos a un nuevo fenómeno de difusa depresión colectiva, alimentada por los medios de comunicación.

La única vacuna para esta creciente enfermedad pasa por sembrar un pensamiento positivo, reforzar la información solidaria y alentadora, potenciar la vuelta a la naturaleza y los valores primigenios de la vida. Pero esa es una tarea que puede superarnos como individuos. Lo que podemos comenzar ya es a curarnos unos a otros mediante la escucha del que tenemos a nuestro lado. La tentación de querer convertir a los otros en oyentes de nuestras propia batallitas es demasiado frecuente. “¿Y a mí, quién me escucha?” es la pregunta obvia ante tanto robot parlante y apresurado de nuestro vertiginoso mundo.

Porque estamos tan acostumbrados/as a parlotear en medio de este bosque  ensordecedor de ruidos y palabras que tenemos que empezar de cero y volver aprender a escuchar, evitando la tentación de proyectar en todo mi “ego” con soluciones prefabricadas. Pues no hay mejor terapia que simplemente escuchar. Creo que fue Amado Nervo el que dijo: “Oír con paciencia es a veces mayor caridad que dar. Muchos infelices se van más encantados de la atención con que escuchamos el relato de sus penas, que de nuestro óbolo”. Lancemos el salvavidas que la gente demanda, nuestro tiempo dedicado en cuerpo y alma a la escucha.

 

2 Responses to “Por favor, escúchame”

  1. La tecnologia ha reducido casi a cero el contacto humano, no existe la comunicacion de persona a persona en la que haya un encuentro de miradas. Saber escuchar es un arte, que quien lo ejerce tiene que gustarle, muchos escuchan lo mismo que dejar un mensaje en una grabadora. Considero que la empatia es una de las cualidades que tiene que tener el que escucha sin prisa y una gran capacidad receptive. Muchas personas no necesitan consejos solamente ser escuchadas. La escucha es la catarsis que ayuda a liberarse de los problemas o ayuda a reafirmar su identidad como ser humano que cuenta. Nada resulta tan deshumanizador como la ausencia de contacto humano. Gracias Pedro por recordarnos, de no olvidarnos de “ser humanos”, combinemos bien el uso del whatsApp, Ipod con la atencion vigilante a los que sufren abandon e indiferencia.

  2. Me llamó la atención al visitar varios Templos en Paris que a la entrada, había pequeños despachos llamados Gabinetes de Escucha, en la mayoría había un laico sentado cuya misión era solo escuchar..
    Mi experiencia en las entrevistas que con los pobres tengo cada día, es que la persona a la que atiendo,escuchando con lo mejor de mi, ,al terminar, aunque mi intervención haya sido corta, me dicen: Gracias,vd. me ha entendido y me siento muy bien, todos sabemos la solución de nuestros problemas y solo necesitamos oídos que nos acojan y escuchen con amor.

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)