Cuaresma. Propuesta de encuentro on-line gratuito

Propuesta.

Todos estamos convencidos que están cambiando muchas cosas, en todos los aspectos de la vida y esto, especialmente a las personas adultas, nos está desorientando en gran medida. Despierta inseguridad, miedo, preocupación por el futuro de la vida personal, de la familia, de la sociedad, de la economía, de la religión, y un largo etcétera.

La pregunta del millón es ¿por dónde empezar para afrontar esta época de cambios “rápidos, profundos y universales”?

(más…)

Cuaresma- Pascua 2020

La Cuaresma, en los tiempos que corremos, es ciertamente más un tiempo de preguntas que de respuestas. A ello nos empuja la misma situación mundial por la que atravesamos y la situación socio-política interna.

De repente nos damos cuenta de que lo que está en juego no es ya el cómo sino el qué y el para qué de nuestras vidas.

La Cuaresma nos ofrece un tiempo de parada y reflexión: ¿adónde voy y a qué?, ¿cuáles son mis esperanzas y el sentido de lo que estoy viviendo? Esto es a lo que nos invitamos en este tiempo de Cuaresma: entrar en nuestro “desierto” y dejarnos acompañar por el Señor que, al paso de su vida, nos pregunta y nos fuerza a dar respuesta a nuestros interrogantes más profundos. (más…)

Fibromialgia. ¿La orilla? (y 7)

Ella está de vuelta.
De repente, cuando me sentía mejor.
Con su cortejo de dudas, en primer lugar, de olvidar las cosas hechas. Regresa, llena de preguntas, resentimientos gratuitos, la angustia que habita todo y nada. Regresa con sus desestabilizaciones.

¿Volvería a lanzar las estrategias de ataque para recuperar mi ser, estrategias de defensa con la esperanza de protegerme? Entonces pensé en una lectura del momento, a dos palabras de Alejandro Jollien con quien me reuní varias veces y que iban y venían a mí durante mucho tiempo: aceptación, abandono.

(más…)

Fibromialgia. La Oscuridad (6)

No hace mucho, caminando bajo el sol de una primavera generosa, descubrí una forma oscura cerca de mí.
“¿De dónde vienes?” me dice esta forma. “Yo vengo de un país sin sol.”
“¡Eso no existe!” respondí.
“Sí, te lo aseguro.”
“¿Cómo es eso posible si eres una sombra, necesitas luz para ver una sombra, no?”
“Ah, exacto, me ves como una sombra pero, de hecho, nadie puede verme.”

“Y aun así te veo.”
“Sí, es normal, tú me ves porque soy tu parte de la oscuridad. Yo soy lo que tú eres, escondes, enterrado y lleno de ellos y que vive ahí, junto a tu felicidad que, él, ilumina.”
Me quedé en silencio.

(más…)


Y el tiempo pasa, entre guerra y paz. La lucha incesante contra el otro que me quiere diferente y yo que me quiere otro. Un terrible combate, brutal como un conflicto mundial, despiadado y largo como una guerra irlandesa, anecdótica como una lucha tribal. El yo contra el ego, un yo que se niega y quiere volver a ser el mismo. Y algunos días está bien, el fruto de la costumbre hace que el dolor siempre presente sea más soportable. Y escribirlo me hace la palabra un señuelo. De hecho, me duele pero le presto poca atención. Y luego los otros días cuando el señuelo se muere y explota el mal, los males, como una procesión, desfilan.

(más…)

Nos unimos a la cumbre mundial del climal

Padre, creador y señor,entre pobres

enséñanos a vivir más sencillamente

para que todos sencillamente puedan vivir;

haznos austeros y cuidadosos

para que nuestra naturaleza la vivamos

en fraternidad y la gocemos en su esplendor

de gratuidad y belleza, (más…)

Adviento – Navidad 2019

Os ofrecemos, aquí abajo, material para celebrar la liturgia (y la vida) de este tiempo de Adviento y Navidad que se nos avecina.

Dentro del ciclo anual de celebraciones, el final del otoño es el momento del año para prepararse a lo que vendrá: La Luz, La Vida.

Tratando de recuperar el ritmo celebrativo ancestral de la vida más allá de compras y fiestas de consumo, el Adviento es un tiempo de espera. Igual que el embarazo, es un tiempo de interioridad, donde algo va creciendo en lo oscuro y protegido del vientre materno.
Adviento nos llama a mirarnos por dentro; a descubrir aquello que ya no nos sirve, para dejarlo ir; a descubrir la vida que late buscando salir a la luz…
Este mirarnos por dentro, es un activo silencio creador que camina; un vientre fértil que incuba amor activo, respeto activo y concordia activa.

(más…)

Fibromialgia: ¿Y vosotros hijos? (4)

Me costó mucho expresarles mi dolor. Un padre es un hombre fuerte, ¿no? En todo caso, esta es una de las facetas de mi preocupación: ¿cómo, ante vosotros, mostrarme limitado, reconocerme menos fuerte, más vulnerable? Aún hoy me siento ridículo por no haberme expresado con tanta sencillez. Escondido, protegido por altas murallas, me sentía fuerte ante vosotros tres.

En nuestra vida de pareja, ha sido un largo camino el desnudarme ante Christine, mostrarme en la verdad de mis límites. Poco a poco, el camino de nuestra vida en común nos ha hecho seguir senderos sobre tierras cada vez menos protegidas, exponiendo a nuestros dos seres a la simplicidad de las estepas del Gran Norte: no un árbol detrás del cual esconderse, no una brecha donde refugiarse en caso de fragilidad, no una pared para excusar una debilidad. A menudo hoy caminamos en plena exposición. Y esto libera. (más…)

Fibromialgia: ¿Y Tú, compañera de mi vida? (3)

Hay otra persona con la que comparto la vida. La compañera de los días, para lo mejor y para lo peor. Cuando me preguntas cómo me siento, me irritas tanto que tu pregunta me recuerda mi dolor. Y si por desgracia si no lo pidieras, te gravaría con un impuesto de indiferencia. Imposible hábitat que este antiguo castillo sonriente y vivo, hoy triste y feo.

(más…)

Fibromialgia: entonces ¿cómo reaccionar ante la invasión? (2)

Como el “país” está ocupado, se presenta una alternativa: sufrir o reaccionar. Soy de un temperamento que reacciona espontáneamente a las situaciones. ¿Pero cómo reaccionar ante lo inesperado, lo desconocido, lo no comprendido? Porque entre el momento en que la ocupación dolorosa comenzó y el momento en que se diagnosticó el mal (o los males) pasaron semanas, meses y años.
Primero está el estupor, la incredulidad, el “no es verdad” seguido del “no es posible” y muchos otros “no es…”. Está el fatalismo, el sentimiento de injusticia. La rebelión. La rebelión es un poco como una fuerte ira: todo el mundo está atrapado en el fuego de su tiro, cercano o lejano, amigo, enamorado. Me suelto. Y mucho peor para el daño colateral. Y eso no cambia nada, sólo hace un poco de bien, pero es fugaz. Detrás de la rebelión está la pasividad. “¿Qué quieres que haga?” “¡Qué es lo que quieres, si es así!”
(más…)