Compartir nuestras búsquedas

Convivencia del GPB a BrialmontBrialmont

27 a 31 de Julio

A pesar de la ausencia de Lucas, mi amigo y compañero de la comisión para actualizar las Ejercitaciones, he podido que yo participara en la convivencia de verano del Grupo Promotor Belga, a finales de julio. Ciertamente he tenido que superar la duda de si sería oportuna y conveniente, condicionada además por una cirugía menor que tuve que pasar dos semanas antes y, finalmente, la pandemia del coronavirus que acrecentaba mis temores.

El encuentro tuvo lugar en el monasterio de Brialmont (Lieja), en un lugar singular, un clima y ambiente muy propios para entrar dentro y compartir con las personas. La acogida, por parte de las personas del grupo belga, fue la adecuada a los tiempos en los que tenemos que guardar las distancias espaciales que, a pesar de las mascarillas, veía la mirada de complicidad y los gestos de los brazos abiertos, que mi hicieron sentir como en casa.

Después de una breve presentación y saludo, iniciamos con la oración comunitaria, que expresaba que nos sentíamos convocados por el Espíritu de Jesús en el camino de compartir nuestras búsquedas.

A continuación tuvo lugar un tiempo amplio en el que compartimos el momento actual de cada persona presente en su contexto. Esto nos permitió acogernos en la singularidad que cada persona vive, para mejor comprendernos. Después se pasó a la evaluación de lo vivido y realizado en el transcurso del año.

El segundo día se dedicó a un proyecto en su primera fase visible. El GPB ha sido siempre muy sensible a promover la “humanización” como base de la evangelización, dado el contexto de secularización de la sociedad europea. A este respecto hace unos años promovió una exposición de fotos como desafío de humanización. Más recientemente viene dando pasos para promover dicha humanización, a través de un film. Tuvimos la ocasión de ver su primera visualización, a la que queda un proceso de mejora para poder difundirla. Con el film el GPB quiere avisar, despertar, alertar, concienciar del colapso, la indiferencia, del dejarse llevar… de la sociedad actual, considerando que puede ser un medio para desbrozar el terreno para la propuesta de humanización que queremos ofrecer desde el Servicio del MMM.

Finalmente se dedicaron dos días y medio, con una tarde de paseo evitando todo posible contacto del cobit 19, a elaborar el plan, con su correspondiente programa, del GPB a partir de las líneas de acción que se propusieron en la asamblea general (Cenáculo) de 2019 en Roma.

El GPB es consciente que hay que renovar la manera de realizar el plan y programa del grupo. Creo que está en esa búsqueda. Hay que tener presente que el plan y programa obedecía más a una manera de “hacer” (proyectos), que a una manera de “ser”, que necesita traducirse en “un estilo de vida” personal y de grupo. Los Itinerarios nos han centrado en la espiritualidad, que prevale a la pastoral, y que atiende más a las motivaciones y la vida de las personas y sus relaciones. Estamos viviendo un pasaje de un “Servicio de Animación Comunitaria”, a un “Servicio de Animación Espiritual”.

Agradezco al GPB, y a cada persona en su singularidad, la posibilidad y la libertad que he sentido de compartir la búsqueda, que desde hace años venimos compartiendo los dos grupos locales, el belga y el español, de actualizar las Ejercitaciones.

Nacho González