SILENCIO, POR FAVOR






El reloj marcaba las cinco y media de la madrugada. Asomada a la ventada de la cocina con un vaso de agua en la mano, contemplé la luna llena en todo su esplendor, al tiempo que escuchaba el sonido del silencio en la gran ciudad. De vuelta a la cama pensé: “¡Qué bien vendría un […]