Quién soy

Xabier Pikaza Nací en la posguerra española (Arrugaeta, Orozko, 1941), hijo de un marino de gran amplitud cultural (conocía casi todos los mares) y de una maestra  sancionada tras la guerra del 1936/1939. Tuve la fortuna de pasar mi infancia entre el caserío del abuelo, con el vasco como primera lengua, y en el exilio de las cabañas pasiegas, en el alto Ríomiera, donde aprendí el castellano, en el entorno de algunos de los últimos pastores nómadas de vacas de Europa. Murió mi padre en el año 1953 y desde entonces supe que Dios no escucha al modo humano las plegarias de una madre con seis hijos pequeños. Por dolor y vocación, por búsqueda y gracia, me hice mercedario (1956) y presbítero (1964), y eso he sido hasta el 2003.Culminé mis estudios de teología en Salamanca, con una tesis sobre Trinidad y Caridad en Ricardo de San Víctor (1966) y me especialicé en el Instituto Bíblico de Roma, doctorándome también en filosofía con un trabajo sobre El trasfondo filosófico de la exégesis de R. Bultmann y O. Cullmann (1972), que me situó en la línea de la hermenéutica existencial, unida a una visión liberadora del evangelio. De 1973 a 1984 fui Profesor Numerario de Dogmática en la Universidad Pontificia de Salamanca. De 1984 a 1989 me obligaron a abandonar la enseñanza oficial, pues no obtuve el «nihil obstat», por cuestiones teóricas de tipo cristológico, mariológico y pneumatológico. De 1989 a 2003 volví a Salamanca, como Catedrático de filosofía y fenomenología de las religiones, pero el frágil equilibrio con la jerarquía se rompió en junio de 2003 y tuve que abandonar la Universidad Pontificia.  De esa forma, me integré de nuevo en  la vida “privada” dentro de la Iglesia. Renuncié a los ministerios y a la vida religiosa institucional, descubriéndome así cristiano  a secas, y encontré a Mabel (y ella me encontró) e hicimos un proyecto de vida en matrimonio, casados por la Iglesia, en la que queremos estar y estamos gozosamente. Toda la vida ha sido para mí un regalo, y estos últimos años un regalo especial, para la contemplación y la ternura, para la calma interior y la reflexión compartida, con Mabel, discípula de Teresa de Jesús y de Isabel de la Santísima Trinidad.           Terminada mi labor académica oficial he querido volver de manera más directa a la lectura del evangelio, dentro de una cultura en crisis. No pertenezco a ninguna escuela, pero me siento muy felizmente inmerso en la tradición católica de la iglesia, a pesar de algunas pequeñas diferencias de matiz. Soy vasco de raíz y escribo en la lengua de Castilla, donde habito, pero mi pensamiento deriva sobre todo de  las Escritura judías y cristianas, que me han permitido entender algo mejor los problemas básicos de una humanidad amenazada por la opresión y exclusión de gran parte de sus gentes. Me interesó desde el principio la lectura comprensiva (razonada) de los textos, en la línea de los grandes exegetas antiguos (Filón, Orígenes…) y eso me llevó a estudiar y destacar los valores teológicos  de la Biblia, de manera que he intentado que ella sea espacio de reflexión común y encuentro liberador. He dejado (=me han «invitado» a dejar) la institución académica y jerárquica, pero no me encuentro aislado. Somos muchos los que, en perspectivas confesionales (protestantes, católicas…) y no confesionales, estamos descubriendo algo que la exégesis antigua (judía y cristiana, protestante y católica) sabía por con-naturalidad creyente: que la Palabra de Dios sólo es verdadera en la medida en que se vuelve fuente de verdad compartida y de gracia, desbordando el nivel de la pura justicia legal. Desde ese fondo he querido elaborar la teología, no como un oficio, ni tampoco como un arte de sobrevivir, sino como una forma de expresar la fe cristiana, desde el contexto de la vida, con amigos y compañeros, estudiantes y colegas, a quienes debo lo mejor de mí mismo, en línea de fe y justicia, de comunicación y gozo, de fundamentación y apertura eclesial[2].           [1] Visión de conjunto de mi vida y labor intelectual en Las siete palabras de X. Pikaza, PPC, Madrid 1997. Cf. J. Bosch (ed.), Panorama de la teología española, Verbo Divino, Estella 1999, 499-516;  Diccionario de teólogos contemporáneos,  Monte Carmelo, Burgos 2004.   [2] Lógicamente, mis obras básicas tratan de la Biblia: Los Orígenes de JesúsLa Madre de JesúsEvangelio. Vida y Pascua de JesúsLa Nueva Figura de JesúsPara leer el Evangelio. Lectura de MarcosGuías del Nuevo Testamento. Apocalipsis Fiesta del pan, fiesta del vino. Comida humana y eucaristía.