El “perfil protestante” de Vicente Ferrer

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¿Fue Vicente Ferrer protestante? Evidentemente, no puede decirse que Vicente Ferrer haya sido un cristiano protestante. Al menos, no en el sentido estricto y religioso del término. Pero la biografía de este ex sacerdote católico, miembro de una orden religiosa – la Compañía de Jesús – que fue baluarte del movimiento de Contrarreforma fundado por el vasco Ignacio de Loyola, nos ofrece, paradójicamente, un buen número de ‘episodios protestantes’, que han formado parte de su intensa y larga vida, y que poca gente conoce.

Fuente FEREDE.-

Todos le rinden honores, mientras Roma calla, y Rouco también.

Mucho se ha hablado en estos días de la extraordinaria obra humanitaria desarrollada por este catalán que renunció a su patria, adoptando la nacionalidad india, cuando comprendió – según su propio testimonio – que las transformaciones de los pueblos tenían que producirse desde adentro, y no venir impuestas desde afuera.

Tras su fallecimiento, a los 89 años de edad, después de medio siglo ayudando a los más pobres, deja una obra relevante, de cuya ayuda dependen 2,5 millones de personas en Anantapur, India.El impacto de su muerte ha impulsado la movilización en la red para que el Premio Nobel de la Paz de este año sea para la Fundación Vicente Ferrer.

Subrayan, quienes promueven esta iniciativa, que “en un mundo condicionado por el sistema de pesas y medidas de los intereses políticos de los estados y las grandes alianzas, la Fundación Vicente Ferrer es un ejemplo de transversalidad, desinterés y combate diario por el bien común. Por encima de las barreras culturales, los prejuicios, la marginación que sufren los dalits (intocables), tenidos por seres sin casta, Ferrer y sus colaboradores han sembrado la cultura de la igualdad y el respeto a los seres humanos. Más allá de la dualidad extrema de la sociedad india, han puesto al alcance de los más desfavorecidos instrumentos para que superen la pobreza extrema”.

La noticia de su muerte ha tenido un notable eco mediático en todo el mundo y en particular en España, donde en 1998 fue galardonado con el Premio Príncipe de Asturias de la Concordia. Han sido muchas las palabras de reconocimiento y admiración que han homenajeado su persona y su obra, entre ellas las del presidente del Congreso José Bono, quien, junto a la portavoz del Partido Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, viajó a la India para asistir a los actos fúnebres.Tamaño eco mediático hace que el silencio de la Iglesia católica romana contraste de forma mucho más llamativa. El popular padre Ángel, fundador y presidente de Mensajeros de la Paz, se refirió a la figura de Ferrer en términos elogiosos y amistosos, pero ha sido casi la excepción. El ex jesuita ha sido ‘una piedra en el zapato’ para el Vaticano, y en particular para la Conferencia Episcopal Española; por eso callan.

Datos biográficos

Vicente Ferrer nace en Barcelona (España) el 9 de abril de 1920. Durante su juventud, entra a formar parte de la Compañía de Jesús con la ilusión de cumplir su mayor deseo y vocación: ayudar a los demás. En 1952, llega a Mumbai como misionero jesuita para completar su formación espiritual, y allí mantiene su primer contacto con la India. A partir de ese momento, dedicará el resto de su vida a trabajar para erradicar el sufrimiento de los más pobres de ese país.

Pero su labor genera suspicacias entre los sectores dirigentes, que ven en él una amenaza a sus intereses y consiguen una orden para expulsarle del país. Ante este hecho, más de 30.000 campesinos, secundados por intelectuales, políticos y líderes religiosos, se movilizan en una marcha de 250km para protestar por la orden de expulsión.En una entrevista con Ferrer, la entonces primera ministra Indira Gandhi reconoce su gran labor, comprometiéndose a buscar una solución y enviando un telegrama con las siguientes -salomónicas- palabras: “El padre Vicente Ferrer se irá al extranjero para unas cortas vacaciones y será bien recibido otra vez en la India.

“En 1968 sale del país y regresa a España. En 1969, vuelve a la India y se instala en Anantapur (Andhra Pradesh), uno de los distritos más pobres del país, para continuar su lucha por los más desfavorecidos.

Episodios protestantes

Es en la India donde se producen algunos ‘episodios protestantes’ en la vida de Ferrer, que son poco conocidos, pero que están bien documentados. Por ejemplo, la primera casa que alquila Ferrer en Anantapur, es propiedad de un indio protestante, simpatizante del trabajo de Ferrer, que le dio todo tipo de facilidades para alquilarla.

El periodista Alberto Oliveras relata una anécdota singular ocurrida en esta casa, que el propio Ferrer interpretó como “…un mensaje de la Providencia”:”La primera visita (de Ferrer, a la casa recién alquilada) fue memorable… Se encontró con una sala espaciosa, sin tabiques, totalmente vacía, con los muros de ladrillo a la vista, y sin pintar. Vicente penetró en esa habitación vacía y de repente se dio cuenta de que el vacío no era completo. En la pared desnuda, colgando con una chincheta, había un cartel que decía: ‘ESPERA UN MILAGRO’…”.

Cuando, poco después, necesitó EL MILAGRO para construir pozos de agua en Anantapur, sólo y sin recursos económicos, Ferrer acudió a ‘un amigo’, el director de la organización protestante llamada CASA, que recibía trigo americano. Le propuso su plan: ‘trigo a cambio de pozos’. El director aceptó. Oliveras cree que los protestantes, “estimulados tal vez porque fuera un católico tan polémico como Ferrer el que llamara a su puerta, se volcaron”.

En cualquier caso, los vagones de trigo inundaron Anantapur, y miles de pozos fueron construidos de forma admirable. Allí nació la Rural Development Trust, la organización de desarrollo – científica y espiritual – apolítica y aconfesional, fundada por Ferrer.

Renuncia a los votos sacerdotales

 

Su separación de la Compañía de Jesús no fue producto de una decisión tomada de la noche a la mañana, sino consecuencia de un proceso de distanciamiento progresivo y natural, entre una institución religiosa burocratizada, con limpias oficinas en Bombay, y un idealista romántico que pretendía vivir el evangelio entre las castas más pobres y marginadas de la India, metiéndose en su sucia e infecta realidad para intentar transformarla.

La tensión se volvió insostenible, en parte por cuestiones administrativas (Ferrer se quejaba de que la Compañía le retenía parte del dinero que los donantes españoles daban para su obra, que tenía necesidades apremiantes), pero también ideológicas.

Aunque sus conflictos no eran de naturaleza teológica, como en el caso de los reformadores protestantes, sino principalmente éticos, y también estratégicos.Ferrer había comprendido que los pueblos no quieren paternalismos, conmiseración ni caridad, por eso arrinconó los métodos tradicionales de la misión, por obsoletos. Fue el primer desacato.

Otro motivo de discordia era el posicionamiento frente a las demás religiones: “¿Cómo se puede estar delante de un hindú, un budista o un musulmán, creyendo poseer la verdad absoluta, sin darle ninguna oportunidad de convencerte? Es una falta de caridad…”, decía.

Así que, mientras la Compañía le criticaba por no esmerarse en ‘conseguir conversiones’, para él las prioridades eran bien distintas. En marzo de 1970, Ferrer presenta la petición formal para ser dispensado de sus votos religiosos y de sus obligaciones como sacerdote, y ser ‘reducido’ al estado ‘laical’.

El 30 de ese mismo mes, deja de pertenecer a la Compañía de Jesús.No hubo bulas condenatorias ni se quemó a Ferrer en esfinge, como sucedió con los reformadores protestantes. Eran otros tiempos, y la Compañía se limitó a lamentar el hecho, con la deportividad de un club de fútbol que se resigna a la marcha de una de sus estrellas más mediáticas: “Su trabajo fue ejemplar. Lamento que se haya separado de nosotros”, reconocía entonces el jesuita Pedro Arrupe.

Boda protestante

Casi un año antes, el 4 de abril de 1969, Ferrer había formalizado su matrimonio con la periodista inglesa – de confesión protestante – Anne Perry, de 23 años de edad (él tenía 48). Y es aquí donde se produce otro importante ‘episodio protestante’ en su vida, que él mismo describe en primera persona en el libro de Oliveras:”Cuando Anne volvió de Bombay, decidimos casarnos… No podía dejar de pensar en todos los que se iban a rasgar las vestiduras, los que lo verían de una forma mezquina, como una vulgar cuestión de faldas… Nos casó un pastor protestante, porque los católicos no querían hacerlo.

Él me dijo unas palabras proféticas: “Anne va a ser el ángel que te va a proteger y a ayudar en toda tu vida”.Los sentimientos que expresan sus palabras, parecen un calco de los de tantos sacerdotes católicos, convertidos al protestantismo, que debieron soportar comentarios humillantes y sospechas acerca de la autenticidad de su conversión religiosa.

“Si Dios lo quiere, yo lo quiero”

“Lo único que certifico es que esa Providencia existe”, afirmaba Ferrer ante la insistencia del periodista, que intentaba indagar en las creencias religiosas del ex sacerdote jesuita. “Defíname entonces en pocas palabras a esta Providencia que siempre le acompaña”, insistía… La respuesta de Ferrer entonces es clara: “La Providencia, claramente, es el Dios misericordioso, la bondad última, haciéndose presente en este mundo”.Podría decirse de Ferrer que ante todo fue un humanista. Pero, con igual rotundidad, podría afirmarse que, ante todo, fue un creyente. Heterodoxo, tal vez, pero creyente. “Cuando me preguntan: ¿Cree usted en el cielo?, respondo: Si Dios quiere el cielo, yo también… Y lo mismo digo del Infierno, el Karma, o la reencarnación… Si Dios lo quiere, yo lo quiero; y si Él no lo quiere, yo tampoco”. De este modo resumía él mismo sus convicciones religiosas.Más allá de las polémicas, lo que hoy nadie discute es la importancia de su inmensa obra humanitaria y su compromiso ejemplar con los más desfavorecidos de la India. Y resulta interesante, desde nuestra perspectiva particular, observar el papel importante que jugaron en su vida y en su obra, su amistad y compañerismo con pastores, empresarios, médicos y voluntarios protestantes. ¡Qué diría San Ignacio de su ex discípulo!

Fuente: ‘Vicente Ferrer. La revolución silenciosa’, Alberto Oliveras, Ed. Plantea, año 2000. | Fundación Vicente Ferrer | Redacción: Jorge Fernández, Noticias FEREDE

9 Responses to “El “perfil protestante” de Vicente Ferrer”

  1. No sé que diría San Ignacio pero tenemos lo que dijo San Pablo en la Primera Carta a los Corintios, 3:
    “Yo soy de Pablo”, y el otro: “Yo de Apolo”, ¿acaso no estáis procediendo como lo haría cualquier hombre?

  2. Muy buen “protestante” este cristiano Ferrer. ¿No pensáis igual?

    Pero no sólo “protestó”, se puso manos a la obra. Así se hace Reino.

  3. Ojala todos los católicos fueramos tan “protestantes”, tan tolerantes y generosos como lo fue Vicente Ferrer. Parece que no, parece que somos mucho más retorcidos y de segundas intenciones, pero eso sí, muy católicos. A mucha honra.

  4. Vicente Ferrer se ha convertido por derecho propio en un hombre universal, cuyos valores y trabajo en favor de los más desfavorecidos se ha convertido en patrimonio reconocido de todos. Es normal que los protestantes quieran aportar su granito de arena a su figura y que intenten también tomar algo prestado de ella. Lo importante es su reconocimiento internacional, que no de la Iglesia católica institucional, desgraciadamente

  5. Creo que entre los posts de 21 y los comentarios de los blogeros, casi ya se ha dicho todo de Vicente Ferrer y desde aqui le hemos hecho nuestro particular homenaje. Me parece anecdótico el hecho de su cercania a los protestantes, budistas, hindues… era un hombre universal. Lo que si me parece relevante es que nunca dejo de ser un hombre de Dios y un idealista. Quizá hubiera sido diferente con el generalato de Arrupe que transformó tanto y para bien a la Compañia de Jesús.O el amor a Anne marcó el cambio definitivo. Pero al final, todo se resume en su vida en el amor a los demás, fue un fiel testigo del más rotundo San Agustín: “Ama y haz lo que quieras. Si callas, callarás con amor; si gritas, gritarás con amor; si corriges, corregirás con amor; si perdonas, perdonarás con amor. Si tienes el amor arraigado en ti, ninguna otra cosa sino amor serán tus frutos.”
    La jerarquia como siempre impresentable, alejada, y falta de caridad. Sola se retrata.

  6. Quiero agradecer a Trastevere por haber dedicado 4 posts al fallecimiento de Vicente Ferrer, con la seriedad y respeto que caracteriza al blogger, dándonos a los lectores la oportunidad de dedicar a este gran hombre, con la participación, nuestro homenaje y despedida particular.
    Quiero resaltar esta actitud porque da medida de la nobleza del autor, a diferencia de la ridícula pose del pájaro empavonado que aupado en su torre de oropel, desde la solo sabe criticar al prójimo y velar por la pureza de las formas y las apariencias, no ha hecho ni mención del triste suceso. Aunque para decir eso tan típicamente suyo : ” Si dijera que lo he sentido mucho, o algo, mentiría. Tampoco es que me alegrara. Me es igual.”, más vale que se quede callado.

  7. bueno por el señor ferrer y los catolicos seguiremos apoyando la obra buena de cualquier persona de buena voluntad se catolico protestante o el cmino que siga viva la iglesia catolica

  8. El hombre puede hacer obras buenas y malas. Solo por la gracia de Dios este ser humano estuvo llamado hacer el bien y extender el amor y la justicia entre sus semejantes. No sé si se sentiría religioso, desde luego católico romano, no, pues él mismo se salió de la orden jesuitica.
    Además se usa mal la palabra “católico”=universal. Tendría que hablarse de “papistas” o “reformados”. Hoy como hace años es difícil comulgar con las doctrinas de la ICR que, algunas son antibíblicas y satánicas (idolatría, papado, purgario etc). Me gusta congeniar con aquellos que tienen conocimiento de la Palabra de Dios y la ponen en práctica = Ferrer.

  9. Me pregunto: ¿cuándo y quién autorizó casarse a un sacerdote? y encima por un pastor protestante. ¿Cuándo cómo y quién autorizó renunciar los votos a un sacerdote católico y seguir siendo sacerdote católico? . ¿Cómo es que así celebrara la Misa? ¿O no lo hacia? Si su opción fue preferencial por los pobres que hizo muy, muy bien … ¿No se olvidó de la principal “misión” de evangelizar? ¿Fue,en fin, misionero católico…? ¿Cómo pudo consagrar con tan gravísimos errores encubiertos so capa de caridad? ¿Vio en los pobres a Cristo? ¿ Tiene algún parangón con la santa madre Teresa de Calcuta, monja católica? ¿A qué jugaba? Creo que un sacerdote católico no puede ser “solo la buena persona que era y olvid
    arse… del resto”.

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