El delito es clerical, a propósito de las nuevas normas sobre los delitos más graves

Scicluna y Lombardi web…”Pues bien, lo que era servicio se ha convertido en delito, y uno de los más graves. Hay que decirlo claramente: el delito es clerical. La vieja tradición de la sumisión de la mujer persiste en medio de la involución eclesial. Algo no va bien en el rumbo de la Iglesia. ¿Dónde queda la renovación conciliar? ¿Dónde queda el diálogo ecuménico? Una vez más, es preciso revisar la propia tradición a la luz de la Escritura”…

Madrid, 26 de julio de 2010 (Por Trastevere).- El responsable y fundador  de la Comunidad Ayala en Madrid, Jesús López Saéz , acaba de publicar un análisis de la reforma de las normas sobre los delitos más graves, en el que condena, como han hecho ya distintos foros, que en esta reforma dirigida fundamentalmente hacia los casos de pederastia, se haya elevado el castigo para la ordenación de mujeres como sacerdotes, a la pena de excomunión.

Por su actualidad e indudable interes reproduzco este artículo:

El delito es clerical         

Se esperaban nuevas normas vaticanas para afrontar los delitos de pederastia clerical. La Congregación para la Doctrina de la Fe ha publicado el pasado 15 de julio el documento titulado “Normas sobre los delitos más graves”. Según el portavoz vaticano, Federico Lombardi, lo que se publica es “un texto jurídico oficial actualizado, válido para toda la Iglesia”. Ahora bien, ¿de qué delitos se trata?, ¿cuáles son? 

Son delitos contra la fe (art. 2), contra el sacramento de la Eucaristía (art. 3), contra el sacramento de la Penitencia (art. 4); contra el sacramento del Orden: “el delito más grave de la atentada ordenación sagrada de una mujer” (art.5), la pederastia clerical: “el delito contra el sexto mandamiento del Decálogo cometido por un clérigo con un menor de 18 años” (art. 6).

Entonces ¿se equipara el delito de la pederastia clerical con la ordenación de mujeres? El Promotor de Justicia de la Congregación, Charles Scicluna (en la foto a la izquierda, junto al portavoz vaticano), afirma que “ambos temas son tratados en un mismo documento, pero esto no quiere decir que se les ponga al mismo nivel o se les dé la misma gravedad”.

En cualquier caso, se incluye la ordenación de mujeres entre los delitos más graves, junto a la pederastia. La norma no sólo sorprende, suscita perplejidad y escándalo. En el diálogo ecuménico se afirma cada vez más que no hay razón teológica alguna para continuar excluyendo a la mujer del ministerio ordenado, desde dignidad humana y cristiana común.

No sólo el varón, también la mujer es imagen de Dios: “Creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los creó” (Gn 1,27). En Cristo, dice San Pablo en la carta de la libertad cristiana, “ya no hay judío ni griego, ni esclavo ni libre, ni hombre ni mujer” (Ga 3,29).

La igualdad fundamental de todos es una señal de nuestro tiempo, tan fácil de percibir como el tiempo que se avecina (Mt 16,3), una señal asumida por el Concilio Vaticano II como acción del espíritu de Dios en nuestro tiempo. Por tanto, “toda discriminación en los derechos fundamentales de la persona, ya sea social o cultural, por motivos de sexo, raza, color, condición social, lengua o religión, debe ser vencida y eliminada por ser contraria al plan de Dios” (GS 29).

En el Evangelio lo que cuenta es servir: “El que quiera ser grande entre vosotros que sea vuestro servidor” (Mt 20,26). Los dirigentes de las primeras comunidades no se llaman “sacerdotes”. En realidad, rechazan ese nombre que suscita equívocos. No quieren ser como los sacerdotes judíos ni como los sacerdotes paganos. Como las sinagogas, las primeras comunidades están dirigidas por “ancianos” (Hch 20,17), llamados también “vigilantes” (20,28), “vigilantes y servidores” (Flp 1,1).

No se trata de una función común (vigilar, supervisar, servir), sino de una función profética y evangélica, como la de Jesús, que asume la figura del “siervo” (Is 53): “el hijo del hombre no ha venido a ser servido sino a servir” (Mt 20,28). De una forma especial, los dirigentes de las primeras comunidades han de estar “en vela” como el dueño de la casa (Mt 24,43), han de ser “el siervo fiel y prudente”, a quien el señor pone al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo (Mt 24,45).

Antes de que se estableciera el escalafón jerárquico (obispos, presbíteros, diáconos), los dirigentes son vigilantes (epíscopos), ancianos (presbíteros), servidores (diáconos, ministros). Servidora es Febe, dirigente eclesial, a quien San Pablo presenta con estas palabras: “Os recomiendo a Febe, nuestra hermana, que está en el ministerio de la iglesia, que está en Cencreas” (Rm 16,1).

Pues bien, lo que era servicio se ha convertido en delito, y uno de los más graves. Hay que decirlo claramente: el delito es clerical. La vieja tradición de la sumisión de la mujer persiste en medio de la involución eclesial. Algo no va bien en el rumbo de la Iglesia. ¿Dónde queda la renovación conciliar? ¿Dónde queda el diálogo ecuménico? Una vez más, es preciso revisar la propia tradición a la luz de la Escritura. 

http://www.comayala.es/index.php?option=com_content&view=article&id=212:en-portada&catid=1:ultimas-noticias

Jesús López Sáez, 24 de julio de 2010.

Para quienes no conocen la Comunidad Ayala y a su responsable, les ajdunto las siguientes notas tomadas de su página web:

JESUS LOPEZ SAEZ nació en Aldeaseca (Avila), el 12 de abril de 1944. Es sacerdote, responsable de la Asociación Comunidad de Ayala de Madrid, que promueve la renovación eclesial mediante la creación de grupos y comunidades. Es inspirador de otras asociaciones semejantes, así como de la Fundación Betesda, que tiene como fin el desarrollo integral de minusválidos físicos y psíquicos.

Licenciado en Filosofía y Letras, en Teología y en Psicología, ha sido colaborador del Secretariado Nacional de Catequesis (1973-1978), responsable de Catequesis de Adultos en el mismo Secretariado y miembro del Equipo Europeo de Catecumenado (1978-1986). Participó en la elaboración del catecismo Con vosotros está y, de forma especial, en su Guía Doctrinal (1976), de la que es autor material. Ha colaborado con el Departamento de Pastoral de la Salud, de la Comisión Episcopal de Pastoral (1986-2006). 

Entre sus artículos y publicaciones, cabe destacar: España, país de misión (1979), Escuchar la Palabra, objetivo catecumenal (1983), Proyecto catecumenal I y II (1981-1983), La incógnita Juan Pablo I (1985), La renovación eclesial (1987), Se pedirá cuenta. Muerte y figura de Juan Pablo I (1990), El día de la cuenta. Juan Pablo II a examen (2002 y 2005), Memoria histórica ¿Cruzada o locura? (2006). Ha colaborado en Los comienzos de la fe (1990), el libro europeo de catecumenado, y en el Nuevo Diccionario de Catequética (1999). Es autor de un conjunto de canciones que lleva por título Levantaré la tienda (1999).

La comunidad de Ayala nace en 1973 en la parroquia del Cristo de la Salud (c/ Ayala, 12) de Madrid.

Insatisfechos del cristianismo convencional, un pequeño grupo de creyentes buscábamos -en la experiencia de las primeras comunidades cristianas- vivir hoy la renovación profunda de una Iglesia, que -siendo vieja y estéril (Rm 4,19)- podía volver a ser fecunda.

Hemos ido poco a poco, por aproximaciones sucesivas, en medio de dificultades y resistencias, pero ahora, muchos años después, podemos decir que no hemos quedado defraudados: hemos encontrado lo que buscábamos.

En 1987 nos constituimos en asociación, reconocida eclesial y civilmente, la Asociación Pública de Fieles Comunidad de Ayala, que tiene su sede social en la calle Saliente, nº 1, de Madrid y que, entre otros fines, promueve la escucha de la Palabra de Dios en el fondo de los acontecimientos personales, sociales y eclesiales; al propio tiempo, crea grupos de inspiración catecumenal y comunitaria en diversos medios y ambientes.

Actualmente, estamos animando en Madrid más de setenta grupos en parroquias, colegios y casas. La Asociación Comunidad de Ayala tiene también proyección fuera de Madrid y fuera de España.

http://www.comayala.es

Más información sobre las nuevas normas en este blog: 

http://blogs.21rs.es/trastevere/2010/07/24/contexto-historico-y-antecedentes-de-las-nuevas-normas-del-motu-proprio-sacramentorum-sanctitatis-tutela/ 

http://blogs.21rs.es/trastevere/2010/07/16/benedicto-xvi-acaba-con-la-impunidad-de-la-curia/

 

 

 

7 Responses to “El delito es clerical, a propósito de las nuevas normas sobre los delitos más graves”

  1. […] Más información en este blog: http://blogs.21rs.es/trastevere/2010/07/26/el-delito-es-clerical-a-proposito-de-las-nuevas-normas-so… […]

  2. Jesús López Saéz sigue siendo una voz profética en la Iglesia católica, y una vez más me siento identificado con él

  3. Este señor López Saez parece más bien trasnochado. En muchos argumentos pseudoteológicos se cita, como fundamento, el Concilio Vaticano II.

    Este apoyarse continuamente en el último Concilio, y poner en su boca, frases que el Concilio NO dijo me parece que estirar demasiado el argumento. La ventaja de la tradición en la Iglesia, es asegurar que la misma fe y costumbres no sean mezcladas constantemente con ideas de una época o temporada. Si se revisa constantemente la tradición, en ninguna época como ahora ha habido tanta innovacion que, aqui esta lo importante, NO ES SERENAMENTE ACEPTADA POR EL CONJUNTO DEL COLEGIO EPISCOPAL, sino por alguno que otro teólogo que, como vos fuera de la sinfonía de los doctores de la fe (obispos), intenta des-armonizar el canto de la Iglesia.

    Me parece que, la idea de la ordenación de la mujer, se debe discutir en foros especializados, y no presentarse como Satanás en las tentaciones al Señor (no olvidemos que en las tentacines en el desierto, Satanás también invocó las Sagradas Escrituras). Por lo tanto, propongo al señor López Saez que su propuesta de ordenación de la mujer debe ser hecha en el marco de un Concilio o de una consulta episcopal -cuestión ésta que sí previó el CVII- y no salir desorientando a los fieles en cualquier medio de comunicación.

  4. Dice “Guadalterio” que “La ventaja de la tradición en la Iglesia, es asegurar que la misma fe y costumbres no sean mezcladas constantemente con ideas de una época o temporada”. Me parece un argumento que rezuma “judaísmo”. ¿Acaso el evangelio no ha sido contaminado, secuestrado, con ideas imperiales, de la época, hasta el punto de que la primitiva Iglesia derivó en un Estado y sus dirigentes en una “comisión de aristócratas espirituales”?

    En defensa de “esa tradición” que usted defiende, la iglesia inventó, por ejemplo, al Santiago “matamoros” (que se exhibe, glorioso, con capa y espada, en los retablos de muchos templos). ¿“Asegurar la fe”, manteniendo, a capa y espada, “la tradición”? En el fondo, es lo que defendía el legalismo judío: “nosotros tenemos por padre a Abrahán”; que, con el lenguaje de hoy, diríamos: “nosotros somos católicos de toda la vida” y nuestra verdad fundamentada en el peso de “la tradición”, no puede fallar. Los que se tenían por “hijos de Abrahán” – los defensores de “la tradición”, (del sistema)- fueron los mismos que mataron a Jesús (el mismo que, “camino de Jerusalén”, fue perdiendo forofos).

    En cuanto a su ocurrencia, Guadalterio, aludiendo a que “también Satanás invocó las escrituras”, me parece una forma (tramposa), de sacar fuera de tiesto el contexto de las tentaciones. Recordarle que, en la Iglesia primitiva, la de San Pablo (en la que no consta hubiera “casta sacerdotal”; ¿o sí?), éste presenta a la diaconisa Febe (un término hoy tremendamente devaluado en el contesto del “escalafón”), como una dirigente: una vigilante o servidora. “Os recomiendo a Febe…”. Una servidora, como Santiago. ¿Acaso Santiago el Mayor era un sacerdote?

    En una palabra: ¿Qué pasa cuando hay contradicción (conflicto) entre “la tradición” y el evangelio?: ¿prevalece aquella? ¿Puede el peso de “la tradición” anular la función profética del discernimiento? ¿Puede enmendar la plana el derecho canónico a San Pablo, al evangelio? ¿Acaso, apelando al peso de “la tradición” no se han dicho, se dicen, y se dirán, muchas barbaridades?

    ¡Ah!, también los “Maciel”, los “Marzinkus”,… defendían “la tradición” (el sistema del viejo templo denunciado por Jesús). Hacen falta profetas. Vigilantes, para que no nos den gato por liebre.

  5. Me parece que “Yoba53” no entiende el concepto de tradición, y confunde la misma con el folclore propio de su reino de origen (España). Confundir a Santiago, denominado Matamoros en su reino de origen, con la Tradición de la Iglesia es, cuando menos, atrevido. No se puede pretender que una piedad popular forme parte de la tradición de la iglesia, ni mucho menos confundirla con el concepto teológico de Tradición. Así como la celebración de la Santa Misa “coram Deo” no forma parte de la Tradición de la Iglesia, y fue cambiada a “coram populo” en el CVII, hay varias cosas de “forma” que son susceptibles de cambio, verbigracia, la corte papal, nuncios, entre otros.
    Ahora bien, por la Tradición nos ha llegado el canon de las Sagradas Escrituras, los sacramentos y sus elementos, los cuales Yoba53, puedes comprobar que se han mantenido inalterables a lo largo de la vida de la Iglesia.
    Lo que te quiero sugerir, no sin atrevimiento, es que si quieres participar en foros en los que se trataran temas de la Iglesia, por lo menos prepárate más intelectualmente, y no vengas a confundir la tradición de la Iglesia con el folclore de tu reino español.

  6. Venga otra vez con a “diaconisa” Febe sin analizar el contexto y lo que significa el término diaconisa y el contexto en el que San Pablo utiliza el término en Rom 16. . Entiendo que la Comisión Internacional de Teología estudió esta cuestión de posible ordenación de diaconisas sin encontrar suficiente fundamento en la tradición.

  7. LA CRISIS DE LA IGLESIA ES DOCTRINAL. La relación entre la fe y la razón expuesta parabolicamente por Cristo al ciego de nacimiento (Juan IX, 39), nos enseña la necesidad del raciocinio para hacer juicio justo de nuestras creencias, a fin de disolver las falsas certezas de la fe que nos hacen ciegos a la verdad mediante el discernimiento de los textos bíblicos. Lo cual nos exige criticar el profetismo judío o revelación para indagar “si es verdad o es mentira” que los textos bíblicos son palabra de Dios. Enmarcado la crítica en el fenómeno espiritual de la trasformación humana y, las ciencias y técnicas que nos ayudan a desarrollarnos espiritualmente. Abordados por la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, conceptualizadas por los filósofos griegos y los místicos hindúes. Sabiduría védica instruida por Buda e ilustrada por Cristo, la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las respuestas que la ciencia ha dado a los planteamientos trascendentales: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.). Utilizando los principios universales del saber filosófico y espiritual como tabla rasa, a fin de deslindar y hacer objetivo lo “que es” o “no es” del mundo del espíritu. Método o criterio que nos ayuda a discernir objetivamente __la verdad o el error en los textos bíblicos analizando los diferentes aspectos y características que integran la triada preteológica: (la fenomenología, la explicación y la aplicación, del encuentro cercano escritos en los textos bíblicos). Vg: la conducta de los profetas Abraham y Moisés, no es la conducta de los místicos; la directriz del pensamiento de Abraham, es el deseo intenso de llegar a tener una descendencia numerosísima y llegar a ser un país rico como el de Ur, deseo intenso y obsesivo que es opuesto al despego de las cosas materiales pregonado por Cristo y seguido por los místicos y; es por ello, que la respuestas del dios de Abraham son alucinaciones contestatarias de los deseos del patriarca, y no tienen nada que ver con el mundo del espíritu. La directriz del pensamiento de Moisés, es la existencia de Israel entre la naciones a fin de llegar a ser la principal de todas, que es opuesta a la directriz de vida eterna o existencia después de la vida que orienta el pensamiento místico (Vg: la moradas celestiales, la salvación o perdición eterna a causa del bien o mal de nuestras obras en el juicio final de nuestra vida terrenal, abordadas por Cristo); el encuentro cercano descrito por Moisés en la zarza ardiente describe el fuego fatuo; el pie del rayo que pasa por el altar erigido por Moisés en el Monte Horeb, describe un fenómeno meteorológico; el pacto del Sinaí o mito fundacional de Israel como nación entre las naciones por voluntad divina a fin de santificar sus ancestros, su pueblo, su territorio, Jerusalén, el templo y la Torah; descripciones que no corresponden al encuentro cercano expresado por Cristo al experimentar la común unión: “El Padre y Yo, somos una misma cosa”, la cual coincide con la descrita por los místicos iluminados. Las leyes de la guerra dictadas por Moisés en el Deuteronomio causales del despojo, exterminio y sometimiento de las doce tribus cananeas y del actual genocidio del pueblo palestino, hacen evidente la ideología racista, criminal y genocida serial que sigue el pueblo judío desde tiempos bíblicos hasta hoy en día, conducta opuesta a la doctrina de la no violencia enseñada por Cristo __ Discernimiento que nos aporta las suficientes pruebas objetivas de juicio que nos dan la certeza que el profetismo judío o revelación bíblica, es un semillero del mal OPUESTO A LAS ENSEÑANZAS DE CRISTO, ya que en lugar de sanar y prevenir las enfermedades del alma para desarrollarnos espiritualmente, enerva a sus seguidores provocándoles: alucinaciones, estulticia, delirios, histeria y paranoia; propiciando la bibliolatría, el fanatismo, la intolerancia, el puritanismo, el sectarismo, e impidiendo su desarrollo espiritual. http://es.scribd.com/doc/17148152/ EN-DEFENSA-DE-LAS-RAICES-CRISTIANAS-DE-EUROPA-LAICA

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)