Carta abierta del colectivo Redes Cristianas a Benedicto XVI con motivo de su próximo viaje a España

Benedicto XVI Cartel visita  a Santiago y Barcelona web…“Contrariamente a lo deseado por el Concilio, la voz de nuestras comunidades ha sido secuestrada por la única voz de una Conferencia Episcopal, que de ninguna manera refleja la riqueza de la diversidad de las iglesias locales ni el pluralismo en los creyentes. En nuestras sociedades, hoy, el divorcio entre la cúpula de los obispos y las iglesias de base es alarmante. El trabajo sacrificado y silencioso de miles y miles de cristianos y cristianas de base no encuentra eco en las declaraciones y actuaciones de la jerarquía. Al contrario, su voz va quedando progresivamente ahogada ante el continuado ruido de los obispos en la calle”… 

Los colectivos y comunidades de base miembros de la plataforma critican el carácter masivo y mediático del viaje del pontífice, solicitan al Papa que tenga en cuenta la pluralidad del Estado español y el enorme efecto de la crisis económica sobre la población, especialmente en los jóvenes, y reclaman a la Iglesia católica un posicionamiento firme en favor de los pobres y excluidos en la sociedad española.

Madrid, 24 de octubre de 2010 (Por Trastevere).- La plataforma Redes Cristianas* ha dado a conocer una carta pública dirigida al Papa Benedicto XVI, con motivo de su viaje a Santiago de Compostela y a Barcelona los próximos 6 y 7 de noviembre y cque pretende  el objetivo de abrir un debate en profundidad sobre el presente y el futuro de la Iglesia católica y su relación con la sociedad actual. 

Durante el acto de presentación de esta carta, celebrado en el Centro Internacional de prensa de Barcelona, intervino como representante de Redes Cristianas, Jaume Botey, profesor de Historia de la UAB y miembro de la Junta directiva de Cristianisme al Segle XXI, junto con varios miembros de dicha entidad. El texto fue también presentado a los medios en Santiago de Compostela por el representante de la plataforma José María Barca, de la Coordinadora de Crentes Galegos. 

El texto manifiesta el deseo de que la visita de Benedicto XVI a Galicia y Catalunya sirva “para el afianzamiento de las singularidades de estas comunidades, también en el campo religioso”. La carta, que pone un especial énfasis en el pluralismo característico de la sociedad española, solicita al Papa que tenga en cuenta este hecho, dado que “como dirigente de una de las confesiones religiosas, no puede dirigirse a sus habitantes en general como si todos fueran de su confesión”.

La carta resalta el carácter de fenómeno fugaz y mediático que tendrá la visita del Pontífice, quien “se verá envuelto en masas”,  según la plataforma Redes Cristianas que, sin embargo, afirma que estas visitas tendrán “muy dudosa repercusión en un cambio del comportamiento religioso”. 

Palabra de impulso ante la crisis y la exclusión 

Los colectivos que integran esta plataforma reclaman a Joseph Ratzinger también un posicionamiento firme ante los efectos de la crisis. “Desearíamos de Usted una palabra de impulso para aquellos colectivos que trabajan por conseguir unas estructuras sociales más justas”, afirma el texto. “Echamos en falta la voz profética de la Iglesia, una voz fuerte contra la injusticia en la que los desheredados y desheredadas se sientan comprendidos y comprendidas”. 

Según la carta, “la única voz de Iglesia que se escucha, gira casi siempre alrededor de los mismos temas: presión política para alcanzar mayores cotas de poder económico o cultural y en temas de moral, se reduce el necesario discurso de la ética y de los valores al monotema de sexualidad”. En este sentido Redes Cristianas expresa su deseo de que “la Iglesia apareciera ante nuestras sociedades con otro rostro, continuadora del hacer de Jesucristo ante los poderes de su tiempo”, además de que el Vaticano continúe en su camino de apertura en tema de la laicidad e interculturalidad. 

Texto íntegro de la carta al Papa 

“Apreciado Santo Padre: 

Le escribimos en nombre de un amplio colectivo de personas, entidades cristianas y comunidades de base de Galicia y también de otras muchas distribuidas por toda España. Lo hacemos desde nuestra fe, desde el sentirnos plenamente Iglesia y en coherencia con las enseñanzas que de la misma Iglesia hemos recibido. Nuestra Carta de Identidad de Redes está centrada precisamente en dos pilares: el seguimiento de Jesús de Nazaret y la preocupación por los pobres.

Desde estos dos referentes, como no podía ser de otra forma, es desde donde le dirigimos nuestras palabras. 

Usted sabe que Galicia y Catalunya, a pesar de formar parte del mismo Estado, tienen identidades muy singulares, forjadas a lo largo de los siglos, que se expresan en una lengua y con cultura propias; con tradiciones y santuarios propios -como los que visitará en estos días-, que configuran personalidades colectivas muy ricas y diferentes, con derechos históricos todavía no plenamente reconocidos que siempre hemos pedido a la jerarquía de la Iglesia que reconozca en todas las dimensiones de la vida religiosa, pastoral, litúrgica e institucional. Desearíamos que su visita a estas dos comunidades sirviera para el afianzamiento de estas singularidades, también en el campo religioso. 

Profundas transformaciones 

España entera, y estas dos comunidades en particular, viven hoy sometidas a profundas transformaciones en lo cultural y económico, de las cuales hoy quisiéramos destacar sólo dos: el profundo proceso de secularización y la crisis económica. En el pasado, el cristianismo fue un elemento esencial en la configuración de nuestras identidades en lo personal y familiar y dentro la sociedad civil. Pero hoy ya no es así. Nuestras sociedades han avanzado hacia la autonomía de la moral y de la ciencia, la separación de poderes, el respeto a la conciencia y, en consecuencia, en la capacidad de construir la historia sin acudir a la religión. Los bajísimos índices de cumplimiento religioso indican este cambio de signo, que creemos irreversible. 

Con motivo de su venida esta observación nos parece particularmente oportuna porque, a pesar de que probablemente en ambas visitas Usted se verá envuelto en masas, sólo se tratará de un fenómeno fugaz y muy mediático, de muy dudosa repercusión en un cambio del comportamiento religioso. Y a la vez porque dado este pluralismo, como dirigente de una de las confesiones religiosas, no puede dirigirse a sus habitantes en general como si todos fueran de su confesión. Ello puede molestar, lógicamente, a los que no lo son. 

Finalmente, hoy vivimos de manera particularmente dura los efectos de la crisis económica: cierre de empresas, paro, e índices crecientes de dualidad social; hay también creciente presencia de la inmigración extranjera como exponente de la crisis internacional. Todo ello pone una vez más de manifiesto la debilidad e injusticia de nuestras sociedades y la perversidad del sistema. También esta observación es particularmente oportuna con motivo de su visita: porque en este momento de crisis quisiéramos que su viaje se mantuviera dentro de unos límites de austeridad económica y no diera el más mínimo motivo de crítica. Y al mismo tiempo desearíamos de Usted una palabra de impulso para aquellos colectivos que trabajan por conseguir unas estructuras sociales más justas. 

Es hora ya de que la Iglesia de un paso en la dirección de su reconciliación con nuestras sociedades. Si hoy, después de cincuenta años, volviéramos a preguntarnos aquellas dos sencillas y provocadoras preguntas que dieron vida a los documentos del Concilio “Iglesia catalana e iglesia gallega ¿qué dices de ti misma hacia fuera, y qué dices de ti misma hacia dentro, hacia tus mismos fieles?”, lo primero que deberíamos decir es que, contrariamente a lo deseado por el Concilio, la voz de nuestras comunidades ha sido secuestrada por la única voz de una Conferencia Episcopal, que de ninguna manera refleja la riqueza de la diversidad de las iglesias locales ni el pluralismo en los creyentes. En nuestras sociedades, hoy, el divorcio entre la cúpula de los obispos y las iglesias de base es alarmante. El trabajo sacrificado y silencioso de miles y miles de cristianos y cristianas de base no encuentra eco en las declaraciones y actuaciones de la jerarquía. Al contrario, su voz va quedando progresivamente ahogada ante el continuado ruido de los obispos en la calle. 

Laicidad y multiculturalidad 

Con respecto del tema de la laicidad y multiculturalidad al que hemos aludido antes, apreciamos la actitud de apertura que Usted puso de manifiesto en sus declaraciones en Belem de Lisboa en el encuentro con intelectuales afirmando “el necesario diálogo con el mundo” y que la adhesión a la verdad que proclama la Iglesia no es incompatible “con el respeto por las otras ‘verdades’, o con la verdad de los demás”. Agradecemos esta observación porque ciertamente, en algunos otros acontecimientos hemos sentido que cuando el único criterio de actuación es la supuesta “Verdad”, en lugar del amor y respeto a las personas, ésta se convierte en inquisición y terror. 

Ojala estas expresiones supusieran el final de una etapa postconciliar en la que la Iglesia, recordando antiguas condenas de finales del s. XIX y considerándose única poseedora de la Verdad, se ha construido una barrera con el mundo, viviendo de espaldas y enfrentado a éste en casi todos los campos, científico, moral, teológico, político. Hemos visto cómo, alejada progresivamente de la gente y refugiada en las seguridades del propio grupo, la Iglesia corría el riesgo de convertirse en gueto. Para muchas personas ha dejado de ser el referente moral de la sociedad y a nuestro mismo colectivo en ocasiones le ha hecho sentir extranjero, en exilio en nuestra propia casa. 

Crisis económica 

Por último, unas palabras en relación con la crisis económica y la especial atención a sus víctimas. Las causas y las consecuencias de la crisis que nos sacude tan profundamente deberían tener una consideración muy especial desde la fe y desde la teología. Porque se trata de una inmensa tragedia moral, espiritual y política. A fin de cuentas, al final de los tiempos (Mt. 25, 31-46 y carta de Santiago), ante la historia la cuestión fundamental no será la religión y ni siquiera Dios, sino qué respuesta hemos sido capaces de dar a las víctimas. 

Vivimos dentro de unas estructuras económicas perversas y de pecado, que para subsistir necesitan pobreza y de las mayorías: crisis alimentarias provocadas por el aumento abusivo de los precios, la deuda externa de los países pobres, el comercio de armas, la imposición de ventajas comerciales desiguales, paraísos fiscales, el negocio de la droga, la explotación infantil, tráficos de seres humanos, especialmente en mujeres, niños y niñas, el despilfarro de los recursos de la naturaleza, etc. en un sistema que lo convierte todo -necesidades básicas y relaciones personales- en objeto de negocio o de compra-venta. Ante esta estructura de pecado no bastan las apelaciones a la conversión individual. 

Como cristianos y cristianas compartimos este trabajo por unas estructuras más justas con amplios sectores no creyentes de la sociedad. Sin embargo hoy, ante la gravedad y dureza de los acontecimientos, nos encontramos todos sin referentes institucionales, políticos, éticos, organizativos. No es fácil encontrar referentes que den confianza, capaces de acoger al o a la que sufre o duda, testimonios del llamado “principio misericordia” en este mundo inmisericorde. 

Y es sobre todo en este campo donde echamos en falta la voz profética de la Iglesia, una voz fuerte contra la injusticia en la que los desheredados y desheredadas se sientan comprendidos y comprendidas. La apreciación creciente es que le falta sensibilidad y que ha dejado de ser aquel lugar profético de encuentro y acogida de los pobres. Al contrario, la única voz de Iglesia que se escucha gira casi siempre alrededor de los mismos temas: presión política para alcanzar mayores cotas de poder económico o cultural y en temas de moral, se reduce el necesario discurso de la ética y de los valores al monotema de sexualidad. Desearíamos que la Iglesia apareciera ante nuestras sociedades con otro rostro, continuadora del hacer de Jesucristo ante los poderes de su tiempo. 

A pesar de todo esto, o más bien por todo esto, creemos que estamos en un momento propicio. Vivimos en un mundo gravemente enfermo y herido, pero sabemos dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Como creyentes en Jesús y miembros de esta Iglesia, con la presente carta queremos colaborar a hacer de nuestras Iglesias locales un señal de fe y un motivo de esperanza”. 

*Redes Cristianas (www.redescristianas.net) es una plataforma formada por cerca de 200 grupos, comunidades y movimientos católicos de base del Estado español. Pretenden ser otra voz crítica y alternativa y coordinarse para dar una respuesta conjunta en pro de la transformación democrática de la Iglesia y de la sociedad. Está compuesto por mujeres y hombres, laicos, laicas y clérigos, seglares y religiosas, no teólogas y teólogas, homosexuales y heterosexuales, y todas y todos, desde posiciones de igualdad, movidas por los mismos deseos de transformación y cambio.

7 Responses to “Carta abierta del colectivo Redes Cristianas a Benedicto XVI con motivo de su próximo viaje a España”

  1. Ante todo, gracias, Trastévere, por tu impresionante servicio a la verdad y por eso a la Iglesia. Aquí estamos ante los frutos perversos de la elección del 19 de abril de 2005. A muchos nos pareció en aquel momento una auténtica catástrofe, pero el deseo de que todo redundara en el bien de la Iglesia nos cegó. Y comenzamos a rectificar nuestro juicio, creímos que habíamos juzgado injustamente, que habíamos caído precisamente en la intransigencia que criticábamos.
    ¡Qué ingenuidad! La terca realidad nos muestra que la peor de las hipótesis que manejábamos en aquellos días era la más realista. El 19 de abril de 2005 triunfó en la Iglesia, como en muchas otras ocasiones, la mentira y la hipocresía, la razón de estado elevada a principio supremo, la institución por la institución, el relativismo moral más descarado (dime de qué hablas…).
    A pesar de todo no apaguemos la mecha humeante
    y pongamos nuestra confianza sólo en Dios.

  2. Pues yo creo que estos señores (no me queda clara su confesión religiosa porque no lo especifican) han debido leer poco a Benedicto XVI, espero que le escuchen y acojan su mensaje universal a todos los católicos y aquellos que quieran escucharle con corazón abierto aunque no lo sean. Y sí, seguramente el Papa, una vez más se vea envuelto y arropado por multitudes llegados de todas partes de España para agradecerle su visita y mostrarle nuestro cariño y fidelidad.

  3. ¿Quiénes son los de redes cristianas?
    .
    Son “cristianos”. Algunos de ellos con nomenclatura eclesial, otros largo tiempo ha sin ella. En general, su asociación va hacia temas de justicia social, ecología, y “temas progress”. Algunos han sido perseguidos a pesar de que su clamor en favor de los desprotegidos emanaba de su diario compartir la existencia y los abusos junto a ellos. Otros, andan ahí dando la impresión de que están por pura onda progress y por protagonismo, criticando a la Iglesia por el monotema sexual, mientras se definen a sí mismos únicamente a través de ella.
    .
    Tienen varios documentos sumamente valiosos y “eye-opening”, del tipo de los que deberíamos estudiar ahora, antes de otra sarta de derramamiento social de sangre, o de que los daños al planeta sean totalmente irreversibles.
    .
    ¿Por qué se dirigen al Papa? Asumo que porque lo consideran una personalidad referencial, a pesar de que muchos de ellos no tienen simpatías por la ICR. A algunos se les siente melancólicos por el mensaje auténtico de Cristo, por el cristianismo de los primeros días… al tiempo que se les percibe hastiados de la burocracia y de la curia. A otros se les percibe preocupados por el ritmo al que va el planeta, en cuanto a lo social, a lo económico, y a lo ecológico. A otros más… se les percibe temerosos de que los prelados católicos sigan ahuyentando a los fieles cristianos de la práctica activa por no usar un lenguaje más empático con las luchas diarias del seglar.
    .
    Es un sitio interesante para quien tiene la mente abierta y sus convicciones muy bien cimentadas. No es para mentes cerradas ni para inestables, aunque mi última afirmación dé la sensación de discriminación y elitismo.

  4. Redes Cristianas, solo desacreditan a los que de verdad disienten de la prepotencia de algunos o muchos jerarcas de la Iglesia, desacreditan la critica interna de la Iglesia, porque este grupo solo le hace caldo gordo a los profesan una ideología ajena al Cristianismo, son como peleles de una Izquierda jacobina que por desgracia todavía existe.

  5. Esteban, disiento de lo que dice. La carta es absolutamente respetuosa y se limita a explicarle al Papa la realidad española de hoy y a pedirle que sea respetuoso con la pluralidad de esta sociedad que ya no es ni monolítica ni confesional como algunos quisieran imponer que siga siendo. Redes Cristianas es un colectivo que agrupa a un importante grupo de católicos y de comunidades de base que están hártos de la actitud de algunos ilustres miembros de la Conferencia Episcopal dispuestos y preocupados por acabar con un Gobierno que no les gusta y que querrían seguir manteniendo los privilegios de antaño. Un colectivo que entiende que es necesaria otra manera de vivir y hacer iglesia, plural y participativa, y que denuncian la doble moral. Por qué los descalifica gratuitamente?

  6. Respeto su opinión, pero me parece que los mismos miembros de este grupo ni siquiera se sienten católicos

    “Y a la vez porque dado este pluralismo, como dirigente de una de las confesiones religiosas, no puede dirigirse a sus habitantes en general como si todos fueran de su confesión. Ello puede molestar, lógicamente, a los que no lo son. ”

    Segun recuerdo el primer Papa que dejó de diriguirse solo a los católicos fue Juan XXIII, ahora quieren que se diriga a todos los católicos

    “Pero hoy ya no es así. Nuestras sociedades han avanzado hacia la autonomía de la moral y de la ciencia, la separación de poderes, el respeto a la conciencia y, en consecuencia, en la capacidad de construir la historia sin acudir a la religión. Los bajísimos índices de cumplimiento religioso indican este cambio de signo, que creemos irreversible. ”

    Pareciera que estuvieran hablando personas ajenas a la fe, osea ven irreversible algo que ellos deberían colaborar en combatir, osea como si les alegrar que la religión pasara a segundo plano, y se dicen cristianos? Por eso digo que solo son peleles de algun grupo político, si bien muchas de las criticas son justas, se empañan con estas obviedades en que se expresan como si fueran ajenos a la religión, si no que en contra de la misma.

    Por eso digo que desacreditan la verdadera critica a la Jerarquía, que es necesaria, pero no desde otro postura igualmente sectaria e ideologica

  7. Aunque uno puede disentir de las declaraciones de la Conferencia Episcopal para para escribir lo que sigue hay que poder demostrar con citas que es así: “hártos de la actitud de algunos ilustres miembros de la Conferencia Episcopal dispuestos y preocupados por acabar con un Gobierno que no les gusta y que querrían seguir manteniendo los privilegios de antaño”. Una cosa es que que la Conferencia Episcopal haga juicios morales acerca de actuaciones o leyes aprobados por el gobierno, otra es que se dedique a hacer política para acabar con un gobierno. De hecho antes de las elecciones sueles publicar unas declaraciones para orientar a los católicos sobre el voto. Se nota que no hace un juicio concreto sobre los programas de los partidos según la doctrina de la Iglesia, cosa que en teoría podría hacer. Que se oponga a cosas como el aborto, Educación por la Ciudadanía, Divorcio Express etc. no constituye una campaña por derrocar el gobierno. Un poco de lógica y seriedad ayudaría en la discusión.

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)