Pedofilia en la Iglesia católica, de nuevo Irlanda: el escándalo que no cesa

Tensión diplomática entre el Vaticano e Irlanda a raíz de publicarse el informe Cloney en el que se pone de manifiesto el encubrimiento por la jerarquía eclesiástica de nuevos casos de pedofilia del clero. La Santa Sede, que no ha respondido oficialmente todavía a las denuncias, llama a consulta al Vaticano al Nuncio en Irlanda.

Madrid,  26 de julio de 2011 (Por Trastevere con información del VIS, Zenit  y otros medios.- Crece la tensión diplomática entre la Santa Sede y el Gobierno de Irlanda tras darse a conocer el informe Cloney, en el que se pone de manifiesto el encubrimiento de nuevos casos de pederastia cometidos por sacerdotes, y la llamada a consulta del Nuncio en Irlanda, Giuseppe  Leanza, por la Santa Sede.

La Comisión “Murphy” que sacó a la luz tres informes en los que documentaba los casos de abusos sexuales en Irlanda, hizo publico el pasado día 13  un cuarto informe, esta vez sobre el encubrimiento de casos de abusos sexuales en la diócesis de Cloyne. (El informe puede leerse en:  www.justice.ie/en/JELR/Pages/Cloyne_Rpt)

En el informe se demuestra que monseñor John Magee, obispo de Cloyne, que dimitió en 2010, ignoró las directrices sobre normas de protección infantil de 1996 de la Conferencia Episcopal Irlandesa, al no informar sobre al menos nueve de 15 denuncias sobre abusos sexuales, incluso de hace tres años, según la información facilitada por la Agencia Zenit.

El informe, de más de 400 páginas, elaborado por la jueza Yvonne Murphy, que investigó acusaciones contra 19 sacerdotes, se completó a finales del año pasado. El documento  se refiere al periodo desde 1996 hasta 2009, y en él  se revela que el obispo delegaba todas las causas a monseñor Denis O’Callaghan, quien ocultó todos los documentos sobre casos de abuso “en su casa”.  El clérigo admitió voluntariamente que estaba más preocupado por el cuidado pastoral de los sacerdotes que del de las víctimas.

“Acepto en su totalidad el punto de vista de la comisión de que la principal responsabilidad de la falta de implementación de los procedimientos de la Iglesia en la diócesis recaen sobre mí”, afirmó monseñor Magee (el prelado, fue secretario privado de los papas Pablo VI, Juan Pablo I y Juan Pablo II) a la prensa.

Otro día negro

El cardenal Seán Brady, arzobispo de Armagh y Primado de Irlanda dijo, en un comunicado hecho público por la Conferencia Episcopal irlandesa tras darse a conocer el informe Cloney,  que el documento “representa otro día negro en la historia de la respuesta de los líderes eclesiales al grito de los niños que han sufrido abusos por parte de personal de la Iglesia”.

“Los hallazgos de este informe confirman que se cometieron graves errores de juicio y serios fallos de liderazgo”, afirmó. “Esto es deplorable y totalmente inaceptable”.

El cardenal Brady, que es también presidente de la Conferencia Episcopal Irlandesa, afirmó que los “serios errores” de la diócesis de Cloyne fueron investigados primero, en el año 2008, por la Comisión Nacional eclesial para la seguridad de los niños en la Iglesia católica.

“Felicito a la Comisión por su determinación en llevar a cabo el mandado que le fue dado de diseñary supervisar la aplicación de mejores prácticas de protección de los niños en toda la Iglesia”, afirmó. “Un aspecto positivo que se desprende del informe de la jueza Murphy, es la confirmación de que las estructuras establecidas por la Iglesia para revisar y rendir cuentas ha probado que trabaja de modo efectivo”.

El cardenal reiteró que la conferencia episcopal ha trabajado para crear un “ambiente para los niños que sea totalmente diferente de que existía en el pasado”. Observó que la práctica estándar es que todas las acusaciones de abuso sean remitidas a las autoridades, y que “personal de seguridad” se prepare y esté presente en cada una de las 1.386 parroquias de la isla”.

El informe Cloyne, añadió el cardenal Brady, “muestra una vez más la necesidad de vigilancia continua y plena cooperación con las autoridades civiles, y la Comisión Nacional, en el área crítica de la protección de los niños”.

El purpurado también declaró su apoyo a una legislación que haga obligatorio informar sobre acusaciones de abuso sexual hacia niños a las autoridades.

El cardenal pidió oraciones por “todos aquellos que han sufrido, y siguen sufriendo, como consecuencia de abusos”, y recordó eltrabajo de la Iglesia para proporcionar apoyo a las víctimas a través de la iniciativa recientemente puesta en marcha, Towards Healing (Hacia la Curación).

Towards Healing proporciona consulta telefónica y un servicio de referencia de consultoría y psicoterapia para las personas que han sufrido abusos físicos, emocionales o sexuales cuando eran niños, por parte de personas que trabajan en la Iglesia católica en Irlanda.

Petición de perdón

Monseñor Clifford, arzobispo de Cashel y administrador apostólico de Cloyne, aceptó los resultados del informe, y dio las gracias a la comisión por “haber investigado a fondo”.

“Esta es la primera vez que los supervivientes de abusos sexuales en la diócesis de Cloyne han tenido una oportunidad para que sus historias se escuchasen públicamente”, afirmó.

“Pido humildemente perdón en mi nombre, como administrador de la diócesis, y en nombre de su clero, a todos los que han sufrido y a sus familias”, declaró el arzobispo. “Estoy horrorizado por la profundidad de los daños y los sufrimientos causados por una minoría del clero de la diócesis, como se señala en este informe”.

“Gran dolor ha causado también a las familias de las víctimas de abusos, cuya fuerte relación con la Iglesia católica fue, en muchos casos, dañada o destruida”.

El arzobispo lamentó el hecho de que “los procedimientos puestos en marcha en la Iglesia para afrontar las acusaciones de abusos sexuales a menores” no fuesen seguidos. “Esto significa que las autoridades eclesiales en Cloyne les fallaron a las víctimas de los abusos, al no asumir sus compromisos cuando afrontaban las quejas”, dijo.

“Desde mi nombramiento como administrador apostólico de la diócesis de Cloyne en marzo de 2009,” añadió el prelado, “ha sido parte de mi tarea asegurar que se han seguido los procedimientos adecuados en todas y cada una de las acusaciones por abusos sexuales a menores”

De “día negro” a la tensión actual

El cardenal Seán Brady se quedó corto al hablar de “otro día negro” porque la realidad es que desde la publicación del informe la tensión entre el Gobierno irlandés y la Santa Sede no ha hecho más que crecer.

El pasado día 14, el primer ministro de Irlanda, Enda Kenny, lanzó críticas sin precedentes contra el Vaticano, al que acusó de alentar a los obispos católicos a no denunciar a presuntos sacerdotes pedófilos a la policía.

Durante una intervención ante el parlamento irlandés, y mientras se debatía el informe, Kenny dijo que el documento sobre las acusaciones de abuso sexual mostró,  “la disfunción, el elitismo y el narcisismo que dominan la cultura del Vaticano hasta el día de hoy”.

El premier irlandés aseguró que la violación y la tortura de niños fueron minimizadas con el fin de mantener la reputación de la iglesia, y agregó que  las relaciones entre la iglesia yel estado en Irlanda nunca podrán volver a ser como hasta ahora.

En un lenguaje muy crítico en relación con el liderazgo de la Iglesia católica, Enda Kendy dijo posteriormente, el día 20,  que cree “que es absolutamente vergonzoso que el Vaticano haya tomado esta postura respecto a algo que es tan sensible y personal, con problemas tan duraderos para las personas implicadas. A la ley terrenal no la debe detener un alzacuellos o un báculo”.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Eamon Gilmore, tras conocerse el informe se entrevistó con el nuncio para  para expresarle la preocupación del Gobierno irlandes tras los nuevos acontecimientos.

Respuesta de Lombardi

En declaraciones a Radio Vaticano el pasado día 20,  el padre Federico Lombardi, director de la Sala Stampa de la Santa Sede , se refirió a título personal al ultimo informe del Gobierno irlandés sobre el encubrimiento de abusos sexuales por parte de las autoridades eclesiásticas de la diócesis de Cloyne.

Estas reflexiones, puntualizó el padre Lombardi, son personales y “no constituyen en modo alguno la respuesta de la Santa Sede”, la cual responderá “en las formas y en los tiempos apropiados”.

“El Informe de la Comisión de investigación irlandesa sobre los casos de abusos a menores cometidos por miembros del clero en la diócesis de Cloyne, publicado el 13 de julio, como el que lo había precedido sobre la archidiócesis de Dublín, ha puesto una vez más a la luz la gravedad de los hechos sucedidos, esta vez incluso en un periodo más bien reciente. El periodo examinado porel nuevo Informe va, de hecho, desde el 1.1.1996 al 1.2.2009. Las autoridades irlandesas han enviado a Roma a través del nuncio una copia del Informe pidiendo una reacción por parte de la Santa Sede; se debe por tanto prever que ésta dará sus comentarios y sus respuestas en las formas y en los tiempos apropiados. Por nuestra parte, con todo, consideramos oportuno expresar algunas consideraciones sobre el Informe y sobre sus repercusiones, consideraciones que – como se acaba de decir – no constituyen sin embargo en modo alguno la respuesta oficial de la Santa Sede.

Ante todo parece obligado recordar y renovar los intensos sentimientos de dolor y de reprobación expresados por el Papa con ocasión de su encuentro con los obispos irlandeses, convocados en el Vaticano el 11 de diciembre de 2009 precisamente para afrontar juntos la difícil situación de la Iglesia en Irlanda a la luz del Informe sobre la archidiócesis de Dublín, entonces recientemente publicado. El Papa hablaba entonces abiertamente de “desconcierto y vergüenza” por “crímenes odiosos”. Hay que recordar que precisamente a raíz de este encuentro, y de uno sucesivo del 15 al 16 de febrero de 2010, el Papa publicó su conocida y amplia Carta a los Católicos de Irlanda, del 19 de marzo sucesivo, en el que se encuentran las expresiones más fuertes y elocuentes de participación en los sufrimientos de las víctimas y de sus familias, como también de llamamiento a las terribles responsabilidades de los culpables y a las omisiones de responsables de la Iglesia en sus deberes de gobierno o de vigilancia. Una de las acciones concretas que siguió a la Carta del Papa es la visita apostólica a la Iglesia en Irlanda, concretada en las visitas a las cuatro archidiócesis, a los seminarios y a las congregaciones religiosas, visita cuyos resultados están en un estadio avanzado de estudio y de valoración.

Es justo por tanto reconocer el empeño decidido puesto por la Santa Sede en animar y apoyar eficazmente todos los esfuerzos de la Iglesia en Irlanda para la “curación y renovación” necesarios para superar definitivamente la crisis relacionada con la dramática plaga de los abusos sexuales hacia menores. Como también es justo reconocer el empeño puesto por la Santa Sede en el aspecto normativo, con la clarificación y la renovación de las normas canónicas relativas a la materia de los abusos sexuales a menores, que tuvieron – como se sabe – momentos fundamentales con el Motu proprio de 2001, la unificación de las competencias bajo la Congregación para la Doctrina de la Fe, y las sucesivas actualizaciones hasta la promulgación de las normas reformuladas en julio de 2010.

En lo que respecta al pasado más lejano, ha tenido estos días particular eco una carta de 1997, es decir, de hace 14 años – recogida en el nuevoInforme, pero ya publicada el pasado enero – dirigida por el entonces nuncio en Irlanda a la Conferencia Episcopal, con la que, en base a las indicaciones recibidas por la Congregación para el Clero, ponía de relieve que el Documento Child Sexual Abuse: Framework for a Church Response se prestaba a objeciones, porque contenía aspectos cuya compatibilidad con la ley canónica universal eran problemáticos. Es justo recordar que este Documento había sido enviado a la Congregación no como documento oficial de la Conferencia Episcopal, sino como Report of the Irish Catholic Bishops’ Advisory Committee on Child Sexual Abuse by Priests and Religious y que en su Preámbulo se afirmaba: “Este documento está lejos de representar la última palabra sobre cómo afrontar los problemas que han sido planteados – This document is far from being the last word on how to address the issues that have been raised”. Que la Congregación planteara objeciones era por tanto comprensible y legítimo, teniendo en cuenta la competencia de Roma en lo que respecta a las leyes de la Iglesia, y – aunque se puede discutir sobre la adecuación de la intervención romana de entonces en relación con la gravedad de la situación irlandesa – no hay razón alguna para interpretar esta carta como dirigida a ocultar los casos de abuso. En realidad, se ponía en guardia contra el riesgo de que se adoptasen procedimientos que después se revelasen impugnables o inválidos desde el punto de vista canónico, haciendo vano así el propio objetivo de sanciones eficaces que los obispos irlandeses se proponían.

Igualmente, no hay nada absolutamente en la carta que suene como una invitación a no respetar las leyes del país. En el mismo periodo el cardenal Castrillón Hoyos, entonces prefecto de la Congregación para el Clero, se expresaba así al encontrarse con los obispos irlandeses: “La Iglesia, a través de sus pastores, no debe, en absoluto, obstaculizar el legítimo camino de la justicia civil, mientras que, simultáneamente, pone en marcha los procedimientos canónicos regulares” (Rosses Point, Sligo, 12.11.1998). Las objeciones a las que hacía referencia la carta sobre una obligación de información a las autoridades civiles (“mandatory reporting”), no se oponían a ninguna ley civil en este sentido, porque ésta no existía en Irlanda en ese momento (y las propuestas de introducirla fueron objeto de discusión por distintos motivos en el mismo ámbito civil). Resulta por ello curiosa la gravedad de ciertas críticas hechas al Vaticano, ¡como si la Santa Sede fuese culpable de non haber dado valorde ley canónica a normas a las que un Estado no había considerado necesario dar valor civil! Al atribuir graves responsabilidades a la Santa Sede de lo que ha sucedido en Irlanda, semejantes acusaciones parecen ir mucho más allá de cuanto se refleja en el propio Informe (que usa tonos más equilibrados en la atribución de las responsabilidades) y no manifiestan la conciencia de lo que la Santa Sede ha efectivamente hecho en el transcurso de los años para contribuir a afrontar eficazmente el problema.

En conclusión: como han declarado varios obispos irlandeses, la publicación del Informe sobre la diócesis de Cloyne marca una nueva etapa del largo y fatigoso camino de búsqueda de la verdad, de penitencia y de purificación, de curación y renovación de la Iglesia en Irlanda,al que laSanta Sede no es ajena, sino en el que participa con solidaridad y compromiso en las diversas formas que hemos recordado.

La Santa Sede pide objetividad y salvaguarda de los niños

 El día 21, y a preguntas de los medios informativos, el P Federico Lombardi se refirió a la cuestión de los abusos sobre menores por parte de representantes del clero de Irlanda y reiteró que el objetivo del debate sobre el Informe Cloyne es la salvaguarda de los niños, informó Radio Vaticano.

El portavoz confirmó nuevamente que la Santa Sede responderá oportunamente a las interrogantes que ha planteado el gobierno irlandés sobre el informe de los casos de la diócesis de Cloyne. En todo caso – agregó- se espera que el debate abierto sobre temas tan dramáticos se desarrolle con la necesaria objetividad, de manera que contribuya a una causa que debe tener como centro la salvaguarda de los niños y de los jóvenes y la renovación de un clima de confianza y colaboración, en la iglesia y en la sociedad, tal como lo ha manifestado el Papa en su “Carta a los católicos de Irlanda”

Recordamos que el pasado miércoles, durante el debate parlamentario sobre el informe Cloyne, el primer ministro irlandés, Enada Kenny había acusado al Vaticano se haber alentado a los obispos a no denunciar los abusos a las autoridades oficiales.

Por su parte, el arzobispo de Dublín, Diarmud Martin, en una entrevista, reiteró su profundo dolor por la cuestión, al tiempo que rechazó con firmeza dichas acusaciones, subrayando que en la diócesis de Cloyne se ignoraron las normas de 2001, queridas por el entonces cardenal Ratzinger. Igualmente, el primado de Irlanda recordó que él mismo entregó personalmente 70 mil documentos a la comisión de investigación Murphy, denunciando tales casos de abuso a la policía, y que “nunca fue llamado por el Vaticano por ello”. Por último exhortó a que no se ponga en peligro la colaboración entre los varios sectores de la sociedad civil, es decir, contrastes entre la Iglesia, el Estado y los voluntarios, sino trabajar juntos para garantizar que los niños sean protegidos.

El Nuncio apostólico llamado a consultas

En un información facilitada ayer por Radio Vaticano se informa de que  ” Un comunicado de la oficina de prensa de la Santa Sede señala que: «a raíz de la publicación, el 13 de julio pasado, del Informe de la Comisión de Investigación del Gobierno irlandés, sobre las acusaciones de abusos de menores por parte del clero de la diócesis de Cloyne, – conocido como Cloyne Report – y, en particular, ante las reacciones que se han subseguido, la Secretaría de Estado ha llamado a consultas al nuncio apostólico en Irlanda, Mons. Giuseppe Leanza».

En este contexto, respondiendo a las preguntas de algunos periodistas, el vicedirector de la oficina de prensa de la Santa Sede, P. Ciro Benedettini, ha explicado que la medida de llamar al nuncio «tiene el objetivo principal de permitir una consulta con quien trabaja en el lugar, de parte de la Secretaría de Estado y de los otros dicasterios implicados, con el fin de preparar la respuesta oficial de la Santa Sede al gobierno irlandés, a raíz del mencionado Cloyne Report.

Asimismo, la llamada a consultas del Nuncio, «tratándose de una medida que la Santa Sede toma en raras ocasiones, denota la seriedad de la situación, la voluntad de la Santa Sede de afrontarla con objetividad y determinación, así como una cierta nota de sorpresa y de amargura por algunas reacciones excesivas». El padre Benedettini ha concluido señalando que esta misma llamada del nuncio se debe interpretar «en la línea de una voluntad de la Santa Sede finalizada a una seria y activa colaboración»”.

El Gobierno irlandés sigue esperando una respuesta oficial

 El Gobierno irlandés dijo ayer día 25 que  “continúa esperando” una respuesta oficial del Vaticano respecto al último informe sobre abusos cometidos por sacerdotes católicos en la diócesis de Cloyne, en el condado sureño de Cork.

En un escueto comunicado, del que informa Efe, el viceprimer ministro irlandés y titular de Asuntos Exteriores, Eamon Gilmore, reaccionó así a la decisión de la Santa Sede de llamar a consultas al nuncio (embajador) en Irlanda, Giuseppe Leanza.

“La decisión de llamar al nuncio papal al Vaticano para consultas es un asunto de la Santa Sede. El Gobierno continúa esperanto la respuesta de la Santa Sede al reciente informe sobre la Diócesis católica de Cloyne y es de esperar que el Vaticano desee consultar en profundidad con el nuncio su respuesta”, señala la nota.

WikiLeaks

En relación con el largo proceso que ha ido enfriando las relaciones entre Irlanda y la Santa Sede, cabe recordar que el pasado diciembre WikiLeaks filtró el contenido de un cable de la Embajada de EEUU en Roma informando a Washington que el Vaticano ni siquiera había respondido a una petición de un Ejecutivo irlandés anterior sobre datos en los archivos papales.

También, y en relación con las denuncias por encubrimiento, el Informe Murphy de 2009 acusaba al Vaticano de intentar calmar los ánimos dentro de la Iglesia enviando una carta secreta a los obispos irlandeses en la que se señalaba que  código diseñado por la jerarquía irlandesa en 1996 para manejar las acusaciones de abusos era “simplemente un documento a estudio”, carta a la que ha hecho referencia Lombardi en esta ocasión, explicando el alcance y signnificado de la misma.

6 Responses to “Pedofilia en la Iglesia católica, de nuevo Irlanda: el escándalo que no cesa”

  1. Demasiada información en este el escrito de cabecera de este foro.
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    Mi comentario es que si la Iglesia, quiere hacer algo de positivo en la pederastia, NO BASTAN la denuncia interna, atender a las víctimas, perseguir a los delincuentes. Eso es necesario, pero lo que de verdad hay que hacer es PREVENIR que se den nuevos casos.
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    ¿Cómo se previene? No induciendo vocaciones sacerdotales artificiales, de modo que cuando el interesado se da cuenta del engaño, no puede dar marcha atrás, y en el proceso de selección, haciendo prevalecer la calidad sobre la cantidad.

  2. Demasiado tiempo sin acercarme por este foro. Desgraciadamente los escándalos por la pederastia del clero y el encubrimiento de los pastores no va a cesar mientras no se adopten medidas drásticas. Seguirán estallando escándalos y saliendo nuevos casos a la luz.
    Han sido muchos años de impunidad absoluta y de burlar las leyes civiles y muchos todavía los que desde la curia y las diócesis siguen pensando que fuera de la institución la situación es peor como si eso, de ser cierto, pudiese servir de excusa.
    Benedicto XVI ha demostrado que quirere limpiar toda la inmundicia pero falta mucha cirugía y sobran palabras. Si la Iglesia quiere volver a tener la credibilidad que tuvo, y que sigue teniendo con el testimonio casi heróico de tantos misioneros y colaboradores laicos que entregan su vida por los más necesitados y olvidados, tiene que apartar de una vez de su seno cualquier mínima duda por pequeña que parezca.
    El caso del ex prelado de Filadelfia es un claro ejemplo. A pesar de las sospechas ha seguido en su puesto hasta que ha tenido que dimitir por razones de edad.
    El de las víctimas de la Legión, que siguen esperando justicia, es otro hecho sangrante que contradice las enérgicas palabras y decisiones de Benedicto XVI. La reparación es necesaria y urgente, y el cese fulminante de los sospechosos de encubrimiento o de pederastia debe ser inmediata, son demasiados años esperando y sin tomar decisiones que se demandan con urgencia, con toda la razón, desde las víctimas y desde la sociedad civil. Difícil papel para un Papa que debe enfrentarse con su propia curia y con determinados obispos para conseguir que resplandezca la verdad y la justicia. La secularización avanza y la credibilidad se sigue perdiendo, ya no hay tiempo para demorar actuaciones que ya deberían haberse tomado, el ejemplo de las disensiones en la Legión y el Regnum Christi, y la desafección generalizada de los fieles y creyentes en todo el mundo no dejan lugar a dudas. Con solo buenas palabras, decretos, cartas apostólicas y dejando el tiempo pasar no se resuelve el problema.

  3. Coincido con ud, algo similar he escrito al obispo Munilla en un post anterior: hechos, hechos y más justiica y agilidad en la reparación a las víctimas

  4. Coincido con los comentarios anteriores. Sin embargo, sigo sosteniendo que mientras la Iglesia jerárquica estructural se mantenga en su postura inmovilista, serán en vano las intenciones de acercamiento y reparación a las víctimas.

    Y que aunque se sostenga que no tiene relación directa con la solución a los casos de pederastia, es necesario romper ese inmovilismo a través de la reconsideración de la obligatoriedad del celibato sacerdotal y de una amplia y profunda reflexión sobre la participación de la mujer en el sacerdocio sacramental, las cuales sólo se pueden dar mediante la colegialidad en la cúpula y extensiva a los diferentes niveles de gobierno en la Iglesia.

    !Vaya utopía, ante la que prefieren seguir mirando a otra parte¡

  5. Admitiendo la gravedad del asunto, me parece a mí que las declaraciones del Primer Ministro en el Parlamento Nacional son de una incontinencia verbal impropia de un Jefe de Gobierno de un país civilizado. Además, hay que añadir que el Ministro de Asuntos Exteriores es un conocido ateo con la agenda de cambiar la constitución para permitir el aborto, cosa curiosa, en uno que demuestra tanto interés en la defensa de los niños ya nacidos. La prensa irlandesa, en general al nivel de los tabloides ingleses, no es que se muestre muy objetivo en su cobertura de asuntos eclesiales. Me parece a mí lógico que la Santa Sede tome su tiempo para analizar el informe antes de dar una respuesta oficial. Además se trata de un informe bastante extensa que llevó tiempo en realizar. Ahora se está hablando en Irlanda, al menos en la prensa, de romper relaciones diplomáticas con la Santa Sede e incluso de hacer una ley que prohiba el sigilo de la confesión en casos de pederastia.

    A Pablo Arguello: Primero, la noción de la existencia de una “iglesia jerárquica estructural”, que obviamente implicaría la existencia de otra de otra manera, tal vez interior y espiritual, como pensaba Lutero ni corresponde a lo que podemos descubrir en el Nuevo Testamento, ni en ningún momento de historia de la Iglesia, ni corresponde a la naturaleza humana, sino en la fantasía de Lutero y otros Protestantes. No puede haber una iglesia compuesta de hombres y mujeres, sin estructuras. Segundo, la noción de que exista un vínculo de causalidad entre el celibato sacerdotal, que tampoco es “obligatorio” en el sentido de una imposición injusta, y la pederastia es falsa de toda falsedad. De hecho la pederastia es sólo una de las muchas adicciones, aunque sea posiblemente la más perversa en cuanto que daña a los más vulnerables que son los niños. Tales adicciones incluyen la pornografía, la masturbación (frecuentemente relacionada con la pornografía), acudir a prostitutas, la homosexualidad en el caso de los que se entregan a sus prácticas (pese a lo que se muchos repiten, no hay ninguna prueba fehaciente que se de origen genética), adicción a fantasías románticas, otras prácticas como el tipo de sexto practicado por Clinton en el caso Mónica Lewensky, exihbicionismo, sadomasoquismo y otras. Algunas de ellas las consideran inocuas e incluso positivas como es el caso de la masturbación o la pornografía. De hecho se promueven activamente en la sociedad actual en la forma de supuesta educación sexual, publicidad y telenovelas etc. En Alemania han condenado a una madre a la cárcel por no permitir que su hijo particpe en “educación sexual” de tipo pornográfico. Otros, como la pederastia son condenados duramente por la prensa y la sociedad. Resulta que con no poca frecuencia se va pasando de una de estas adicciones a otros hasta llegar a las más extremas. De esa manera la sociedad manifiesta no poca hipocresía y más bien los medios masivos parecen unos pirónamos que luego cuando se incendia el bosque se presentan como los bomberos. En todo caso, la mayoría de los abusos sexuales de menores los realizan familiares cercanos, también otros chicos mayores. He tenido yo varios casos de este tipo.
    En fin, el problema no es el celibato, sino en general vicios que llegan a ser adicciones, como pasa con el alcohol y otras prácticas. En cuanto al sacerdocio para la mujer, no veo qué tiene que ver eso con el problema de la pederastia. Además, ” participación de la mujer en el sacerdocio sacramental” sería un ejercicio inútil, pues el Papa Juan Pablo II ha declarado de una manera solemne que la Iglesia no tiene autoridad para ordenar a mujeres. La Iglesia no es un club de debate y este tipo de debate no serviría para nada cuando lo que urge es la evangelización de la mayoría de la humanidad que no conoce a Jesucristo y luego la nueva evangelización, no contemplar el obligo con discusiones inútiles. Además, he de decir que el sacerdocio común de los fieles, o bautismal es sacramental también.

    Con esto no estoy excusando a los obispos irlandeses que han actuado mal o pésimamente.

    De paso, ¿Alguien ha visto esta interpretación del cambio de Luis Garza de VG a Dt en EEUU de parte de Sandro Magister? http://chiesa.espresso.repubblica.it/articolo/1348864?sp=y
    Dice que los “disidentes” son muy pocos que condena VdP en su conferencia son muy pocos y da el nombre de tres de ellos que pertenecían al departamento de bioética de Regina Apostolorum. De hecho esos han sido dispersados o exiliados, como se quiera llamarlo.

  6. […] de la Santa Sede no ocurrieron hace 20 ó 40 años, como en muchos otros casos de pederastria; fueron hace no más de 5 años.La investigación aquí.Esta acción completamente soberana nos hace ver que el gobierno de Irlanda […]

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