Carne De Dios en nuestro suelo

_110218429_gettyimages-1185606365-2Cuando estamos ya cerca de la celebración de la Navidad, me siguen erizando la piel  las imágenes de pateras naufragadas, rescates de cuerpos a la deriva en el mar o los rostros congelados y desconcertados de niños y adultos en los campos de refugiados.  “Me quiero morir”, exclama un niño de 7 u 8 años en el campamento de Moria, en la isla griega de Lesbos. La periodista que cubre el reportaje se estremece. No es para menos. Más de 18.000 personas malviven en este campamento pensado inicialmente para 2000 personas. Lesbos como icono de la infamia y la indecencia de un mundo rico que deja al aire sus vergüenzas cuando pisotea los derechos fundamentales de las personas: a la intemperie, con temperaturas invernales, carentes de todo, a la espera de que el mundo les de una oportunidad. Indecente. Vergonzoso. “Me quiero morir…”. Es un grito angustioso de denuncia y de decepción ante un mundo que prefiere otras seguridades.

Vallas ignominiosas que bloquean los sueños, cuchillas que laceran la piel o cuerpos desnudos despojados de dignidad ¿No son acaso la misma tragedia? Es el mismo dolor que experimenté al escuchar, hace unos días, cómo se humillaba públicamente delante de mi casa a un joven magrebí que busca salir adelante decentemente, con tanto esfuerzo, en nuestra Europa opulenta, gritándole “¡Vete de aquí! ¡Vuelve a tu país! No te queremos aquí”. Y quien aullaba hacía alarde de poderío institucional y exhibía impúdicamente su condición de eclesiástico. Pobre hombre. Sonrojante. Vergonzante. Indignante. Un pecado de odio y racismo. Un delito de lesa humanidad. Muy mal debemos andar si seguimos comulgando (nunca mejor dicho) con ruedas de molino y miramos para otro lado.

Esta cuarta semana de Adviento nos prepara a la fiesta cristiana de la Encarnación. La liturgia que celebraremos estos días nos recordará el realismo de un Dios que se hace uno de nosotros para abrir sendas de liberación en nuestro mundo. Los seguidores del Maestro no podemos perdernos en sensibilidades y nostalgias de un tiempo acaramelado a fuerza de una rutinaria fiesta social. Por el contrario, queremos mirar con ojos nuevos la realidad para descubrir la “carne de Cristo” en la piel lacerada de nuestros hermanos y hermanas que son machacados por la injusticia, la soledad, el abandono o la indiferencia.

Vivir y creer la Encarnación, celebrar la Navidad, es hacer nuestro corazón más solidario; es no mirar para otro lado; es acoger y abrazar; es asumir la carne de Dios-con-nosotros en la debilidad de las vidas maltrechas de las personas que encontramos por el camino; es creer, contra todo, que el futuro es de Dios-nuestra-justicia y que podemos adelantarlo en el hoy de nuestra historia.

Celebraré estos días con la impotencia que experimento ante un mundo que vomita la carne de Dios que son los pequeños y empobrecidos. Los cristianos seguiremos elevando nuestra plegaria para que “los cielos lluevan al justo”, para que la tierra se abra y surja un mundo nuevo, diferente, que hemos de hacer posible con el esfuerzo de los hombre y mujeres de buena voluntad. Cantaremos “Gloria a Dios en las alturas” y nuestra mente y nuestro corazón aquí abajo estarán pendientes del suelo, de las fronteras, de los campos de refugiados, de los gritos y de las filacterias de quienes esconden sus miserias bajo el manto de la sinrazón vociferante,  de la indiferencia y del odio, de las vallas y cuchillas (no solo en Ceuta o Melilla) que impiden que, de veras, “la gloria de Dios sea que el hombre viva” (San Ireneo). Feliz Navidad.

3 Responses to “Carne De Dios en nuestro suelo”

  1. Los seguidores del Maestro no podemos perdernos en sensibilidades y nostalgias de un tiempo acaramelado a fuerza de una rutinaria fiesta social.

  2. Thanks to this article I can find out more. Expand my knowledge and abilities. Actually the article is very practical.

  3. La Navidad es un día maravilloso para cada uno de nosotros.

Discussion area - Dejar un comentario






He leído y acepto las condiciones generales y la política de privacidad


Información básica sobre protección de datos
Responsable: REVISTA REINADO SOCIAL 21RS (más info)
Finalidad: • Gestión de la adquisición del producto, suscripción o donativo, así como la tramitación de los mismos.
• Envío de comunicaciones relacionadas con el proceso de compra, las suscripciones o los donativos.
• Envío de comunicaciones y ofertas comerciales, por diferentes medios, incluidos los medios electrónicos (email, SMS, entre otros). (más info)
Legitimación: Ejecución de una compra online, suscripción o donativo. (más info)
Destinatarios: No se cederán datos a terceros, salvo obligación legal. (más info)
Derechos: Acceso, rectificación, supresión, cancelación, y oposición. En determinados casos derecho a la limitación del tratamiento de sus datos. (más info)
Información adicional: Puede consultar toda la información completa sobre protección de datos a través del siguiente enlace (más info)
Los enlaces de (más info)