Santa Quiteria y la joven Estela

Santa Quiteria  y la Nava de Santiago

La imagen puede contener: 2 personasEl párroco de la Nava de Santiago me llamó hace tiempo para que participara en el quinario que organiza la cofradía de Santa Quiteria, con motivo de esta fiesta religiosa que se celebra el 22 de Mayo. El pasado sábado participé en dicho quinario y compartí unos momentos con ese pueblo. Mi presencia allí fue una inmersión cálida en la religiosidad popular, en medio de un pueblo sencillo, que tiene como referente de fiesta y vida una patrona, virgen y mártir, de hace muchos siglos.

“El genio femenino” de la santidad

Allí estaban un ejército – un centenar- de mujeres, con algunos varones, que son fieles y firmes en el saber y en el hacer de la vida, las que mantienen en pie no sólo la iglesia, sino la educación de los hijos, las relaciones familiares, las cuestiones culturales, etc. Mujeres que aportan, como dice el papa Francisco, el “genio femenino” de la santidad de Dios, esas madres que crían con amor a sus hijos, que trabajan para llevar el pan a sus casas, cuidar a los enfermos… sin perder la sonrisa. Me mostraban con orgullo la imagen de su mártir y se identificaban con esa religiosidad recibida de generación en generación, más allá de los vaivenes de culturas seculares y laicistas.

Quiteria y Estela, tal para cual

La imagen puede contener: 1 persona, de pie, sombrero, primer plano y exteriorTras la eucaristía saludé a la comunidad y le mostré mi alegría de compartir esos momentos con ellos, era la primera vez que yo estaba en esa localidad y en ese templo, aunque tenía referencias cercanas por familiaridad y conocía varias personas de allí que estaban presentes en la celebración. Entre ellas estaba la madre de Estela, que reconocí enseguida. La había conocido en una boda familiar, me llamó la atención porque acompañaba a su hija que había perdido la visión por razón de un tumor. Estela es una chica joven, dinámica y alegre, a la que no le faltaron reaños para bailar y disfrutar en aquella celebración. Pudimos charlar y conocernos y fue para mí una verdadera revelación. Había sido intervenida del tumor cerebral y estaba recibiendo mensualmente quimioterapia para luchar contra su cáncer, pero no había renunciado a su vida y a sus proyectos, estaba combatiendo firmemente, como su patrona.

Estela referente juvenil  y  universitario

Matriculada en la facultad de educación, residiendo en la residencia universitaria de la Caja de Badajoz, permanecía estudiando y luchando, viendo lo que muchos no vemos. A partir de ese momento ha sido para mí un referente vital de ánimo y de esperanza y así lo he manifestado en más de una ocasión con mis alumnos de dicha facultad, cuando comenzamos a quejarnos de algunas dificultades menores de la vida. Su madre me comenta en la sacristía que Estela sigue luchando, que para ellos es un acicate de lucha viva y permanente, que impide a todos los que la rodean sumergirse en la tristeza y el desconsuelo.La imagen puede contener: una o varias personas, personas de pie y exterior Es ella el motor de la esperanza y el ánimo, la que podía sentirse destrozada y desesperanzada, ha tomado la vida como tarea y saca minutos a los segundos, días a las horas, meses a las semanas, años a los meses, salud a la enfermedad. Yo miro el rostro de santa Quiteria y veo de Estela.

El lunes en la facultad, salgo de mi despacho, y me encuentro con ella que, acompañada por una psicóloga de la Uex, viene a una tutoría con un profesor vecino de despacho. Voy a saludarla y le explico quién soy, el sacerdote que estuvo en la boda de Ana y Ladi donde nos conocimos. Me comenta que ya están esperando una niña –que se llamará Alejandra, le digo yo- y le cuento que estuve con su madre el sábado en el quinario de su patrona. Me explica que acaba de estar una semana con la quimio – como todos los meses- y que vuelve a su vida normal, transmite ánimo, alegría, ganas de vivir y sobre todo es luchadora. Me despido con alegría, la que ella me ha dado.

Aguante, paciencia, mansedumbre, alegría, audacia, fervor… santidad

La imagen puede contener: dibujoY hoy, cuando es la fiesta de Santa Quiteria y todo su pueblo estará de fiesta, no puedo menos que proclamar que hay una corriente de vida y de amor entre esas vidas y ese martirio, entre la patrona y Estela. Ella es hoy la virgen y mártir, que sabe sacarle a su enfermedad, la vida y la esperanza. En medio de un mundo desorientado y desnortado, ahí está Estela, joven universitaria como un referente de santidad –como una estrella- en la que veo que se cumplen las claves de la exhortación del Papa Francisco sobre la llamada a la santidad en el mundo actual –“Gaudete  et exsultate”-. Pienso en mis adentros que puede parecernos lejana santa Quiteria, la que está en el corazón de la Nava de Santiago, pero que su espíritu de fe y compromiso está actual y vivo, radicalmente, en la vida de Estela. Ella se convierte en referente y símbolo para ese pueblo y para toda la universidad de Extremadura, su modo de situarse como joven, ante la enfermedad y la vida, ante el estudio, es el signo más claro del espíritu de la santidad divina. Y todo ello en el silencio y el anonimato, fuera de toda queja o llamada de atención, como Jesús de Nazaret. Personas así son las que muestran el verdadero sentido de la vida, Quiteria hace muchos siglos, Estela hoy.

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José Moreno Losada

“Ramadan mubarak”

Feliz y fecundo Ramadán

Con la llegada de la luna nueva ha comenzado el Ramadán, el mes santo para todo el mundo musulmán. Con tal motivo la comunidad católica quiere felicitar a los fieles de la  comunidad islámica , especialmente a los que convivís con nosotros,en Extremadura. Os deseamos, Resultado de imagen de celso y el imanjunto al Papa Francisco,  que este tiempo sea para vosotros lo que pretendéis: “un momento privilegiado de oración y ayuno que os ayude a caminar por el camino de Dios, que es el camino de la paz”.

Queremos colaborar en el objetivo del diálogo interreligioso para continuar e intensificar el diálogo entre cristianos y musulmanes, en su dimensión educadora y cultural, para que se movilicen todas las fuerzas al servicio del hombre y de la humanidad, para que las jóvenes generaciones no se constituyan en bloques culturales o religiosos, unos contra otros, sino como auténticos hermanos y hermanas”.

Nos alegramos de los pasos dados en orden a vuestra presencia en el ámbito escolar en la comunidad autónoma y estamos dispuestos a una reflexión sobre “la promoción del respeto mutuo a través de la educación”.

Consideramos que el hecho religioso forma parte de nuestra sociedad y de nuestra cultura y que ha de ser instrumento válido para la educación integral y la ciudadanía, dentro del ecumenismo de saberes y de valores, para favorecer la justicia, la libertad, la paz y la fraternidad humana.

Que vuestro ayuno, oración y limosna sean fecundos para todos.

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“Des-ayunando en una noche del ramadán en el año 2017- Encuentro interreligioso en la mezquita invitados por la comunidad islmámica-”

José Moreno Losada. Delegado para el diálogo interreligioso de Iglesia Mérida-Badajoz.

Espíritu de puertas abiertas, iglesia en salida

¿Iglesia del miedo?

La iglesia, como pueblo de Dios llena de gracia y de verdad, hoy se viste de fiesta porque está celebrando su nacimiento. Ella hunde sus raíces en el acontecimiento de Pentecostés cuando el Padre, por su Hijo, envía al Espíritu de la verdad y la vida a la humanidad. Los apóstoles reciben la fuerza del espíritu en un contexto de debilidad y de miedo. Las puertas cerradas, en medio del mundo, por temor. Y es en medio de ese mundo y esa debilidad cuando se abren las puertas y las ventanas por la fuerza del Espíritu, y lo que era realidad encerrada y asustada se convierte en iglesia en salida, apostólica, misionera. Hoy sigue siendo así. Cuando sentimos el miedo es porque nos centramos en nosotros mismos, nos autorreferenciamos, y nos da miedo la realidad. Nuestra debilidad y los sufrimientos del mundo nos alarman y buscamos seguridad y conservación. Pero eso es dificultad para anunciar el evangelio, para llevar la buena noticia al mundo, e impide nuestra propia realización como creyentes, apaga nuestra creatividad, no se abre al Espíritu. Celebrar Pentecostés es creer que “otra iglesia es posible”, que hemos de superar nuestros miedos para construir y ser la Iglesia de la confianza, la que se arriesga en la misión y en el ejercicio de la misericordia. La que se descubre como levadura en medio de la masa y lleva la alegría del evangelio.

Otro Espíritu es posible, el de la confianza

Resultado de imagen de espiritu de la confianzaCelebramos que Cristo ha resucitado, la muerte ha sido vencida y el miedo, aunque conquistó algunas batallas, ha perdido la guerra. El Resucitado tiene el poder y la gloria, y cumple su promesa definitiva: nos envía su Espíritu. Espíritu de valor y confianza, de fortaleza y verdad, de amor y gracia. Es el Espíritu de la libertad, que arranca las puertas de los temores y las seguridades para abrir las ventanas del riesgo en el amor comprometido; del fuego que aviva la lucha por la dignidad y la posibilidad de la reconciliación del hombre herido y hundido con Dios pródigo y sanante, que nos da su compasión y su misericordia. Es el Espíritu que hace posible otro mundo, que nos lleva al cuidado de la naturaleza: la ecología que se hace comunión y se humaniza, frente al miedo del destrozo del universo y de los que lo habitan.

Es el Espíritu de Dios, del amor, de lo comunitario y lo común, del pueblo de Dios –laicado. En Él ya no es posible encerrarse, ha traspasado las puertas y los cerrojos afianzados, nos hace abiertos de corazón y de mente, frente a las reservas y las dudas del temor. Con sus dones, comprendemos que el universo es nuestra casa y nosotros no somos extraños en ella, que la humanidad no va al vacío de una existencia de la nada, sino a la Casa Común del Padre, y que la senda es la de los hermanos en la comunidad, para llegar al sentir del amor trinitario en su eternidad y su libertad absolutas.

Ahora es el tiempo de la comunidad en libertad, el tiempo del laicado, de los jóvenes

Resultado de imagen de espiritu jovenesSomos la Iglesia del Espíritu Santo, del Espíritu de Cristo Resucitado. Ahora es el momento de acabar con todos los miedos y los temores para vivir eternamente desde la confianza. la Iglesia está llamada a abrir todas sus puertas y ventanas para que el Espíritu que ha recibido, se haga extensivo para todo el mundo y toda la creación. Este es el trabajo del laicado, de todos los bautizados, que tocados por el Espíritu, disciernen lo que el Padre quiere de este mundo y se meten en él como levadura, como sal, como grano de mostaza, como grano de trigo para ser «Iglesia en misión, en salida, compasiva, generosa, de perdón y sanación, de fuerza para los débiles y denuncia para los injustos y los inmisericordes», para llamarlos a la conversión de corazón. Y de un modo especial están llamados a ser portadores de este espíritu los cristianos más jóvenes, llenos de vida e ilusiones, ellos se merecen la autenticidad del evangelio y el reconocimiento de su importancia para llevar el evangelio. Jesús eligió a jóvenes y los llenó de protagonismo, confió en ellos, puso en sus manos el anuncio del Reino y los envió al mundo, para que superando todo miedo llevaran el amor y la misericordia. No podemos renovarnos como Iglesia apostólica en medio del mundo sin el laicado, sin el pueblo de Dios en corresponsabilidad, y especialmente hemos de priorizar el lugar de los jóvenes en el deseo de una Iglesia en salida. En sus manos está el presente y el futuro del mundo y la humanidad, sin ellos no habrá esperanza y el Reino no podrá avanzar. Dios cuenta con ellos y a ellos quiere enviar su Espíritu para alcanzar los retos de hoy.

Los retos del Espíritu a la Iglesia hoy
Los retos a los que le empuja el Espíritu a la Iglesia actual siguen siendo los de aquel Pentecostés primero:

– Abrirse a las sugerencias del Espíritu para tener un lenguaje nuevo,una lengua de luz y de verdad, de libertad y de justicia, de coherencia y entrega radical, que toque a los jóvenes y cuente con ellos.

Llegar al hombre de hoy – especialmente a los jóvenes– y hablarle en su propio idioma, en su dolor y angustia, en su pobreza y cansancio, en su desnortamiento y agobio, para más allá de las diferencias y las divisiones implantadas, llegar a entender a todos y a ser entendida en su mensaje de amor y gracia.

– Le toca abrirse, como nunca, al lenguaje del ecumenismo y del diálogo interreligioso, en la verdadera libertad y en el deseo del encuentro de lo más humano y lo más digno. Ahora no estamos para distinguirnos, sino para salvarnos; para salvarnos todos los cristianos en Cristo y todas las religiones en el amor. Nos toca amar sin fronteras y sin límites porque es lo propio de nuestro Espíritu.

– La Iglesia, en su interior, hoy como nunca, se siente impelida por el Espíritu para vivir la diversidad de dones, ministerios y funciones atendiendo al bien común, sabiendo que es un mismo Dios el que obra todo en todos. Sólo así será una Iglesia creíble. Para esto hemos de unirnos y organizarnos como bautizados para llegar a todos los ambientes del mundo, la Acción Católica, en todos sus movimientos, es un signo concreto del Espíritu para la misión.

Pentecostés desea manifestarse hoy en todos los que hemos sido bautizados en el Espíritu de libertad, que ha vencido todos los miedos y los temores que hieren el corazón de lo humano. La Eucaristía, la liturgia de hoy, quiere prolongar el único Pentecostés del Resucitado. Por eso, una vez más, nos dará a comer su Cuerpo y su Sangre. Y así, nos da su propio Espíritu: para que no desfallezcamos en la misión y para que nuestra fuerza sea, aún mayor, que toda nuestra cobardía.

Niños con espíritu y vida…

Interioridad y trascendencia para los niños: Verdad y vida.

“Pues, ¿de qué le sirve al hombre ganar el mundo entero si pierde  su vida? ¿O qué podrá dar una persona a cambio de su vida? ” (Mc 8,34)

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Recibid la luz de la vida…

De qué nos servirá que nuestros niños se elaboren -se formen-  con la mejor cera del mundo en el cirio de sus vidas, si les falta la mecha del espíritu y del amor… Cuidemos a nuestros niños y favorezcamos su interioridad y trascendencia, para que lleguen al amor más puro y verdadero, a la autonomía más verdadera que se ejerce cuando uno puede darse totalmente porque se posee realmente, para que puedan arder en la llama de la bondad y la ilusión, con la alegría que nadie puede robar nunca. Caminemos, con ellos, hacia la libertad que se hace verdadera cuando nada ni nadie puede impedir que se entreguen amando porque han perdido todo el miedo a la muerte y a los que, con ella, amenazan ofreciendo seguridad a cambio. Nuestros niños se merecen la mejor luz y toda la gracia, acompañemos sus procesos para que puedan crecer en gracia y sabiduría delante de Dios y de los hombres.
La imagen puede contener: 2 personas, personas de pie, árbol, planta y exteriorEsta tarde gozaremos viendo su “museo del despertar”, ellos serán los artistas que nos muestren todas las huellas de sus pasos dados en este curso, despertando a la fe… será una fiesta de alegría, resurrección, ascensión y un adelanto de pentecostés.

Habilidades y entrañas…

En medio de una sociedad que se va perfeccionando y especializando en habilidades, apostemos por la interioridad y la trascendencia de lo humano y lo personal. Usemos todos los posibles caminos para que no haya vacío en el interior de nuestros niños. Hay muchas cosas en la vida  que no se consiguen por las habilidades, o mejor, hay muchas habilidades que no serán posibles si no nacen de entrañas profundas, auténticas y libres. Ya lo decía el Evangelio – y lo comprobamos en la vida- que lo que hace puro o impuro al hombre no es lo que llega de fuera, sino lo que sale de dentro, del corazón, de la sede entrañable en la que se fundamenta nuestro “yo” y se abre al “tu”.

En gracia y sabiduría: el absoluto

Todos nuestros niños tienen derecho al absoluto, abramos las puertas de su espíritu  más profundo para que lo encuentren y se abracen a él con toda su libertad y autonomía. Ayer una señora ya mayor confesaba públicamente que había llegado tarde a la vida, a la contemplación de la vida, a darse cuenta del valor real, de la profundidad de lo que le rodea, para poder vivir en verdad. Había hecho muchas cosas en su existencia, pero había vivido muy pocas y se había perdido muchas, quizás el camino tuvo que ser así para descubrirlo. Le dijimos que bienaventurada ellas que había llegado a esa verdad, para no vivir en la mentira o en la superficialidad en estos momentos. Hagamos lo posible para que nuestros niños lleguen lo más temprano posible a la verdad de la vida, lo hagan con un proceso real cuidado  y acompañado por nosotros. No los entretengamos con el mucho hacer y el poco vivir, vamos a darles armas y herramientas para vivir a fondo  lo que son  y lo que les rodea, que no se pierdan la vida. Que nuestro deseo de seguridad sobre ellos no les quite su libertad auténtica ni su amor verdadero.

“Por ellos”, con vosotros. El arzobispo y los padres huérfanos

Desde los padres que han visto morir a sus hijos:

He sido testigo esta Pascua del encuentro de la asociación “Por ellos” con el arzobispo como pastor de la Iglesia, compartiendo vida y esperanza, y pidiendo colaboración mutua para ayudar en el duelo y consolar y dar vida, allí donde ha herido fuertemente la muerte. Traigo a colación este escrito de Celso Morga con tal motivo en nuestra archidiócesis y en los medios de comunicación:

Palabras del pastor

En estos días nos han llegado noticias de dolor en nuestras comunidades cristianas, como la de Villar del Rey, con la muerte de un adolescente en un trágico accidente.

No es la primera vez que nos llega la noticia de la muerte de un joven. Hace poco fue cerca de Santa Marta y anteriormente en Badajoz por la zona de la estación, amén de otros muchos y en circunstancias muy distintas.

Cuando se dan esas situaciones sentimos dolor por el sufrimiento tan fuerte que supone para todos, pero muy especialmente para sus padres, la pérdida de uno de sus hijos. Todo el pueblo se duele, incluido los propios sacerdotes que, en el ahogo de la pena, les cuesta celebrar los funerales. Yo mismo he sentido esa pena y me ha preocupado qué podemos hacer por esas familias.

Entre los evangelios de Pascua se encuentra la proclamación del buen Pastor, ese modelo referencial que hemos de mirar constantemente los obispos y los sacerdotes, para ser fieles al que nos eligió para ser apóstoles suyos. El Papa Francisco, que también quiere seguir a ese Pastor único, nos decía que el pastor ha de saber ir delante de las ovejas para guiarlas, en medio para acompañarlas en sus vidas, y también había de ir detrás para estar atento a las que más sufren, se retrasan, se rompen, lloran, las más débiles.

Estando en este dolor y oración ante Dios, por estos sucesos últimos, han llegado a mí en una tarde de pascua, como presencia del resucitado y de su abrazo ante los que lloran -como hizo Cristo resucitado con santa María Magdalena- representantes de la asociación extremeña “Por ellos”, padres que han tenido la experiencia de ese mayor dolor que es ver morir a sus hijos, como le ocurrió a Santa María en la cruz del calvario.

En ellos he descubierto la buena noticia del Evangelio hecha carne y vida desde el dolor fecundo y esperanzado. Al escuchar sus relatos e historia, propias y de la asociación, recordaba las palabras de san Pablo de que “a los que aman, todo les sirve para el bien”, mística que se entiende bien en lo normal y en lo bueno, pero que cuesta entenderla en el dolor y en la cruz, cuando se siente el abandono, incluso de Dios, como gritó Jesús antes de morir. Me sorprendió la fuerza del Espíritu del Resucitado que se hace presente como fuerza y luz en los momentos de mayor debilidad y dolor.

Así el ejemplo de MariBeli, que al morir su hijo mayor y sentir el dolor que le quitaba la vida, pensó que ese dolor no podía ser inútil, que esa muerte no podía quedar vacía. Buscó en Extremadura alguna asociación que le ayudara en ese momento de soledad, que supiera de este dolor y vacío, y al no encontrarla, desde su propio pueblo de Esparragalejo, dio los primeros pasos, con el amor que nacía del dolor, para crearla junto a otras personas que sentían lo mismo, y desde el pueblo llegaron a la ciudad.

El dolor cuando lo tocan la bondad de las personas sencillas se convierte en amor. Han pasado cientos de familias por esa asociación y actualmente tienen sedes en Mérida, Villanueva, Badajoz, con más de cien familias asociadas.

Sus claves de vida, sacadas de la muerte, son la buena noticia del Evangelio en lo que transmitían: la vida solo merece la pena si con nuestro dolor sacamos vida para los otros. Juan José y Mari Pepa, policía nacional y auxiliar de enfermería, que ahora coordinan hoy la Asociación -que vieron morir a su hija de dieciocho años-, hace un lustro, son los que lideran esta red de consuelo, vida y esperanza y me mostraban el deseo de que desde nuestra Iglesia diocesana utilizáramos este instrumento de ayuda y acompañamiento a todas las personas que en nuestras comunidades pasan por esta situación y comentaban como últimamente habían llegado personas de Burguillos del Cerro, Alburquerque, Badajoz, Mérida… y lo habían hecho animados desde sus parroquias y sus sacerdotes.

Al ver en ellos esta luz y este deseo de llevar vida donde hay muerte, luz a la oscuridad, consuelo a la tristeza, compañía a la soledad, recordaba los encuentros del Resucitado con las personas en el camino de la vida, y sentía el deseo de acompañarles como pastor y animarles en la tarea de este apostolado del duelo tan importante. Les prometí contarlo y colaborar con ellos y aquí lo estoy haciendo.

Me alegra que esta Asociación quiera colaborar con la Iglesia para este ministerio del consuelo y la esperanza, que haya cristianos vivos dentro de ella, y que todos, sacerdotes, religiosos y laicos colaboremos con ellos para esta gracia del Espíritu Santo no caiga en saco roto y sane a muchos. En Cristo resucitado nos abrazamos en la esperanza de encontrarnos todos de nuevo en el reino de Dios, en la vida eterna. Que la paz y el consuelo habite en todos las madres y padres que estáis sufriendo por la pérdida de vuestros hijos.

Parroquia: estructura y espíritu

Iglesia extremeña en Guadalupe

Más de doscientos sacerdotes, acompañados y convocados por los obispos que presiden las diócesis extremeñas de Coria-Cáceres, Mérida-Badajoz y Plasencia, se han encontrado en el monasterio de Guadalupe para inaugurar las celebraciones y actos commemorativos, con motivo del XXV aniversario de la constitución de provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz, que se denomina normalmente como la Iglesia extremeña.

Con el cardenal Omella

El lugar elegido, en las Villuercas, tiene un simbolismo singular para esta tierra y sus fieles cristianos, como corazón de Extremadura a los pies de su patrona. Para la ocasión se ha contado con la presencia del cardenal Juan José Omella, arzobispo de Barcelona, quien visitaba por primera vez este santuario y así conocía a la madre de Extremadura, Santa María de Guadalupe. Los actos comenzaron con una oración compartida a primera hora de la mañana, para después continuar con la acogida del prior de la comunidad franciscana y tras la presentación del cardenal, su alocución dirigida a los sacerdotes.

Mirada creyente

En su discurso, Omella, siguiendo las claves del Papa Francisco, propició elementos de contemplación y reflexión que son retos para el momento eclesial actual en medio de nuestra sociedad. Comenzó invitando a una mirada esperanzada sobre el mundo, dando cuenta de cómo la sociedad está en búsqueda, se siente dolida en todo lo que le produce infelicidad, y está abierta a cauces de reflexión y de revisión de vida que lleve a una profundidad que posibilite una vida mejor y más digna.

Señaló elementos de esta cultura y esta inquietud en las que estamos llamados a estar atentos y disponibles: jóvenes que aceptan retos de interioridad y de novedad, conciencia de la situación de la mujer y la necesidad de valorar su ser y su hacer en nuestro hoy, la inquietud por lo desigual y por el dolor en muchos de los ciudadanos con ánimos de favorecer lo digno y humano en los más débiles de la tierra.

Parroquia fieles y creativas

Ante esta realidad subrayó líneas de transformación estructural que han de nacer desde los propios espacios parroquiales en los que estamos a ser fieles y creativos al mismo tiempo. Es tiempo de sembrar más que de cosechar, no hemos sido llamados a ganar sino a fecundar la realidad, para eso nuestras estructuras han de ser de una acogida radical, de una presentación limpia del evangelio y de la persona de Cristo, de siembra permanente y gratuita, de celebraciones vivas y de vida encarnada, abiertos a las problemáticas que hacen sufrir a las personas que nos rodean, presentes en la ciudad y sus ambientes, comprometidos en las cuestiones de orden social y en torno a la pobreza.

Sacerdotes santos: !si hubiera diez santos aquí¡

Omella, una vez señalados los restos estructurales sencillos a pie de parroquia para los sacerdotes, invitó, desde la última exhortación del Papa, a la santidad que ha de estar de fondo en el quehacer y ser del sacerdote para que su ministerio pueda ser fecundo. Habló de que la santidad ha de ser encontrada y sentida en la vida de lo diario y lo normal, en lo sencillo de las vidas de las gentes, donde el espíritu cada día va actuando y santificando.

Para ello anotaba dos claves sencillas que autentifican la santidad: una que sea una santidad que no se notada por los otros, como espectáculo, y otra que no sea creída por parte del que la ejerce. Invitaba a lo profundo y a lo auténtico, de aquellos que con naturalidad ofrecen y dan su vida, sin hacerse notar, pero dándose con radicalidad en el acompañamiento de vida y de encuentro con el propio pueblo al que se sirve. Esta santidad no es viable sino es en el encuentro profundo y radical con Jesucristo y su Palabra, como Jesús hacía con su Padre. Señaló que, sin apasionamiento por Cristo, la predicación y la acción queda vacía y no puede ser fecunda. Y animó a renovarse en la verdadera espiritualidad del bautismo y ministerial.

Eucaristía, Iglesia y ministerio

Posteriormente presidió la Eucaristía, junto a los demás obispos extremeños, animando a ser pastores del pueblo en medio de la gente, compartiendo la vida diaria de los que forman parte de la comunidad parroquial a la que sirven los sacerdotes, y hacerlo con el espíritu de la misión y el compromiso de los que han sido elegidos por Dios, para este momento y esta causa, no dejarnos vencer por un cansancio que nace de la falta del amor y la confianza en Dios.

Se nos ha mostrado en Jesucristo que no estamos llamados al éxito sino a vivir en la verdad, verdad que viene por la vida de la minoridad evangélica, como la presentan las parábolas de lo pequeño y profundo, de lo que se gesta sin gloria pero se hace eterno, muriendo y resucitando.

El gozo de un sacerdote no ha de ser su acción, sino la confianza en que Dios actúa y se hace eficaz, a su modo, a pesar de nuestra debilidad y pobreza. Hoy es tiempo para la fidelidad en lo pequeño y lo insignificante. Los sacerdotes aplaudieron y agradecieron la sencillez y cercanía de estas palabras y de esta invitación a caminar, tan llenas de ánimo y ternura, llena de anécdotas de vida.

Convivium

El encuentro culminó compartiendo la mesa fraternal todos los sacerdotes que participaron en el encuentro con sus pastores, un modo de mostrar la riqueza y necesidad de este modo de ser en la provincia eclesiástica en la que están llamados a compartir proyectos en orden a servir y amar al pueblo extremeño, sirviendo el gozo y la alegría del evangelio de lo sencillo y de lo diario, en lo rural y lo urbano, en lo que es propio y característico de nuestra tierra y nuestra gente.

La imagen puede contener: 3 personas, personas sentadas, multitud e interior

Omella con la Iglesia extremeña en Guadalupe

Bienvenido a nuestra tierra e iglesia extremeña

Querido cardenal Omella:

Lo vamos a tener entre nosotros, invitado por su conocido Celso Morga, a quien le une ese sentimiento riojano, uno por nacencia y el otro por misión y entrega. Una vez más, como quien no quiere la cosa peregrinamos a Guadalupe. Seguro que estaremos “como en casa”, no podría ser de otra forma si se trata de celebrar el XXV aniversario de la constitución de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz que tiene que ver bastante con la realidad de Extremadura y, por ello mismo, con la patrona, nuestra Señora de Guadalupe. Lo haremos como presbiterios de las tres diócesis extremeña, Coria-Cáceres, Plasencia y Mérida-Badajoz, nos presidirán nuestros pastores diocesanos, Francisco Cerro, José Luis y Celso. En esta ocasión viene a animarnos en la fe y en el sentido apostólico de nuestro ministerio el cardenal Omella, de estilo cercano y amicable. Seguro que nos hablará de cuestiones muy entendibles como que seamos pastores con olor a oveja, que nos encarnemos en la realidad de nuestras comunidades extremeñas, valorando las riquezas que nos configuran y sufriendo con los dolores y pobrezas de nuestro pueblo. Seguro que, como es cercano y vivo, se dará cuenta de la realidad simbólica a la que le hemos invitado, todo el presbiterio de las diócesis extremeñas, junto a todos nuestros obispos, con nuestra patrona de Extremadura, tenemos una mirada común y un deseo sencillo, que es caminar juntos como pueblo en la dirección del Reino de Dios y su justicia. La verdad que para que eso se haga realidad, ser pueblo al estilo de Jesús y su evangelio, no hacen faltan muchas declaraciones institucionales, ni ritos, ni siquiera proclamaciones solemnes, pero no estaría mal que se diera cuenta que sería un gesto eclesial digno de actualidad y de sensibilidad que eclesialmente lo que se refiere a Guadalupe formara parte de la jurisdicción de la provincia eclesiástica que sigue “peregrinando a Guadalupe como a su casa”, como no puede ser de otra manera. Será un día de fiesta, de fe, de unidad y de esperanza, porque aquí cabemos todos. ¡Viva la virgen de Guadalupe¡
PISTAS PARA EL DIÁLOGO: http://blogs.periodistadigital.com/cree-en-la-universidad.php/2017/09/08/la-joya-de-guadalupe-y-el-silencio-de-lo-2

José Moreno Losada.

Por pascua florida: confesar y comulgar

Confesar el dolor y comulgar la alegría…

Hoy ha vuelto a ser un día de contraste, de cruz y de resurrección, ¿Sabré expresarlo? Me levanté con hora relajada de sábado, con las noticias de la radio y el pensamiento en lo que iba a ser central en el día de hoy, la celebración de las primeras comuniones en mi parroquia con un grupo de diez chavales y después a compartir la mesa con familia de fe –Cordero / Toledo- en Mérida, pues Jesús también se acercaba por primera vez a altar, y yo lo siento y me alegro, como  algo propio, por eso quería estar en su celebración. El sentimiento de entrada en la jornada era de satisfacción y de gozo por lo que iba a vivir en este sentido. Con esa disposición me acerqué por el barrio a una cafetería conocida a tomar un café y media tostada y gozar de la lectura del periódico en papel sin prisas, con el sabor agridulce con la noticia de la muerte, por accidente, ayer, de un joven de veinte años en Santa Marta, por donde había pasado una hora antes yo y  mis compañeros que nos dirigíamos a Zafra para compartir reflexiones sobre el evangelio.

El cajero y el joven

Al salir me acerqué al cajero para obtener dinero en metálico, pues en la celebración en la que iba a participar el regalo que nos pedía el comulgando era que aportáramos un donativo para un proyecto educativo de niños sirios, que están en campos de refugiados, y yo quería ir con mi sobrecito preparado para colaborar con este gesto generoso y vivo de este querido pitufo, como le llamo entrañablemente. Estando en el cajero, un joven – que me dijo tener 33 años- me pidió un euro para comer algo, al decirle que estaba ocupado en ese momento, expresó que no quería molestarme y que esperaría todo el tiempo que hiciera falta para que yo lo pudiera atender. Al terminar mi operación bancaria, estaba allí a ver si atendía su ruego, y comenzamos la conversación que duró unos diez minutos hasta llegar a un comercio en la parte superior de la avenida, donde nos adentramos para adquirir lo que él deseaba, pero con la mala fortuna de que no había lo que era su deseo, un cono de helado que decía que costaba un euro, pero que contenía bastante azúcar y le aliviaba en su deseo.

Una confesión de dolor en la avenida

El camino por toda la avenida con sus paradas respectivas, fue una confesión en todo orden, para él y para mí, el de sus límites y yo de mi debilidad e impotencia ante su realidad. Hace unos meses había salido de la cárcel y estaba orgulloso porque no lo habían parado ni una vez para interrogarlo o llamarle la atención. Iba aseado, rompa limpia, bien afeitado, aunque se le notaba algo cansado y cierta ansiedad, pero muy controlada. Hablaba con precisión y educación, con respeto, sincerándose, pidiéndome si yo podía interceder para poder acceder a algún centro o tratamiento, porque había intentado acabar consigo mismo consumiendo droga sin límites, al salir de la cárcel con casi dos mil euros ahorrados. Sintió la muerte de su abuela unos meses antes de su salida como algo brutal, le destrozó quedarse sin esa referencia de ternura y de cariño. Tiene a su padre, pero es bebedor, alcohólico desde siempre. Él ha estado quince años en la cárcel, desde pequeño en la casa verde, a los dieciocho en dirección a la cárcel en Caminomorisco. El mismo se preguntaba y se respondía: “ si yo de pequeño en lugar de haber visto a mi padre bebido pegando a mi madre, hubiera tenido un padre que estuviera tranquilo y que leyera libros, posiblemente yo hubiera leído y hubiera elegido otro camino y tendría otra personalidad”. Llegó hasta segundo de la ESO y conserva el saber, no se ha destruido del todo, se busca a diario su dosis de droga –mezcla cocaína y heroína- pero también se preocupa de comer y cuidarse. Pero quiere dejarlo, quiere salir, no sé si realmente tiene fuerzas. Ahora ha estado con una chica que tiene carnet, trabajo, pero que también consume. Saca algo trapicheando y me cuenta cómo entre los propios negociantes de la droga los hay fieles y auténticos y los hay que engañan, adulteran y no tienen palabra. Me confiesa que, si él tuviera alguien que le acompañara, aconsejara… podría salir, porque él se esfuerza y se da cuenta de muchas cosas, aunque le dan una paga porque dicen que está algo mal de la cabeza, pero que él sabe muy bien lo que quiere. Me dice que se ha acercado a un organismo por la plaza alta para que le dieran acceso algún programa de reinserción y sanación, pero que le habían dicho que no había plazas. Me dice su nombre y su apodo, que es muy conocido en la ciudad y en mi barrio, que si yo le puedo conseguir algo –porque le hablo del centro hermano- que él estará dispuesto. Al final , al no haber el helado, le da igual que le dé el euro o no, se lo doy para que se compre el cornete en el mercadona, no sé si es que usará el papel que le envuelve para el consumo, pero en este momento no puedo no dárselo, confieso mi debilidad e impotencia.  Acojo su confesión y reconozco mi culpa y mi pecado en una sociedad tan desigual y tan dura con unos y tan dulce con otros, y más cuando son niños y adolescentes. Reconozco en él a Cristo Resucitado, me ha hablado con una transparencia y calidez asombrosa, y ardía mi corazón como los de Emaús al encontrarse con Jesús en el camino. Esos diez minutos han acompañado todo mi día y lo hacen en mi reflexión y oración de la noche.

Los agraciados y amados

Al celebrar las primeras comuniones, ver a esos diez niños, después a Jesús en Mérida, tan llenos de gracia y de cariño. Al ver su gesto de generosidad presentando las huchas que durante estos meses cada uno ha estado llenando en sus casas, privándose de gustos y caprichos, para hacerle hoy un regalo a los que lo necesitan, en el día que todos les regalan a ellos, ellos quieren regalar a los otros. Al sentir cómo Jesús gozaba hoy, con su aportación al proyecto de los refugiados, teniendo la ilusión de poder enviar mucha ayuda a ese campo de refugiados e invitándonos a ser generosos no para él, sino para otros, porque él tenía todo, y le estábamos haciendo una fiesta muy bonita con muchos amigos y mayores. Recordaba la frase del joven en la avenida: “si yo hubiera tenido un padre que no pegara a mi madre, que no bebiera, que hubiera sido educado, que leyera libros…”. Y me venía al pensamiento como el papa Francisco entra en las cárceles diciendo a los presos que él no es mejor que ellos, que no sabe cómo hubiera sido si le hubiera tocado sus vidas y sus circunstancias. Por eso hoy he comulgado con la alegría de los niños y el amor de sus padres, pero me he confesado con el dolor de L.M. y llego a la noche con alegría y con dolor. Oro a Dios agradecido por los niños que hoy he acompañado en la celebración y en la familia de fe, y pongo a este crucificado viviente en el corazón del Padre, sintiendo que él me pide una mirada compasiva y misericordiosa con los que sufren. Al final asentí a su relato diciendo, en voz baja, que debía haber sufrido mucho en su vida, y él me dijo: “Padre, no se puede imaginar cuánto”. Me apretó la mano con cariño y me sonrió al marcharse.

Álvaro, joven, artista, cristiano, ciudadano…

Un joven – “al que en alguna ocasión le llaman Señor…-

Resultado de imagen de alvaro mota medinaUn joven músico que sabe de vivencias y cadencias. En mi último post hacía copia y reenvío del escrito de Alvaro Mota Medina acerca de su reflexión, desde la vida, del acontecimiento del juicio sobre la “manada”, lleno de realismo y dolor. Me iluminan y seducen sus escritos en ese blog anónimo y profundo: – http://devivenciasycadencias.blogspot.com.es/–  Blog de Álvaro.

El es un  joven músico que estudió piano en el Conservatorio Superior de  Badajoz, con su admirado profesor Ángel, y, ahora, ultima estudios de especialización en clave – música antigua- en el conservatorio de Madrid. Me encanta seguir su blog, titulado “Vivencias y Cadencias”, que habla del vivir y sus ritmos, de la vida misma. Lo conocí – desde la parroquia y el movimiento Juventud Estudiante Católica- en su adolescencia, un estudiante número uno de esos que brillan, pero sobre todo un joven inquieto en su interior que no quería que se le escapara la vida en el éxito, para él se abría el horizonte de lo profundo y lo fecundo.

El reto de la vida y del evangelio

Resultado de imagen de alvaro mota medinaÁlvaro, desde el comienzo, estaba dispuesto a arriesgar para vivir, a perder para ganar, a callar para hablar, a contemplar para sentir, a buscar para encontrar. Desde ahí ha sido un honor caminar a su lado, ir detrás, verlo a lo lejos, sentirlo cerca, su encuentro con la vida, la verdad, el amor, el dolor, la alegría, lo joven, lo dolido, lo oculto, la pobreza, la riqueza, lo auténtico y lo falso, lo de arriba y lo de abajo, la jerarquía y el pueblo sencillo, el culto y el ignorante. Él ha sido compañero de camino y ha compartido tarea con jóvenes de verdad, como él, en todos los ámbitos: estudiantiles, eclesiales, artísticos, políticos, sociales, universales. Es una de las personas en las que he visto realizarse esa competencia tan transversal de “aprender a aprender, a ser, convivir… pero, sobre todo, a darse en la sencillez de lo diario y de una vida totalmente agradecida, porque  recibe como regalo cada momento, sin olvidar la debilidad y la fragilidad de la que estamos envueltos para ser más verdaderos y más compasivos.

Tocado de belleza y sencillez

Hoy, con la sencillez familiar que le caracteriza, nos hace llegar por watsap al foro parroquial un vídeo con su interpretación del concierto en re m, BWV 1052, de J.S. Bach que  realizó el 11 de Abril en el Auditorio del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, con sus compañeras de departamento de Música Antigua: https://youtu.be/W14uEZQ0LDw. Yo lo recibo como un sacramento de belleza y sencillez, como un signo de su persona y de su proceso. Entiendo que es como la luz que se ha encendido y que no se puede guardar debajo del celemín, por eso quiero compartir la actuación de este joven pacense en este auditorio madrileño. Sé que no busca el éxito porque lo que desea es ser fecundo, y tengo que reconocer que lo está siendo hace mucho tiempo, soy testigo de lo lo que ha vivido y compartido con muchos y me siento agraciado de serlo.

Esperanzado

Resultado de imagen de alvaro mota medina jecY en esta etapa de discernimiento vocacional, después de haber dado tres años a la animación  y el compromiso con el mundo juvenil en la iglesia y en la sociedad, a través del movimiento de la JEC, le toca abrirse al ser de modo consolidado, en fidelidad y con madurez, para ser  sin medida, él mismo y para los demás. No es fácil la conjunción, si además quiere hacerla con la belleza de cadencias llenas de vida y de luz, aun en medio del dolor y de lo humano. No lo tienes fácil, amigo Álvaro, porque estás tocado por el absoluto y esa seducción no tiene límites, sólo se satisface con el mismo Absoluto que te la produce. Pero tú ya sabes, mejor que muchos adultos, que el camino es la pura encarnación de lo real, el camino de lo diario, la entrega en la cruz de lo humano y de lo justo,  y la resurrección de uno mismo en la mesa compartida con todos. El espíritu de ese Cristo te habita y tú, cada día, vas teniendo menos miedo para poder más ser testigo del que ha vencido a la muerte. Doy gracias a Dios hoy  por tu concierto, pero sobre todo por tu interpretación de la vida  con todas su vivencias y sus cadencias.La imagen puede contener: cielo, nube, exterior y naturaleza

Coffee break y oración: Por el trabajo decente

¿Una iglesia dormida? Una actividad despierta

La imagen puede contener: textoHace años, casi una década, que nuestra iglesia diocesana esta muda en lo que se refiere a la pastoral obrera. Quizá por la deriva de afirmaciones neoliberales –armas del demonio- que nos avisaban, con bombo y platillo, que”ya no existía la clase obrera”, sería porque todos éramos profesionales y clase media con sueldo fijo. Y todo eso con la que está cayendo. Por eso me alegra recibir información con un cartel dinámico, atrayente, de actividades eclesiales con motivo del día del trabajo, en la vigilia del uno de mayo, para el día 30 de Abril en la tarde y en la noche. Me alegra el formato, el mensaje y la iniciativa: coffe break -18,30 h- en el parque de san Francisco y vigilia-oración -20,30 h.-en la parroquia de Jesús Obrero, en el cerro de reyes, uniendo centro y periferia,  secularidad y trascendencia, lo humano y lo divino.

Trabajo y dolor

Lo reflexiono en esta mañana en la que la portada del periódico HOY nos impacta con la muerte de un adolescente, que junto a otros de la misma edad, y tras subir videos en Facebook de su fechoría con un coche, habían volcado en un camino rural. Recuerdo que esta muerte se suma a muchas de jóvenes en horas de madrugada, tras haber estado de fiesta, aunque en este caso es consecuencia de un juego mortal de adolescentes amantes del riesgo y del peligro sin límites. Pero lo traigo a colación, porque no hace mucho una persona muy cercana a mi familia sufrió un accidente muy peligroso cuando trabajaba en la carretera limpiando los arcenes de malezas. Se empotró un vehículo contra el que los portaba a ellos, que iban poniendo las señales necesarias para su labor en la vía. Aquel día volvió a nacer y tras la baja correspondiente ha vuelto a ese mismo trabajo porque es lo que hay, aunque tenga preparación para otros trabajos que estarían más cerca de casa y menos peligrosos, pero nadie se lo da.No hay texto alternativo automático disponible. Poco después leía en el mismo diario un accidente de cuatro jóvenes de Guareña, que venían de Valdetorres de trabajar, habían realizado su jornada en una finca y volvían a casa, con su familia, pero también sufrieron un accidente y quedaron maltrechos, con la ayuda del helicóptero llegaron a los hospitales donde fueron atendidos y, si Dios quiere, mejorarán con la buena sanidad que tenemos. Me hace pensar el contraste entre las noticias, no todos los jóvenes sufren accidentes por fiestas o juegos, los hay que los sufren trabajando. El año pasado fueron un millón doscientos mil trabajadores los que sufrieron accidentes laborales en España y seiscientas dieciocho personas las que murieron por los mismos. Esto es un simple dato del mundo laboral. Imaginemos si entramos en aquellos que trabajan en condiciones no dignas, tanto de salud, como de dignidad o de salario y precariedad. Cómo podemos hablar de que no existe clase obrera y quedarnos tan tranquilos. Y más si pensamos en los que están sin trabajar, en Extremadura tenemos tantos por cientos de escándalo, y lo digo desde la universidad donde hay miles formándose, pero con mucha incertidumbre de su futuro laboral, y si esto ocurre con los formados que no pasará con el treinta por ciento de fracaso escolar.

El corazón de la Iglesia: desde el obrero de Nazaret

Resultado de imagen de hoac jocLa Iglesia ha sido siempre preclara en su doctrina social y en lo que se refiere al mundo del trabajo. Su pensamiento está bien refrendado en encíclicas de referencia trascendental ,desde León XIII hasta nuestros días.  Los papas han sido adalides de estas reflexiones y reivindicaciones. La raíz del maestro Jesús de Nazaret nos entronca con la vida del trabajo y de la sencillez de lo humano en el deseo de unos derechos básicos que reconozcan la dignidad de la persona. Sin embargo cuesta, la conexión del evangelio con este mundo, la pastoral y evangelización del mismo. Hay algo que nos para y que nos hace dormirnos en los laureles en este campo. En nuestra diócesis hemos tenido sacerdotes muy preclaros que han trabajado en este campo, últimamente Jesús Martín, que falleció hace unos años, consiliario de la HOAC y la JOC, movimientos especializados de la Acción Católica en el mundo obrero. En estos momentos se está sembrando, desde aquella semilla suya, nuevos comienzos de estos movimientos en nuestra diócesis, y de esos lodos viene a nosotros esta actividad en la que están enlazados en red bastantes realidades eclesiales: Cáritas, Hoac, Joc, Jec, Profesionales cristianos, Confer, realidades del apostolado seglar…

Una ocasión de luz y presencia, de animación comunitaria

Resultado de imagen de hoac jocLa invitación es clara, un gesto de presencia pública en el parque san Francisco para hacer visible el mundo del trabajo y sus retos, necesidades, dolores, aspiraciones…compartidos desde la vida en medio de la calle, de la plaza, llevando al centro de la ciudad lo que está en el corazón de millones de personas cada día y que apenas tienen voz. Después, buscando la trascendencia la motivación profunda del deseo de la justicia y de la dignidad que nace del evangelio de Jesucristo y que nos mueve a comprometernos juntos, a ser cristianos desde la justicia y el deseo de la fraternidad realizada en la construcción del Reino en el que todos son considerados como imágenes vivas de Dios y hermanos ganados con la sangre de Jesús el crucificado que ha resucitado y habita dentro de nosotros para que caminemos juntos y busquemos la verdad y la equidad que nos dignifica. Ni que decir tiene que será un café de luz y de gloria en medio de la calle, en el centro de la ciudad, en un parque emblemático que es de todos y para todos, como debe ser el trabajo. Después una oración encarnada en el vivir y el sentir,  especialmente de aquellos que sufren y necesitan nuestra mano para seguir caminando por las sendas de la paz y de la justicia. Ese es otro reto que tiene nuestra iglesia diocesana, no tenemos nada del organismo “Justicia y Paz” que dinamiza en otras diócesis cuestiones de pastoral social y ciudadana. Hace unos días varios centenares de bautizados de nuestra iglesia nos reuníamos en Villafranca en una jornada de pastoral misionera, allí nos animábamos a ser iglesia en salida,  a realizar una pastoral misionera, y aquí tenemos una primera oportunidad significativa, participemos en esta actividad que quiere concienciarnos y ayudarnos  a comprometernos unos con los otros en el deseo del compromiso por un mundo del trabajo que sea según el Reino de Dios y hagámoslo en medio de la calle con todos los hombres de buena voluntad, compartamos caminos y esperanzas, unidos al Espíritu del resucitado en el que creemos. Nos esperamos y nos encontraremos.