Resurrection, sueños reales de juventud creyente

En esta Pascua nade mejor que recibir como pregón pascual el canto de un joven estudiante, un músico y poeta de sangre y alma, que lo proclamó en la vigilia pascual de la Juventud Estudiante Católica en Palencia:

Resurrection

Nosotros, que enseguida nos dormimos,

cuántas veces hemos buscado a tientas
en mitad de la noche
una luz vacilante
que nos mantuviera en vela.

Nosotros, que nunca hemos creído,
cuántas veces nos hemos sorprendido prendiendo una vela
a la que confiar, en lo oculto, lo secreto
un perdón, una súplica, un íntimo deseo.

Nosotros, que con facilidad nos rendimos,
cuántas veces (tú lo sabes bien) hemos gastado nuestra alegría
en el tiempo de los intentos.

Cuántas veces, nosotros, que nos cuesta entregarnos,
nos hemos dejado la vida
en cosas y causas imposibles
apostando a todo riesgo.

Pareciera que nuestra oscuridad es siempre la misma.
Pareciera que siempre perdemos la guerra
en la misma batalla frente al enemigo.
Pareciera que nuestro tren
siempre se detiene, abruptamente, en el mismo punto
sin llegar nunca a la estación de destino.

Somos lo que nos falta,
somos lo que anhelamos,
somos lo que perdimos.
Somos las luces que se apagaron
tímidamente
después de indicarnos el camino.

Pero esta luz que hoy sostenemos
inaugura un tiempo nuevo.

Es el candil que alguien enciende
a los pies de nuestras derrotas,
el calor primero
de las manos que se acercan, incrédulas
a todos los costados abiertos.

Es esta noche,
en la que nuestros pies se han gastado caminando
por tierra pedregosa
tras una intuición remota,
en la que saludamos
la llama que no se apaga,

la brújula
que guio
nuestra travesía por el desierto
y hoy nos congrega en torno a esta mesa
sin banderas ni fueros.

Nosotras, que, abatidas por el desánimo,
hemos madrugado ante tantos sepulcros abiertos
para enjugar los llantos,
para perfumar los duelos.

Nosotros,
que declaramos el naufragio
con una mano firme en el timón
y un anhelo de horizonte en el pecho.

Hoy el resucitado
con su presencia tímida e imparable
sigue allanando senderos.

Hoy este faro
nos ha traído a buen puerto.

El sonido de mil lenguas nos reclama.
La música de un mar de Galilea
-el mundo-
con sed de corazones abiertos.
Álvaro Mota Medina -Badajoz-
Su blog: http://devivenciasycadencias.blogspot.com/

Saber de qué hablamos…Profesionales con ética ante la eutanasia

Un artículo que ayuda a la reflexión y al verdadero diálogo en torno al proceso final de la vida y la vivencia de la muerte. Hecho desde el estudio, la reflexión y la experiencia larga y profunda de un vocacionado.

Ciudadanos y profesionales con ética

Ante el el artículo del doctor Miguel Ángel Cuervo, publicado en el diario regional extremeño HOY, sobre el debate en torno a la eutanasia, quiero manifestar que estoy totalmente de acuerdo. Creo que es un artículo de referencia para la reflexión seria en torno a la eutanasia. Gracias, profesionales así engrandecen la sociedad y la ética profesional.

Artículo Hoy

Ojalá nuestros políticos estén a la altura de estos profesionales y sepan escucharlos antes de hablar y tocar con sus manos un tema tan delicado y tan profundo como éste.

Alabo la capacidad de situarse ante un hecho, desde la universalidad, la claridad y los profundos principios, sabiéndolo despojar de todo el aparataje mediático y envolvente, que no tiene como centro a la misma persona que muere y lo que realmente está en juego. Gracias y lo medito.

Me recuerda al planteamiento que el Papa hace de la ecología humana en la “laudato si”, donde busca el ecumenismo de los saberes y propone la profundización en el tema de la ecología humana, relacionada con la ecología social y natural. Ahí ha de situarse el sufrimiento y la vida. Me parece urgente e interpelante que los cuidados paliativos no estén llegando al cincuenta por ciento de la población para aliviar su sufrimiento, y la experiencia personal de este profesional que realmente está al servicio del alivio y de la compasión verdadera. Gracias, de corazón.

Bendigo y felicito a él y a todos los que colaboran con el proyecto de cuidados paliativos en nuestra provincia y región. Espero que en todos los programas de los partidos políticos regionales haya un apartado claro en este tema y con un lema sencillo: “ningún paciente sin cuidados paliativos en su proceso final”. Sin desatender los casos específicos, extremos, que necesitan su propio cuidado.

Invito a su lectura y reflexión:

Eutanasia hoy

“Más fuertes que la muerte”

“Saber vivir, saber morir”
Apuntes homiléticos en torno a la enfermedad y la muerte. Hoy cuando el tema salta a la palestra desde un hecho concreto transformado en noticia central de la sociedad, cuestionando la relación enfermedad, sufrimiento, vida y muerte. Jesús ante el dolor y la muerte, cuando nos abrimos a la celebración de la pasión, muerte y resurrección en la Pascua.

La tensión de la vida y de la muerte

La vida es tensión, venimos a la existencia en una apertura inusitada, no sabemos lo que nos tocará vivir, pero con la certeza de que hemos de morir. En los últimos días vivimos todos la noticia de alguien que ha sido cómplice en el suicidio de una mujer ya agotada de vivir, hace poco viví la celebración exequial de un joven que no aguantaba más la vida y acabó con ella, pero también la de Javier, que le diagnostican una muerte cercana y se decide a vivir su enfermedad y llegar vivo a su muerte. Pienso en mi acompañamiento a la asociación de padres que han visto morir a sus hijos: “por ellos”.

Decidir es nuestro ser

Nuestra vida, cada día, es un problema a resolver, nos llega para vivirla y entregarla, de ningún modo la podemos guardar. Nos vamos haciendo en las decisiones de cada día, ahí lo importante no es elegir mucho, sino elegir bien, saber en qué dirección elegimos. Somos nosotros los que determinamos el sentido de nuestro vivir, esa es la asignatura troncal de nuestra existencia: por qué y para qué vivimos. Ya nos decía el filósofo que quién tiene un por qué para vivir resiste cualquier cómo. Por eso sabemos que la grandeza y la libertad de lo humano no está en lo que nos toca vivir sino en cómo lo vivimos, el sentido y la actitud con la que nos situamos ante la realidad y lo que nos llega.

Principios de vida y muerte

En todo lo que hacemos se nos plantea una máxima determinante: encerrarnos en nosotros mismos o abrirnos y arriesgar. El evangelio lo expresa claramente cuando nos dice Cristo que el que quiera asegurar su vida la perderá, pero el que esté dispuesto a arriesgarla y entregarla la vivirá a fondo y la hará definitiva. Un misterio difícil de descifrar en nuestra cultura actual, la entrega viva y profunda a los demás, poner a los otros en el centro de nuestra existencia, facilitar la vida y amarla en los otros, será nuestro tesoro inmortal.

Etapas y procesos vitales

Todos hemos de pasar por la salud y la enfermedad, el éxito y el fracaso, la vida y la muerte. Es lo propio de lo humano y de la criatura, del ser mortal. Saber vivir todos estos momentos es el reto de cada persona. Cristo se enfrentó a esta dialéctica con claves muy sencillas: cada día tiene su afán, hemos de saber vivir el presente, porque nade posee el futuro; la riqueza de lo diario se gana en una vid profunda e interior, sólo en la profundidad ganaremos la confianza aun sintiendo el fracaso; cuando arriesgamos a favor del otro sanamos y nos sanamos, entonces merece la pena hasta perder la vida; no hay mayor sabiduría que poner a la persona en el centro de todo lo que somos y hacemos, en el otro hay un tesoro para mí, está la imagen del absoluto. Cuando vivimos así, nos asegura Jesús de Nazaret, nadie nos podrá quitar la vida, aunque nos mate por ser como somos, seremos nosotros los que la entreguemos libremente. Nada hay mayor que vivir y morir rompiendo el sufrimiento inocente y aliviando fecundamente todo el dolor humano.

Cristianos ante la enfermedad y la muerte

Nos sentimos llamados e invitados a vivir sanamente nuestra enfermedad y no caer en la tentación de vivir enfermizamente nuestra salud. Hay un modo de sacar salud, salvación a la enfermedad. Muchos seres queridos día a día nos dan testimonio de ello. Ante ellos no toca reconocer su protagonismo en la enfermedad, buscar el mejor modo de acompañar y agraciar su dolor, cuidar la acogida y darle comunidad con nuestra cercanía, mostrarnos servidores de los que sufren. Admiro a dos asociaciones que rodean nuestra parroquia, una de ellas la de padres con hijos que sufren parálisis cerebral, y otra de padres cuyos hijos viven con autismo, son un ejemplo de vivencia del dolor, los límites desde la compasión auténtica y desde la mayor dignidad de lo humano, un verdadero ejemplo para todos nosotros, tanto los padres como los hijos. También conocemos referentes de personas que saben acoger la muerte de los seres queridos y aceptar la propia. Recuerdo que la asociación de “por ellos”, padres que han visto morir a sus hijos, la inició Maribeli, cuando al morir su hijo adolescente, se dijo que esa muerte, este sufrimiento suyo, no iba a ser inútil y buscando a otros, en la misma situación, decidieron crear este espacio de consuelo y elaboración del duelo para todos los padres que quedaban heridos ante la muerte de sus hijos queridos. Hacer de la muerte vida, sacar de la enfermedad salud, es un reto de salvación y de resurrección. Cristo, nuestro señor y nuestro maestro, lo hizo: curó a los enfermos, les acompaño y supo vivir su muerte, venciéndola.

TEMAS

Perdón sin precio

VIVE Y REGALA MISERICORDIA. Cuaresma V

Dios no Trabaja con nuestro pasado, ni guarda memoria de nuestro pecado, por eso nos llama a no condenarnos en nuestro interior, no hipotecar nuestro futuro ni el de nuestros hermanos.

Jesús se incorporó y le preguntó: —«Mujer, ¿dónde están tus acusadores?; ¿ninguno te ha condenado?».

Ella contestó: —«Ninguno, Señor».

Jesús dijo: —«Tampoco yo te condeno. Anda, y en adelante no peques más».

HECHO DE VIDA: “No me lo devuelvas”

Llego a la residencia de los mayores y me recibe con alegría Juan José -muchos le llaman el “negro” o “Chele”-, hoy no me pide nada, al contrario, quiere invitarme, ayer cobró su pequeña pensión no contributiva, pagó la residencia y de lo poco que le queda quiere que yo me sienta invitado. Lleva unos meses y ya se va adaptando, aunque le cuesta. Ayer estábamos en la reunión de vida ascendente, pasó por la puerta y se paró a escuchar. Estábamos  hablando de la figura de Moisés que salvó al pueblo, y pensábamos personas que habían sido Moisés en nuestras vidas, en los malos momentos. Le pregunté a él y dijo que ninguna, pero después se lo pensó y corrigió: “Bueno, la verdad que si no es por Antonio yo estaría muerto”. Antonio es el cura la barriada de Suerte de Saavedra, llegó  hace años y conoció al “negro”, cuando él vivía tirado en la calle, sometido al alcohol, abandonado. Antonio se acercó a él y no lo juzgó, no le pidió cuentas de su pasado, lo miró con respeto y dignidad en el presente y creyó en él para el futuro. No pensó que lo que le ocurría se lo merecía por la mala vida que había llevado, sino que tocado por el evangelio pensó que podía cambiar y tener una vida mejor y apostó totalmente por él, como haría Jesús. Ahora está “resucitado”, es alguien nuevo, y ayuda a los demás en la residencia. Y lo bueno es que vive agradecido y no siente que le deba nada a nadie.

Reflexión

La lección de Jesús en su vida, acercándose a los perdidos para mostrarles el corazón de Dios es revolucionaria, nos muestra un Dios que no trabaja desde el pasado, con justicia y condenas, sino desde la posibilidad siempre abierta de un futuro liberador que se asienta sobre su promesa de vida. El Señor tiene un proyecto de amor, vida e ilusión para cada hombre y para toda la humanidad y nunca se da por vencido, siempre nos ve desde la esperanza y la posibilidad, nos ve en el amor y no en la condena. Nos pide a nosotros vivir en esa confianza radical, mirar hacia adelante a la hora de valorarnos a nosotros mismos y a los demás. San Pablo lo decía así de sí mismo: “Sólo busco una cosa: olvidándome de lo que queda atrás y lanzándome hacia lo que está por delante, corro hacia la meta, para ganar el premio, al que Dios desde arriba llama en Cristo Jesús”. El premio es sacar lo mejor de cada uno de nosotros y de los demás.

Conviértete

Pocas veces hacemos examen de conciencia para perdonarnos: pensemos lo que no nos perdonamos a nosotros mismos y pidamos a Dios saber perdonarnos. Pensemos en alguna persona que juzgamos continuamente y hagamos un gesto de cercanía o de servicio hacia ella.

 

Oración para esta semana

Señor, tú no me condenas, pero yo soy duro conmigo. Me dejo dominar por mis sombras  y reflejo mi propio rechazo condenando a personas que me rodean. Necesito que tú me pacifiques interiormente, me enseñes a reconocerme en mi debilidad, aceptarme con esperanza, para no ser acusador de las debilidades de los demás. Dame la ternura de tu juicio liberador para mirar la vida con los ojos de tu salvación.

“Todo lo mío es tuyo”

VIVE Y REGALA MISERICORDIA – Cuaresma IV

La cuaresma nos invita constantemente a entrar en el camino de la compasión divina para que los sentimientos de Cristo vayan apoderándose de nuestro corazón.

“Todo lo mío es tuyo”

Dios no se guarda nada para sí, es Dios dándose. Jesús todo lo ha recibido del Padre y tampoco quiere asegurarse nada, sabe que tiene una casa para siempre. En la parábola del Hijo pródigo, el Padre se dirige al hijo mayor con estas palabras:
El padre le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado”».

HECHO DE VIDA: “Aquí tienes tu casa”

Mamen venía cansada, tras su trabajo de limpieza en la facultad, me hablaba de sus tareas e inquietudes. Últimamente traía entre manos una cuestión familiar importante. Su tío Pauli, que sufrió un accidente de moto siendo adolescente, es minusválido, lo había cuidado su madre, ya mayor. Ahora estaba más dependiente, enfermó, lo llevaron al hospital, pero no podía volver a su casa, muy pobre, que no reunía mínimas condiciones. Su pensión de las más mínimas de minusvalía. Él lloraba de pensar que tenía que irse a una residencia. Ella se le rompía el corazón y, tras hablar con su marido, deciden prepararle la habitación de su hijo, llevarlo con ellos y cuidarlo. Ahora les tocaba un tiempo de libertad para ellos, pero ella no podía dejar a su tío Pauli de esa manera. Le ha abierto su casa y le ha mostrado que “todo lo nuestro, del matrimonio, es tuyo”. Ahora se tienen que organizar pensando en él, le cansa porque se suma a todo su trajín, pero vive en paz porque está haciendo lo que tiene que hacer. Yo le digo que esa es la mejor devoción a la virgen de la Soledad que ella tanto quiere, y al leer este evangelio yo veo en el rostro del Padre a Mamen y a Félix. Pauli va feliz en su nueva silla con motor por todo el barrio, se siente recuperado y orgulloso.

Reflexión

Jesucristo, siendo imagen visible del Dios invisible, ha mostrado de modo inequívoco que Dios es pura gratuidad y donación, perdón hecho casa. Él no se ha guardado nada para sí, se ha entregado en cuerpo y alma, se ha hecho alimento, buen pan para andar el camino de la historia, buen vino para alegrar el corazón de la humanidad. También aceite para aliviar y consolar todas las heridas. Nada que le ocurre al hombre, especialmente al débil, le es ajeno, sino que se identifica y le da todo lo suyo, hasta su sangre. En este tiempo nos preparamos para la pascua y oímos la invitación de Cristo: “mira que estoy a la puerta y llamo, si me abres entraré y cenaremos juntos”. El quiere estar y ser en nosotros como en su casa. El camino para que esta unidad se realice está clara: que todo lo nuestro sepamos ofrecerlo en gratuidad y perdón consumado. Que todo hombre herido nos encuentre acogedores, nos sienta prójimos, hermanos queridos, perdón regalado.

Conviértete
Pienso en personas, situaciones, colectivos que buscan mi casa, mi corazón, mi perdón, que están a la puerta. Contemplo cómo Dios me ha abierto su casa, he sentido su paternidad y su ayuda en todos los que me han acogido en mi vida. Me detengo y decido abrir la puerta a… para que lo mío lo sienta suyo.

Oración para esta semana
Señor, prefiero un día en tu casa que mil fuera de ella. Vivir en ti es gozar del verdadero amor y la auténtica fraternidad, dar valor profundo a los más pequeños detalles de la vida de cada día: familia, iglesia, trabajo, vecinos, amigos, diversión, cultura… tanta vida compartida. Ayúdame Señor a ser agradecido con la casa común que tú me ofreces cada día desde la salida del sol hasta su ocaso, hazme consciente de que todo lo tuyo es mío y dame las agallas suficientes para que todo lo mío pueda ser por y para los demás en un amor profundo.

TEMAS

José Moreno Losada

De lo divino y lo humano

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SOBRE EL AUTOR

“Entre lo divino y lo humano, pero sin fronteras entre lo uno y lo otro, va deambulando mi vida de cada día, como la de todos. Me muevo como ciudadano de a pie en la ciudad secular, como hermano en medio del mundo y como oveja-pastor en el ámbito eclesial, y no soy más que puro intento de una identidad en estos caminos de lo humano y de lo divino. Abro este blog con el deseo de seguir siendo encuentro y, ojalá, para abrir los ojos, con todos vosotros, a lo trascendente y lo inmanente de nuestra historia cotidiana.” Pepe Moreno Losada, nacido en Granja de Torrehermosa en 1958, ahora –ya mayor- sacerdote en Badajoz y profesor en la Facultad de Educación de la Universidad de Extremadura.

El Dios de lo perdido y lo amado

VIVE Y REGALA MISERICORDIA- Ccuaresma III

En la pascua celebraremos que el crucificado ha resucitado. Cuando se podía pensar que todo se había acabado en la cruz, la resurrección proclamó la esperanza contra toda desesperanza.

Tercer Domingo de cuaresma: “Déjala todavía este año”

Jesús, sabedor de que el Padre cumple todas sus promesas no pierde su confianza ni su esperanza en el ser humano, no dio nunca a nadie por perdido.

Dijo entonces al viñador: “Ya ves: tres años llevo viniendo a buscar fruto en esta higuera, y no lo encuentro. Córtala. ¿Para qué va a ocupar terreno en balde?”.

Pero el viñador contestó: “Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré estiércol, a ver si da fruto. Si no, la cortas».

HECHO DE VIDA

En torno a la navidad bautizamos a Lucas. En la celebración sus padres explicaron la elección del nombre, haciendo referencia al texto en el que ese evangelista habla de la confianza en el Padre Dios: “buscad el reino de Dios y todo lo demás se os dará por añadidura…”. Recuerdo que la madre estudiaba matemáticas y aquello se hacía interminable, le decíamos que dejara esa carrera, pero ella sentía que era lo que deseaba de verdad. Se enamoró y su pareja no había hecho ni bachillerato. El amor entre ellos y el cuidado mutuo fue la motivación para que ella acabara la licenciatura y, después, él ingresó en la universidad por la prueba de mayores de 25 años, y ha terminado también su grado en lo que realmente le ilusionaba, comunicación audiovisual. Han sufrido juntos y han gozado, pero sobre todo se han soñado y se han construido juntos como personas, creyendo el uno en el otro. Ahora quieren que su hijo crezca en la misma confianza y en la misma fe, por eso le llaman Lucas, y creen en la providencia.

Reflexión

“Jesús, el hombre- Dios- de las causas perdidas”, podría ser el título de una biografía de Jesús de Nazaret. Basta adentrarse en el evangelio con esta pregunta sencilla: ¿Quiénes eran los preferidos de Jesús? Nació en las afueras como un pobre y un excluido, creció en una aldea olvidada y pobre, hizo trabajos muy sencillos con muy poca formación, totalmente anónimo. Así más de treinta años. En su vida pública se le vio rodeado de prostitutas, leprosos, pobres, enfermos, niños, extranjeros, publicanos… se le acusaba de comer con ellos, de hacer su misma vida. El manifestaba que había venido a salvar lo que estaba perdido y que no necesitaban de médico los sanos, sino los enfermos. Pensaba y decía, ante la hipocresía de la sociedad y de los religiosos, que las prostitutas nos adelantarían en el Reino de los cielos. Por este modo de vivir y de comer, de creer en los últimos y abrirse a su futuro, fue condenado a muerte. Se sintió fracasado en la cruz cuando exclamó “Dios mío, porqué me ha abandonado”; pero ni ahí perdió la confianza en el padre, ni el cuidado de los últimos diciendo al ladrón que “hoy estarás conmigo en el paraíso”. En Cristo descubrimos al Dios que no se da por vencido y que siempre está esperando ante cada hombre, por muy destruida que esté su imagen divina dentro de él. En nuestro corazón Dios siempre dice: “todavía puedes”.

Conviértete

Pienso y hago la lista de las personas que doy por perdidas personalmente, en familia, en la comunidad eclesial, en la sociedad. También pienso en aquello en lo que me doy por perdido a mí mismo. Elijo a una persona a quien me puedo acercar con otro espíritu e intentarlo de nuevo, o un espacio en el que se sigue creyendo en las personas y se apuesta por ellas: centro hermano, asociaciones para adictos… como puedo colaborar yo. Una acción con respecto a mí mismo que suponga mejoría en mi persona, en algo que doy por perdido.

Oración para esta semana

Jesús, tú crees en mí y siempre esperas, me miras con un amor que me genera confianza y me anima a levantarme y continuar mi camino. Necesito que me enseñes a confiar en mí mismo, a quererme y darme siempre otra oportunidad. En ti descubro que la condena y el juicio de los otros me empequeñece y refuerzan las cuerdas que atan a los demás, por eso te pido que me libres de juzgar a mis hermanos. Dame tu mirada compasiva, para que los otros puedan encontrar en mí el reflejo de tu voz amorosa diciéndoles: “tú puedes”.

Yo, sacerdote, confieso…

consejo-presbiterio818Recientemente nuestro diario nos ha dado cuenta de la situación actual de nuestra iglesia diocesana con respecto al tema de la pederastia (‘Carlos Torres: «Es doloroso, pero la Iglesia debe afrontar los abusos a menores para ser creíble»’, HOY, 16/03/2019), después de la asamblea del papa Francisco con los presidentes de las conferencias episcopales de los distintos países del mundo.

Se entiende que hay unas directrices claras y concisas para atajar lo que puede haber actualmente de este problema en cada iglesia, sobre todo en lo que se refiere a los casos que han podido darse y ocultarse, a pesar de haber sido expuestos de una manera u otra ante la autoridad civil o eclesiástica. Se quiere acabar y rescatar todo lo que haya sido ocultamiento de los culpables y defender a las víctimas que han sido calladas y olvidadas.

El periodista (Evaristo Fernández de Vega) hizo el artículo con objetividad y respeto, dando datos y yendo a las fuentes, como el secretario canciller del arzobispado, donde han de ser claros y respetuosos a la vez que obedientes a las indicaciones que han traído de Roma para todos, en orden a purificar la Iglesia. Las preguntas del periodista fueron profesionales y las respuestas del secretario fueron, como habían de ser, institucionales.

Pero en todo este proceso está también la vivencia diaria de los sacerdotes de a pie, de los que vivimos en medio del pueblo. Hace unos días un buen amigo y compañero me decía que por qué no escribía acerca de lo que es nuestra vida, nuestros sentimientos, nuestros deseos, retos y esperanzas. Entendí que me lo pedía en medio de esta tormenta y bandazos de olas que mueven nuestra barca eclesial y que da la sensación de que se hunde, mientras que nuestro maestro Jesús parece que está dormido en la proa.

Me lo pedía porque lo estamos pasando mal, nos da mucha tristeza. A veces, hasta parece que nos sentimos culpables ante esta avalancha de golpe, que no sabemos digerir y elaborar.

semi-merida-badajozMe explico: aquí el que más y el que menos pasó más de una decena de años en el seminario de San Antón de Badajoz, esa institución que hace poco recogió, merecidamente, la medalla de Extremadura. Recibimos una formación, adecuada a sus tiempos sociales, culturales, políticos, económicos y eclesiales. Algunos antes del Concilio, ya la mayoría con el Concilio y el Postconcilio, con lo que eso supuso de apertura y de cambio en la concepción del mundo.

Recuerdo el ambiente del seminario. Era de normalidad, muy sano, lleno de inquietudes y de alegrías, así como de esfuerzo, superación y ganas de formarnos en lo humano, lo intelectual –filosofía y teología– , así como en la espiritualidad en orden a ser hombres del pueblo y de Dios.

Nos enamoramos de la misión y nos emocionamos en nuestro compromiso personal y apostólico por ser servidores de los demás y acompañar al pueblo en los ámbitos que nos eran propios, formación en la fe, acompañamiento personal en los proyectos de vida, iluminación del pueblo y su vida a la luz del Evangelio, celebrar la fe en sus momentos más vitales y sagrados.

Nos duele este momento porque realmente somos personas bastantes satisfechas y felices en nuestra labor y en nuestra comunión con la gente y los pueblos, nos sentimos unos más del pueblo, sabiendo que hoy no tenemos un reconocimiento social como antaño, pero que tiene totalmente sentido lo que hacemos y vivimos, que merece la pena y nuestro servicio es muy importante en la vida de la sociedad.

Hoy más que nunca, necesitamos, lo sabemos, mirar fijamente a Cristo que nos pide ir hacia él sobre las aguas, que no nos miremos nuestros pies y las caídas de algunos hermanos, que renovemos nuestra alegría y aquel amor primero con el que dábamos nuestros primeros pasos.

Hoy se nos pide despojarnos de toda seguridad, también de la institucional y la del reconocimiento social, para volver a la autoridad propia del Evangelio de Jesús, la que viene por la vida de cada día, por el compromiso auténtico, por la profundidad de nuestra unión con el Dios despojado de estima y reconocimiento en Nazaret y en Jerusalén.

misaAhora más que nunca nos sentimos llamados a ser realmente sacerdotes comprometidos y entregados, hacerlo en total gratuidad y arriesgando. Porque sabemos que no duerme, y que este momento si lo vivimos con fe y lo leemos creyente, será sin duda un momento de renovación y conversión para todos nuestros corazones y para nuestro presbiterio con nuestro arzobispo a la cabeza.

También hoy, más que nunca, necesitamos el cariño y la compasión de nuestras comunidades creyentes. Gracias a todos los que nos seguís mirando con ojos de bondad y amistad, dándonos vuestra confianza.

Dios, los padres y el pan…

(En la festividad de san José, desde la vida acabada de un padre sencillo)

La imagen del Dios padre

jofe-familiaAl nacer, el ser humano es la criatura más débil y dependiente de todas las especies, a la vez que es la que más llena está de posibilidades. Criaturas de barro en debilidad total, a la vez que “imágenes de Dios”, con una vida abierta y por hacer. Dentro de cada uno de nosotros está esa imagen divina de Dios. Por eso los creyentes entendemos que la tarea del hombre es dejar que emerja en él esa imagen y se desarrolle lo más posible. Es en la entraña de lo humano, en lo más profundo donde está nuestra grandeza. Este misterio de ser a imagen de Dios, de parecernos a él, no suelen entenderlo los sabios, entendidos y poderosos, como decía Jesús; suelen llegar a conocerlo los más sencillos y humildes.

La imagen de Dios en la historia
¿Qué imagen de Dios puede desarrollarse dentro de nosotros? Su imagen es plural, diversa, profunda, múltiple… La historia de la salvación nos va mostrando cómo Dios se ha ido manifestando en su relación con la naturaleza y la historia, con la humanidad. Si miramos la sagrada escritura, la palabra de la historia de la salvación, encontramos algunas imágenes muy sugerentes para poder entender creyentemente la vida de nuestro hermano Paco.
Dios enamorado: El cantar de los cantares es emblemático a la hora de mostrar a Dios como alguien enamorado de su pueblo, con un amor que es más fuerte que la muerte, el amor que si alguien quisiera comprarlo con todas las riquezas del mundo se haría despreciable. El amor de Dios no tiene límites y no se acaba.

Dios Padre entrañable: un Dios que lo es desde las entrañas, lo dice claramente “vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios, seré para vosotros como un padre y vosotros seréis para mí como hijos…”. Se le conmueven las entrañas ante nuestras vidas y llega a locura en su dedicación pues nos dice, por el profeta que, aunque una madre se olvidara de su hijo, El nunca de olvidará de nosotros. Y eso a la vez que no se impone por poder, sino que su autoridad se ejerce desde su amabilidad y coherencia. Se entrega tanto que provoca agradecimiento en los suyos e inspira sus actitudes.

Dios generoso: no se busca a sí mismo de ningún modo, se da en su quehacer y hasta el punto de entregarse en su propio hijo. Orgulloso de cómo Jesús de Nazaret, su hijo amado, es capaz de comprometerse viviendo libremente en la entrega a los demás, llegando incluso a sufrir por hacer el bien en los otros.

Dios de comunidad y familia: sus entrañas quieren ser entrañas de familiaridad y comunión. El quiere recoger a personas por todos los lugares y situaciones para llevarlos a una relación de familiaridad y de verdadera comunión, donde nada es de nadie en propiedad y todo es de todos en uso, aunque para ellos tengamos que arriesgarnos en más de lo que tenemos.

Dios humilde y anónimo: no es un Dios de título y grandezas, de poder y temor, sino sencillo y oculto, sabe preocuparse por la vida y hacerla real en lo concreto y en lo cotidiano, en la casa, en la calle, en la ciudad, en la naturaleza, en la fiesta, en lo diario, en el luto y la enfermedad, en la tristeza y en la alegría, en los caminos de la vida.

La imagen de Dios en la vida de Paco

La mirada a Dios en la historia nos ilumina hoy para poder hacer lectura creyente de la vida Paco, desde su tarea de saber morir y vivir ha ido abriéndose al Dios de la vida, y con su espíritu ha culminado su historia. Lo leemos con los sentimientos de Cristo que nos enseñó a mirar la vida con el corazón misericordioso de Dios, ahí entendía que estaba la perfección de lo humano, no tanto en cualidades y saberes, título y poderes, sino sentimientos y entrañas. Imperfectos pero llenos de compasión, a eso se nos invita. Y es ahí donde le damos gracias a Dios y reconocemos su presencia en este ser humano que hoy ponemos en el altar. Porque enterraremos su cadáver vencido, pero no su persona, ni su historia amada y fecunda. Nos abrimos en la oración y con Dios agradecemos su persona. Sentimos que el Padre de la vida lo habrá recibido con mucho amor y le habrá reconocido su parecido, su imagen acabada:

Bendito tú, porque has amado hasta la muerte. Sin mucha filosofía, ni discurso, pero en verdad tú has vivido en el amor con Sole, has hecho carne esa palabra prometida: te amaré siempre hasta que la muerte nos separe.
Bendito tú, porque has sido un padre entrañable. Has sido, junto a tu esposa fundamento para tus hijos y abierto ante su libertad. Junto a vosotros han descubierto que la grandeza de una persona está en su interior, en sus sentimientos, en sus relaciones, por eso han volado y cada uno ha descubierto su propio mundo y su propio cielo, sabiendo siempre volver al nido de referencia, en la comunión verdadera y en la fraternidad sin fisuras. Vosotros habéis vivido para ellos y ellos saben vivir para todos.
Bendito por tu generosidad. No has sido un hombre de posesiones, de tierras, pero has sido rico en humanidad verdadera, de esa que sabe vivir mucho con poco. Con la sabiduría de los sencillos que saber comprometerse y luchar en favor de otros, y hacerlo hasta en la jubilación y en favor de los mayores. Has gozado del capital de tus nietos, has disfrutado viendo nacer a David frente a tu enfermedad.
Bendito porque en tu casa has mostrado eso que el mundo tiene que aprender lo de una economía común, la de los cristianos, donde todos ponen en común lo que tienen y usan lo que necesitan, sabiendo que no hay que atesorar para uno mismo sino tener tesoros en el cielo para ir libres a la muerte, sin ataduras y con esperanza. Así lo has enseñado a los tuyos.
Bendito tú porque lo has hecho con humildad y sencillez. Tu anonimato es orgullo y motivo de gloria para los que te aman.

Gracias y tarea

No podemos menos que dar Gracias a Dios porque hemos podido reconocer su imagen en este corazón humano. Y sabemos que hay millones y millones de esta imagen de Dios padre entre nosotros, una muchedumbre inmensa. ¿Cómo no creer en Dios Padre? No podemos ser ignorantes y creer que esto es por casualidad, el hombre sencillo y comprometido lo es porque su interior ha sido cuidado, porque su espiritualidad se ha alimentado, y su sentido ha permanecido en la entrega generosa.
El evangelio nos mostraba una verdad que se muestra a diario: “¿Si un hijo te pide pan, le dais una piedra…? Pues si vosotros que sois malos dais cosas buenas a vuestros hijos, cuánto más hará vuestro Padre si se lo pedís con corazón”. Este padre le ha dado evangelio y vida a sus hijos desde su sencillez, anonimato, incluida su imperfección. Pero qué le daremos nosotros a nuestros hijos, nuestros jóvenes… ¿piedras o pan? Ojalá nos encuentren como buen pan y buena imagen de Dios, cuando nos llegue el momento de saber morir.

Ser hijo amado -II Domingo de cuaresma-

Las señales del amor de Dios padre se dan en lo ordinario de la vida, en el vivir de lo cotidiano. Abrir los ojos a ese amor encarnado y dejarse iluminar por él es entrar en la transfiguración del existir para nacer a la esperanza de algo nuevo y glorioso.

VIVE Y REGALA MISERICORDIA

hijo queridoSeguimos avanzando en este camino de cuaresma. Sabemos que no estamos solos y nos abrimos a la experiencia de sentirnos hijos queridos de Dios en lo diario. La vida no es fácil pero no hay un momento, por difícil que sea, en que no seamos hijos queridos del Padre.

Segundo Domingo de cuaresma: “Eres mi hijo”

Jesús fue un creyente fiel y su convicción más profunda era que Dios es su Padre. Ahora él, con su Espíritu, nos llama a compartir sus sentimientos de hijo divino, a sentirnos hijos queridos de Dios.

Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: “Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”.

Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: “Éste es mi Hijo amado; escuchadle”.

HECHO DE VIDA

Javi expiró hace unos días. Junto a su cama acariciándole estaban su esposa, Mari, sus hijos Alejandro y María. Alejandro, hizo la comunión en nuestra parroquia junto a Pedro y Edu, los tres se conocían de Apnaba, comparten su vivencia del autismo. Al verlo morir, abrazó a su madre y exclamó: ¡Mamá, ha sido un gran padre! Creo que no hay mejor forma de expresar que él ha sido un hijo realmente querido, amado. Ya me avisó su padre de que él viviría bien su muerte, porque las características de su autismo le permiten integrar y aceptar la contradicción con naturalidad. Así lo demostró con las palabras que pronunció delante de toda la asamblea, al finalizar la ceremonia exequial: “Has sido buen hijo, esposo, padre, hermano, amigo, mecánico de Delta y has tenido muy buen humor. Así nos quiere Dios, como Alejandro se ha sentido querido.

Reflexión

«Este es mi Hijo amado: escuchadle a él». En la vida Dios nos invita a escuchar a Jesús hasta el fondo. Vamos con prisas y vivimos una religión más bien externa, nos relacionamos con un Dios todopoderoso, con un Jesús del milagro y no descubrimos su verdadera identidad que es la de Hijo de Dios y hermano nuestro. El fue abriendo, poco a poco, los ojos y el corazón de los discípulos para que llegaran a conocer el corazón del Padre, desde su propia vida y sus sentimientos. Quien lo ha visto a él ha visto al Padre. La Cuaresma nos invita a escuchar de corazón el evangelio, para poder encontrarnos con Cristo y él nos muestre sus verdaderos sentimientos, su mensaje de amor sobre el Padre. Sólo así, podremos sentirnos queridos por Dios y no tendremos que buscar el amor y la felicidad en las cosas pasajeras, rápidas y agobiantes del mundo. Si abrimos nuestro corazón a El, nuestra vida empieza a iluminarse con una luz nueva..

Conviértete

Durante la cuaresma ponemos en un sitio central de la casa, el más habitado y compartido por la familia, el evangelio. Podemos utilizar el libro de las lecturas diarias bíblicas que nos regalamos en la Parroquia en Navidad. Buscamos momentos personales o familiares para leerlo con sencillez, antes de la comida, en la mañana, en la noche. Escuchamos el evangelio haciéndonos una pregunta muy sencilla: ¿Jesús, como es nuestro Padre Dios, y cómo nos quiere? Los que podáis, también ayuda a rezar diariamente este enlace:  https://rezandovoy.org/

Oración para esta semana

Jesús, llévame contigo al monte Tabor y enséname tu verdadero rostro, que yo pueda conocer el amor del Padre como lo conoces tú, que aprenda a escucharle y hablar con él, como lo haces tú. Quiero sentirme querido por él para poder llevar su evangelio a mi vida y a los de los demás, sabiendo quererme a mí mismo, queriendo a todos como los quieres tú, que has dado la vida libremente por nosotros. Que yo sepa abrirme a la voluntad del Padre y te escuche de corazón en esta cuaresma.

“Vive y regala misericordia” -Cuaresma I-

“Vive y regala misericordia”

cruzmanoVolvemos a adentrarnos en el camino de la Cuaresma cristiana. Hacemos un itinerario de vida interior en el que buscamos la libertad de Cristo a través de su misericordia. El nos ha invitado directamente: “Sed misericordiosos como vuestro padre celestial es misericordioso”.

Primer Domingo de Cuaresma: “Dios está contigo”

Poner nombre a nuestras tentaciones:

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante

cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el

diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo:

—«Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.»

Jesús le contestó:

—«Está escrito: “No sólo de pan vive el hombre”.»

HECHO DE VIDA:

  • ImágenesUn día le oí contar a Quini y Pepe algo que había ocurrido en su vida. Llevaban muchos años trabajando en su restaurante de un modo total y exclusivo, le estaban dando su vida. Pero algo les hizo detenerse y darse cuenta de que era un camino sin destino, siempre podrían tener más, pero se les estaba yendo la vida. Pararon y meditaron: vivir con menos, pero vivir más, porque no solo de pan (negocio) vive el hombre. Desde entonces cuidan su interior, sus relaciones con Dios y los demás a fondo perdido. Tienen menos, pero viven y dan mucho más amor, incluso a su propia hija que ya ha descubierto esta verdad también. Dios está con ellos.
  • Un niño en catequesis al hablarles del compartir y del proyecto para ayudar al os más pobres, cuando se le indicaba de hacer una hucha para el compartir y poder echar de sus dineros y ahorros, manifestaba con total sencillez de corazón: ¡Pepe, a mi me cuesta mucho dar de mi dinero, me gusta guardarlo para tener más”. Manifestó de una manera muy clara y directa lo que muchas veces disimulamos los mayores y lo que claramente predica nuestro mundo con el apego y el afecto al tener más que al ser. Hacemos de la vida un mercado.

REFLEXIÓN:

imagesEn la cultura actual mantenemos tesis de liberación que exigen la abolición de la palabra pecado y con ella destruye también la conciencia de que la tentación existe, la que lleva al pecado. Quizá se cumpla la sentencia antigua de que el diablo lo primero que hace para ganarnos es convencernos de que no existe. La cuaresma nos invita a pararnos y reconocer con paz donde y en qué están nuestras mayores tentaciones, las que nos debilitan por dentro y nos impiden sacar el mejor yo que hay dentro de cada uno, donde está la verdadera imagen de Dios. Detalles de vida en la familia, los trabajos, los consumos, las relaciones…en los que sentimos y notamos que la seguridad del dinero -del tener-, del acumular nos ganan la partida.

CONVIÉRTETE:

Durante la cuaresma poned la hucha del compartir en el centro del hogar y animar a participar a todos para ir echando cada uno de lo suyo. Pensamos algo que podemos dejar de consumir o consumir menos. Al final de cuaresma llevarlo juntos a un comedor social  o centro de ayuda a los más necesitados.

ORACIÓN PARA ESTA SEMANA:

cruz“Padre bueno, yo quiero ser misericordioso como tú. La vida va rápida y vivo entre tentaciones de las que no me doy cuenta. Ayúdame a encontrar momentos y espacios que me ayuden a silenciarme y conocer mis emociones y afectos, que yo sepa cuáles son mis tentaciones y las viva conscientemente. Ayúdame a ser de verdad quien quiero ser. Que el dinero no ocupe mi corazón.”