Yo, sacerdote, confieso…

consejo-presbiterio818Recientemente nuestro diario nos ha dado cuenta de la situación actual de nuestra iglesia diocesana con respecto al tema de la pederastia (‘Carlos Torres: «Es doloroso, pero la Iglesia debe afrontar los abusos a menores para ser creíble»’, HOY, 16/03/2019), después de la asamblea del papa Francisco con los presidentes de las conferencias episcopales de los distintos países del mundo.

Se entiende que hay unas directrices claras y concisas para atajar lo que puede haber actualmente de este problema en cada iglesia, sobre todo en lo que se refiere a los casos que han podido darse y ocultarse, a pesar de haber sido expuestos de una manera u otra ante la autoridad civil o eclesiástica. Se quiere acabar y rescatar todo lo que haya sido ocultamiento de los culpables y defender a las víctimas que han sido calladas y olvidadas.

El periodista (Evaristo Fernández de Vega) hizo el artículo con objetividad y respeto, dando datos y yendo a las fuentes, como el secretario canciller del arzobispado, donde han de ser claros y respetuosos a la vez que obedientes a las indicaciones que han traído de Roma para todos, en orden a purificar la Iglesia. Las preguntas del periodista fueron profesionales y las respuestas del secretario fueron, como habían de ser, institucionales.

Pero en todo este proceso está también la vivencia diaria de los sacerdotes de a pie, de los que vivimos en medio del pueblo. Hace unos días un buen amigo y compañero me decía que por qué no escribía acerca de lo que es nuestra vida, nuestros sentimientos, nuestros deseos, retos y esperanzas. Entendí que me lo pedía en medio de esta tormenta y bandazos de olas que mueven nuestra barca eclesial y que da la sensación de que se hunde, mientras que nuestro maestro Jesús parece que está dormido en la proa.

Me lo pedía porque lo estamos pasando mal, nos da mucha tristeza. A veces, hasta parece que nos sentimos culpables ante esta avalancha de golpe, que no sabemos digerir y elaborar.

semi-merida-badajozMe explico: aquí el que más y el que menos pasó más de una decena de años en el seminario de San Antón de Badajoz, esa institución que hace poco recogió, merecidamente, la medalla de Extremadura. Recibimos una formación, adecuada a sus tiempos sociales, culturales, políticos, económicos y eclesiales. Algunos antes del Concilio, ya la mayoría con el Concilio y el Postconcilio, con lo que eso supuso de apertura y de cambio en la concepción del mundo.

Recuerdo el ambiente del seminario. Era de normalidad, muy sano, lleno de inquietudes y de alegrías, así como de esfuerzo, superación y ganas de formarnos en lo humano, lo intelectual –filosofía y teología– , así como en la espiritualidad en orden a ser hombres del pueblo y de Dios.

Nos enamoramos de la misión y nos emocionamos en nuestro compromiso personal y apostólico por ser servidores de los demás y acompañar al pueblo en los ámbitos que nos eran propios, formación en la fe, acompañamiento personal en los proyectos de vida, iluminación del pueblo y su vida a la luz del Evangelio, celebrar la fe en sus momentos más vitales y sagrados.

Nos duele este momento porque realmente somos personas bastantes satisfechas y felices en nuestra labor y en nuestra comunión con la gente y los pueblos, nos sentimos unos más del pueblo, sabiendo que hoy no tenemos un reconocimiento social como antaño, pero que tiene totalmente sentido lo que hacemos y vivimos, que merece la pena y nuestro servicio es muy importante en la vida de la sociedad.

Hoy más que nunca, necesitamos, lo sabemos, mirar fijamente a Cristo que nos pide ir hacia él sobre las aguas, que no nos miremos nuestros pies y las caídas de algunos hermanos, que renovemos nuestra alegría y aquel amor primero con el que dábamos nuestros primeros pasos.

Hoy se nos pide despojarnos de toda seguridad, también de la institucional y la del reconocimiento social, para volver a la autoridad propia del Evangelio de Jesús, la que viene por la vida de cada día, por el compromiso auténtico, por la profundidad de nuestra unión con el Dios despojado de estima y reconocimiento en Nazaret y en Jerusalén.

misaAhora más que nunca nos sentimos llamados a ser realmente sacerdotes comprometidos y entregados, hacerlo en total gratuidad y arriesgando. Porque sabemos que no duerme, y que este momento si lo vivimos con fe y lo leemos creyente, será sin duda un momento de renovación y conversión para todos nuestros corazones y para nuestro presbiterio con nuestro arzobispo a la cabeza.

También hoy, más que nunca, necesitamos el cariño y la compasión de nuestras comunidades creyentes. Gracias a todos los que nos seguís mirando con ojos de bondad y amistad, dándonos vuestra confianza.

Dios, los padres y el pan…

(En la festividad de san José, desde la vida acabada de un padre sencillo)

La imagen del Dios padre

jofe-familiaAl nacer, el ser humano es la criatura más débil y dependiente de todas las especies, a la vez que es la que más llena está de posibilidades. Criaturas de barro en debilidad total, a la vez que “imágenes de Dios”, con una vida abierta y por hacer. Dentro de cada uno de nosotros está esa imagen divina de Dios. Por eso los creyentes entendemos que la tarea del hombre es dejar que emerja en él esa imagen y se desarrolle lo más posible. Es en la entraña de lo humano, en lo más profundo donde está nuestra grandeza. Este misterio de ser a imagen de Dios, de parecernos a él, no suelen entenderlo los sabios, entendidos y poderosos, como decía Jesús; suelen llegar a conocerlo los más sencillos y humildes.

La imagen de Dios en la historia
¿Qué imagen de Dios puede desarrollarse dentro de nosotros? Su imagen es plural, diversa, profunda, múltiple… La historia de la salvación nos va mostrando cómo Dios se ha ido manifestando en su relación con la naturaleza y la historia, con la humanidad. Si miramos la sagrada escritura, la palabra de la historia de la salvación, encontramos algunas imágenes muy sugerentes para poder entender creyentemente la vida de nuestro hermano Paco.
Dios enamorado: El cantar de los cantares es emblemático a la hora de mostrar a Dios como alguien enamorado de su pueblo, con un amor que es más fuerte que la muerte, el amor que si alguien quisiera comprarlo con todas las riquezas del mundo se haría despreciable. El amor de Dios no tiene límites y no se acaba.

Dios Padre entrañable: un Dios que lo es desde las entrañas, lo dice claramente “vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios, seré para vosotros como un padre y vosotros seréis para mí como hijos…”. Se le conmueven las entrañas ante nuestras vidas y llega a locura en su dedicación pues nos dice, por el profeta que, aunque una madre se olvidara de su hijo, El nunca de olvidará de nosotros. Y eso a la vez que no se impone por poder, sino que su autoridad se ejerce desde su amabilidad y coherencia. Se entrega tanto que provoca agradecimiento en los suyos e inspira sus actitudes.

Dios generoso: no se busca a sí mismo de ningún modo, se da en su quehacer y hasta el punto de entregarse en su propio hijo. Orgulloso de cómo Jesús de Nazaret, su hijo amado, es capaz de comprometerse viviendo libremente en la entrega a los demás, llegando incluso a sufrir por hacer el bien en los otros.

Dios de comunidad y familia: sus entrañas quieren ser entrañas de familiaridad y comunión. El quiere recoger a personas por todos los lugares y situaciones para llevarlos a una relación de familiaridad y de verdadera comunión, donde nada es de nadie en propiedad y todo es de todos en uso, aunque para ellos tengamos que arriesgarnos en más de lo que tenemos.

Dios humilde y anónimo: no es un Dios de título y grandezas, de poder y temor, sino sencillo y oculto, sabe preocuparse por la vida y hacerla real en lo concreto y en lo cotidiano, en la casa, en la calle, en la ciudad, en la naturaleza, en la fiesta, en lo diario, en el luto y la enfermedad, en la tristeza y en la alegría, en los caminos de la vida.

La imagen de Dios en la vida de Paco

La mirada a Dios en la historia nos ilumina hoy para poder hacer lectura creyente de la vida Paco, desde su tarea de saber morir y vivir ha ido abriéndose al Dios de la vida, y con su espíritu ha culminado su historia. Lo leemos con los sentimientos de Cristo que nos enseñó a mirar la vida con el corazón misericordioso de Dios, ahí entendía que estaba la perfección de lo humano, no tanto en cualidades y saberes, título y poderes, sino sentimientos y entrañas. Imperfectos pero llenos de compasión, a eso se nos invita. Y es ahí donde le damos gracias a Dios y reconocemos su presencia en este ser humano que hoy ponemos en el altar. Porque enterraremos su cadáver vencido, pero no su persona, ni su historia amada y fecunda. Nos abrimos en la oración y con Dios agradecemos su persona. Sentimos que el Padre de la vida lo habrá recibido con mucho amor y le habrá reconocido su parecido, su imagen acabada:

Bendito tú, porque has amado hasta la muerte. Sin mucha filosofía, ni discurso, pero en verdad tú has vivido en el amor con Sole, has hecho carne esa palabra prometida: te amaré siempre hasta que la muerte nos separe.
Bendito tú, porque has sido un padre entrañable. Has sido, junto a tu esposa fundamento para tus hijos y abierto ante su libertad. Junto a vosotros han descubierto que la grandeza de una persona está en su interior, en sus sentimientos, en sus relaciones, por eso han volado y cada uno ha descubierto su propio mundo y su propio cielo, sabiendo siempre volver al nido de referencia, en la comunión verdadera y en la fraternidad sin fisuras. Vosotros habéis vivido para ellos y ellos saben vivir para todos.
Bendito por tu generosidad. No has sido un hombre de posesiones, de tierras, pero has sido rico en humanidad verdadera, de esa que sabe vivir mucho con poco. Con la sabiduría de los sencillos que saber comprometerse y luchar en favor de otros, y hacerlo hasta en la jubilación y en favor de los mayores. Has gozado del capital de tus nietos, has disfrutado viendo nacer a David frente a tu enfermedad.
Bendito porque en tu casa has mostrado eso que el mundo tiene que aprender lo de una economía común, la de los cristianos, donde todos ponen en común lo que tienen y usan lo que necesitan, sabiendo que no hay que atesorar para uno mismo sino tener tesoros en el cielo para ir libres a la muerte, sin ataduras y con esperanza. Así lo has enseñado a los tuyos.
Bendito tú porque lo has hecho con humildad y sencillez. Tu anonimato es orgullo y motivo de gloria para los que te aman.

Gracias y tarea

No podemos menos que dar Gracias a Dios porque hemos podido reconocer su imagen en este corazón humano. Y sabemos que hay millones y millones de esta imagen de Dios padre entre nosotros, una muchedumbre inmensa. ¿Cómo no creer en Dios Padre? No podemos ser ignorantes y creer que esto es por casualidad, el hombre sencillo y comprometido lo es porque su interior ha sido cuidado, porque su espiritualidad se ha alimentado, y su sentido ha permanecido en la entrega generosa.
El evangelio nos mostraba una verdad que se muestra a diario: “¿Si un hijo te pide pan, le dais una piedra…? Pues si vosotros que sois malos dais cosas buenas a vuestros hijos, cuánto más hará vuestro Padre si se lo pedís con corazón”. Este padre le ha dado evangelio y vida a sus hijos desde su sencillez, anonimato, incluida su imperfección. Pero qué le daremos nosotros a nuestros hijos, nuestros jóvenes… ¿piedras o pan? Ojalá nos encuentren como buen pan y buena imagen de Dios, cuando nos llegue el momento de saber morir.

Ser hijo amado -II Domingo de cuaresma-

Las señales del amor de Dios padre se dan en lo ordinario de la vida, en el vivir de lo cotidiano. Abrir los ojos a ese amor encarnado y dejarse iluminar por él es entrar en la transfiguración del existir para nacer a la esperanza de algo nuevo y glorioso.

VIVE Y REGALA MISERICORDIA

hijo queridoSeguimos avanzando en este camino de cuaresma. Sabemos que no estamos solos y nos abrimos a la experiencia de sentirnos hijos queridos de Dios en lo diario. La vida no es fácil pero no hay un momento, por difícil que sea, en que no seamos hijos queridos del Padre.

Segundo Domingo de cuaresma: “Eres mi hijo”

Jesús fue un creyente fiel y su convicción más profunda era que Dios es su Padre. Ahora él, con su Espíritu, nos llama a compartir sus sentimientos de hijo divino, a sentirnos hijos queridos de Dios.

Sus vestidos se volvieron de un blanco deslumbrador, como no puede dejarlos ningún batanero del mundo. Se les aparecieron Elías y Moisés, conversando con Jesús. Entonces Pedro tomó la palabra y le dijo a Jesús: “Maestro. ¡Qué bien se está aquí! Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías”.

Estaban asustados, y no sabía lo que decía. Se formó una nube que los cubrió, y salió una voz de la nube: “Éste es mi Hijo amado; escuchadle”.

HECHO DE VIDA

Javi expiró hace unos días. Junto a su cama acariciándole estaban su esposa, Mari, sus hijos Alejandro y María. Alejandro, hizo la comunión en nuestra parroquia junto a Pedro y Edu, los tres se conocían de Apnaba, comparten su vivencia del autismo. Al verlo morir, abrazó a su madre y exclamó: ¡Mamá, ha sido un gran padre! Creo que no hay mejor forma de expresar que él ha sido un hijo realmente querido, amado. Ya me avisó su padre de que él viviría bien su muerte, porque las características de su autismo le permiten integrar y aceptar la contradicción con naturalidad. Así lo demostró con las palabras que pronunció delante de toda la asamblea, al finalizar la ceremonia exequial: “Has sido buen hijo, esposo, padre, hermano, amigo, mecánico de Delta y has tenido muy buen humor. Así nos quiere Dios, como Alejandro se ha sentido querido.

Reflexión

«Este es mi Hijo amado: escuchadle a él». En la vida Dios nos invita a escuchar a Jesús hasta el fondo. Vamos con prisas y vivimos una religión más bien externa, nos relacionamos con un Dios todopoderoso, con un Jesús del milagro y no descubrimos su verdadera identidad que es la de Hijo de Dios y hermano nuestro. El fue abriendo, poco a poco, los ojos y el corazón de los discípulos para que llegaran a conocer el corazón del Padre, desde su propia vida y sus sentimientos. Quien lo ha visto a él ha visto al Padre. La Cuaresma nos invita a escuchar de corazón el evangelio, para poder encontrarnos con Cristo y él nos muestre sus verdaderos sentimientos, su mensaje de amor sobre el Padre. Sólo así, podremos sentirnos queridos por Dios y no tendremos que buscar el amor y la felicidad en las cosas pasajeras, rápidas y agobiantes del mundo. Si abrimos nuestro corazón a El, nuestra vida empieza a iluminarse con una luz nueva..

Conviértete

Durante la cuaresma ponemos en un sitio central de la casa, el más habitado y compartido por la familia, el evangelio. Podemos utilizar el libro de las lecturas diarias bíblicas que nos regalamos en la Parroquia en Navidad. Buscamos momentos personales o familiares para leerlo con sencillez, antes de la comida, en la mañana, en la noche. Escuchamos el evangelio haciéndonos una pregunta muy sencilla: ¿Jesús, como es nuestro Padre Dios, y cómo nos quiere? Los que podáis, también ayuda a rezar diariamente este enlace:  https://rezandovoy.org/

Oración para esta semana

Jesús, llévame contigo al monte Tabor y enséname tu verdadero rostro, que yo pueda conocer el amor del Padre como lo conoces tú, que aprenda a escucharle y hablar con él, como lo haces tú. Quiero sentirme querido por él para poder llevar su evangelio a mi vida y a los de los demás, sabiendo quererme a mí mismo, queriendo a todos como los quieres tú, que has dado la vida libremente por nosotros. Que yo sepa abrirme a la voluntad del Padre y te escuche de corazón en esta cuaresma.

“Vive y regala misericordia” -Cuaresma I-

“Vive y regala misericordia”

cruzmanoVolvemos a adentrarnos en el camino de la Cuaresma cristiana. Hacemos un itinerario de vida interior en el que buscamos la libertad de Cristo a través de su misericordia. El nos ha invitado directamente: “Sed misericordiosos como vuestro padre celestial es misericordioso”.

Primer Domingo de Cuaresma: “Dios está contigo”

Poner nombre a nuestras tentaciones:

En aquel tiempo, Jesús, lleno del Espíritu Santo, volvió del Jordán y, durante

cuarenta días, el Espíritu lo fue llevando por el desierto, mientras era tentado por el

diablo. Todo aquel tiempo estuvo sin comer, y al final sintió hambre. Entonces el diablo le dijo:

—«Si eres Hijo de Dios, dile a esta piedra que se convierta en pan.»

Jesús le contestó:

—«Está escrito: “No sólo de pan vive el hombre”.»

HECHO DE VIDA:

  • ImágenesUn día le oí contar a Quini y Pepe algo que había ocurrido en su vida. Llevaban muchos años trabajando en su restaurante de un modo total y exclusivo, le estaban dando su vida. Pero algo les hizo detenerse y darse cuenta de que era un camino sin destino, siempre podrían tener más, pero se les estaba yendo la vida. Pararon y meditaron: vivir con menos, pero vivir más, porque no solo de pan (negocio) vive el hombre. Desde entonces cuidan su interior, sus relaciones con Dios y los demás a fondo perdido. Tienen menos, pero viven y dan mucho más amor, incluso a su propia hija que ya ha descubierto esta verdad también. Dios está con ellos.
  • Un niño en catequesis al hablarles del compartir y del proyecto para ayudar al os más pobres, cuando se le indicaba de hacer una hucha para el compartir y poder echar de sus dineros y ahorros, manifestaba con total sencillez de corazón: ¡Pepe, a mi me cuesta mucho dar de mi dinero, me gusta guardarlo para tener más”. Manifestó de una manera muy clara y directa lo que muchas veces disimulamos los mayores y lo que claramente predica nuestro mundo con el apego y el afecto al tener más que al ser. Hacemos de la vida un mercado.

REFLEXIÓN:

imagesEn la cultura actual mantenemos tesis de liberación que exigen la abolición de la palabra pecado y con ella destruye también la conciencia de que la tentación existe, la que lleva al pecado. Quizá se cumpla la sentencia antigua de que el diablo lo primero que hace para ganarnos es convencernos de que no existe. La cuaresma nos invita a pararnos y reconocer con paz donde y en qué están nuestras mayores tentaciones, las que nos debilitan por dentro y nos impiden sacar el mejor yo que hay dentro de cada uno, donde está la verdadera imagen de Dios. Detalles de vida en la familia, los trabajos, los consumos, las relaciones…en los que sentimos y notamos que la seguridad del dinero -del tener-, del acumular nos ganan la partida.

CONVIÉRTETE:

Durante la cuaresma poned la hucha del compartir en el centro del hogar y animar a participar a todos para ir echando cada uno de lo suyo. Pensamos algo que podemos dejar de consumir o consumir menos. Al final de cuaresma llevarlo juntos a un comedor social  o centro de ayuda a los más necesitados.

ORACIÓN PARA ESTA SEMANA:

cruz“Padre bueno, yo quiero ser misericordioso como tú. La vida va rápida y vivo entre tentaciones de las que no me doy cuenta. Ayúdame a encontrar momentos y espacios que me ayuden a silenciarme y conocer mis emociones y afectos, que yo sepa cuáles son mis tentaciones y las viva conscientemente. Ayúdame a ser de verdad quien quiero ser. Que el dinero no ocupe mi corazón.”

Orar ante la muerte de Jaime: ¿fracaso de la vida?

Hoy hemos celebrado la eucaristía desde la vida y muerte de un joven pacense, desapareció de casa el 14 de enero y lo encontraron los servicios de la UME cuando extraían el camalote -planta invasora- del río Guadiana el 14 de Febrero. Orar y abrirse al misterio de Dios y del dolor era nuestra tarea, para la celebración:

Hemos escuchado la Palabra de Dios desde el profeta Isaías presentando al siervo de Yahvé:
“¿Quién dio crédito a nuestra noticia? Y el brazo de Yahveh ¿a quién se le reveló? Creció como un retoño delante de él, como raíz de tierra árida. No tenía apariencia ni presencia; le vimos y no tenía aspecto que pudiésemos estimar. Despreciable y desecho de hombres, varón de dolores y sabedor de dolencias, como uno ante quien se oculta el rostro, despreciable, y no le tuvimos en cuenta…

Una contexto de contradicción entre la vida y la muerte

Venimos a una celebración llena de contrastes, en un contexto de vísperas de fiestas extraordinarias con motivo del carnaval, venimos llenos de dolor, de tristeza, a celebrar una oración de intercesión por nuestro hermano Jaime. Una muerte que nos entristece y nos llena de interrogantes, misterio, ojalá que también de esperanza, movidos por la fe y el amor.

muerte

Es el contraste de la vida, de la historia, de todos los tiempos… la tensión entre vida y muerte, entre felicidad y desgracia, entre éxito y fracaso, entre alegría y sufrimiento. Nacemos para la vida, para la realización personal con el deseo profundo de ser felices, pero hemos de hacerlo en un valle que también está lleno de lágrimas, de sufrimiento, de muerte. Es la contradicción del hombre, su problema y su pregunta. Contradicción y pregunta que se ha hecho radical en esta persona, en su vida, en su familia… pero es una radicalidad diaria en la historia y en el mundo. ¿Cómo integrar y vivir el dolor y el sufrimiento en la humanidad? ¿Es solución ocultarlo o silenciarlo como pretende nuestra cultura actual y hacemos muchas veces en la educación de nuestros hijos?

El dolor y el sufrimiento, tan propio de lo humano, Siempre será una cuestión pendiente, en la que atisbamos pequeñas luces, a veces pasajeras, a las que nos tenemos que agarrar porque el misterio permanece. Pero es una cuestión que nos sitúa ante la fe, ante el sentido, y ante nuestro propio Dios.

¿DOLOR Y FRACASO?

Más de una vez, nuestro hermano se ha preguntado, desde su dolor, el por qué de su situación. Cómo Dios, sin ser él malo, permitía tanto sufrimiento, que él no podía soportar ni conducir. Es una pregunta que viene acompañando a toda la humanidad, sobre todo cuando se trata de un justo sufriente, de un dolor en el inocente. La propia literatura bíblica hace de la pregunta un libro duro de contraste entre el hombre justo sufriente y Dios, el libro de Job. Ahí no se resuelve el problema del dolor, aunque se avanza en una crisis que pone de manifiesto que la historia no es marco propio para la justicia, que en ella no se realiza una verdadera justicia, porque hay justos que sufren como si fueran injustos e injustos que gozan como si fueran buenos. Si hay justicia debe haberla más allá de la muerte.

descendimiento

A partir de ahí, se plantea una pregunta que siempre será permanente sobre el dolor y el sufrimiento, pregunta que se renueva cada día, y que vosotros estáis viviendo en carne viva y dolorida en estos momentos. Y una pregunta en la que se adentra el propio Dios en la humanidad encarnada de Jesús: cómo no recordar aquí y hoy la pasión de nuestro señor Jesucristo cuando en el huerto de los olivos pedía a gritos y con lágrimas que si era posible pasara de él este cáliz de sufrimiento, aunque resolvió la pregunta adentrándose en el misterio oscuro del dolor confiando en la voluntad amorosa del Padre. O cómo en la radicalidad del sufrimiento de su muerte, cuando no podía más con su vida, gritó “Dios mío, Dios mío por qué me has abandonado”, dándose por vencido. Vosotros, familia de Jaime, habéis pasado por este huerto de los olivos, junto a él, durante años, habéis gritado en vuestro interior, habéis sudado con él la sangre de la impotencia. Sabéis de Cristo de un modo único en este dolor. Habéis sido testigos de su grito de experiencia de abandono y de rendido ya sin fuerzas. Hasta habéis deseado estar en su lugar para que él se liberara, pero somos criaturas, somos limitados, nuestro amor es grande pero no tiene el poder de la resurrección.

LECTURA CREYENTE

Ahora cuando ya todo está acabado en esta orilla,¿qué nos puede quedar?:
cruces

Desde la fe: Nosotros no creemos en un Dios Zeus que mira al hombre como un Prometeo al que quiere dominar con el sufrimiento y el poder, que distribuye penas y enfermedades como castigo por desobediencia. Nuestro Dios, es el Dios sufrido y sufriente, que en Cristo se ha despojado de su rango, se ha hecho siervo como nos ha dicho la primera lectura, se ha desfigurado, para poder entrar en nuestro dolor más grande y profundo, llegando hasta la muerte y una muerte de cruz. Nuestro Dios es el Dios de Jaime, el Cristo, que abrazado a él, con él ha pasado su dolor, su enfermedad, sus límites, su sufrimiento. Y confiamos en que él le ha acompañado cuando ha dado su último grito de abandono y ha expirado. Por eso hoy queremos acoger delante de Dios su vida, su lucha, su tensión, como señal de la cruz y de la presencia de Cristo en debilidad para nosotros. Es más, nos sentimos llamados a dejarnos interpelar con cuestiones muy sencillas para aprender de esta vida y de este proceso en orden a ser más humanos y más compasivos.

Qué lecciones recibimos:
– Todos somos limitados y dependientes, todos necesitamos de todos.
– El dolor y el fracaso forman parte de la vida y hemos de estar preparados para saber vivirlo y compartirlo.
– Todos estamos llamados a no esconder el dolor, el sufrimiento, y sobre todo a no ser indiferentes ante ningún sufrimiento.
– Vivimos apresurados y rápidos sin saber vivir ni valorar cada momento, se nos va el ser agradecidos por lo más sencillo y natural como levantarnos en la mañana, tener ánimo para comenzar el día, poder saludarnos con humor y salud, poder trabajar, amar, andar, mirar, sonreír…porque de qué nos sirve ganar el mundo entero si se nos escapa la vida sencilla de cada día.

Las lecciones, desde esta vida y desenlace, son sencillas, pero nos cuesta entenderlas, las recibimos a diario, pero somos duros de cerviz. Ahora llega la cuaresma, un tiempo que ojalá supiéramos detenernos para entrar en el interior de nuestras personas y leer la vida con los ojos de Cristo, del Evangelio, para saber mirar todo lo que estamos viviendo y lo que está ocurriendo en nosotros y en el mundo que nos rodea. Y para profundizar ante el dolor y el sufrimiento, para preguntarnos en serio si tiene sentido o es inútil, si lo queremos ocultar o vivirlo y fecundarlo, decidir cómo queremos vivirlo

LA PALABRA: El siervo de Yahvé

El profeta Isaías nos ha presentado al pueblo de Israel como un pueblo que será señal para toda la humanidad desde el sufrimiento y el dolor, así le llama siervo de Yavhé desfigurado, sin rostro, ante quien se vuelve la cara porque no gusta verlo. Pero dice que ahí está la salvación y la señal. Nos recuerda a Jesús que se presenta como un niño indefenso y pobre, acostado en un pesebre, como un fracasado crucificado en la cruz y por ahí nos viene la salvación.
Sentimos hoy la invitación de Dios a mirar este dolor y esta muerte desde el amor de Cristo. Cristo lo ha incorporado a él, a su vida, a su cuerpo, esta vida de Jaime y la lleva consigo para injertarla a su esperanza de vida y luz para siempre, allí donde no habrá llanto, ni dolor, ni miedo, ni agobio, ni desesperación, ni confusión…sólo luz y deseo de vivir y gozar para siempre en la casa del Padre, donde un día nos encontraremos todos. El, junto a Cristo glorioso, nos recibirá lleno de alegría con su rostro transfigurado, como hoy lo sueña y quiere sentir su madre.

Ver a Cristo en el doliente y abrazarlo

Quizá nuestro consuelo y sanación pueda estar en ir viendo el rostro de Cristo en este hermano, en este hijo, en este vecino… Vosotros, la familia, queríais que en esta celebración pusiéramos en el altar todo lo bueno que Jaime y vosotros habéis recibido de los demás, todo lo que os ayudado a hacer más fácil la vida y más llevadero lo que había de dolor, sufrimiento y fracaso en vuestra familia. No querías que se olvidara a nadie, ningún detalle, desde su infancia, sus estudios, su juventud, sus trabajos, sus dolores y sufrimientos… ahí entraban todos, amigos, compañeros, profesionales de la salud, residencias, incluso la peña del Real Madrid que le llamaban “el niño” y a él le hacía gracia el apelativo cariñoso de los mayores, hasta los que os han acompañado en los últimos días y momentos de calvario prolongado, profesional o amicablemente. Lo estáis haciendo personalmente, porque no queréis que quede ningún gesto de amor sin agradecer, sin corresponder.
Nosotros hoy estamos aquí para unirnos en el espíritu con vosotros, para acoger la vida de vuestro ser querido y elevarla en Cristo, por él y con él ante el Padre para que le dé la gloria en su misericordia. Queremos que Dios os ayude, en vuestra fe, esperanza y amor a verlo transfigurado y glorificado, como un ángel y una ayuda, como el protector de vuestra familia, que intercede ante Dios como uno de sus hijos más queridos.

Estética, espiritualidad y consuelo

Hoy, el coro Vocalis está interviniendo en esta celebración con el deseo del consuelo, de sentir la emoción de la paz y la serenidad que, desde la estética, la música y el canto hecho arte, nos puedan animar y ayudar a trascender el dolor en esperanza, la oscuridad en la chispa de la luz que nos envuelve en ternura para poder seguir caminando. Nos queda un camino por andar, comienza una etapa nueva, ojalá de vida verdadera y auténtica conversión.Santo, fuerte e inmortal

Nos queda un camino por andar, sobre todo para vosotros los padres y el hermano, comienza una etapa nueva, ojalá de vida verdadera y auténtica conversión. ¿Ahora qué?

RESUCITAMOS POR COMPASIÓN

al atardecer de la vida

Al atardecer de la vida…

Ahora nos queda el amor poderoso de Dios que va más allá de nuestras orillas y nos conduce a la vida eterna, la que no tiene fin como nos dice el apocalipsis, ahora nos toca abrirnos al evangelio proclamado: “Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados…”. Ahí ha llegado ya vuestro querido Jaime y ojalá sepamos llegar cada día nosotros. Llegar al corazón de Dios, a ser como Jesús nos decía: “Sed misericordiosos como vuestro padre celestial es misericordioso”. Una vez más hemos visto que el sentido, el amor, la serenidad… no se compra, se recibe y se da.Comunión de los santos: Eucaristía y compasión

No hay otro camino para enfrentarnos a nuestra muerte y la de nuestros seres queridos, independientemente de como lleguemos a ella: sólo la compasión y la misericordia nos llevan a la resurrección. Ahora si queremos estar unidos a Dios y a todos nuestros seres queridos, el camino es la comunión de los santos. Nuestra fe, la celebración de la eucaristía en la que recibimos ya en prenda la vida futura y la comunión con toda la humanidad, con todos nuestros seres queridos ya transfigurados por la muerte. Pero lo que más nos vale es la compasión y la misericordia, ponernos delante de cualquier dolor y sufrimiento, frente a toda injusticia, para facilitar la vida a otros, para aliviarla de verdad, para consolar, para animar.

Herida aliviada en la misericordia

La misericordia compasiva será nuestro bálsamo y nos ayudará a aliviar la herida de la ausencia, siempre estará el dolor, el vacío, pero será muy distinto si lo envolvemos con amor, generosidad y compasión. Así seremos dignos hijos de Dios y verdaderos hermanos de Jaime, que ya estará en el cielo, en un abrazo divino que le ha devuelto la mejor de sus sonrisas y el mejor de sus sentimientos, como cuando se abrazaba de corazón en su tierna infancia a todos vosotros.

“Por ellos…”

Por ellos

Por ellos

He tenido la suerte de caminar y compartir sentimientos con la asociación “Por ellos”, padres que comparten con vosotros la experiencia de haber perdido un hijo. Me encanta cómo lo que viven juntos les ayuda a no olvidar, pero sobre todo a compartir la pasión y la esperanza, a ser compasivos y misericordiosos, mucho más de lo que lo eran antes de vivir esta pérdida. Os deseo que también la compasión y la misericordia viva y entrañable de Dios os sirva de consuelo y os ayude poco a poco a ir elaborando vuestro duelo personal y familiar. Que todos hermanos nos vayamos hoy con la esperanza de que Cristo acompaña a Jaime a la Gloria, y con el deseo de ser todos más compasivos y misericordiosos con el dolor de la humanidad que nos rodea.
Que nos consuele la proclamación de nuestra credo en Cristo Resucitado y podamos creer que Jaime junto Que el manto de la Virgen sea ternura para él y para todos:
El manto de la virgen

PESCADORES DE HOMBRES, ENGANCHADOS AL ANZUELO DEL EVANGELIO

 

Ser puente
puenteHay personas, corazones que saben ser puentes entre barriadas, parroquias, vidas, corazones… voluntarios de Cáritas parroquial en Gurugu y colorines. No se trata de una excursión sino de un abrazo entrañable en una mañana de Sábado de esperanza y Resurrección. Ir y adentrarse para dejarse hacer por Dios en la pobreza y en la riqueza de estos barrios, para que los colorines nos puedan dar su color más alegre y vivo en niños, mujeres…
Los he encontrado al salir de casa esta mañana cuando me dirigía a tomar un café y leer el periódico. Estaban Mamen, Jose, Mari Carmen, Mercedes, esperaban a Lolo, e iban a tomar un café y a ponerse en marcha para hacer una incursión en el barrio. Ellos junto a Joaquina, Pepe, que se incorporan después, y Alejandro conforman un equipo en la parroquia de la Asunción que atiende todo el barrio de Gurugú y Colorines. Reciben a las personas, les acompañanan en días de diario, pero hoy la misión tiene otro color muy distinto, se trata de ir a estar y pasear por el barrio.
Derribar muros, confiar y esperar

Un barrio al que les cuesta ir a los taxistas, autobuses, a los de Endesa… y al que nunca se nos ocurre ir a los ciudadanos de en general de Badajoz. Hoy van ellos pero van con Espíritu, con profundidad. Me recuerda al evangelio del día donde aparece Jesús, que le pide la barca a unos pescadores para hablarle a la gente que se agolpa, después los invita a pescar, sabiendo que no han pescado nada en toda la noche. Pedro se resiste diciendo que no se puede hacer nada que han hecho todo lo posible y que nada de nada… pero seducido por Cristo, cogido por su anzuelo de confianza y compasión, por su palabra lanza la red al otro lado. Y ocurre el milagro, donde sin Cristo no había nada, cuando van con Él y con su Palabra, con sus sentimientos, aquello se fecunda y consiguen la pesca abundante. O sea, pescados ellos por el amor de Cristo, se acercan a los demás con unos sentimientos nuevos y se produce un cambio radical en la pesca y en los pescadores. Los sentimientos se transforman: la desconfianza en confianza, el desaliento en esperanza, la inactividad en acción, la individualidad en compañerismo, la tristeza en alegría, la soberbia en humildad… ahora pescados por la personalidad de Cristo, son ellos anzuelos de vida y salvan a otros, les ayudan a salir de las aguas que les ahogan.sueños

Pescados y pescadores por el evangelio de la vida y la alegría

Así veía yo a estos voluntarios esta mañana al cruzar el puente del gurugú, que les conducía al barrio y a las realidades de las personas que reciben en cáritas en la parroquia. Iban al encuentro de ese ambiente y de esas personas, porque ellos han sido primero encontrados por el amor de Cristo en sus vidas y han descubierto el verdadero valor del amor, la grandeza de la imagen de lo divino en el interior de cada ser humano. Van a abrazarse con los niños, las mujeres, los jóvenes, los mayores… con la humanidad amada de Dios, para sentir que somos uno, que todos somos nada y a la vez somos un tesoro escondido dentro de cada uno. Qué alegría haber estado con vosotros y haber desayunado juntos antes de ir a echar la red con esperanza al otro lado de ese puente.

Benditos pies, bendito puente
Benditos sean vuestros pies de mensajeros que, en nombre de Jesús de Nazaret, lleváis la buena noticia de la fraternidad y de la esperanza, la confianza de que otro mundo es posible, de que en el corazón de cada ser humano hay un tesoro escondido y una imagen divina, por muy destrozado que aparentemente esté.
puente dos

Celebración diocesana en Badajoz: presbiterio y obispos

Recuerdo, homenaje, regalo

El presbiterio de la diócesis de Mérida-Badajoz, presidido por su arzobispo Celso Morga, ha celebrado el encuentro navideño ya tradicional entre ellos. En este año ha estado caracterizado dicha convivencia por elementos de celebración propios.

Celebración eucarística in memoriam del arzobispo Santiago García Aracill

eucaristíaLa catedral se abrió para la Eucaristía oficial de la Iglesia diocesana intercediendo ante Dios por el que fuera el arzobispo anterior Don Santiago García Aracil, fallecido recientemente el 28 de Diciembre pasado, y que pastoreó nuestra iglesia desde el año 2004 al 2015.

Don Celso hizo semblanza de su trabajo pastoral y leyó emotivas palabras suyas escritas como testamento espiritual “en el que pedía que se unieran a nuestras intenciones por él, las intenciones por sacerdotes que habían trabajado con él y ya habían fallecido, así como su expreso deseo de pedir perdón por todo aquello que hubiera molestado de su quehacer y toma de decisiones a los demás, con razón o sin ella, especialmente en el presbiterio, también por si no fue lo testimonial que pudieran esperar de su persona y su ministerio.”

En la Eucaristía estuvieron presentes los obispos de Coria-Cáceres y el de Plasencia, y el recién nombrado José María Gil Tamayo. La representación política, el presidente de la Junta de Extremadura, el alcalde de la ciudad de Badajoz, otras autoridades civiles y militares, así como una representación nutrida de religiosos y fieles de la iglesia diocesana.

Homenaje a los sacerdotes en sus 25 y 50 años sacerdotales

homenajePosteriormente se trasladaron al seminario todos los sacerdotes junto a los obispos presentes. En el salón de actos se reconocieron y felicitaron a los sacerdotes que este año cumplen sus bodas de oro y plata sacerdotales. Compartieron sus experiencias y agradecieron todo lo que ha supuesto el sacerdocio en sus vidas. Javier Moreno Soltero presentó una acción de gracias a Dios por las raíces y las claves sacerdotales que recibieron tanto de su familia como del seminario y la riqueza de haber compartido con el presbiterio la tarea de servir a los pueblos, queriendo hacer siempre la voluntad de Dios siendo hombres de fe y de compasión en medio de la humanidad.

comida fraternalDon Julián García Franganillo expresó todo lo que había supuesto el Concilio en sus vidas ministeriales desde su ordenación, así como sus servicios en la diócesis a lo largo de este medio siglo, recordó a los compañeros que ya no están y habló con fe de este último tramo en el que van decelerando en sus actividades, no en su pasión de entrega y vida cristiana, y preparando el equipaje sabiendo que están cercanos a su partida para el encuentro con el Padre.

Entrega de báculo a José María Gil Tamayo

BaculoTras este homenaje, se hizo entrega de un báculo al nuevo obispo Gil Tamayo, en nombre de la diócesis y su presbiterio. Un modo de abrazar y animar en su nueva tarea a este compañero del presbiterio que acaba de asumir la responsabilidad del ministerio episcopal que ejerce en Ávila, desde el 15 de Diciembre pasado. José María Gil, emocionado y agradecido, dirigió palabras entrañables a todos sus compañeros de presbiterio y manifestó lo que considera claves fundamentales para su ministerio y la comunión entre los presbíteros:

Agradezco a la diócesis lo que soy, en ella me he formado:

“Vengo a estar con mi presbiterio. Me siento orgulloso y lo que soy se lo agradezco a este presbiterio. A mis formadores, mis párrocos, los profesores, a los compañeros… este es el seminario en el que he aprendido la teología, con la que vivo y donde me ha formado en las distintas dimensiones.”

Nunca olvidaré la pastoral rural, mis primeros años de sacerdocio:

“Siempre recordaré los primeros nueve años de ministerio en los pequeños pueblos. Como me ha recordado algunas veces Don Antonio Montero: “Que bien me vino aquello, aquel primer nombramiento de cura en tres pueblos pequeños de la Serena…”. Ahora me toca acompañar a sacerdotes como don Virgilio que con sus noventa y cinco años sigue atendiendo pequeños pueblos en Avila.”

He aprendido que el ministerio y la autoridad sólo debe vivirse como servicio:

“Con 62 años se ven las cosas se de otra manera, ejercer la autoridad como servicio, así lo he visto y vivido en la Iglesia, desde el párroco Enrique con el que trabajé como el presidente de la conferencia, Don Ricardo Blázquez con el que he sido secretario los últimos años”.

Me alegra oír hablar con frescura del Concilio Vaticano II, ahí tenemos que beber y de él vivir:

“Me alegra cómo se recuerda y se habla del concilio en nuestra diócesis. El concilio hemos de recordarlo, hablar de él y reavivarlo entre nosotros, así lo han querido los últimos papas, Sam Juan Pablo, Benedicto XVI, y el papa Francisco cuando nos habla de iglesia en salida, puertas abiertas, propositiva”.

Los sacerdotes en estos momentos necesitamos la radicalidad de la santidad evangélica y la comunión entre nosotros, presbíteros santos y en comunión, centrados en lo esencial, en Cristo:

“Estamos en momentos difíciles para los sacerdotes, puestos en las pantallas, se nos pide un plus de santidad, pero no de rigorismos, sino de radicalidad, evangélica, que nos sacuda, con reconocimieinto de nuestros defectos y pecados, sin autoflagelación, pero sí con exigencia y dispuesto a la autenticidad. Hemos de vivir y ejercer una fraternidad entre nosotros sin fisuras, sin distracción de pequeñas singularidades y características que nos desvíen de lo esencial, no podemos seguir rizando el rizo de la autorreferencia, hemos de abrirnos a la comunión y la misión más allá de las diferencias. No podemos olvidar nuestro fundamento cristiano, incardinación en Cristo, siendo Hijos de Dios, y desde ahí la fraternidad humana, porque somos pocos y nos necesitamos, y la fraternidad sacramental entre los sacerdotes, como nos proponía la “presbiterorum ordinis”.

No vale el puro cambio de lenguaje, necesitamos cambios verdaderos:

“Hoy no podemos ir cambiando sólo de lenguajes y hablar ahora de periferia, porque se lleva, porque si no vamos a la radicalidad del mensaje no seremos auténticos… Juntos hemos de preocuparnos de las vocaciones sacerdotales para que haya relevo y no haya saltos generacionales, porque ya hay iglesias que no pueden celebrar los 25 años sacerdotales porque no tienen sacerdotes de esas generaciones”.

Lo vivido en Taizé-Madrid

HOSPITALIDAD Y CONFIANZA:

Jóvenes, hospitalidad y confianza

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La imagen puede contener: una o varias personas y multitudUna nueva experiencia que me transforma y me convierte en un hombre de esperanza y utopía. Estoy pasando cinco días con más de quince mil jóvenes en Madrid, acabaremos el año y comenzaremos el año nuevo, basados en dos claves fundamentales de vida: la hospitalidad y confianza.

Detrás de estas palabras hay un movimiento que nació con espíritu ecuménico en Francia, en una aldea, en Taizé, en 1940, liderado por el hermano Roger. Un protestante que, tras la segunda guerra mundial, propone un camino de unidad, fraternidad y humanidad, convocando a cristianos de todas las iglesias y hombres de buena voluntad.

Sus instrumentos son muy sencillos, las vías del silencio, la interioridad, la contemplación, la alteridad y la búsqueda del sentido de la vida en lo profundo del corazón del hombre, donde puede encontrarse con el absoluto, que le ayuda a contemplar al otro como un hermano, a vivir en la alabanza de lo pobre y lo pequeño.

De ahí surge una comunidad ecuménica que es germen de fraternidad evangélica universal. Conocido en todo el mundo, es seguido por millones de jóvenes peregrinos en búsqueda, que encuentran en Taizé un lugar de paz y de unidad interior y humana.

Ahora llevan cuarenta años haciendo lo que llaman la peregrinación de la confianza, este año la celebramos en Madrid y yo he tenido la suerte de participar con un grupo de jóvenes de Extremadura que estamos gozando y llenos de este espíritu de comunión y de esperanza.

Han venido de todas partes del mundo, nos movemos como riadas de humanidad en medio de la urbe, apenas se nota que vamos caminando, pero es impresionante cuando al atardecer, con la luz de un sol entregado, llegamos a IFEMA y allí nos encontramos todos en el pabellón cuatro convertido en templo de lo humano y lo divino. Con un orden, un silencio, un espíritu que lo invade todo de fraternidad, paz y unidad.

Ahí sentimos que es posible otro mundo, otro estilo vida, una humanidad reconciliada y unida. Pasamos el día entre el silencio, la oración, el canto, la reflexión, en un compartir de todo lo que somos y tenemos, ahí gritamos: laudato si.

Son cinco las propuestas que desde la comunidad de Taizé se hacen a los jóvenes del mundo, desde la comunidad universal cristiana:

-Descubramos en Dios la fuente de la hospitalidad: la creación es un signo de donación y acogida positiva de Dios ante todo lo creado, el propio Cristo se ha hecho carne para acogernos en toda nuestra debilidad.

-Estemos atentos a la presencia de Cristo en nuestras vidas: Dios se revela y se hace cercano en lo humano, el otro es lugar de la revelación y la presencia de Dios, tiene un valor absoluto.

-Acoger nuestros dones y limitaciones: somos criaturas llenas de la belleza y la bondad de Dios. Sentimos y acogemos nuestros límites en la ternura y el cuidado de un Dios padre, que se manifiesta en la fraternidad de lo humano. Nos vemos llenos de riquezas y posibilidades para los otros, Dios nos ha hecho buen pan para alimentar los corazones de los más pequeños del mundo.

-Encontremos en la Iglesia un lugar de amistad: la Iglesia está llamada a semilla de humanidad, de derecho y justicia, portadora de salvación, para el hombre consigo mismo, para el encuentro con los demás, y el cuidado de la casa común. Llamados a ser sacramento, señales del amor de Dios en el mundo.

-Realicemos una hospitalidad generosa: nuestro mundo globalizado enferma de individualismo y cerrazón, abramos la puertas de nuestra vida para sanarnos, deja que Cristo y la humanidad, en él, entren dentro de ti y verás la luz de la vida y sanarás por dentro, nadie podrá robarte tu alegría y tu salvación.

Son claves para un mundo que busca salvación, sanación, alegría, esperanza. La juventud es un tesoro y cree y crea lo que el mundo necesita. Yo me siento llamado a conversión por el corazón de todos estos jóvenes soy un afortunado. Creo en el ecumenismo y en el diálogo interreligioso, creo en la paz y en la humanidad. Me siento llamado a seguir caminando y quiero seguir gastando mis últimos cuartos existenciales y ministeriales en estos asuntos de lo divino y de lo humano. Deseo más hospitalidad y confianza en mí para los demás.

La navidad de un Dios pobre y olvidado

Navidad, la pobreza de Dios

No es fácil imaginar qué se celebra en la Navidad, hay un modo pagano de celebrarlo que nos ha ganado el terreno y ha usurpado de un modo eficiente la verdad profunda del sentido cristiano de la Navidad, la riqueza se ha adueñado de la fiesta y su sentido, revestida de valores emocionales que unimos a la familia y a la alegría, pero que quedan ahogados por las prisas, el mercado, el capricho, el placer, cuando no por la locura y la molicie. Hoy el reto para los creyentes y seguidores de Jesús de Nazaret – y también para los hombres de buena voluntad- no puede ser otro que recuperar ese sentir propio de Dios que es el que corresponde con las celebraciones del tiempo de navidad en la liturgia cristiana. ¿Qué es lo propio y genuino de la fiesta de Navidad?

La gran aportación judeocristiana a la humanidad fue su sentido del tiempo en la clave de la historia. Para ellos el tiempo se abre en proceso no puramente cíclico, sin con apertura lineal, en el que aparece un punto de origen, alfa, y otro de destino y dirección, omega. Entre ellos hay un proceso llamado historia, abierto porque está marcado por dos libertades genuinas y propias, la de Dios y la de su imagen en el mundo, el hombre. Dos seres libres que están llamados a vivir, crear, a esperar amando. Así la historia se abre a la salvación, encuentra un fundamento de origen y destino que es el amor absoluto y generoso de un Dios que no se busca, sino que se entrega.

La clave del don es la que define y manifiesta la esencia de lo divino en su relación con la historia, Dios es el Dios de la historia que elige a su pueblo para llevar la salvación al hombre herido y caído, este salvador es el que ha creado por puro amor y generosidad extrema, su palabra se ha hecho fecunda, hace lo que dice, por eso su promesa es creíble: “vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios, seréis para mí como un hijo y yo seré un padre para vosotros”. Ahí está la clave de la historia no hay otra, el amor y la generosidad de lo divino que fundamenta lo más humano, lo más encarnado.

En ese proceso de amor y generosidad, se abre el mundo de las creaturas y queda fecundado por la donación del absoluto sin límites, el creador se hace criatura, el poderoso se hace débil, el señor se hace siervo y viene a darse. Dios por su riqueza amorosa se hace el más pobre de la historia en una señal determinante de su riqueza: “Esta es la señal, un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. El primero ahora es el último, pero en su pequeñez sigue siendo el fundamento de todo lo creado, el poder de la vida, el señor de la historia. Ahí está el milagro de la encarnación, el núcleo de lo que celebramos, la desnudez del absoluto en la nada del mundo y de la historia. No pude haber mayor amor en mayor pobreza. Nuestro Dios se hace divino en la pobreza y así se universaliza, amando a todas las criaturas con las se religa eternamente, afectándose en todo lo creado, e identificándose para siempre con los más pobres y desheredados de la historia. Nada le podrá separar ya a Dios de los pobres, nada ni nadie podrá separar a los pobres del amor de Dios que se ha manifestado en el niño de María en Belén, Jesús de Nazaret. En el establo de Belén se gesta el mayor amor del mundo en la pobreza, que se mostrará definitivamente en la madera de la cruz en el calvario, para hacerse gloria y resurrección definitiva, sellando la historia en un amor generoso engendrado en la mayor de las pobrezas.

Y ahí te encuentro ahora Señor, en mi mundo, en esta cultura de la liquidez sin horizonte, en la que se te desnuda hasta de nombre, donde ya no te conocen los niños, ni los jóvenes, donde te confunden los adultos y te lloran los abuelos. Ahora, donde eres ninguneado por los sedientos ignorantes que no saben “dónde mana aquesta fonte, que mana y corre, aunque es de noche…”
Miro la humanidad, herida y perdida, borrando tu nombre por las calles y las ciudades, buscando la verdad y la luz a tientas y con mentiras, tiran de mí y yo mismo me confundo y me pierdo, aunque siento tu mano asida a la mía. Y confieso tu aliento, allí donde eres el más olvidado, por tu generosidad a fondo perdido, sigues dándonos la vida a los que con orgullo te damos la espalda. Así es la navidad, el olvido de un Dios que sigue siendo pobreza en su absoluto amor, y que sigue amándonos en nuestro corazón de olvidos y pretensiones de querer ser divinos sin Dios. Tú sigues amando en una señal en pañales y acostada en la pobreza de este siglo, que llora porque no es humano, y no sabe que eso le ocurre porque ha perdido a su Dios, un Dios que hoy encarna su gloria y su poder amoroso en la pobreza del olvido.

Y ante él recuerdo la invitación entrañable del Papa Francisco para recuperar a nuestro Dios de su ocultez y el olvido navideño:

“Procuremos no mundanizar la Navidad, ni convertirla en una bonita fiesta tradicional pero centrada en nosotros y no en Jesús. Celebraremos la Navidad si sabemos dedicar tiempo al silencio, como hizo José; si le decimos a Dios “aquí estoy”, como María; si salimos de nosotros mismos para ir al encuentro de Jesús, como los pastores; si no nos dejamos cegar por el brillo de luces artificiales, de regalos y comidas, y en cambio ayudamos a alguien que pasa necesidad, porque Dios se hizo pobre en Navidad.”(Francisco)

José Moreno Losada

En Polonia nos jugamos mucho: Ecología integral y salvación.

SEGÚN NUESTRO EXPERTO ADOLFO MARROQUÍ ESTO ES LO QUE ESTÁ PASANDO…
En el escenario más adverso, es decir el aumento de 2 ºC, el informe del IPCC prevé una rápida evacuación de personas en las zonas de los trópicos; resultando que en algunas partes del mundo, las fronteras nacionales resultarán inútiles, puesto que no será posible contener las migraciones de millones de personas, por muchos muros que se intenten construir.

Los informes de los expertos apuntan a que, por el contrario, los Gobiernos tienen que actuar para reducir las emisiones de GEI, y tienen que ir más allá de las medidas adoptadas en el Acuerdo de París, ya que estás no serán suficientes para evitar los 2 ºC de calentamiento. En concreto, se señala que para limitar el calentamiento globa, se necesitarían transiciones rápidas y de gran alcance en la utilización del suelo, la energía, la industria, la edificación, el transporte y el urbanismo.

En suma, sería necesario que las emisiones netas globales de dióxido de carbono de origen humano disminuyeran en 2030 alrededor de un 45 % respecto de los niveles de 2010, y siguieran disminuyendo hasta conseguir emisiones cero aproximadamente en 2050.

Una de las acciones en las que más énfasis ponen los expertos del IPCC es en un impuesto a las emisiones de CO2 (dióxido de carbono). Asegurando que poner un precio al carbón es vital para promover la mitigación, estimando además que para ser efectivo, el precio tendría que ir aumentando con los años, y pasar de situarse entre los 135 y los 5.500 dólares por tonelada de CO2 en 2030, y de entre 690 y 27.000 por tonelada para el año 2100

ANTE ESTO NUESTRA EXPERTA Y MILITANTE CRISTIANA TRINIDAD RUIZ NOS INVITA A PEREGRINAR DE VERDAD…

¿Peregrinaciones Climáticas?

“El Papa Francisco está llamando a la acción. Es tiempo de responder. Únete a nosotros en un viaje para orar por la creación, vivir simplemente, y abogar por nuestro hogar común. Regístrate y te apoyaremos en el camino” Con esas palabras recibe la página de inicio de la web del Movimiento Católico Mundial por el Clima.
Se está construyendo un movimiento vibrante para responder a esa invitación. En la red y en todo el mundo. La llamada del Papa, materializada en la enclíclica Laudato Si, es una propuesta directa al cuidado de nuestro hogar común , la Tierra, basada en una larga historia de enseñanza católica y una nueva forma de ver la realidad.
Conocedores de que el Papa Francisco ha instado a los 1.200 millones de católicos del mundo y a todas las personas de buena voluntad a tomar medidas urgentes contra la injusticia del cambio climático y la crisis ecológica, para proteger a los pobres y las generaciones futuras, existe desde hace tres años una iniciativa internacional, que surgió de pequeños grupos locales pero que va teniendo ya un alcance globalizado. Su seguimiento puede hacerse fácilmente en Twitter y Facebook, y en la www.catholicglobalclimatemovement.global. Así lo hacen decenas de miles de personas que participan en sus acciones, las cerca de 700 Organizaciones, miembros que se han adherido hasta la fecha de hoy, Parroquias e Instituciones católicas, y animadores o capítulos locales. El movimiento surgió en Estados Unidos y Canadá. Se está desarrollando mucho en los países de América Latina, especialmente Ecuador, desde donde se coordina toda la implantación para los de habla hispana. Aquí en España han iniciado su difusión Paz y Bien, organización franciscana, y otras vinculadas a la Comisión Episcopal de Pastoral Social, (Cáritas, Justicia y Paz). Está en fase todavía incipiente. Yo personalmente os animo a que os unáis a ella.
Me parece que es una riqueza de la Iglesia, que podemos compartir y disfrutar. Un regalo al alcance de todo el que quiera sumarse a este modo colectivo de vivir la fe que es la participación en las Acciones que proponen estas personas en las sucesivas Campañas. Programan varias a lo largo del año y suministran por internet todos los materiales para poder imprimirlos en las Parroquias o los Centros, por ejemplo. Para enterarse de ellas lo mejor es seguirlas por Twitter o Facebook, o si no se tienen Redes Sociales, estar atentos a los medios de comunicación eclesiales.
La próxima Campaña se llama Peregrinación por el Clima. Con motivo de de la Conferencia de la ONU sobre el Cambio Climático que se celebrará en Katowice Polonia (14 Diciembre 2018), va a haber peregrinos camindo desde lugares simbólicos de Europa (por ejemplo Asís, el hogar de San Francisco), hasta el lugar donde tendrán lugar las reuniones de la Asamblea COP24Katowice. Estamos invitados a unirnos en oración con los caminantes y compartirla brevemente por internet a través de una pequeña sencilla plataforma que han habilitado. También desde el Movimiento Católico Mundial por el Clima, se nos está animando a que unirnos ecuménicamente a otros colectivos cristianos y a personas de buena voluntad creyentes y no creyentes, que compartan esta misma preocupación. La llamada en esta ocasión es de Formación en Cambio Climático, Causas y Consecuencias para los más débiles. Y desde ahí, asumir compromisos personales, pasar a la acción, individual y colectiva, diocesana y ciudadana y firmando escritos, interpelando y dialogando sobre nuestra opción.
En 2015, las naciones se reunieron en París para establecer un pacto climático innovador. Ahora lo hacen para discutir cuánto van a reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero. La voz católica para la creación es una parte importante de la conversación. Únete.
Datos sobre la cumbre hoy