Ven, Espíritu Divino

Aguardando al Espíritu

“Profeticé como el Señor me había mandado, y el espíritu penetró en ellos, revivieron y se pusieron en pie. Era una inmensa muchedumbre.” (Ez 37)

  Sabemos que para que llegue el espíritu al valle de nuestra historia y restablezca nuestra Iglesia en su autenticidad y originalidad hace falta:

–          Espíritu de justicia y solidaridad.

–          Espíritu tolerante, constructor de la paz.

–          Espíritu de liberación.

–          Espíritu de profundidad humana y de talante personalizador.

–          Espíritu contemplativo, religioso.

–          Espíritu lúcido y consciente.

–          Espíritu profético.

–          Espíritu integrador.

–          Espíritu imaginativo y simbólico.

Este espíritu quiere encarnarse en nosotros para que tengamos vida verdadera y la llevemos  a nuestros ambientes y desde ahí a nuestro mundo:

campa9 En nuestra boca: cuando es alcanzada por el espíritu, puede ser vehículo de una palabra que clama y denuncia, con valentía y libertad, todo lo que deshumaniza en nuestro mundo; palabra que desenmascara nuestras hipocresías, mentiras y falsas justificaciones, que habla para decir verdad aunque pague cara esa palabra , para construir y levantar al caído, para consolar o enmudecer ante el dolor de los hermanos y hermanas. Boca que anuncia buenas noticias, que canta y proclama  los caminos de liberación del pueblo. Boca que saborea el paso del Espíritu en el gran “cuerpo de Dios que es el mundo”, descubre sabores desconocidos y busca lugares y experiencias donde puede encontrar palabras y encuentros místicos  que liberen de la trivialidad y del sinsentido.

gamero En el oído: Cuando el Espíritu llega a él se convierte en oído de discípulo de la vida; capaz de escuchar sus palabras y sus silencios, sus gritos y sus susurros; capaz de reconocer en la realidad a la gran maestra de la vida. Se hace tolerante para escuchar la polifonía de las lenguas del mundo como riqueza, sin que se diluya su propia voz, sin imponerla.

aprendea escuchar al Dios de la vida en los hermanos y las hermanas, sobre todo en aquellos que han sufrido más y que saben más de escucha. Jesús escuchaba el Espíritu en el rumor de la cotidianidad.

tocaEn el corazón: cuando es alcanzado por el Espíritu se transforma en el hogar de la misericordia entrañable y de la acogida incondicional, donde la palabra se hace carne y se fecunda la vida. Lugar de la amistad y el  encuentro; casa abierta especialmente para los sin lugar en la  historia; espacio  donde se unifica la memoria y la esperanza, donde cada persona recobra su dignidad y autoestima al saberse querida y aceptada por sí misma.  También se hace corazón contemplativo, capaz de palpitar  al ver y sentir a Dios en la historia golpeada  por el vacío, por la indiferencia religiosa, por la intranscendencia.

gonzalo-2.jpgEn los ojos: alcanzados por el espíritu se convierten en lugar de lucidez. Con El la mirada se transforma y se aprende a mirar más allá de las apariencias. La mirada se hace honrada con la realidad y desenmascara la mentira, descubre el valor de lo pequeño y oculto; descubre a las personas, grupos y pueblos como sujetos de derechos y los abre a la esperanza. Es una mirada que no posee, que no mata, sino que devuelve y engendra vida personal y social.

manos En las manos: cuando son alcanzadas por el espíritu saben pedir mostrando la indigencia y la necesidad del otro;  acogen lo que la vida trae sin querer controlar y dominar; eligen empeñando la propia libertad del consumo, del acaparamiento y del poder. Se ofrecen sin imponerse , sin sentirse fuerte ni rico. Nos hacen artesanos de una cultura de la sobriedad  y se unen a otras manos para tejer el manto de la solidaridad y la paz. Transforman lo monótono, caduco y trivial en lugar de  la creatividad y el amor.

jueves santoEn los pies: movidos por el espíritu andan caminos de solidaridad, no pierden la dirección adecuada y no dan rodeos, sino que se hacen próximos a todo hombre caído en el camino. Estará de pie con todos los crucificados de la historia  e irán a donde esté a punto de dar a luz la vida, proyectos, esperanza. Sabrán ir despacio, al paso de compañero, y siempre serán pies buscadores, capaces de avanzar, peregrinos…que se descalzarán ante el misterio de la vida, de toda vida por muy insignificante que sea…abrirán caminos nuevos para la justicia

pacoEn las entrañas: cuando el espíritu llega hasta ellas se hacen sensibles a la realidad de una forma profunda  y se duelen en toda circunstancia humana de dolor y sufrimiento, de hombre caídos en el margen del camino asaltados por los ladrones de turno. Cuando los ven desorientados desean como Jesús que tengan pastores que den la vida por ellos y desean acogerlos como la “gallina acoge a los polluelos bajo sus alas. Las entrañas se hacen misericordia y experimentan el gozo de esperar, contra toda esperanza, que vuelvan los hijos pródigos para poder celebrar con el ellos el banquete del amor  incondicional.

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Últimos detalles

BIENVENIDO HERMANO…

Cómo le pagaré al Señor todo el bien que me ha hecho?… Alzaré la copa de la salvación e invocaré su nombre en medio de la asamblea.

No conocía directamente este movimiento, fue al hacerme cargo de la pastoral universitaria cuando el arzobispo Montero me dijo que les acompañara, a partir de ahí comenzó una historia y una relación que nunca acabará, porque así son las cosas del Reino de Dios. Un movimiento de protagonismo juvenil estudiantil que estaba naciendo y consolidándose en nuestra diócesis, que había nacido de un profesor cristiano inquieto acompañando a adolescentes estudiantes en la parroquia de San José. Me uní al proyecto, como consiliario, solamente en una ocasión estuvo por escrito por necesidades burocráticas en la universidad, de ahí la foto que comento, bueno y los años de la consiliaria general firmado en la Conferencia Episcopal, con el visto bueno arzobispal.

Con este movimiento aprendí y profundicé la pedagogía de la fe y la acción como elementos unificados y vivos, por eso creo en los procesos y en los planteamientos de los movimientos de la Acción Católica en aquello que le es específico. Se trata de un movimiento que no es el obispo, ni los consiliarios, ni los animadores, sino jóvenes estudiantes inquietos que se organizan como bautizados para vivir su fe como jóvenes, estudiantes y católicos en medio de sus ambientes y quehacer personal y estudiantil. Toda una maravilla de iglesia en misión y hacia afuera. Ellos, año por año, desde sus grupos de revisión de vida, desde las asambleas diocesanas, los encuentros y la formación, así como las campañas van viviendo procesos de de vida y de fe centrados en Cristo y su Evangelio, ningún año ha faltado su proyecto asambleario de militancia, espiritualidad y formación, tanto a nivel de secundaria, como de universidad.

Conectados a nivel nacional donde jóvenes de Badajoz han estado participando continuamente, dando años de sus vidas por esta causa, actualmente hay dos, Álvaro y Carmen. A lo largo de estos años son muchos los jóvenes que han vivido estas experiencias y procesos, cada uno a su manera y con su personalidad y circunstancias, han sido cientos y cientos…desde los catorce a los treinta años. Un montón de adultos animadores laicos comprometidos que con su vida y su dinero les han acompañado siendo referentes y acompañantes para su protagonismo juvenil. Y hoy hago homenaje a todos los sacerdotes que hemos compartido este proyecto y aquellos que permanecemos trabajando en él: Nicomedes Silos, Javier Moreno Soltero, José Rubio, Mario Corrales, César Caro, Manuel Matos, Juan Román, José María Barrantes, Leonardo Terrazas, Casto Acedo, Antonio Sáenz, Pedro Alberto, Ricardo, Paco Maya, Carlos Gutiérrez, Paco Portalo, Juan Manuel Medina…

Ahora con alegría y gozo acogemos – desde un nombramiento oficial episcopal de última hora, últimos detalles de un arzobispo que se despide- a Manuel Fernández Rico, que siempre estuvo cercano aunque no compartió esta tarea, seguro que su adhesión nos enriquecerá y el camino se hará mejor con otra persona nueva e inquieta que ya está conectando para empaparse de esta realidad, que aunque no lo parezca, en su debilidad está bien viva. Ahora mismo estamos con el final de la campaña de este año y preparando ya las jornadas anuales de formación que se celebran en Losar de la Vera. Será buena ocasión para que los militantes estudiantes – que es lo fundamental- puedan conocer a quién les ha caído en suerte, como lote y heredad.
Por de pronto ya podemos ir orando, una vez más junto a los estudiantes, en este caso es una oración que me llega de Alberto Gata Tocón, bien conocido en la JEC diocesana, interdiocesana y nacional, una persona que me ha enriquecido sobremanera a mí como consiliario de la JEC:

” Señor, te pedimos por nosotros, los jóvenes universitarios del mundo para que tengamos un futuro mejor. Te pedimos que nos enseñes a valorar el sentido que das al estudio desde tu opción radical por los más pobres.

Que nosotros los jóvenes universitarios veamos nuestras carreras y estudios como una forma de honrar a Dios y de ayuda al prójimo utilizando nuestros conocimientos y habilidades adquiridos en nuestras carreras para el bien de los más necesitados, por la paz y la justicia.

Que aprendamos a valorar y entender la educación que recibimos desde pequeños como un medio de luchar contra la miseria, las injusticias y todos los males del mundo.

Nosotros, los universitarios, te pedimos que podamos ver en el prójimo, sobre todo al más necesitado, al más pobre o al más desvalido a Ti, Jesús, camino y luz de vida para todos los jóvenes.

Sé tú nuestra luz de sabiduría, conocimiento, cultura, erudición y formación científica para todos nosotros los jóvenes universitarios del mundo entero.

Enséñanos a valorar y agradecer con nuestros estudios los sacrificios de nuestros padres, que se esfuerzan tanto económicamente para que tengamos un buen futuro y que seamos hombres y mujeres de provecho el día de mañana.

Apóyanos en los sufrimientos y angustias que padecemos a lo largo de nuestras carreras y vida universitarias para que las saquemos adelante y tengamos un futuro mejor.

Señor, te pedimos que todos los universitarios veamos la universidad como un lugar donde formarse y labrarse su futuro, como templos de la enseñanza y de la sabiduría.

Amen

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Elecciones en Pascua

 

 

Elecciones y el Resucitado

A la hora de votar, una clave pascual a considerar:

De la división excluyente a la justicia universal

– En medio de una realidad tocada por fronteras que dividen y excluyen, que señalan pobres y ricos, propios y extraños, hombres y mujeres, mayores y niños, blancos y negros, buenos y malos, religiosos y ateos, parados y trabajadores, casados y divorciados, locos y cuerdos, listos y torpes, primeros y últimos…el resucitado muestra un poder único y universal que presenta un horizonte de fraternidad universal que ya no tiene vuelta atrás de ningún modo, lo católico se abre en la universalidad de la dignidad de lo humano que ha de llegar a toda la tierra y a todos los días de la historia:

“Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar tolo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”. Mt 28,18-20”

Hoy necesitamos una evangelización que claramente en el mundo pase por una mayor calidad liberadora y transformadora. El encuentro y la comunión con Cristo es la finalidad de la transmisión de la fe. “No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona, que da un nuevo horizonte a la vida, y con ello, una orientación a la vida”. Y este encuentro con Jesucristo y con su mensaje de vida nos liberará y transformará. El Papa Pablo VI nos decía que el “núcleo de la Buena Nueva de Jesús es la liberación de todo lo que oprime al hombre, sobre todo la liberación del pecado”. Se requieren evangelizadores con Espíritu que oren y trabajen: “desde el punto de vista de la evangelización, no sirven las propuestas místicas sin un fuerte compromiso social o misionero, ni los discursos y praxis sociales o pastorales sin una espiritualidad que transforme el corazón” (EG 262)

Es fundamental para realizar la misión tener los sentimientos de Cristo, lo cual supone ejercer como Iglesia de la acogida y de la misericordia. Por sus actitudes y criterios de acogida, de misericordia y sanación. Debemos reconocer, como nos dice el Papa, que “si parte de nuestro pueblo bautizado no experimenta su pertenencia a la Iglesia, se debe también a la existencia de unas estructuras y a un clima poco acogedores en algunas de nuestras parroquias y comunidades, o a una actitud burocrática para dar respuesta a los problemas, simples o complejos, de la vida de nuestros pueblos. En muchas partes hay un predominio de lo administrativo sobre lo pastoral, así como una sacramentalización sin otras formas de evangelización” (EG 63).

Por eso, los métodos y criterios pastorales que hemos de tener presente son los que ya Jesús mantuvo en su relación con la gente: “El mismo arte de Jesús de tratar con los hombres debe ser considerado como elemento esencial de su método evangelizador. Él era capaz de acoger a todos, sin discriminaciones ni exclusiones: en primer lugar los pobres, después los ricos como Zaqueo y José de Arimatea, o los extranjeros como el centurión y la mujer siro-fenicia; los hombres justos como Natanael, o las prostitutas, o los pecadores públicos con los cuales compartió también la mesa. Jesús sabía llegar a la intimidad del hombre y hacer nacer en ella la fe en Dios, que es el primero en amar (cf. Jn 4,10.19), y cuyo amor nos precede siempre y no depende de nuestros méritos, porque el amor es su mismo ser: “Dios es Amor” (1Jn 4,8.16). Él es, de este modo, una enseñanza para la Iglesia evangelizadora, mostrándole el núcleo de la fe cristiana: creer en el amor a través del rostro y de la voz de ese amor, es decir, a través de Jesucristo”. “Por lo tanto, sin disminuir el valor del ideal evangélico, hay que acompañar con misericordia y paciencia las etapas posibles de crecimiento de las personas que se van construyendo día a día” (EG 44), teniendo un “corazón misionero que nuca se repliega en sus seguridades, nunca opta por la rigidez autodefensiva” (EG 45) y no comportarnos como controladores sino facilitadores de la gracia (cf. EG 47).

Se trata de mostrar a través de nuestra pastoral el rostro misericordioso, samaritano y acogedor de Jesús, rostro del Dios sanante que nos ha de llevar a desarrollar la fuerza sanante de la fe y a promover un estilo pastoral sano y sanador, capaces de sembrar salud con nuestra manera de ser, de trabajar y de vivir la fe. Nuestro compromiso creyente ha de llevarnos al compromiso por una sociedad más sana desarrollando acciones que incidan en la lucha por unas condiciones de vida más saludable para todos los hombres y mujeres de la tierra (alimentación, vivienda, medio ambiente, cultura, condiciones de trabajo…); el logro de unas estructuras más humanas que promuevan el bienestar integral de las personas; el desarrollo de unas relaciones más justas y solidarias entre los pueblos de la tierra; el respeto a la creación y al desarrollo de una cultura ecológica recta, el saneamiento de políticas insanas que provocan sufrimiento, marginación, paro violencia… .

Pero el signo contundente de la resurrección en la fraternidad universal es cuando los pobres son el centro del corazón de la Iglesia. La iglesia si quiere ser creíble en su anuncio de Cristo resucitado ha de caminar por una opción más clara por los pobres y por un mayor compromiso con la dignificación del hombre, los derechos humanos y la justicia social. La Nueva Evangelización, impulsada por la caridad, que es la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia hará brotar la deseada promoción de la justicia y el desarrollo en su sentido más pleno, así como la justa distribución de la riqueza y el respeto de la dignidad de la persona. Esto significa que la acción evangelizadora, sin este anuncio y este complemento del desarrollo y la promoción humana, sería incompleta, quedaría mutilada, pues “de nuestra fe en Cristo, hecho pobre y siempre cercano a los pobres y excluidos, brota la preocupación por el desarrollo integral de los más abandonados de la sociedad” (EG 186). De aquí que una de las exigencias de la Nueva Evangelización sea preocuparse también por la dimensión social del Evangelio (cf. EG cap. 4), por la dignificación de las personas y por la justicia social. “La “nueva evangelización”, de la que el mundo moderno tiene urgente necesidad y sobre la cual he insistido en más de una ocasión, debe incluir entre sus elementos esenciales el anuncio de la doctrina social de la Iglesia.

En nuestras comunidades, ante la crisis que estamos viviendo, tenemos que tener claro que los planes asistenciales que atienden ciertas urgencias sólo han de pensarse como respuestas pasajeras, pues “la necesidad de resolver las causas estructurales de la pobreza no puede esperar (…). Mientras no se resuelvan radicalmente los problemas de los pobres renunciando a la autonomía absoluta de los mercados y de la especulación financiera y atacando las causas estructurales de la inequidad, no se resolverán los problemas del mundo” (EG 202).

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“Se hace saber …”

DESDE LA CRUZ FLORIDA DE LOS MAYORES

oracion cristo mayoresAyer me invitaron para ser pregonero en LA FIESTA DE PRIMAVERA Y DE CRUZ FLORIDA,  en la residencia de mayores, que siento como propia por el cariño que de todos recibo cada vez que paso por ella. Por eso acepté  con agrado este oficio cuando Marisa y su equipo  me llamaron y me pidieron que viniera a compartir este momento  con esta gran Familia de la Residencia de la Granadilla (Badajoz).  Entendía que se me invitaba a ser pregonero, es decir, a proclamar las verdades de  la vida, a “hacer saber” desde los mayores desde esta residencia pública, y así lo dije:

Se hace saber que la vejez y la ancianidad no es tiempo para morir sino para vivir. Que esta residencia no es una residencia de muerte sino de vida. No es de chatarra sino de forja bien elaborada y cuidada como el Cristo que procesionan.

Se hace saber que lo público es lo común, lo digno y lo justo, que nos pertenece a todos y es una gracia. Que debe ser cuidado como un tesoro magnífico. Aquí está nuestra casa, como le llamáis a vuestras habitaciones, aquí está vuestra familia de vejez y por eso vivís juntos como hermanos.

Se hace saber que la verdadera política es la que fecunda cuidados en la sociedad, protege al ciudadano y se aferra a los más débiles para defenderlos, como orgullo de lo humano y de lo ético, sin entender que son moneda de cambio ni instrumento electoral. Que las personas mayores han de ser el centro y el corazón de esta institución, que todo tiene interés desde ellos. La talla ética y moral de una sociedad la da el cuidado que da a los niños y a los ancianos, a unos porque son el futuro  desde su debilidad, a otros porque son nuestra historia, y su entrega nos ha hecho a nosotros y se merecen el homenaje continuo del agradecimiento y la generosidad total. Que a la ciudadanía no hay que rebajarle los impuestos sino mostrarle que lo que aportan realmente se convierte en justicia y dignidad para todos, sin engaño alguno, y que se prefieren a los débiles y a los dependientes.

Se hace saber: Que si el corazón de este centro han de ser los mayores, la cabeza y las manos son la dirección y el equipo de trabajadores que cada día, con los fondos públicos, hacen posible que funciones este gigante de casi doscientas personas mayores  y con más de un centenar de trabajadores. Trabajadores que lo que les cualifica, además de la técnica y su saber hacer, es su vocación, el cuidado y el cariño que de ningún modo de puede exigir porque no tiene precio, sólo se les puede pedir. Esa es la grandeza de los trabajadores de este ramo, que aportan lo que nadie puede pagar. Pero para hacerlo hay que atender a mejorar las condiciones que facilitan ese cuidado  cercano y familiar, evitando todo lo que  desanima, degenera, y agota a los que quieren hacerlo. Tenemos el orgullo de que la media de edad de esta residencia está más allá de los ochenta y cinco años, hay casi un centenar que está en los noventa.  Esto habla de un cuidado excelente  de la comunidad laboral que aquí trabaja, pero también demanda que se desarrolle el número de trabajadores para una situación que cada vez requiere un trabajo más cuidado  y que exige mucho más tiempo. No se puede seguir con los mismos trabajadores para una población de cuidado que ha aumentado en decenios sus edades.  Se impone la necesidad de cuidar los ámbitos de aquellos que son autónomos y tienen la residencia como hogar, y la de aquellos que necesitan ser asistidos parcial o totalmente  y que requieren cuidados sanitarios y humanos muchos mayores.

Se hace saber  que las familias naturales de los residentes son importántisimos en esta institución. No creemos en ningún momento que la entrada en la residencia pueda ser interpretada como abandono, sino que lo valoramos como búsqueda de cuidados mejores y excelsos para los que lo necesitan. Se trata de una colaboración entre la familia y la administración para hacer la vida mejor de los que queremos.  Por eso hoy homenajeamos a todos los que llenáis de vida con vuestra presencia esta residencia rodeando de cariño insustituible a todos vuestros seres queridos. Tenemos ejemplos que son de antología en  hijos, hermanos, sobrinos, amigos, vecinos…Cada día habremos de luchar por compartir más y mejor esta labor y esta complicidad en la que damos juntos y construimos una ciudad habitable en la que nadie nunca se ha de sentir solo, aparcado o excluido. La residencia quiere ser de la familia y establecer unas relaciones que no sean desde el juicio, la condena o la defensa, sino desde la alianza cumplida de estar todos a todos y para ser todos de todos.

Se hace saber que los ancianos  no sólo reciben, sino que dan. Que la vejez es un lugar de riqueza posible para ellos pero también para todos los que los rodeamos y en especial para los que tratan a diario con ellos. En la ancianidad y en la debilidad del otros podemos enriquecernos en dimensiones personales únicas como son: la ternura, la comunión, la entrega, la alegría, la sabiduría, el discernimiento, la autoestima, la generosidad,  la confianza, la fidelidad, la ilusión, el aguante, la lucha, el despojamiento, la sencillez, el perdón…

Se hace saber  que la cruz, de apariencia dolorosa y triste, puede florecer y llenarse de alegría y de esperanza, que la vejez se puede revestir de ilusión y novedad, de familiaridad y de alegría en complicidad de todos, que el Cristo de la chatarra y roto puede ser de una belleza incalculable  si está lleno de cuidados y de ternura.

José Moreno Losada. Sacerdote.

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Por los muertos en el mar y la persecución

 

VIGILIA DE ORACIÓN EN BADAJOZ.

Nuestros pastores diocesanos, desde la Conferencia Episcopal, nos han llamado recientemente a salir de la indiferencia que nos atenaza como uno de los mayores pecados de la sociedad y de la cultura actual. El cauce ha sido la Instrucción Pastoral “Iglesia, servidora de los pobres”, donde han afirmado con firmeza que necesitamos que Dios haga nuevo nuestro corazón

“Por eso, si queremos ser compañeros de camino de los pobres, necesitamos que Dios nos toque el corazón; sólo así seremos capaces de compartir cansancios y dolores, proyectos y esperanzas con la confianza de que no vamos solos, sino en compañía del buen Pastor”.

Desde los Arciprestazgos de la ciudad de Badajoz, acompañados por las Delegaciones de Inmigración y Ecumenismo, a la luz del deseo de una Iglesia que desea estar cerca de los pobres y de los que sufren, pensando en los últimos acontecimientos de muertes de inmigrantes en pateras y embarcaciones indignas, así como en las muertes y el terror de una persecución religiosa especialmente hacia los cristianos, hemos organizado un encuentro de vigilia celebrativa y orante para la ciudad.

El propósito es esencial: unirnos en el espíritu para abrirnos en comunidad a esas realidades de sufrimiento, a la Palabra de Dios sobre ellas, a la contemplación y a la adoración del crucificado-resucitado que es luz y pan de vida para los que creen en Él. Un Dios que nos promete la vida eterna y que nos invita a compartir nuestros bienes.

Así, fieles a ese espíritu de caridad, forjaremos una colecta entre los presentes, que irádestinada a los sufrientes de Nepal, a través de Cáritas Internacional. De esta manera, aunamos nuestras manos para unirnos y abrirnos para que Dios nos toque el corazón y no permita la indiferencia ante el sufrimiento de los débiles de nuestro mundo.

El encuentro está destinado a todos los miembros de nuestras parroquias y a aquellos que comparten este sentir evangélico en nuestra ciudad: religiosos, movimientos, colegios, voluntariados, ONG´s… El canto, la música, la imagen, el silencio, la Palabra, la Eucaristía y los gestos serán nuestra plegaria y nuestra oración ante el Padre de la única Familia, el Pastor del único rebaño y el Espíritu de la única Vida.

El lugar de la celebración será la Parroquia de San José (de Badajoz), el próximo jueves, 7 de mayo, a las 21:00 horas.

Que la Pascua del Resucitado sea nuestra bendición.

Arciprestazgos de Badajoz

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Del desamparo a la ternura

“Ungidos y amparados”

Nunca me ha gustado el nombre de “Desamparados” para referirnos a las Hermanas religiosas que cuidan de los ancianos en cientos de centros… Acabo de vivir la celebración de la Unción de los Enfermos en uno de ellos, junto al capellán que me pidió ayuda, y la sensación en toda la celebración ha sido la misma: he sentido el deseo de cambiar el nombre como se cambió el de la “extremaunción” por la Unción de los Enfermos. El nombre que yo pondría sería: “Las Hermanitas de los Ungidos y Amparados”, porque es lo que ellas hacen. (más…)

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Luis, un buen pastor

“Desde la dehesa extremeña”

(IV DOMINGO DE PASCUA: EL BUEN PASTOR)

Luis y paridaEl Domingo de Resurrección,  tras la Eucaristía con los mayores, fui a compartir la mesa con un grupo de amigos en un campo de Manchita, población pequeña extremeña. En el camino  voy recordando una anécdota y me rio solo,  mirando la bella dehesa de nuestros campos tocados por la luz de la primavera que se hace flor en la jara y olor en su resina sanante que llega hasta mí. La anécdota me acababa de ocurrir en la Eucaristía en la Residencia de los Mayores, que hablando  de Cristo resucitado y su Espíritu en nosotros y de cómo nos inspiraba deseos de ser como El, les invité a presentar sus deseos en la oración de los fieles ante el Cristo  y algunos oraron mostrando sus inquietudes de imitación de Cristo, pero uno de ellos – el más grande y fuerte de cuerpo, a la vez que el más niño-  espetó que además de ser como Cristo, él quería ser  como yo, un cura que les traía alegría… Ni que decir tiene que tuve que arreglarlo enseguida pidiendo yo que Jesús me ayudara a ser realmente mejor y alegre, como Meneses había dicho. Lo traigo a colación porque pocas horas después, yo oraba en mi interior, mirando a Cristo resucitado, que quería ser como Luis, para ser un buen pastor. Estuve hablando en algunos momentos de la jornada con él, al final de la tarde cuando ya iba de recogida con su rebaño, antes de entrarlo en su enramada para el refugio de la noche, le dije que a ver si me pillaba un borreguillo para echarme una fotografía con él al cuello, con el deseo de emular al Papa Francisco en uno de sus gestos graciosos y simbólicos. yo con borregoA él le extrañó y Trini le hizo la explicación de lo que había hecho el papa, de lo que significaba desde el evangelio y la vida, la parábola del buen pastor, lo de oler a oveja, etc.  El lo comprendió perfectamente y se sonrió agradecido. La foto, gracias a él pude hacerla, sin él hubiera sido más difícil, porque las ovejas se fían del buen pastor pero no de un extraño e intruso, como en ese momento era yo.

He coincidido con Luis en dos o tres ocasiones y en todas ellas las referencias han sido las mismas, tanto por los lo que lo rodean que lo tienen como un hombre de confianza total, de una fidelidad a prueba de bomba, así como por las conversaciones y el contenido de las mismas  que marcan su sensibilidad por lo que hace y vive.  borregos de luisDe unas y otras se obtiene enseguida una conclusión: su quehacer de pastor, no es un simple oficio, es un saber incorporado desde la vida y el ser, una profesión.  Vamos que no hay duda que es real la distinción que hacía Jesús entre el buen pastor, el pastor auténtico, y el asalariado. Imagino que Jesús en su vida de Nazaret seguro que tuvo que conocer un pastor vecino como Luis el de la finca de la “monea” que inspiró sus imágenes de Dios y su identidad en su relación con la humanidad.

En la conversación con Luis uno percibe enseguida que él no es como el asalariado que abandona a las ovejas o las deja al peligro de los que la atacan, me contaba como era su horario y lo hacía en referencia a las necesidades de las ovejas conciliando con las suyas de un modo casi perfecto, su dedicación es vital  y eso le produce orgullo. Las saca cada mañana y cada tarde con cuidado para que no les falte el alimento a sus horas y con sus  cuidados, por la mañana saca a las madres en solitario para que los borregos las dejen comer tranquilas, por las tardes las une con ellos para que mamen y coman juntos. Sabe de sus debilidades y enfermedades, por eso me dice Trini que es envidiable como pastor, porque las ovejas son sanísimas, con sus cuidados preventivos y atenciones. ovejas de luisAdemás sabe y conoce cada una de las cuatrocientas, él cuida de las que van quedando para madres, de los carneros, así como de su fecundación afirmando que no es partidario de las esponjas porque cuidando el modo natural se puede obtener los mismos resultados y a él le va muy bien con sus criterios. Las organiza y las ordena con la ayuda de unos perros que son como sus manos que al hilo de un pequeño silbido se entregan a la causa para facilitar la labor y que son guardianes fieles cuando él se ausenta, pero sin  nunca hacer daño a las ovejas. Conoce los mejores pastos y cultiva los mejores alimentos para ellas, lo que les da calidad de origen. Le da pena cuando los borregos con sus dos o tres meses tienen que ser embarcados para llegar a la mesa como producto extraordinario de la dehesa extremeña, pero sabe que esa es la filosofía  y la razón del rebaño en esa tierra, y busca cumplir con las parámetros que les exigen para entrar en los cánones del mejor producto para el mercado en las cooperativas cercanas. Observo cómo se pone en la puerta del redil y las va mirando una a una, seguro que si nota la ausencia de alguna se irá a la búsqueda para traerla al rebaño. Los dueños de la finca lo tienen  claro, las ovejas pueden estar y tienen que estar porque existe Luis, porque han encontrado un buen pastor. No sólo lo han encontrado sino que han crecido juntos, porque oveja maternalLuis es hijo de quien siempre fue pastor en esa tierra y le transmitió no sólo el hacer sino el sentir que es propio de un pastor excelente, donde se confirma que para ser pastor no vale cualquiera.

Por eso yo en mi interior siento la alegría de conocer un pastor como los que conoció Jesús en su tierra de Nazaret, y deseo ser en la vida como  es Luis, del mismo modo que Jesús deseó ser en la humanidad como alguno de sus vecinos que sería un pastor del mismo calado que lo es este pastor de la Manchita.

José Moreno Losada

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Aleluyas de hoy…

EL VIENE A NUESTRO ENCUENTRO

 El encuentro con el resucitado es de pura gracia:

El viene a donde no queríamos ir, a nuestro dolor personal, a los rechazos comunitarios, a la impiedad ante lo divino.

El viene a nuestro interior y vive abrazándonos en un “amor propio” que se hace auténtico y rompe con todo egoísmo e individualismo, salvándonos de la indiferencia y llevándonos a lo más auténtico y original de nosotros mismos. Allí donde somos dueños de nuestro ser y por eso nos damos sin ningún límite ni miedo a los que, por la gracia, gratuitamente queremos querer.

El viene en las relaciones de apuesta mutua, de aceptación incluyente y universal. Vive en todos los espacios en los que la palabra justicia y dignidad se hacen bandera indiscutible, y se rompen lanzas a favor de los desarmados de la historia frente a los desalmados que no dejan de armarse de poder sin autoridad.

El viene y vive en la imagen de un Dios que sana, consuela, acompaña, alegra, serena y pacifica a la humanidad. Un Dios que se la lleva al desierto de lo íntimo, de un modo seductor, para enamorarse del silencio profundo y la entrega gratuita de los que se aman en una mística que no tiene vuelta atrás, porque contemplan la gloria del crucificado que ha resucitado y no pueden no enamorarse de El y no seguirlo por el camino de los mismos sentimientos.

AHORA ES EL TIEMPO DEL ALELUYA

Cristo y mártiresY porque El viene y vive en nosotros, porque no está en la muerte y vive para siempre, ahora es el tiempo de la alegría, del aleluya imparable de una cruz exaltada y gloriosa por el amor absoluto del Dios que solo es ternura y compasión. Ahora sólo puede haber, queremos que solo haya, ALELUYA y vamos a buscarlos y a gritarlos:

Aleluya de Cristo resucitado en cada nueva criatura que nace y viene al mundo. En cada una de ellas se renueva constantemente la confianza y la esperanza de Dios en la humanidad. Así en cada inocencia de niño el hombre se hace nuevo y el corazón se pone a punto en todos los que lo saben contemplar.

Aleluya en cada político que, frente a la corrupción, ama la realidad a la que sirve y gestiona la justicia de lo común y lo público desde la clave de la dignidad y la igualdad del cada ser humano.

Aleluya del resucitado en cada ser humano que rompe lanzas de generosidad y compromiso a favor de los pobres, hambrientos, sedientos, desnudos, sufrientes, excluidos, rotos, heridos, marginados, solos, enfermos, presos, desahuciados de la historia, haciéndose valedores de aquellos que no los tienen, sabiendo que en su necesidad tocan la gloria de Dios y resucitan con ellos.

Aleluya en cada madre y padre que cada mañana se levantan con la misión clara e inequívoca de hacer sentir a sus hijos que son amados y únicos para ellos, en una generosidad sin precedentes por pura gratuidad sagrada. Y en los hijos que saben hacer a los padres y madres ancianos la fuente de su ternura y su amor cuidadoso para el dependiente, como elección esperanzada y gloriosa en los últimos años de sus vidas, sabiendo que este es el mejor método que tenemos para que se perdonen nuestros pecados.

Aleluya en cada trabajador y empresario que, a una, levantan la ciudad en medio del desierto de esta crisis, y saben que ellos –cada uno para el otro- valen más que todo el oro del mundo. Todos lo que son creen, a pies juntos, que sólo la persona debe estar en el centro de la vida y de la sociedad, frente al puro mercado, que no debe ser otra cosa que servicio para lo humano.

Aleluya por cada ciudadano justo y comprometido, activo y participativo, que sabe de su ética en lo común, el que con su profesión y su quehacer personal y comunitario aporta lo bueno que el mundo necesita de su sudor y acción para que la vida de todos sea digna y tenga sentido.

Aleluya por las religiones y el sentido profundo, que aportan y avanzan en el deseo de una trascendencia amorosa en el corazón de los seres humanos. Las que aportan el sentido del perdón, la compasión y la libertad, en la esperanza de un mundo fraterno y resucitado. Testificando que el hombre nuevo y otro mundo fraterno es posible.

Aleluya por nuestra Iglesia que se purifica y se renueva en esta Pascua, y todos nosotros en su corazón viviente con el Resucitado, para ser fiel a los sentimientos de Cristo. Una Iglesia que sueña y desea ser encarnada, viva, apasionada, entregada y liberadora, prolongación del amor del Verbo encarnado que fue crucificado, muerte y sepultado, resucitando al tercer día según la Escrituras, y que ahora vive y está presente en el corazón de la humanidad, actuando por su Espíritu para llevarnos al corazón del Padre, donde nos adentraremos definitivamente en su amor absoluto y resucitada, en el gozo de la vida común y eterna.

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Andando por el camino

camino primaveralUn corazón que arde

(III Domingo de Pascua)

Había venido a pegar fuego a la tierra y ardía en deseos de que así ocurriera. El amor del Padre quemaba en su corazón y desde ahí se encarnó, se hizo uno de tantos, llegó incluso a la muerte y una muerte de cruz, y ahora resucitado es luz de la mañana que rompe como la aurora en toda noche deseperanzada, ante todos los crucificados de la historia.

jaraLa humanidad sumergida en dolor de la crisis necesita hoy como nunca que el fuego de la vida, de la verdad y la justicia arda como antorcha en la mañana. Necesitamos la luz del resucitado para que alumbre todas nuestras angustias, tristezas, fracasos, desesperanzas…Necesitamos una Iglesia que nos traiga la palabra del maestro al corazón y que nos haga arder en la ilusión de que otro mundo es posible, de que se puede vivir más con menos, de que el pan partido se multiplica, que el camino tiene vuelta de gloria y esperanza. No hay dolor ni pena que no hayan sido tocados por la cruz de Cristo y que no tenga una palabra de aliento en el fondo que anuncie la resurrección, su transformación en salud y alegría.

Evangelizar es hacer que la palabra de la Vida llegue a la vera del camino y buscando compañía se haga necesaria para los caminantes que necesitan ser esperanzados e ilusionados. Nosotros somos los discípulos de Emaús del siglo XXI, lo hemos encontrado en el camino de nuestra historia y hemos sido elegidos para llevar el grito de su resurrección, su calor de vida, a todos los hermanos que sienten el frio de la soledad y el fracaso. Ojalá sepamos hacer arder nuestra tierra.

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A su manera… la fe de los niños

Credo infantil

RENUNCIAR Y CREER…a su manera

La experiencia de trabajar apostólicamente con edades y procesos de fe diferentes está siendo un tesoro, me trae y me lleva de acá para allá, pero me enriquece y me abre a la trascendencia de un modo inabarcable. Antes de ayer en la celebración bautismal con los niños de la primera comunión, ayer en el aula magna de la politécnica en Madrid en la exposición oral de un trabajo fin de carrera sobre un proyecto de cooperación y desarrollo, hoy será la reunión de vida ascendente en la residencia de mayores, además de encuentro de todos los implicados en los grupos de la parroquia y reunión con el equipo diocesano de la JEC. Es impresionante las posibilidades del camino con los otros en el quehacer de la evangelización y del ministerio, es una gracia.
Hoy quiero hablar y compartir desde la celebración del bautismo con los niños en edad catequética que tuvimos hace dos días. Tras prepararla en varias sesiones de catequesis, llegamos al evento celebrativo. Adrian, Pilar y Gisela se bautizaban, sus compañeros renovaban su bautismo, todo en una celebración festiva con sus familias. Les brillaban los ojos a todos de alegría y comunión, el corazón de los tres bautizandos les latía con más fuerza, se emocionaron al recibir el agua sobre sus cabezas y yo sentí su emoción como propia. Fue una celebración larga pero intensa, participada y viva. La preparación estuvo centrada en la clave bautismal de morir y resucitar con Cristo, morir a los que nos hace daño, renunciar a todo lo que está contra nosotros y contra los demás. Lo elaboraron escribiendo sobre cruces de papel sus propias renuncias. Después sobre un dibujo de cirio encendido y luminoso escribieron sus credos personales, aquello de Dios y de la Iglesia que más le gustaba. Las síntesis de sus renuncias y credos nos ayudaron a centrar la celebración con algo suyo, y así quedó el relato de esos dos momentos de renuncia y fe de esta comunidad catecumenal infantil –gracias al gran trabajo de las catequistas- de la parroquia de Guadalupe en Badajoz:

RENUNCIAR:

Nosotros, los niños, ahora que ya hemos crecido y que ya sabemos hablar, pensar, querer, trabajar, ayudar, jugar… Renunciamos a ser egoístas, a creernos siempre los mejores, a querer tener la razón en todo, a ser cabezotas y tramposos

También renunciamos a decir mentiras y palabrotas, a insultar y pelearnos con los demás, a ser desobedientes y portarnos mal en casa y en el colegio y a todo lo que pueda romper nuestra amistad con Jesús

CREER

Los niños creemos que Dios es nuestro Padre
y el de todos los hombres:
nos quiere, nos da la vida y nos perdona,
Creemos en Dios porque lo puede todo y hace cosas buenas por nosotros.

Los niños creemos que Jesús es nuestro hermano.
Creemos en Jesús porque es amable y un buen amigo nuestro.
Creemos que nació de la Virgen María.
Se sacrificó y murió por nosotros
Y resucitó para salvarnos porque nos ama:
El nos enseñó a amar.

Los niños creemos que el Espíritu Santo nos ayuda a hacer cosas buenas,
Nos da la fe, nos da fuerza y nos anima.
Nos da voluntad y valentía.

Creemos que la Iglesia
es la gran familia
de todos los cristianos
Porque al recibir el bautismo nos hemos hecho hijos de Dios Padre y hermanos de Jesús.
Es el mejor sitio para conocer a Jesús y comunicarnos con El:
Allí están Jesús y su Madre, María.

Creemos que los abuelos y familiares que ya murieron
están en el cielo
y que resucitaron
Y que nosotros también resucitaremos.
Y nos encontraremos con ellos en una vida más alegre que ésta.

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