Cada día tiene su afán… y su adviento

Apuntes de un día de Adviento

Viernes de la segunda semana del tiempo de Adviento. Suena el despertador y  siento el frío fuera de la calidez del nórdico que protege con generosidad en la noche  gélida, pero salto con la idea de que hoy va a ser un día lleno de experiencias que van al hilo de la esperanza de este tiempo de adviento, así como del quehacer ministerial de un sacerdote secular. Tras el aseo diario y el ofrecimiento de obras, que van al unísono,  me encamino hacia la facultad pasando  primeramente por el rectorado para entregar cumplimentado el pago de la matrícula para la defensa de la Tesis que ya está ahí esperando culminación, se trata de un recorrido de veinte años de presencia en la universidad y de los cuatro últimos centrado en avatares de la motivación y sentido del estudio en relación con el bien interno de las profesiones, todo lo que se refieren a la dimensión vocacional de la persona. Vislumbro adviento en el proceso de lo trabajado, en la verdad de lo vivido, y en las claves que  podrán iluminar el futuro, porque es posible desarrollar competencias éticas en el ser universitario docente y discente.

gaudeteEn la facultad toca mirar el correo, como ejercicio de lo diario,  leer y escribir algo. Pero sobre todo preparar el corazón, los sentimientos y las palabras con las que queremos iluminar la liturgia del funeral de Michelle, mamá de Veronique Lucas, compañera de facultad, que se ha marchado de este mundo a sus noventa y tres años. Veronique  la ha cuidado con mimo estos doce últimos años, ha estado centrada en su acompañamiento y dedicación. Hoy lloraba, pero se sentía consolada con la presencia de sus hermanos y sobrinos que habían llegado de Francia tras un largo viaje de mil seiscientos kilómetros. Allí estaban personas de nuestra facultad, sus vecinos y su familia de sangre, tres pilares de sus relaciones como ciudadana, como profesional y como hermana. La clave del adviento era clara, no estábamos enterrando la vida de esta mujer anciana, sería incinerado su cuerpo acabado, pero su persona ultimada la sembrábamos junto con el pan y el vino en el corazón del Padre, sabiendo que ya estaba despertando en la alegría de Cristo Resucitado, adentrándose en la vida eterna del amor de lo divino, donde esperamos reencontrarnos con ella. Hoy recuerdo junto a la madre de Veronique mi propia madre, cuántas conversaciones amicables hemos tenido en el pasillo de la facultad, donde  tenemos nuestros despachos, en torno a nuestras madres y el cuidado que gracias a Dios le estábamos dispensando. El adviento del reencuentro me llama  y me esperanza en el sentido de la vida que se alumbra en aquellos que  nos lo dieron todo y nos sacaron lo mejor de nosotros mismos en los últimos tiempos de su vida: la ternura. Pero antes de salir para el funeral recibo en mi despacho una visita inesperada, en este caso el contraste del funeral que me espera. Se trata de Miguel, con su madre Angelines, el hijo de Jesús. Nació hace ocho días, fue una alegría el día que lo vi por primera vez en el hospital, hoy ya estaba devolviendo la visita con los ojos bien abiertos como reclamando que nos preparemos para su proceso de vida y de fe que viene con ganas. El contraste de lo nuevo que nace, junto a la despedida de alguien que va, tras una feliz ancianidad, a descansar con los suyos, me abre a la esperanza de saber estrenar cada día en la esperanza de lo eterno que se hace con  los mimbres de lo sencillo y lo diario.
Nuevamente al despacho para seguir con la tarea, tras participar en una conferencia coloquio en la facultad de Económicas acerca de la renta básica junto a los que forman parte del campamento dignidad que luchan por trabajo, casa y dignidad. Me sorprende la pasión de Manuel Cañada, ideólogo y líder de esta lucha, me encanta ver a los universitarios allí, sobre todos a aquellos que han acudido por el tema y entre los que descubro a un militante de la JEC. Acudo a casa para el almuerzo donde el cuidado de Milagros, siempre fiel, sigue haciendo de mi casa un hogar entrañable, hoy olía a la ropa planchada y a casa limpia. El cuidado sigue sobre mí y siento satisfacción de ser querido en estos detalles con una naturalidad no improvisada por esta persona cercana. La taza de arroz se adentra en el caldo preparado y tras la cocción oportuna degusto un plato incomparable de un sabor único y casero, detalle de los cuidados ya expresados. Adviento del cuidado en el hogar del vivir, en la cercanía de lo más humano y de lo más diario, como Dios mismo y su amor en la fidelidad del detalle.

Tras el descanso en la mediana del día,  pies para la parroquia allí un grupo de chavales de catequesis preparan su actuación para la celebración festiva y navideña que tendremos el próximo  Miércoles en el salón de actos. La alegría del baile y del canto me despiertan para sentir la cercanía del tiempo de la encarnación en los rostros de estos niños y niñas, se abrazan y quieren jugar y bailar conmigo, adentrándome en su propio ensayo como uno más de ellos. Un adviento de gaudete que  no tiene pérdida ninguna, solo entradas de cantos y de fiesta por  lo que se espera y el Dios del aleluya ha prometido.

Ahora la dirección es  para pasar de los niños del inicio a los mayores de la residencia. Ese lugar que nos gustaría que fuera paraíso en el que habitan un poblado de personas de edad avanzada, con una media de más ochenta y cuatro años, con los que comparto la eucaristía cada Domingo en la mañana. Hoy no es la eucaristía ni la reunión del grupo de Vida ascendente lo que me convoca, voy para presentar a Pedro Monty y Alberto Arroyo, dos artistas de una grandeza inusitada, pianista y cantante, a ritmo de boleros entrañables van a deleitar y hacer que se sientan divinos a todos los mayores que asistan al concierto. Me siento feliz de esta donación de arte y encanto que ellos hacen para estos mayores, con un corazón encendido y apasionado, Yo sé que les mueve el amor de nuestro Dios que quiere que la alegría llegue a todos los corazones. Los mayores  han sentido parte del cielo en la tierra, han gustado estas primicias generosas y les han sabido a gloria, ¿puede haber mejor adviento?

Con premura salgo para una celebración sacramental de la confirmación de un grupo de jóvenes de nuestra parroquia que se realiza en otra del centro de la ciudad. No es fácil aparcar en los alrededores, al final hay hueco casi en la puerta, lo cual me da alegría. Qué poca cosa para ponernos contentos en medio de la ciudad. Allí vestidos de fiesta se van desgranando los pasos y rituales precisos para que la imposición de manos y el crisma los consagre como testigos amados del Padre en el Espíritu de Jesucristo. Es toda una fiesta que me llena de esperanza, ellos lo viven con alegría y buena disposición. Queda el trabajo de un proceso que los ayude a descubrir la libertad radical que les ofrece el Espíritu que  acaban de recibir. Estos jóvenes hoy los descubro y siento como adviento de la Iglesia,  y deseo para ellos que  den aire a Jesús, que desprendan el olor de Cristo como el perfume del óleo con el que han sido ungidos.

Y ahora al final de la tarde, ya entrada la noche, voy al encuentro del amor esponsal con Francisco y María. Ella ha llegado esta tarde de  Sevilla  y estamos citados en su casa para trabajar la ceremonia de su próximo enlace matrimonial. Allí se desvelan los que van desposarse y me abren el misterio de su vida y su relación para inspirarme en una celebración que ya ellos han diseñado con mimo y cuidado. 2013-09-21 10.04.58Ahí me veo como testigo de signo sacramental donde está claro que ellos son los ministros y que la realidad significada va a ser desarrollada a lo largo de una vida en común llena de enamoramiento y de fe. Es todo un lujo poder adentrarse en una celebración donde los ministros del matrimonio han asumido como propia la labor de cuidar y preparar su ceremonia, con sus propias claves, experiencias y sentido vivo de su fe, la lectura creyente de su encuentro y de su proceso en el que Dios se les ha revelado como el Dios del amor humanado, seductor y atrayente. Una cena con sentir de Emaús, con un corazón que arde y siente en el amor explícito e incondicional que se tienen.

Y llego a casa con el palpitar de este Dios que nos trae y nos lleva en este adviento, donde la pregunta por el hermano cada día tiene respuestas nuevas y novedosas. Cómo no seguir esperando esperanzados, si tú estás viniendo a nosotros cada día en cada persona y en cada acontecimiento. Me adentro orante en  horas de noche  avanzada y doy gracias, hoy tras esta jornada,  por tu venida que augura un encuentro definitivo y gozoso contigo y con toda la humanidad. ¡Ven, Señor, no tardes¡

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Juventud estudiante “en-carnada”: Navidad

¿UNA NAVIDAD DIFERENTE O SEGUIMOS LA CORRIENTE?

Por una JUVENTUD ESTUDIANTE “EN-CARNADA”

JEC  de Mérida-Badajoz, navidad 2014

 

INTRODUCCIÓN: “Encarnación, Alegría y Fiesta”

cartel navidadPronto llegarán los días navideños y con ellos un montón de celebraciones con la familia, los compañeros de estudios, los amigos…y también con la JEC, en las parroquias. Cada año se nos plantea la misma cuestión de fondo: ¿Qué celebraremos y cómo vamos a celebrarlo? Esta pregunta también nos la hacemos en todos los niveles y se la hace toda la gente. Pero casi siempre el sesgo de la pregunta se centra para la mayoría de las personas –también los bautizados- en aspectos más bien externos: Dónde, con quién, a qué hora, qué comeremos, qué beberemos, el dinero, los regalos, las felicitaciones… Todos son elementos externos. Sin embargo la Iglesia, la fe, y por  ello, la JEC y las parroquias a las que pertenecemos nos invitan a algo distinto, nos proponen que esa pregunta nos la hagamos desde el interior, en lo profundo, en las motivaciones, en lo que somos, hacemos, queremos…donde está nuestra verdadera personalidad.

Pensando en la preparación del encuentro de Navidad y su celebración –como cada año-  nos hemos parado a pensar en el equipo diocesano el misterio que vamos a celebrar y nos hemos dado cuenta de varias cosas importantes:

  • El centro de la Navidad es la persona de Jesús de Nazaret.

 

  • 014En el nacimiento de Jesús se nos muestra un Dios “encarnado”, que se mete en la humanidad y en el mundo hasta el fondo de una manera muy sencilla: “Esta es la señal, un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. O sea, el Dios Creador que se despoja de todos sus poderes para hacerse criatura débil y ser uno de tantos y así poder llegar a todos. Nos acordábamos de las parábolas que él contaba: grano de trigo que cae en tierra, levadura en medio de la masa, sal para el guiso, luz para la casa, todas con la idea de mezclarse y meterse dentro para dar algo a los demás. Es lo que Él hace al nacer en medio de la historia humana.

 

  • alegria jecCuando él llega en su pobre nacimiento provoca alegría y fiesta a mucha gente sencilla: su padre, su madre, los pastores, la profetisa Ana y el viejo Simeón, su primo Juan…Los ángeles cantan en el cielo y los sencillos se reúnen y van a celebrarlo con sus cosas a aquel sitio tan pobre. Hay un modo de celebrar que dignifica a las personas, un modo de divertirse que nos da vida. Recordábamos como Jesús supo celebrar y festejar en las bodas –puso hasta el bueno vino-, comiendo con los amigos, yendo a las fiestas de Jerusalén, a su pueblo Nazaret, con la familia de Lázaro, y hablaba siempre del Reino de Dios como banquetes y fiestas de alegría y gozo, de comidas y bebidas suculentas y ricas. Hasta antes de morir quiso hacer una fiesta, una cena de gala con sus discípulos más entrañables.

De este modo, Dios en Jesús se nos muestra como un “Dios diferente que no sigue la corriente”, que no  está pendiente de su poder y sus honores sino que se define como aquel que se encarna – se hace carne con nosotros- para darnos su vida. Un Dios de fiesta y alegría que  quiere celebrar los pasos dados por las personas y la humanidad, que nos invita a una diversión saludable y auténtica. Muchos no lo reconocieron  y continuaron “siguiendo la corriente, sin ser capaces de ver y ser diferentes”, siguieron desencarnados, yendo a lo suyo sin pensar en los demás ni ponerlos como centro de sus vidas, buscando sólo su propia placer sin saber compartir la alegría y la fiesta en la fraternidad más auténtica.

Nosotros, tocados por nuestras campañas: “Eres diferente o sigues la corriente”,  “Tu estudio ¿para quién?… “Por untrabajo decente…” , queremos que nuestra Navidad sea auténtica, o sea, diferente. Cada año tenemos la oportunidad de profundizar un poquito más en el misterio de la encarnación. Por eso este año queremos centrarnos en dos ideas sencillas:

  • Celebrar la alegría y la fiesta al estilo de Jesús: Llamados a evangelizar la diversión. “Por una diversión auténtica, creativa y diferente”. Este tema lo trabajaremos los de Instituto que ahora está siendo nuestro momento en que nos abrimos más a lo lúdico festivo y que debemos buscar la verdadera diversión, la que suena a Evangelio, a alegría auténtica.

 

  • Ser y hacer de un modo nuevo –nacer-: Llamados a un estudio -y un trabajo- encarnado, comprometido, digno, justo y solidario. Cuando hablamos de un estudio encarnado, de un estudiante comprometido a qué nos estamos refiriendo.  Cuando hablamos de trabajo decente, ¿integramos en la decencia aspectos de compromiso, encarnación dignidad, justicia, solidaridad?

 

Pues caminemos juntos y descubramos lo que este Jesús que nace en Belén ilumina en nuestros corazones de militantes de la JEC, de jóvenes estudiantes cristianos. Queremos vivir una verdadera y auténtica Navidad, queremos algo diferente y no seguir la corriente.

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Entre la VIDA y la muerte

In Memoriam de Eliseo Pérez Carmona

eliseoEsta mañana vivo en la contradicción,  que es permanente en lo humano, entre la vida y la muerte.  He visitado a un niño que ayer nació en el misterio de ese acontecer que es la vida, donde no nacemos sino que nos nacen. Ahora comparto con vosotros este momento de dolor y muerte, que no deja de ser tan mistérico como el nacer, y en l que volvemos a experimentar que no morimos, sino que nos mueren y se nos mueren. Nuestro ser humano se abre, como problema, a la vivencia entre la vida y la muerte. Ahí somos equipados para la vida y despojados en la muerte.

Entre el vivir y el morir está nuestra existencia abierta y limitada, sólo una tarea que nos da propiedad e identidad: la conquista de nuestro yo. El yo personal que nos hace únicos y auténticos en medio de una realidad que nos desborda y nos regala para que podamos ser. El yo que  se elabora y se construye en la medida en que somos amados y capacitados para amar, para vivir humanizando y configurando cada día, cada mañana, cada tarde, cada noche, cada momento que se hace singular en la vivencia personalizada de lo amado.

Así ha sido, porque no podía ser de otra manera, en el ser y hacer de Eliseo. Ya está su “yo” ultimado, nos puede parecer trágico por su juventud troncada, pero ya está ultimado, ya es definitivo e irreversible, no hay explicación ni vueltas atrás.nuestra hora Eliseo ya ha traspasado el límite de lo problemático, ya no está entre la muerte y la vida, ahora se ocupa de otro misterio en el que nosotros no somos capaces de entrar, aunque no podemos no tomar postura porque la muerte nos radicaliza y nos obliga a vivirla de una manera o de otra. Quizá sólo nos queda ser como los ciegos, que en su ceguera y oscuridad, sospechan y sueñan con la luz, el color y la claridad del amanecer  aunque no la tienen en sus ojos, sino sólo en su espíritu. Soñar la luz en este momento es oficio divino y de creyentes, es un don y una tarea que requiere su tiempo y su profundidad. De todos modos siempre habremos de respetar y comprender a los que en su ceguera  no pueden permitirse, con seguro dolor, sospechar y soñar la luz.

Para unos y otros, si nos queda la contemplación de la vida, agarrarnos al sueño de lo vivido y de lo amado, para fecundarlo con una trascendencia que nos configura en el sentido de la vida, que quiere ser más fuerte que la muerte, aunque aparezca hoy vencido por ella. Nos resistimos a un credo que nos imponga el dogma nihilista de que no ha merecido la pena, que nada tiene sentido, porque todo está muerto y acabado. Hoy en la despedida de Eliseo nuestro credo humano, por el simple de hecho de lo vivido, se hace signo de lo válido de esta vida y esta persona más allá de que todos podamos pensar, en nuestras luces cortas, que le quedaba mucho por vivir.

pan partidoPara los creyentes de lo divino, agarrándonos a nuestro sentir de que Dios es nuestro principio y fundamento, comulgamos con la verdad de lo sencillo donde se nos hace evidente que el absoluto todopoderoso se hace señal en los detalles de la ternura que se derrama en la cotidiano de las vidas y que hoy se nos hace sacramento en lo que ha sido la vida y la persona de Eliseo.  Y lo hace hasta en aquél detalle anecdótico cuando en el colegio de la Compañía de María, puesto en fila con todos los compañeros, en su adolescencia y timidez, –por no llamar la atención-, se acercó y celebró  – sin más discurso ni historia- una comunión que nadie sabía que era la primera. Ojalá, hoy haya sido sorprendente tu primer encuentro desvelado con el Cristo resucitado de la historia, en un abrazo de lo definitivo y lo eterno.

Movidos por este sentido, en medio de esta comunidad amorosa y humana, en la que se funde familia, amistad, vecindad, juventud, compañerismo, estudio, profesión… para hacer un solo corazón que compartiendo el dolor y la pena, haga un duelo más humano y compasivo, aliviando y consolando, queremos hacer celebración de la vida, nos resistimos al entierro de la persona y la vida, solo lo aceptaremos  de los despojos cansados de una lucha bien vivida con una enfermedad que no ha ganado, aunque  aparentemente nos ha vencido.la veleta Por eso hoy comulgamos con tu yo  conquistado y hecho en proceso entre tu nacer y tu morir. Eliseo, tú eres para nosotros:

VELETA: En el marco de las raíces maternas, en la casa y campo de la abuela, en esa Veleta entrañable del sentido, tu infancia se hizo feliz y llena de fiesta,  de familia y de amigos. Ahí viviste la sospecha de que el amor entrañable es la esencia de lo humano, y te llenaste de él.

 

HIJO: Naciste en el abrazo fundido de María Jesús y Eliseo, en el mismo abrazo has muerto, con la fidelidad mutua, paterna, materna y filial, familiatanto en el Belén de la vida como en la Cruz de la enfermedad y la muerte.

HERMANO:  Las vidas no se entienden  sin otras vidas, Alvaro, Clara, nunca se entenderán sin ti, porque contigo aprendieron el verbo de la comunión y la unidad, donde estén ellos siempre estará el sacramento de tu ausencia hablándose y diciéndose, en la risa, en la anécdota, en el riesgo, en la esperanza y la ilusión.

FAMILIAR: tanto y tan buenos momentos, primos y primas, tíos y tías… todos tan queridos y preferidos. Como la esencia de lo que nos hace ser en la complicidad de los que nos queremos porque nos queremos sin más. Todo un tesoro que llevamos en vasijas de barro, vasija que hoy sentimos que se nos ha caído y derrama tu esencia…de preferido.amigos

AMIGO:  La virtud de la relación te ha sobre pasado, tú entendiste aquello de que un extraño es un amigo a quien no hemos descubierto todavía, en la infancia, la adolescencia, tu juventud, tus estudios, tu pandilla…tantos y tanto vivido , alegrado, festejado, cómo no ibas a estar hoy en tu adiós rodeado de esta  comunidad de jóvenes, que con su herida y dolor están manifestando el valor de lo auténtico en una juventud que distingue lo verdadero y lo verdadero  de lo falso y lo pasajero, aunque sea en la debilidad de una sociedad rota.

parejaENAMORADO: Tú has sabido Eliseo  como el enamoramiento en lo más cercano a lo divino, la fusión de un tú y un yo en un nosotros que marca la senda de vivir juntos la bueno y lo malo, el éxito y el fracaso, la salud y la enfermedad.  Con Ana tú has vivido lo transparente, lo que no tiene precio y que se hace despreciable quien lo quisiera comprar con todas las riquezas del mundo, el amor puro y limpio. Esa conversación diaria durante años, la llamada de lo permanente, la escucha de lo amado… os ha configurado como pareja y aunque la muerte rompa, la confesión de tu amada es firme: todo ha merecido la pena, el amor de Eliseo merece la pena.

campeónCAMPEÓN: Así reza una de las inscripciones  en tus flores… eres un campeón… es la síntesis del trecho en tu nacimiento y tu muerte. La enfermedad te ha revelado como autónomo, protagonista, fiel, luchador, competente…has llegado hasta el final, no has conseguido la meta, pero tú te has hecho meta para nosotros. Queremos  saber vivir para saber morir, has vivido sanamente tu enfermedad hasta el último momento, hasta el último mensaje, el último suspiro, te has ido durmiendo, para no molestar, y seguro que soñando para no dejar de vivir.

Y ahora,  dolidos y desorientados,  nuestra ceguera – que se  ha alumbrado al recordar retazos de tu vida- nos pide, en la serenidad del abrazo comunitario, un silencio para que nos habite tu ausencia recién estrenada en nuestros corazones. Una ausencia, de dolor y separación, que se rebela y pide resurrección, reencuentro, plenitud, amor total. Eso es lo que ponemos en el altar de la vida, en la mesa de Dios. En el pan y el vino, tú que te has asociado a Jesús de Nazaret en una vida, pasión y muerte como la suya, ojalá estés ya disfrutando de la vida de lo eterno y del gozo, y así seas para nosotros lenitivo y consuelo en el despojamiento  y vacío  que sentimos ante tu muerte. Cristo ha resucitado, mañanaqueremos creer, soñar, sospechar que tú también con El.

Ojalá a todos nos inunde el proceso de  SOSPECHAR, SOÑAR Y PODER LLEGAR A CREER, que aunque nos veamos en este momento de dolor y muerte, aunque nos sintamos ciegos, existe la luz y es verdadero el dogma bíblico de que EL AMOR ES MÁS FUERTE QUE LA MUERTE.

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Adviento: tiempo de esperanza

“Nadie nos podrá quitar la esperanza”

Hormigo

En estos tiempos de crisis el mayor peligro es caer en la desesperanza. La desesperanza se enraíza en el olvido y la indiferencia ante el otro, COMO si fuera extraño y dejara de ser carne de nuestra carne y huesos de nuestros huesos. La esperanza se verifica y se hace creíble en la fraternidad que se ejerce en todo tiempo para que lo sea de gracia y de luz, tanto en la adversidad como en la bonanza. Los cristianos, hoy como nunca, estamos llamados a ser testigos y a dar razón de nuestra esperanza DESDE el compromiso con la existencia. Necesitamos reavivar nuestra reflexión teológica y espiritual sobre esta virtud.

Existen dos modos de esperar, uno se refiere al futuro COMO realidad determinada de antemano a la vez que incierta, conduciendo al temor y a la inseguridad o a la indiferencia burguesa de lo seguro; otro mira el futuro en cuanto realidad abierta, DESDE una comprensión de la historia como espacio novedoso en el que se encuentran dos libertades, la humana y la divina.

El cristiano, que camina por la segunda versión de la espera, vive el futuro como esperanza, desde una serenidad y certeza que inquieta lo más profundo del ser humano para amar la historia y hacerla capaz de eternidad en el corazón de Dios, viviéndola como gracia a la luz de la promesa divina que nos lanza a la fraternidad sin límites. Sabemos que la esperanza es un bien divino y universal, las esperas PUEDEN estar determinadas a tiempos, colectivos, tierras, pero la esperanza es de todos, no PUEDE ser individual, es colectiva y universal, con dirección de absoluto, por eso no puede haber esperanza sin los hermanos.velaSe trata de un tesoro que llevamos en vasijas de barro pero que pertenece a toda la humanidad, y los que más pueden reclamarla porque más derecho tienen a ella, son los pobres y los desesperados, esos han de ser nuestros hermanos preferidos. Sin los hermanos no hay esperanza,  Dios quiere darla y nadie tiene derecho a quitársela. La historia de la  salvación nos da la clave definitiva, el verdadero contenido de la esperanza es el propio Dios que se promete, y este Dios SÓLOes amor, fraternidad cumplida en la historia, que no puede ser sino de salvación para todos.

De este modo el creyente recoge la antorcha del Pueblo de Israel, que siempre reconoció en Yahvé al Dios de la promesa, provocador de la confianza, desde la fidelidad, y por ello mismo de la esperanza.

Todo comenzó con Abrahán, quien “creyó contra toda esperanza” la promesa del Señor que le desinstalaba PARA el encuentro con la vida ansiada; hijos de esta fe, aquellos harapientos hebreos “creyeron contra todo poder” que la compasión de Yahvé era más fuerte que Egipto y “amanecieron” en la tierra prometida, tras la difícil conquista de la libertad en el desierto; serían estos mismos, los exiliados, que, a la voz de los profetas, “creyeron frente a la ruina de su propio pecado” que Él, que gratuitamente los había creado, amorosamente los rehabilitaría en la dignidad de elegidos y de plenitud futura. El mismo pueblo, dolido por el misterio de la muerte y la iniquidad, experimentado en la persecución y el martirio (época de los macabeos),  avalado por la experiencia CONTINUA del Dios que siempre los había acompañado, “creyó contra toda muerte”, que el amor de Dios no los dejaría en las garras del “sheol”, y habló de resurrección como actuación definitiva.

sagrada familiaQué gran marco de comprensión para entender que el Señor que promete quiera hacerse contenido de la promesa: Dios Padre Todopoderoso y creador, “creyendo en cada hombre y en la creación entera”, se HACE criatura en Jesucristo, y toda criatura -por Él, con Él y en Él- estalla de un modo definitivo en el corazón del Creador, en una efusión que no tiene retroceso porque la Alianza es eterna y ha sido sellada con su sangre, que es nuestra sangre, y con su vida -divina y gloriosa- que se nos da como primicia y como cuerpo resucitado del que FORMAMOS parte por su Espíritu. AHORA todos somos hermanos, la esperanza fecunda el deseo y la realidad de la fraternidad, deseo que se alimenta en la eucaristía de la justicia y la salvación.

Somos hijos en el Hijo y estamos llamados a la vida eterna, al gozo de ser con Cristo, en la fraternidad plena de la comunión de los santos, cobrada en la justicia y en la libertad total y definitiva, junto con toda la creación.

Nuestra esperanza tiene sentido, un gran sentido, porque Cristo Jesús, el Mesías esperado y anunciado por los profetas en el Antiguo TESTAMENTO, el Hijo de Dios, se hizo carne, “plantó su tienda entre nosotros”. Se hizo uno de los nuestros, es decir: nuestro Dios es un Dios cercano, ha compartido nuestra humanidad, ha sabido de las alegrías y esperanzas de los hombres, ha vivido en el mundo que los hombres día a día van tejiendo: “hecho hombre por vosotros”. AHORA tenemos la misma sangre y nos sentimos reclamados como hijos amados de Dios en todos los hermanos que necesitan de su esperanza y su gracia.

sol en las manosNunca podrán quitarnos nuestra esperanza porque “nadie ni nada podrá separarnos del amor de Dios manifestado en Cristo-Jesús”. La esperanza cristiana es la virtud que nos dinamiza, nos libera del miedo a la muerte, y nos hace adentrarnos en el corazón de la historia sabiendo que el único discurso creíble sobre la resurrección y la vida eterna es aquel que se articula en el lenguaje de las esperas humanas -como hizo Dios en Jesús de Nazaret-, en el compromiso serio y real de la Iglesia, y en ella, de cada cristiano, a FAVOR de los hombres en la búsqueda de la justicia, la libertad y la paz verdadera que anuncian y anticipan lo que creemos y esperamos.

A los creyentes nos queda la misión y el gozo de dar razón de nuestra esperanza, en la transparencia de una vida que camina ya DESDE lo que espera COMO definitivo: un reino de libertad, de justicia y de paz en el amor absoluto.

Lo definitivo se hará realidad desde la religación amorosa con el presente que vivimos, dejándonos afectar apasionadamente por todo lo que siendo humano se nos revela como divino, sobre todo el otro que necesita y quiere ser nuestro hermano en su debilidad, sintiéndonos llamados a mirar todas esperas  y a dolernos con todas desesperanzas haciéndolas nuestras PARA redimirlas en la esperanza que nace del resucitado.

 

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Manos Unidas para la escuela…

MANOS UNIDAS Y LOS MAESTROS FUTUROS

Con motivo de la fiesta del patrón de la facultad de Educación, San José de Calasanz, dentro de las actividades programadas se ha realizado un taller de Manos Unidas, dirigido por María José Hernando Collado, Técnica de Estudios y documentación de los servicios centrales de esta organización en Madrid. Participaron más de doscientos cincuenta alumnos  de cuarto curso de Magisterio de Primaria y de Educación infantil, a través de la asignatura de Pedagogía y Didáctica de la Enseñanza Religiosa y de sus profesores, Juan Pablo Parejo y un servidor. Sirvió el taller para desarrollar la competencia  de educación en ética y valores de los futuros maestros, así como para conocer toda la documentación  y material didáctico de esta organización para trabajar la concienciación y lucha contra el hambre del mundo en la escuela. Curiosamente los asistentes manifestaron no conocer nada de esta organización y su funcionamiento, aunque sí le sonaban los carteles de las últimas campañas que habían visto en las paradas de los autobuses urbanos. (más…)

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Extremadura y su pobreza

EXTREMADURA Y SU POBREZA

Mi abuela, cuando las cosas estaban muy claras en algún asunto delicado, solía decir: “Aquí no hay más chinches que la manta llena”. Algo así nos ocurre en estos días en Extremadura cuando se está presentado el primer informe regional de la Fundación Foessa sobre la realidad de la pobreza y la situación de las  familias extremeñas afectadas.

 

Sería de bobos querer seguir hablando de Extremadura con el recuerdo de los conquistadores de antaño, y obviar –silenciar- la realidad cruda que estamos viviendo. En los últimos días, en escritos y avatares agrios, se ironizaba sobre la afirmación de “una Iglesia pobre en una tierra pobre”, como si fuera una victimización sin sentido: una obra de un pesimismo demagógico intencionado.

Hoy salen a la luz los datos del primer informe Foessa, con datos  específicos de la región de Extremadura. Hasta el momento, nunca se había hecho un estudio de este calado. En esta ocasión, ha sido posible realizarlo porque hay un grupo de profesores de la Facultad de Economía en la Universidad de Extremadura, liderado por Jesús Pérez Mayo y Antonio Jurado, con el decano Francisco Pedraja a la cabeza, que abrieron una línea de investigación propia sobre la calidad de vida y condición de  existencia de la pobreza en Extremadura hace ya más de tres lustros.

 

014Recuerdo cuando, desde Pastoral Universitaria -unidos al departamento de economía de la UEX-, organizamos un primer seminario sobre la pobreza, concepto y medición de la misma. Allí nos acompañaron los mejores expertos que en España estaban investigando en estos temas y que eran artífices de los informes de la Fundación Foessa que venían realizándose a nivel nacional,  como en varias regiones de España. En esos momentos, era un sueño poder llegar a un informe propio regional, dentro de ese trabajo nacional, que nos diera los datos específicos y directos de nuestra propia comunidad autónoma. Allí fueron protagonistas en el deseo de aprender e investigar Pedraja, Pérez Mayo, Jurado Málaga.

 

jaraTras estos años de proceso e implicación en la investigación del tema, ellos son los que presentan este primer análisis específico extremeño. Los resultados del mismo, por una parte y por lo que nos descubren, nos causan un profundo dolor; sin embargo, también nos provocan alegría, ya que sólo conociendo la realidad se podrá plantar cara a la pobreza y sus características, así como a sus causas y consecuencias. Yo celebro este estudio como un fruto de ese caminar de casi dos décadas de la Pastoral Universitaria con esa clave de poner el estudio al servicio de los más pobres, para cumplir con el deseo y la bienaventuranza evangélica que nos invita a tener hambre y sed de justicia. Se sembró la semilla, se metió la levadura en la masa a través de profesores concienciados y comprometidos, y ahora vemos sus frutos.

 

oliva1Por primera vez, la Fundación Foessa (Fomento de Estudios Sociales y de Sociología Aplicada) pone sobre la mesa datos que muestran la situación que hoy viven los extremeños. Lo hace en la Encuesta sobre Integración y Necesidades Sociales, en la que compara, además, la realidad extremeña con la nacional. Los profesores de la Universidad de Extremadura que han colaborado en el informe explican que los datos obtenidos sobre la situación extremeña, fruto de más de 3.000 encuestas, se basan en el estudio de un total de 35 indicadores que han permitido a los investigadores conocer la realidad de la comunidad más allá de la pobreza; teniendo en cuenta los ingresos monetarios y otros muchos indicadores de empleo, consumo, salud, vivienda, educación, política, conflicto social…

 

En la encuesta de Foessa se ha estudiado el número de hogares cuyo sustentador principal está en paro desde hace un año o más, qué hogares se basan en ingresos obtenidos con trabajos de exclusión, hogares con todos los miembros en paro, familias que no cuentan con algún bien considerado básico por más del 95% de la sociedad (agua corriente, electricidad, etc…), hogares con menores de 3 a 15 años no escolarizados, viviendas en entornos degradados, casas con humedades y suciedad, hogares con personas dependientes, familias que han dejado tratamientos médicos por problemas económicos, hogares con personas en instituciones que han tenido problemas con drogas o con la justicia, etcétera.

 

¿Qué nos descubre este informe a primera vista?

29.000 extremeños (un 26,4%, uno de cada cuatro ciudadanos) experimentan algún proceso de exclusión social. Esto significa que hay muchos ciudadanos que no están integrados plenamente en la sociedad; que son muchos, por tanto, los que no pueden vivir siquiera como un ciudadano medio.

  • desahucios-stop_560x280Las familias con niños encarnan ahora el nuevo rostro de la pobreza. Se está hablando no sólo de personas que no tienen ingresos, sino de otras muchas con unos contratos con una remuneración tan escasa que están igualmente en proceso de exclusión social.

 

  • alambre oxidadoDe los 290.000 extremeños afectados por situaciones de exclusión social, 88.000 se encuentran en una situación de exclusión severa. La acumulación de problemas de distintas dimensiones ha crecido en los últimos años. Además, cada vez se acumulan más en los hogares afectados. En comparación con el conjunto de los hogares de España, esta acumulación es más visible en los de Extremadura. Son los ámbitos del empleo, de la vivienda y de la salud los que más han aportado al aumento de la fractura social en España. La ampliación de la brecha ha hecho que más personas se pasen al lado de la exclusión en los últimos años. En la mayoría de los casos, familias con niños que encarnan el nuevo rostro de la pobreza.

 

El estudio, por tanto, pone de manifiesto que, con los años de crisis, se ha abierto aún más la brecha social, que los pobres son más pobres y los ricos más ricos. La brecha no es nueva porque ya existía en los años de bonanza y el problema es estructural. Estos datos han dado el primer paso, que es ponerle nombre de un modo científico y serio a los rostros de los que sufren. Esto significa que las soluciones deben ir más allá de las ayudas que gobiernos y organizaciones no gubernamentales han puesto en marcha para atender a los más desfavorecidos, a pesar de que en los años de crisis están ayudando a sobrellevar una situación muy dura para muchos, incluso para familias enteras.

Una vez más, debemos felicitar a Cáritas por estos estudios que ayudan a abrir los ojos de la sociedad y mueve los corazones y las voluntades para trabajar por un mundo más justo y más solidario.

José Moreno Losada. Sacerdote de Badajoz

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Carta de Jesús a los niños

Carta de Jesús a los niños

Adviento 2014, desde Nazaret

Queridos  amigos de la catequesis de la Parroquia de Guadalupe:

paco      Me ha dado mucha alegría ver cómo este curso  todos volvíais a participar en vuestros grupos de catequesis en la parroquia, me encanta veros juntos  con las catequistas y los temas tan bonitos que tratáis y vuestra participación sin faltar. Eso  es señal de que sois muy amigos míos y tenéis ganas de que un día yo entre en vuestros corazones con la comunión.

Os escribo porque pronto va a ser mi cumpleaños, vosotros le llamáis la navidad, la fiesta de mi nacimiento: “El nacimiento de Jesús”. A mi me gustaría celebrar mi cumpleaños con vosotros de un modo especial.  Deseo que llegue ese día  en el que os juntáis todos en el salón de la parroquia, con vuestros padres y abuelos,  y organizáis mi fiesta, la fiesta de Navidad. Cuando hacéis el Belén y cantáis, hacéis teatros, poesías… tantas cosas y tan bonitas. Hasta sé que rifáis una cesta con productos muy buenos, y que lo que sacáis con las papeletas lo destináis a un proyecto. El de este año es muy importante, para ayudar a las madres de Senegal de África,  para plantar arroz en sus tierras y poder dar de comer a sus hijos.

Sé que ya están pensando las catequistas en esta fiesta, buscando  qué hacer con vosotros. Un señor se ha comprometido a hacer la choza del nacimiento donde se pondrán la madre María, el padre José, y yo –representado por una imagen mía-. Pero yo quiero que los adornos del Belén de este año estén hechos por vosotros, por eso os pido unos favores:

PRIMERO: Deseo que para adornar el cielo de Belén hagáis estrellas bonitas y originales. También quiero que hagáis velas para representar la luz en la noche y otra cosa que me gusta es que traigáis bolitas de algodón para hacer como si fueran copitos de nieve. Espero que sepáis organizaros y que haya muchas estrellas, velas  y mucha nieve.

SEGUNDO: a los cumpleaños siempre se lleva un regalito, a mí me gustaría que me hicierais unos regalos especiales. NO quiero cosas que sean de valor material, de dinero y esas cosas. Deseo otro tipo de regalo, os lo explico. Habéis visto el lema que está en la Iglesia de la parroquia, escrito con colores arriba del todo: “Vuelve a Jesús y mira a tu hermano”.  Con eso están diciendo que debemos unirnos mucho vosotros y yo, pero también que miremos con corazón a los que están a nuestro lado. YO quiero que para mi cumpleaños me hagas un regalo de corazón, piensa y escribe qué quiere regalarme que salga de tu corazón. Me gustaría que fuera alguna acción tuya que hagas para hacerle el bien a alguien que lo necesite, piensa en personas que necesitan y cómo podías tu ayudarle. Eso me lo escribes en un papel y el día de mi fiesta me lo llevas a mi portal ¿Vale? Yo lo cogeré como si fuera un trocito de tu corazón.

Seguro que cuando llegue la fiesta, que me han dicho que será el día 17 de Diciembre, Miércoles, a las 17,30 horas, me sentiré el niño-Dios más feliz del mundo al ver mi Belén estrellado e iluminado, adornado con los copos de nieves, pero lo que más contento me pondrá es ver vuestros regalos hechos con trozos de vuestro corazón. Lo más importante en la vida son los regalos hechos de corazón y con corazón. Como esa oración que rezabais de pequeños: Jesusito de mi vida… te doy mi corazón.

Os quiero un montón, ya  diré a los sacerdotes, Paco y Pepe, que tengan preparados buenos caramelos para vosotros. Un abrazo muy grande y os espero en mi cumple:

Jesús de Nazaret

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“Creo en la Iglesia”

“Creo en la Iglesia”

(Ante la toma de posesión de Don Celso)

Esta mañana me levanto con el espíritu inquieto, el centro del día estará ocupado por la celebración eucarística en la que estaremos casi todo el presbiterio de Mérida-Badajoz, con Don Santiago –nuestro arzobispo- y muchos obispos y sacerdotes que vendrán de otros lugares  para acompañar  a Don Celso Morga en su llegada pastoral a nuestra Iglesia diocesana. Salgo a desayunar, leer la prensa, y me saluda una familia con dos niños que me han preguntado enseguida de qué equipo de futbol era yo y me han relatado todos los goles que ellos consiguen entrar en las porterías de los equipos contrarios. Me han llenado de alegría con su viveza infantil en sus pocos años. Después vuelvo pensativo –esto de los partidos en la Iglesia-  a casa y comento con otro amigo encontradizo –el fiel cristiano Paco Colón-,  que hace su caminata para prevenir el proceso diabético de su cuerpo, la conversación que traigo conmigo mismo esta mañana acerca de la Iglesia. (más…)

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“No nos hemos elegido…”

CELSO MORGA: “NO NOS HEMOS ELEGIDO, PERO LA PROVIDENCIA NOS HA UNIDO”

 Don Celso ante el  Consejo del Presbiterio de Mérida-Badajoz

 El  nuevo Arzobispo Coadjutor de Mérida-Badajoz, que ya se encuentra en la capital para su entrada oficial el próximo sábado, día 15, ha compartido espacios programados de la vida diocesana.

Ayer, jueves, D. Celso participó en el Consejo del Presbiterio en el que Don Santiago García Aracil lo presentó de un modo de sencillo. Con la misma sencillez, él dirigió las primeras palabras improvisadas a estos representantes del presbiterio, que tienen como misión aconsejar al obispo en aquellos asuntos de interés pastoral de la diócesis que se consideren de importancia para el funcionamiento de la misma.

 

En su alocución a los sacerdotes presentes, nos manifestó, con sinceridad y cercanía, los primeros sentimientos de esta llegada a nuestra diócesis:

No nos hemos elegido… ni vosotros a mí, ni yo a vosotros. Probablemente, vosotros esperabais o pensabais en otra persona como obispo vuestro, y yo también pensaba otras cosas para mí. Pero, a través de los hombres y sus pensamientos, Dios actúa y él ha querido que caminemos juntos. Confiemos en la Providencia y vivámoslo así”.

 

Con estas palabras se dirigió a los sacerdotes del Consejo del Presbiterio de Mérida-Badajoz.

Por medio de bromas, manifestó que en Roma se dice que, después de la muerte, lo peor es una mudanza… y más a una edad. Pero él ya la está haciendo y manifiesta ante su clero que viene con el deseo de servir a la Iglesia y a todos nosotros, con deseos de cordialidad para con los sacerdotes y para compartir su amistad. Reconoció que él considera este instrumento diocesano como una realidad de gran valor, que debe ser cuidado.

El sueño del Papa Francisco

 

Además, comentó su conversación última con el Papa Francisco y su interés por la realidad de España, con el deseo –“sueño  de Francisco”, como le llama el D. Celso- de una España que ha de volver a ser referente de espíritu cristiano en este momento de la historia, tanto para Europa como para Latinoamérica, donde siempre se mira a esta realidad con calor especial.  Especialmente desde Argentina. Cuando le despidió el Papa, nos dijo, le repitió hasta en dos ocasiones que lo hiciera bien; y, al comentarle qué entendía por hacerlo bien, le dijo que se lo pidiera a la Virgen María para que le iluminara en su trabajo.

Desde el deseo de servir, presentó lo que podría ser la máxima de un pastor, de todos los sacerdotes, así como de cualquier bautizado: “Haciendo la voluntad de Dios, todo sale bien”.

 

Un legado apasionante

Don Santiago manifestó que, más que hablarle de la diócesis, pondrá en sus manos el último informe sobre la diócesis  que se preparó, por parte de todos los organismos diocesanos, para la visita ad límina a Roma. Entiende que es el mejor medio de recibir una información objetiva de lo que se viene realizando en los distintos campos pastorales. Aunque el mejor conocimiento será el que le llegue de su propia observación y vivencias en este tiempo previo a la sucesión para ocupar el arzobispado titularmente.

 

Una llamada a la evangelización

La temática central del consejo era reflexionar sobre las acciones propuestas por una comisión, creada con miembros laicos de la diócesis, junto a algún sacerdote y religioso, para el trabajo de evangelización de cara a las personas que se encuentran en situación de alejamiento con respecto a la Iglesia y al mensaje del Evangelio. Tras presentar dichas propuestas, se generó un  avivado debate participativo de los miembros del consejo acerca de dicho programa. Al final, el arzobispo electo, invitado por D. Santiago a hablar sobre lo tratado, manifestó con humildad que sus trabajos en la curia romana habían tenido otros horizontes y preocupaciones, y que actualmente los temas presentados, llenos de interés, le sonaban nuevos. Por ello, se reconocía, en este sentido, necesitado de encontrarse e introducirse en ellos para poder compartir esta tarea y proyecto diocesano.

 

Sacerdotes y misioneros

 

También se le pidió, como primera tarea con el clero, que fuera él quién dirigiera una sesión de formación para el clero de la archidiócesis acerca del tema específico: “¿Qué sacerdote es necesario para una pastoral misionera, para una nueva evangelización hoy?”. Pidió tiempo para poder prepararlo y contextualizarse en nuestro presbiterio.

Tras el consejo, se compartió fraternalmente la comida como primer signo de comunión entre el nuevo pastor y el clero de Badajoz, representado en dicho consejo. Los sacerdotes le mostraron su cercanía y deseo de que se encuentre bien en esta tierra, con este pueblo y en este presbiterio; él, por su parte, agradeció el ambiente que está disfrutando desde su llegada a la diócesis. Un detalle significativo es que ya hay más de ciento ochenta sacerdotes que han comunicado su asistencia a la Eucaristía que se celebrará el próximo sábado, y en la que el Nuncio de su Santidad presentará las credenciales del nombramiento de Don Celso como Arzobispo coadjutor con derecho a sucesión de la archidiócesis de Mérida-Badajoz. Sí, quizá no nos hemos elegido, pero la Providencia es divina y nunca falla.

José Moreno Losada. Sacerdote de Badajoz

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Bienvenido, Don Celso

Bienvenido, Don Celso

Ahora, en estos días –el próximo sábado, 15 de Noviembre-, nos toca recibir en la diócesis al arzobispo Celso Morga, que viene a nosotros enviado como pastor que durante un tiempo realizará labores compartidas con el actual arzobispo Santiago García y después, Dios mediante, tras la jubilación de éste será el arzobispo propio y titular de nuestra diócesis de Mérida-Badajoz. El acto de recepción será solemne como requiere la ocasión y seguro que cuidando la sencillez a la que está llamada la Iglesia por el Evangelio. Le acompañarán muchos pastores de la Iglesia española y compañeros suyos de Roma con los que ha compartido bastantes años de labor apostólica desde la congregación para el clero. Habrá autoridades eclesiásticas y civiles. Pero el acto lo será de la comunidad diocesana, de la iglesia que camina en Mérida-Badajoz, de una iglesia pobre que camina en tierra pobre, que se enraíza con firmeza en su fe y hace de ella categoría de riqueza en lo que supone el sentido de la vida y de la esperanza. Una tierra con una gente que sabe acoger desde el corazón y se ofrece para el encuentro en el deseo de lo mejor.

Don Celso va a encontrar un pueblo sencillo y llano que sabe abrirse al que llega para ofrecerle su casa y su vida como lugar propio si quiere quedarse. Seguro que si usted viene a ellos con la llaneza de su propia tierra, la Rioja –lo cual no dudamos tanto por el testimonio de los que le conocen, como por las palabras que ya hemos conocido de usted mismo-, el maridaje será perfecto y no deseará divorciarse de esta diócesis con la que se le ha unido en compromiso de alianza y de servicio. Ellos esperan que sea así y tienen deseo de encontrarse con este nuevo pastor.

El laicado está a punto para la siembra en la novedad de nuevos surcos abiertos, nos llegan los aires de esa Iglesia que se quiere “en salida” y no hacemos nada más que preguntarnos por dónde y cómo salir, será una aventura en la que podrá tomar parte y lanzarlos a la alegría del Evangelio que necesita transportar justicia y esperanza al pueblo del que formamos parte y en el que se va a bautizar su ministerio pastoral directo. Son muchos y variados los procesos, movimientos, grupos que se iluminan bajo la luz del evangelio y que intentan ser actuales y auténticos. Seguro que todos ellos desearán conectar y contarle, como conversación de peregrinos, todos los asuntos que les traen preocupados de la vida y su camino.

El presbiterio está expectante y con deseos de una relación amicable, fraternal y cercana. Las exigencias no van a venir por grandes dotes pastorales y experiencias vividas, sino por la proximidad de poder trabajar juntos, aportando entre todos el mejor servicio a este pueblo que queremos de corazón y con el caminamos cada día en los distintos terrenos y sectores que les son propios: rural, urbano, laboral, cultural, escolar, educativo, sanitario, penitenciario, político, económico… Es más, nos habita el deseo de motivación para seguir adelante y vivir con entusiasmo las tareas que nos son más propias: el anuncio del evangelio, el acompañamiento ministerial a las comunidades cristianas, las celebraciones de la fe y el servicio a la unidad y a la caridad entre todos. Sentiremos, porque lo necesitamos, que nos impulse y nos anime en esta labor que traemos entre manos durante tantos años.

Los religiosos siempre han estado y están a punto para la colaboración estrecha y directa con los pastores en nuestra diócesis, por eso seguro que se va a encontrar a gusto con ellos y no le va a faltar en ningún momento ni el calor materno de su virginidad, ni la riqueza de su pobreza, ni la libertad de su obediencia auténtica. Ellos con sus carismas van a ser portadores de la misión con una riqueza sin límites para todos. No dudo que van a ser verdadero descanso para su cansancio en las horas de labor y apoyo en todas las iniciativas misioneras y evangelizadoras, así como de oración y contemplación.

En el fondo lo que le podemos y queremos ofrecer en este día de acogida oficial – con nuestra presencia en la celebración eucarística- es un corazón de pueblo que desea estar bien dispuesto para abrir tierra, casa, pueblo y comunidad y hacerle sentir padre, pastor, hermano y compañero de camino. No queremos que le falte ni el pan ni la sal, es más nos gustaría ser levadura en sus manos para levantar la masa y alimentar , en la fe y en el vivir, a todos los que nos rodean y que aguardan una palabra de aliento y de ánimo, una buena noticia de salvación y de liberación. Aguardamos la iluminación de su palabra y el aliento de su afecto evangelizador para compartir el camino de la esperanza que se alumbra en la fe sencilla del pueblo que se alegra de sus pastores y con ellos. Bienvenido a nuestra tierra que queremos que sea la suya, y a nuestro pueblo del que queremos que se sienta hijo querido y padre solícito. Nos gustaría que en nosotros y en nuestra relación con usted encontrara – a pesar de nuestras debilidades- la alegría del Evangelio.
José Moreno Losada. Sacerdote.

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