Conocernos para querernos. Mujer y diversidad cultural

Mujer, luz y dignidad: Vida y lucha

Conocerse y quererse, conocer a otros y quererlos es el reto de la vida de lo humano.  Desde la Delegación de Ecumenismo y Diálogo interreligioso de Mérida-Badajoz hemos  organizado este primer acto sencillo, en torno al día de la diversidad cultural.  Ha sido hoy, en la tarde, en los salones de la parroquia de la Concepción, donde se trabaja desde en talleres de mujeres, de crecimiento personal y cultural, desde hace más de veinte años. Se trata de un proyecto de solidaridad, reconocido y premiado a nivel nacional.

Hemos querido centrarnos en las mujeres y la diversidad cultural y religiosa de las mismas(Bienvenida),  se han juntado mujeres de distintoas lugares, culturas y costumbres, de religiones diversas, historias y vidas auténticas: Angola, Senegal, Brasil, Mozambique, Marruecos, Sahara, Rumanía, Francia, España…. El objetivo de este primer evento ha sido conocernos entre nosotros, desde el encuentro y el cariño, para respetarnos, acogernos, acompañarnos, defendernos, comprometernos, compartir…a favor de la mujer en la sociedad actual. Ha sido un encuentro tranquilo y cercano, de vivencias y de compartir, con sencillez, un cafe, té,  y unos dulces, elaborados por ellas mismas -unas para otras- en medio del diálogo y el conocimiento mutuo. Junto a la delegación están las religiosas del Buen Pastor, y los talleres que animan con cincuenta mujeres y sus formadoras y voluntarias que las acompañan,. Han asistido mujeres de la Parroquia de Guadalupe, de centros de promoción de la mujer, de otras parroquias, así como del movimiento de profesionales cristianos.

Las claves de reflexión han sido desde el lugar, la cultura y la religion que nos configura y nos hace ser. Venimos de lugares distintos pero todos hemos de caminar ahora en un mismo lugar, sin rechazar ni olvidar nuestro origen, reconociendo que ahora tenemos una casa común, una tierra compartida que nos llama a compartir vida y camino. Culturas que nos han enseñado a sentir y querer, a relacionarnos, y que no debemos ocultar sino presentar para aportar y enriquecernos mutuamente. Religiones que nos abrazan a la trascendencia y nos dotan de sentido y esperanza, con oración, vida, celebración, esperanza y búsqueda de lo que une, sana, perdona, anima, esperanza.

El ecumenismo y el diálogo interreligioso, han de tener en cuenta y valorar a la mujer como tesoro y elemento central de la vida, la sociedad y el mundo, así como para el encuentro entre confesiones cristianas y entre religiones. Hemos de trabajar juntos por una mirada de luz y dignidad, que lleve a la justicia, la igualdad y el verdadero reconocimiento social, frente a todo desprecio o desvalorización de lo femenino en nuestra realidad social.

Hoy en este encuentro se ha visto claro que la mujer tiene mucho en común y aspiran a realidades y deseos de igual calado, independientemente del lugar del origen, de la cultura , así como de la religión que se profese, y que cuando se conocen y reconocen diversas y distintas, se enriquecen y se  complementan, conviven sin ninguna dificultad. Es en  el conocimiento mutuo cuando nos sentimos iguales, nos enseñamos unos a otros y compartimos cariño y camino. Esta tarde nos ha sabido a poco, ha sido un primer paso desde abajo, desde lo oculto, lo sencillo. Ha sido posible por ese tesoro que cada dia se encuentra por la tarde en esa escuuela de vida y solidaridad cerca de la plaza alta, donde religiosas, trabajadoras, voluntarias, mujeres inmigrantes  y otras se van trabajando a sí mismas, se van formando y preparando, para vivir, ser, trabajar, querer, luchar, valorarse. Un misterio de vida y de levadura que no tiene más horizonte que la fraternidad de una humanidad que no entiende de fronteras y conflictos, sino de encuentros y paz verdadera. Si aquí es posible, entonces lo es a todos los niveles.

Hoy hemos sentido este camino de ecumenismo y diálogo interreligioso que ha de andarse desde lo cercano y lo sencillo, desde la calle y la casa común, desde el conocimiento y la relación, desde el encuentro y el cariño. Pasar de la teoría a la praxis, de la doctrina al conocimiento, de la diferencia a la cercanía, de la separación a la amistad. Por aquí va lo que buscamos y lo que queremos: Mujeres que educándose, educan a un pueblo, y que encontrándose se convierten en la señal y en la alianza de una humanidad nueva. Hoy  hemos encontrado razones para seguir creyendo y para seguir haciéndolo juntos. Es posible creer y esperar el sueño de lo imposible desde lo común y lo diverso, porque es posible la unidad.

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Profesionales y cristianos

El reto de ser sal y levadura: Iglesia en salida…

 El próximo fin de semana me toca disfrutar de un espacio único en el que siempre soy enriquecido y gozo de la vida, la realidad, la iglesia y el ministerio. Será desde el movimiento de profesionales cristianos con el que comparto camino hace ya catorce años.

Profesionales cristiano -PX- movimiento especializado de Acción Católica Española, celebramos nuestra Asamblea 2016, los próximos 20 al 22 de Mayo en Pozuelo de Alarcón, Madrid. A la cita acudiremos militantes de las diócesis de Bilbao, Canarias, Madrid, Mallorca, Mérida-Badajoz, Palencia, Valencia, Zamora, Zaragoza, en las que PX cuenta con comunidades permanentes.

Esperamos que de esta asamblea salga decidido el Proyecto evangelizador del movimiento, o PEM, una estrategia integral que posibilite la evangelización de los espacios del saber y la cultura, y de los espacios profesionales, lugares específicos de implicación y espiritualidad para este movimiento de Iglesia. A la asamblea ha precedido un intenso trabajo tanto diocesano como estatal, en torno a la Evangelización de los espacios profesionales, auténtica razón de ser de Profesionales Cristianos.

Parte del encuentro estará animado por Carlos García Andoain, militante cristiano con un gran recorrido de compromiso sociopolítico y eclesial, que nos iluminará acerca de la Evangelización en el espacio profesional. Allí nos veremos más de cincuenta personas llegadas de las diferentes diócesis españolas, bastantes de nuestra diócesis pacense.

¿Quiénes somos?

 Somos cristianas y cristianos adultos, laicos, encarnados en el mundo, con el deseo de vivir desde el Amor de Dios nuestro compromiso con quienes más lo necesitan, con especial atención a los/as más empobrecidos/as. Somos laicos y laicas al servicio del mundo, como parte de la Iglesia.

¿Qué hacemos?

El fin de Profesionales Cristianos es el fin de la Iglesia, y por tanto asumimos su misión: la evangelización del mundo encarnándonos en la realidad, que asumimos como propia, en decidida comunión con el Ministerio Pastoral.

¿Cómo lo hacemos?

Nuestra espiritualidad mana de la Revisión de Vida como elemento que posibilita procesos de laicos y laicas adultas, comprometidas con la Iglesia y con el Mundo. Llevamos a cabo diferentes líneas de acción, de formación, y de contemplación, que favorecen la construcción de un mundo más justo y evangélico.

¿Cómo nos organizamos?

Nos articulamos a través de grupos de vida, repartidos en las diferentes diócesis españolas, vinculados con las Iglesias locales: parroquias, delegaciones, y otras estructuras. En cada diócesis, existen equipos de coordinación que se relacionan a su vez con un equipo nacional, que anima la vida del Movimiento y lo acompaña.

Y si queremos saber más:

Podéis dirigiros a la presidenta María José Toledo:  presidencia@profesionalescristianos.com

Página web:    www.profesonalescristianos.com

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Jubileo de los sacerdotes extremeños en Guadalupe.(Se despide el obispo Amadeo)

“ Un dia de Iglesia extremeña en  Guadalupe”

El presbiterio extremeño junto a sus pastores, Celso, Amadeo y Francisco, han vivido hoy una jornada eclesial de profundidad y sentido pastoral, a la vez que cargada de espiritualidad y emoción religiosa, junto a la patrona de Extremadura la Virgen de Guadalupe.

Doscientos  cincuenta sacerdotes con  los obispos de Extremadura

Desde muy temprano hoy los sacerdotes(Viaje a Guadalupe) se han encaminado a las Villuercas para adentrarse en la Puebla de Guadalupe, un día de nubes y lluvia generosa, que acompañaba la alegría y el deseo del encuentro entre los presbiterios de las tres diócesis extremeñas de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz. Tras la llegada y el preceptivo café, con algún dulce propio del lugar, nos congregábamos todos en el Salón de actos de la casa de la cultura de la Puebla. Doscientos cincuenta sacerdotes abarrotaban el lugar y, junto a los obispos, comenzábamos con un canto de gozo y el rezo de la liturgia de las horas.

El presbítero, ministerio de misericordia

Tras las palabras de Francisco Cerro animando a la conversión del corazón sacerdotal, se abría el acto formativo, siendo Amadeo Rodríguez, quien presentaba al arzobispo Octavio Ruíz, de Colombia, que tiene el encargo de la secretaria del Consejo Pontificio para la Evangelización.  A lo largo de una bella y profunda ponencia expuso el tema del “presbítero, como hombre de misericordia”. Desde un análisis del mundo, sus angustias y sus dolores, presentó la necesidad de una Iglesia que desde el Evangelio sea  luz, consuelo, compasión y misericordia para esta humanidad y sus sufrimientos.  Y esbozó la figura del sacerdote atendiendo a los elementos  básicos y estructurantes del ser misericordiosos: desde el encuentro personal con Jesucristo, la vivencia propia del perdón y la misericordia, el anuncio del evangelio y la celebración de los sacramentos, especialmente del sacramento del perdón.

El arzobispo Celso invita a la conversión

Tras la conferencia pasaron al monasterio de Guadalupe, corazón de Extremadura, donde presididos por la imagen de su patrona, celebraron la Eucaristía. Presidida por Don  Amadeo  y concelebrada por los demás obispos y todos los sacerdotes, fue una celebración de vida y perdón, en la que la homilía de Don Celso invitó directamente a la reflexión luminosa del momento que vivimos y de  la necesidad de nuestra conversión y cuidado para ser sacerdotes coherentes, que valorando el tesoro  de la redención que se pone en nuestras manos, sepamos estar a punto para que los que lo necesitan encuentren en nosotros la gracia que desea alcanzar del Padre Dios, en Jesucristo, por la acción del Espíritu. Poniendo de ejemplo referentes directos como san Juan de Ávila y el santo cura de Ars , como patronos del clero, instó a revisarnos en este año de gracia y de misericordia para vivir ilusionados, acordes con el ministerio que nos ha sido confiado gratuitamente y generosamente por parte de Dios a favor de nuestros hermanos. Invitó a que fueran nuestros predilectos lo más pobres y sufrientes, asó como los más alejados de la fe.

El obispo Amadeo se despide emocionado

Fue un momento de emoción intensa, cuando antes de dar la bendición de despedida, Amadeo Rodríguez Magro,  actualmente administrador apostólico de Plasencia y obispo electo de Jaén, se despedía del clero de la provincia eclesiástica y de Extremadura, dando cuenta de que su vida, su bautismo, vivencia de la fe, su sacerdocio y su quehacer episcopal siempre ha estado ligado a esta tierra suya y nuestra, y de un modo especial a la Virgen de Guadalupe, que es inseparable de nuestro ser y sentir extremeño. Y como detalle de cariño y devoción a la Virgen, y lo que ella significa, entregó como regalo  la cruz pectoral, que más estima y venera, la que le regaló San Juan Pablo II al nombrarle obispo de Plasencia. Con ello oraba y nos invitaba a pedir para que Dios le llene de ilusión, fuerza y gracia para esta nueva etapa en la realidad de Andalucía, en conexión con Santa María de la Cabeza, patrona de Jaén.

Guadalupe, clave de identidad eclesial en Extremadura.

La jornada, culminó, con una comida fraternal y sencilla en el monasterio, donde  todos los sacerdotes convivieron y compartieron momentos de familiaridad y ánimo  pastoral. Gozando de un acto tan eclesial, tan presbiteral y tan extremeño a la vez, en un lugar tan querido para todos.  Tras orar juntos ante la virgen morenita, reconociendo que la queremos desde que supimos amar, nos despedíamos con el deseo de volver a encontrarnos  para seguir identificándonos como Iglesia extremeña en el corazón de las Villuercas donde está esa patrona que nos quiere y nos identifica. Canto final a la virgen.

José Moreno Losada.

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Saber vivir para saber morir

Enterrar a los muertos (Obra de misericordia)

 Hace poco, María Ángeles se despedía de todos antes de partir para la vida eterna. Antes de ayer, los expertos le decían a Juan que, según el diagnóstico, debería estar ya en el cielo, y él nos decía que aquí seguía, «rompiendo estadísticas», luchando y agradecido por todo lo que ha vivido. Felisa, con sus casi cien años,  nos dice que ya está en la meta, «a ver cuándo Dios le da el paso». Historias con vida de estos tres hermanos, cercanos a nuestra parroquia.

Enterrar a los muertos es una de las Obras de Misericordia que nos propone el Evangelio de Jesús. Todas las  personas venimos a la existencia por la puerta de lo pequeño y lo diario a construir nuestra propia historia. Llegamos desde lo que somos –mortales-, y la tarea no es otra que saber vivir muriendo para morir viviendo. Cada día en nuestras manos es como una flor del campo que por la mañana florece y por la tarde se seca y pide ser segada, para dejar lugar a la novedad de otro color mañanero, también pasajero en la flor de un día nuevo para ser acabado. Vivir y morir es nuestra realidad y saber hacerlo es nuestra identidad. Cada día decidimos lo que vamos a hacer y cómo lo vamos a vivir, morir, entregar, agotar, consumar…

Esta tensión vital requiere una atención fuerte cuando nos llega la presencia anunciada de un agotamiento vital, en la enfermedad, en el accidente, en la vejez… Tanto para el que tiene que protagonizar su camino hacia la muerte, como para aquellos que, amando al que muere, tienen que elaborar su duelo y su pérdida. Vivir unidos ese proceso es un reto de vida cristiana, decompartir almado, de compasión y de misericordia mutua. A la vez que es una llamada a la comunidad cristiana.

Todos tenemos que vivir este proceso en nuestra persona y a todos nos toca, de un modo u otro, acompañar a seres queridos y cercanos en estavivencia del morir. Abramos el corazón a esta obra de misericordia.

 En el evangelio, Jesús de Nazaret nos habla de un modo de vivir y de morir nuevos:«El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente»Juan 11, 25-26

Acompañar y amar

 Tenemos ejemplos vivos y recientes de nuestras comunidades y familias que nos hablan de saber morir, de saber acompañar y amar en el proceso de esta vivencia tan radical de ser y de la existencia. Es un momento único de ultimidad y de profundidad para unos y para otros, y lo fundamental no puede ser otra medicina que la compasión y la misericordia.  Entrar en la pasión, para que nadie quede solo en el dolor, abrazar en el miedo, consolar en la tristeza, agradecer en la alabanza, gestionar y colaborar en la despedida, favorecer la reconciliación, rodear de ternura y de paz todos los momentos. Después, vendrá el duelo de la ruptura y la pérdida, y ahí la comunidad ha de estar unida y centrada para los que quedan rotos y heridos en el dolor de la separación. Enterrar no es algo puramente físico, es todo un proceso de vivencia de la pérdida y su duelo. Todos necesitamos elaborar nuestros duelos y vivirlos acompañados.

¿Qué podemos hacer?

 No ocultar la debilidad y la muerte de nuestras vidas, no expulsarlas de la sociedad, ayudarnos a tomar conciencia de nuestro ser mortales y de vivir en la contemplación de lo que realmente somos y del valor de la vida diaria.

Acompañar a los que sabemos que viven situaciones y procesos de ultimidad, ya sea por enfermedad grave o por ancianidad.

Colaborar y agradecer el servicio de cuidados paliativos en la atención a los enfermos.

Valorar, animar y favorecer asociaciones como “Por ellos”, padres que se unen para vivir el duelo de los hijos que murieron.

Colaborar con el Centro de Escucha “San Camilo-Guadalupe” , y otros,  que entre sus funciones tiene ayudar a elaborar los duelos en la pérdida de seres queridos.

Estar cercanos a los que viven pérdidas fuertes en sus familias.

 ¿Estamos dispuestos?

 Y los creyentes también podemos orar:

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¿Enseñanza religiosa escolar? Sumemos

Vayamos por partes…

oposiciónUna escuela que no sirve, no sirve para nada. Lo peor que puede ocurrir  en este sentido es que la escuela se entienda como un instrumento para servirse de ella, para sacarle provecho propio, entonces el bien interno de la misma queda confundido y pervertido, en las instituciones políticas, sociales, culturales y eclesiales, que deberían tener como criterio básico el servicio de a la comunidad, sin buscar intereses propios. Traigo el tema a colación de la problemática que está suponiendo la pretendida reducción de la presencia de la Religión en la Escuela como enseñanza dentro del currículum escolar de secundaria  y bachillerato. Tensión que se viene produciendo continuamente de un modo irracional, porque de ninguna manera la viven a diario ni los alumnos, ni los padres, ni los profesores de religión en su relación con los otros, salvo anécdotas y excepciones que nada tienen de generales. Lo general suele ser de una convivencia sana, agradable, positiva, de un ejercicio de libertad y de pluralidad excelente.

Marionetas y fundamento

Ni que  decir tiene que este baile no es solo con la enseñanza religiosa escolar, sino con la escuela, no tenemos que ver nada más que lo  que están siendo las leyes de educación a nivel estatal y las correspondientes adecuaciones autonómicas de las mismas.  Aquello que podría hablar de proceso, perfección, profundización, pluralidad, servicio, bien público y comunitario, estabilidad, se convierte en incertidumbre, mareo, tensión, conflicto, pelea, desprecios, exclusiones. Y como marioneta de esta sin razón entra en juego, como muñeco de feria al que se le puede tirar con escopetas de mal ajuste, la enseñanza religiosa escolar, aunque tampoco faltan otras. Sabiendo que en nuestra región los problemas más graves son la pobreza y el fracaso escolar, que suelen  ir juntos.

Por qué violentar lo pacífico

Sin entrar en otras valoraciones, solamente datos muy sencillos, la cantidad de ciudadanos que eligen para sus hijos en edad escolar esta materia como optativa en las escuelas públicas, los que eligen y desean colegios de inspiración religiosa, los que la eligen en bachillerato cuando tiene consideración normal, los profesores que la imparten, los alumnos universitarios de magisterio que optan por prepararse  optativamente para poder impartir la enseñanza religiosa escolar, atendiendo a su pedagogía y didáctica específica –tarea en la que llevo veinte años en la universidad de Extremadura-. Por otra parte, la realidad social, cultural y religiosa que nos rodea y forma parte de nuestra historia y común acervo, amén de la interculturalidad  e interreligiosidad en la que tenemos y debemos saber vivir. La necesidad de una educación sana y no excluyente en el ámbito de lo religioso para evitar todo extremismo y fundamentalismo en el mismo, creo que  no hay que explicar mucho este dato en los momentos que estamos viviendo en la actualidad.

Distingamos

A esto se une la clara distinción entre catequesis y enseñanza religiosa escolar, con un currículum elaborado con objetivos y contenidos claros, como los de cualquier materia, y conectados directamente tanto con las áreas de conocimiento así como con el desarrollo de las competencias básicas. De esto hay un desconocimiento total en los que hablan de la religión en la escuela –incluida la universidad- y, sobre todo, de los que consideran que anularla es liberar o educar a los alumnos. La realidad de valores que implica la verdadera enseñanza religiosa escolar y la conciencia de ciudadanía y servicio que genera su visión de lo humano y lo común, a nivel local y universal. Amén del sentido de la vida.

Pero además, miremos a toda la comunidad europea y veamos cómo se establece esta presencia de la enseñanza religiosa escolar en el ámbito escolar, tomemos nota de la racionalidad y lo razonable de los planteamientos que se dan en ellos, así como de las razones con que lo fundamentan y no queramos ser más que nadie.

graduacion4Considero normal que se exija una buena enseñanza religiosa escolar, que distinga lo que es la formación catecumenal  e iniciatoria que se hace en las comunidades cristianas, generalmente en las parroquias o en espacios religiosos específicos, fuera de horarios y reglamentos escolares, basada en pedagogías y didácticas muy distintas a las escolares, con personas preparadas para ello de un modo distinto a cómo se preparan los profesores de religión. Pero no tiene, ni puede tener sentido esta violencia permanente frente a esta realidad que está tan normalizada e integrada en nuestro sentido de escuela y que convive perfectamente en una realidad de optatividad y pluralidad.

Profesores heridos y el diálogo

Los profesores de religión se sienten violentados, como cualquier otro colectivo de trabajadores de la enseñanza, y sus lemas tienen que hacerlos tan duros como los demás, para poner en la mesa su dolor, sus miedos, su inestabilidad y la poca valoración de su formación y su quehacer, pero la verdad es que junto a sus reivindicaciones, yo solo pediría que la Escuela sea respetada en su verdadero bien interno: “la educación integral de los alumnos  en todas sus dimensiones sin excluir la trascendente”.  Nadie debería, porque es un valor sagrado, querer poner la escuela para su servicio; respetemos esta realidad que pertenece a la sociedad, que debe estar en mano de la ciudadanía, especialmente de los padres de los alumnos, y entendamos que todos los demás, todas las instituciones –políticas, sociales, eclesiales- no hemos de hacer otra cosa que respetar totalmente ese bien interno y no corromperlo. Hacerlo de otra manera es herir, excluir y romper lo que hoy es armonía en medio de un mundo que no anda sobrado de interculturalidad ni de interreligiosidad. Exijamos que la enseñanza religiosa escolar sea realmente lo que su nombre indica y nos encontraremos  todos. Y por favor dialogen y escuchen a la  comunidad educativa de base, los  padres en primer lugar. Seguro que es posible un buen diálogo entre instituciones, especialmente la Junta de Extremadura y la Provincia eclesiástica.

José Moreno Losada. Profesor  de Pedagogía y Didáctica de la Enseñanza Religiosa Escolar.

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El pan amargo de la precariedad (Día del trabajo)

HÉROES HERIDOS Y ANÓNIMOS

El pan nuestro de cada día, la precariedad y las prácticas indignas en los ámbitos laborales actuales…Para que ellos sigan jugando a ser políticos y a darse o no darse la mano…

Sólo hace dos días y sólo me lo cuentas a mí. Llegaba a casa y recibía tu llamada, porque estabas por mi barrio, para saludarme y echar un rato. La verdad que era yo quien había quedado en llamarte a ti para vernos, pero tú no llevas cuenta de quién tiene que llamar. Te apetecía y punto. Bromeé al verte llegar calle abajo, con tu traje de chaqueta y corbata, diciéndote si habías votado a Podemos que ya se ponen pajarita y te reíste a carcajadas. Te pega ir vestido así, porque eres todo un señor, un verdadero héroe.

Estudiaste y te preparaste, tu currículum es bueno en este sentido, en una familia en la que nadie había estudiado, aunque a ti te sabe a poco, porque querrías saber mucho más. Hace poco le has enseñado Madrid a tus hijos, y estabas orgulloso de todas las explicaciones que le habías podido dar, por haber tú sido formado por un tio tuyo que conocía muy bien Madrid. Tenías alegría por haber sido tú el que habías llevado a tus hijos, por primera vez, a la capital y gozar con ellos de esa primicia. Lo cuentas con unas ganas y unas fuerzas envidiables. Te gusta saber y estás dispuesto a aprender. Tienes unas habilidades sociales envidiables, te enfrentas a retos y dificultades con ánimo y venciendo los sufrimientos, que también tienes. Has trabajado siempre con tesón y ánimo, hasta que el hacha de la crisis te cortó cabeza junto a muchos. Nunca has sido ambicioso, sí responsable y trabajador. Ahora llevas años en una lucha tremenda de reformulación de tus trabajos y quehaceres, bicheas a mil por cien para ganarte tu pan y tu sustento, y poder atender a las cosas de tus hijos; se te han saltado las lágrimas porque en los reyes no le han traído lo que ellos han pedido, sino lo que han podido traer, y lo has tenido que revestir de magia y de posible equivocación.

Desde hace unos meses, con una alegría inicial de trabajador ilusionado y capaz, te hicieron un contrato con condiciones que, en principio, parecían dignas, con un fijo y comisiones según trabajo y retos conseguidos. Poco duró la alegría, la empresa sin contar con nadie cambió las normas en un abrir y cerrar de ojos y te dejó en la calle -sin elemento de seguridad que suponía una base fija-, a la intemperie, sin ninguna seguridad, para que comiences de cero cada mañana, cada semana, cada mes, cada año y así te esfuerces más, como el que siente que puede ahogarse. Y ahí te encuentras a la intemperie total, ahora casi a mediados de mes, con mucho trabajo y poco fruto, sin saber que va a pasar, aunque el mes pasado te felicitaron como el mejor trabajador de la zona sur. Les habías dado los mayores beneficios, sin ningún gasto por su parte, sólo entraba en el contrato el desgaste de tu dignidad en la precariedad, y a la vez viendo desaparecer injustamente a otros compañeros que son tratados como puros objetos de usar y tirar, una vez que no dan lo que de ellos se quiere, sin darles las condiciones más mínimas para lograrlo.

Por todo esto, cuando te veo motivado, vestido de traje y con tu corbata, buscando y deseando crear, tragándote tu dolor y tus lágrimas, creyendo en un mañana mejor, haciendo mil cosas complementarias desde cortar y envasar, a volar y soñar por el cielo,me siento orgulloso de ti. De tu amistad y tu gracia, de tu personalidad y paternidad, de tu compañerismo y mundo de relaciones cuidadas, de tu sensatez y trabajo personal de tu carácter y tus emociones, de tu sinceridad y transparencia, de tu prudencia y tu fortaleza, de tu proyecto de vida, los objetivos y los medios con los que te propones alcanzarlos. Y me uno a ti, porque contigo me siento animado, fortalecido, acompañado, caminante, consolado.

Tú me abres la puerta de toda esa gran masa de ciudadanía que cada día en el silencio y en la formalidad de la normalidad son héroes, personas llenas de grandeza en su debilidad, que cada mañana comienzan de cero pero sin dejar de ser ellos mismos nunca, ni de ser para los demás. Ahí veo los tesoros más grandes de esta sociedad, en vasijas de barros, llenas de debilidad pero sobre todo de una dignidad ganada a fuego e intemperie. Os tratan como esclavos, pero sois verdaderos señor. Y no olvides que, cuando en la intimidad callada de tu amistad auténtica regalada para mí, te permites que emerjan tus lágrimas de dolor, agobio, impotencia, rebeldía… en mi presencia, comulgo con el Jesús de Nazaret más auténtico que encuentro en la vida, el que el otro día compartimos cuando te acercaste a la eucaristía, también anónima en una tarde de soledad , porque tú llevas la procesión por dentro. Gracias, Amigo.

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El reto del diálogo interreligioso

Un nuevo reto

 Recientemente, el arzobispo de Mérida-Badajoz, D. Celso Morga, me ha encomendado el trabajo de animar la Delegación Diocesana de Ecumenismo y Diálogo Interreligioso. Un nuevo reto que, en el contexto actual, alcanza una dimensión de primer orden, dado el momento histórico que estamos viviendo. ¿A quién no le es familiar un vocabulario que habla de fronteras, atentados, yihadismo, fundamentalismo, interculturalidad, globalización, inmigrantes, persecución religiosa, martirios…?

En principio, uno se asusta ante el reto, ante una tarea que se vislumbra confundida entre los deseos por cumplir y las fuerzas por llegar. Sin embargo, es mucho lo que se está haciendo y avanzando en este tema, puesto que la necesidad de paz y de ética universal que este mundo necesita es, cada vez, mayor.

Parece ser que los grandes pensadores de la historia se inclinan porque no es posible una ética universal, ni la consecuente paz, sino  es en el encuentro de todas las ideologías y convicciones, contando con el concurso de todas las religiones. La Iglesia católica, en el último siglo, especialmente desde el Concilio Vaticano II, está preocupada y entregada por aportar y favorecer todo lo que se refiere al ecumenismo dentro del cristianismo, así como al diálogo interreligioso y con los no creyentes. De este modo, hace honor a su propio calificativo de católico -que le llama a ser universal-, no desde el exclusivismo, sino desde el encuentro y la comunión. Aunque este aspecto no siempre estuvo tan claro en la historia de los pueblos e, incluso, de la propia Iglesia…

Cuestión universal

En este sentido y desde este horizonte que ahora vislumbro con mis propias manos, me entusiasma la noticia que en estos días me llega y que me anima en esta bonita labor de ser puente y no frontera. Se acaba de reunir el foro consultivo del KAIICID (12 de abril), un laboratorio virtual de ideas para fortalecer el diálogo interreligioso. Este foro tiene como finalidad una necesidad urgente, que es la de abordar los desafíos en la prevención y la lucha contra el extremismo violento. El KAIICID es la única organización intergubernamental del mundo dirigida por una Junta Directiva multirreligiosa que busca construir la paz en zonas de conflicto, aumentando la comprensión y cooperación entre personas de distintas culturas y fieles de distintas religiones. Este centro fue fundado por Austria, Arabia Saudí y España, siendo la Santa Sede de la Iglesia Católica Observador fundador del mismo. Su junta directiva está formada por destacados representantes de las cinco grandes religiones del mundo (budismo, cristianismo, hinduismo, islam y judaísmo), quienes diseñan y supervisan los programas del centro.

Una de sus creaciones ha sido el Foro Consultivo, un órgano de un máximo de cien miembros de diferentes religiones, organizaciones religiosas e instituciones culturales del mundo. Los miembros de este foro, a título individual, prestan sus servicios y aportan su amplia experiencia y conocimiento de las grandes religiones y de instituciones religiosas, internacionales y de la sociedad civil. Hace unos días, en abril, ha tenido lugar la primera reunión de dicho foro. En su trabajo, quieren servir no sólo a este Centro, sino a la comunidad mundial, dada su pluralidad e interreligiosidad, a la vez que interculturalidad.

El Papa Francisco y nuestra realidad

Noticias de este tipo nos animan a nuestra labor, sabiendo que nosotros vamos a ir viviendo tanto el ecumenismo, como el diálogo interreligioso y con los no creyentes, a pie de calle, a golpe de abrazo, en nuestras  parroquias, a nivel de diócesis y en comunión con otras. Cáceres, de hecho, ya lleva tiempo caminando en esta vereda, con una repercusión positiva en este tema a nivel de ciudadanía. El camino del diálogo tiene perspectivas muy ricas, desde un nivel de reflexión y encuentro para buscar la verdad, que no es posesión de nadie, sino a quien todos deseamos encontrar y servir, a la vez que profundizar en ella. Hay muchos detalles que, a nivel de ideas, reflexiones, deseos, esperanzas, doctrinas, celebraciones, sentimientos, trascendencia, alteridad, unificación, etc., nos podrán unir y fortalecer, sin pretender que nadie tenga que dejar su singularidad ni arriesgar la nuestra; como una riqueza que se encuentra, para darse la mano, sin prepotencia ni desprecio alguno.

Y, junto a la verdad, el amor. El papa Francisco nos regaló hace a principios de año un sencillo documento visual, acompañado con sus palabras, profundas, sinceras, donde aparecían personas y signos religiosos de las distintas religiones, aunando su corazón en una caricia de fe y proclamando el deseo y la aspiración de un mismo amor fundamentado en la mirada trascendente de todos.

 El camino de la ética y la compasión

La ética y la compasión serán, seguro, un camino en el que todos podemos transitar juntos ya, sin tener que esperar. Hemos de comenzar a dar pasos en él, sobre todo si oímos el grito de los refugiados en las fronteras de Europa, amén de otros muchos sufrimientos de la naturaleza y de la humanidad. Sin olvidar, por supuesto, la acogida y el conocimiento mutuo en nuestras sociedades, desde un respeto hecho de lo diario y de lo normal, en la calle, el comercio, el trabajo, la escuela, la política, la diversión, el asociacionismo, la cultura, los jóvenes… Esto es lo primero y posible para todos, desde la tierra donde habiten nuestros pies y en todos los lugares, pero animados y guiados desde todas las comunidades religiosas y civiles.

En estos momentos, desde este nuevo sendero que comienzo a andar, según voy reflexionando, el ánima se anima, y comienzo a imaginar personas que están inquietas, o pueden estarlo, y me ilusiono en poder caminar juntos, en buscar a otros, en compartir y caminar por estos senderos de verdad, amor, acogida, conocimiento y compromiso mutuos. En el deseo de que la religión no sea obstáculo sino camino, nudo del encuentro de lo humano, lo justo y lo digno, del amor y la compasión universal. Desde ya, queda abierta esta Delegación a todos los que quieran trabajar con estos objetivos, porque todos somos válidos en el trabajo por la unidad y el bien de la humanidad como único horizonte. Y es posible si creemos en el amor, porque todos –en esta maravillosa aventura de la fe- somos hijos de Dios y humanos.

Una clave: https://www.youtube.com/watch?v=qExx-SiALBE

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Jóvenes apóstoles universitarios

CREO QUE LA IGLESIA ES APOSTÓLICA Y JOVEN

(Desde Granada)

Me sabe a Iglesia apostólica y primitiva… En la mañana, cuando tengo entre manos las laudes, las alabanzas del Señor, se cuela este watsap que me llega de Granada con tres instantáneas y una frase sencilla: “Se va a iniciar un grupo de universitarios en Granada”. Yo siento en mi interior al Espíritu que, ya se nos está anunciado en esta Pascua, y veo su acción callada y permanente en la Iglesia y en el mundo.

La veo en Álvaro y Carmen – ambos pacenses-, jóvenes apóstoles para el mundo universitario movidos por la fe en Cristo y su evangelio. En la realidad de Madrid, liberados para llevar la libertad a jóvenes de los institutos y de las universidades en España. Trabajan, hilan, esperan, contactan, creen, sufren, celebran, reflexionan, revisan, programan, llaman. viajan, anuncian, convocan…todo, viviendo al tope las cuatro notas de la acción católica, evangelizar, protagonismo laical, organizados, en comunión con los apóstoles…siendo jóvenes, estudiantes y católicos. Ahora en Granada,y allí con otro apóstol, Juan Casado, nacido en Fuente del Maestre, que tiene un corazón grande como su cuerpo. Creyente de vida, a impulsos y cabezonería, pero adelante en su ser y hacer, sin miedos y con fuerza. Estudiante de ciencias políticas, con inquietud para formarse, que ha llegado de extremadura para aquellas tierras granadinas y que no ha olvidado aquí su ser creyente, y desea compartirlo con otros en esa universidad. Fiel a la campaña de este año: “Si emociona pensarlo, imagínate hacerlo. Participa”, ahí está dando voz al Espíritu y presentando a jóvenes universitarios el proyecto de un movimiento especializado de acción católica en el ambiente estudiantil: la JEC. Él lleva años en ese oficio de querer tener un proyecto de vida y de compartirlo con un grupo de revisión de vida, de cara a vivir el evangelio unido a su ser joven y estudiante, en una iglesia de evangelio y en un mundo de justicia y de igualdad.

Con la noticia no puedo menos de volver a los comienzos de la Iglesia apostólica cuando los discípulos de Jesús fieles a la misión, donde se primaban lo tiempos sobre los lugares, iban de un sitio para otro para ser anunciadores de un evangelio de vida y de realidad en medio de la historia, dando fe y testimonio de lo que les había sucedido en su propia vida personal. Y en la lista de todos esos apóstoles, junto a Pablo, Marcos, Bernabé,Lidia…pongo a Álvaro, Carmen… Y recuerdo cómo nos decían que los primeros cristianos, metidos en medio del mundo, se movían por necesidades personales, económicas, familiares, estudiantiles, y allí donde llegaban se identificaban como seguidores de Jesús y daban testimonio e invitaban a otros para unirse y disfrutar de su riqueza interior y su sentido de la vida, para hacer juntos el bien, y no puedo menos de ver cómo eso hoy vuelve a suceder en muchos sitios, por muchas personas habitadas por el Espíritu de Jesús, y ahí pongo sin duda a este universitario joven, Juan Casado, que movido por la inquietud de estudiar ciencias políticas para formarse y comprometerse más, se mueve en el campus de Granada y sirve de enlace para comenzar la andadura de un nuevo grupo cristiano de universitarios que aprendan a unir fe, vida y estudio, buscando una experiencia de Jesús resucitado en el propio proceso personal y comunitario, en un ambiente específico como es el estudiantil universitario. Ahí será como grano de mostaza, de sal, de pequeña luz y se abrirá para que la levadura del evangelio en el Espíritu creza en su facultad y en su campus.

Yo recibo la noticia y siento que el Espíritu me lleva a alabar a Dios por la acción apostólica de estos jóvenes, que nos llama a conversión para ser Iglesia en salida, misionera de verdad, a creer en la Alegria del Evangelio y en el Gozo del Amor.
Gracias¡¡¡

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SOLITAS, pero no solas

Celebrando la Unción de Enfermos

Se llaman Soledad, pero familiarmente les llamamos  Solita, madre e hija. Hemos compartido y celebrado juntos  una celebración singular, pues en la parroquia hoy hemos ungido con el óleo bendito de los enfermos a un grupo de personas de la comunidad, que querían recibir esta bendición  para que Dios les proteja, fortalezca y acompañe en esta etapa, ya más última de su vida. El criterio para recibirlo era que  vivieran una enfermedad grave o que ya estuvieran en los setenta y tantos avanzados, que se consideraran en una etapa de mayores, de vida ascendente que le llamamos con esperanza. Han sido casi veinte feligreses, gozosos y animados los que han sido ungidos y abrazados por la oración de toda la comunidad en la celebración de la eucaristía dominical.

Solita, Madre e Hija

Entre ellos estaba Solita madre, que amadrinada por su hija Solita –  experimentada en esta gracia, pues recibió hace siete años este sacramento, cuando los pronósticos eran de muerte para ella-, ha querido recibir esta gracia del sacramento, pero  ha querido celebrarlo festivamente y yo me he unido a madre e hija para comer juntos, en un restaurante amigo y cercano a la parroquia. Tanto el dueño, los camareros y los vecinos comensales han podido notar el tono de alegría efusiva y de celebración que nos embargaba, se han enterado que veníamos de celebrar un sacramento de gracia,  el de la unción de los enfermos. La alegría nos venía por la lectura creyente que ellas han hecho del evento y que a mí me ha llenado de fe, sintiendo una vez más la presencia del resucitado al partir el pan en la mesa con unas personas tocadas por Dios en su experiencia vital.  Los dichos que hemos proclamado eran muy sencillos: “Siempre como hoy, y mejor cuando Dios quiera” y el de aquél que dejando de beber y pasando por un bar sin caer en la tentación, al haberlo sobrepasado se decía a sí mismo, “por lo bien que lo he hecho me voy a volver a tomarme una copa”. Así estábamos nosotros con las copitas de brindis oportunos, por  la sensibilidad que nos acompañaba. Yo tomaba nota de todo y me dejaba embargar por su gracia, en una de ella ya elaborado por una enfermedad de bastantes años, en la otra por la recién recibida en la unción con el óleo bendito.

Solita, madre

La madre daba cuenta de la presencia de Dios en su vida. Recordaba aquella parábola  del hombre que llega a la presencia de Dios y comienza a ver con El las huellas de su vida, y al verlas se sentía triste y recriminaba a Dios  que, en los momentos más duros, lo había dejado solo, porque solo se veían dos huellas  y no cuatro. Dios, con sonrisa y una ternura divina, le explicaba que en esos momentos era Él quien lo había cogido en brazos y por eso sólo se veían las huellas de una persona sola. Así, decía ella ha sido en su vida, ha vivido momentos duros, pero nunca le ha faltado el Señor, cuando se ha confiado a Dios y se ha dispuesto a aceptar su voluntad, ha sentido su acompañamiento, fuerza, consuelo y esperanza. Así, por ejemplo, le ocurrió con su  hija Solita, cuando por el derrame cerebral se auguraba como muy posible su muerte, ella se puso en manos del Padre pidiendo su voluntad, y ahí estuvo el Señor como El quiso. Y ahora le agradece  la vida que ha perdurado en ella, a pesar de su enfermedad, pero lo que más resalta y por lo que lo bendice, lo proclama, lo exalta, es porque  Solita, ha descubierto a Dios en su enfermedad, y tiene hoy una profundidad ejemplar, una confianza tremenda, una alegría auténtica, allí donde se podría pensar que hay motivos para desconfiaza, desesperar, o entristecerse y quejarse continuamente. Por eso hoy ella recibía este sacramento con la alegría de la esperanza y la confianza de un Dios que siempre le ha querido.

Solita, hija

El hilo de la lectura creyente la continuaba la joven, hilvanando su propia historia. Rebelde profunda, desde los catorce años quería irse de casa, habiendo vivido en París, Fuengirola, viajado por todo el mundo, estudiado derecho, manejo de idiomas… la vida centrada en ella y en sus intereses sin tiempo  para nada. Lo ajeno, sobre todo el dolor, no lo percibía, ni lo atendía, aunque tuviera sensibilidad de fondo. El ajetreo del tener, del sentir, del gozar, del vivir por encima de todo, el nublaba. Y ahora un zarpazo de derrame cerebral, le devolvía al punto a cero de su existencia, le dejaba “solita” con ella misma para reencontrarse en la esencia del vivir. Pierde todo, su hablar, su saber, su movilidad, su pensar, su sentir, aparentemente muerta,  ahora había que comenzar todo absolutamente de nuevo. Pero la rodeaba un amor incalculable y gratuito, desde su madre, sus hermanas, sobrinos, amigos…se abría un horizonte en el que Dios se hacía palpable, compañero de camino, verdad consagrada. Y comenzó a sentir y vivir en la verdad, en el valor de lo más pequeño como el mayor tesoro, decir una palabra, dar un paso, abrir los ojos, reconocer y recordar algo, volver a ver un amigo, hasta irse un fin de semana a Toledo, ahora es todo gracia, todo gracia…Nada le es ajeno, todo le importa, todo lo quiere, todo lo ama y lo valora. Y dice ella: antes estaba muerta y ahora vivo, tengo vida. Cuando todo podría hablar de muerte y pérdida en su vida, ella habla de vida y resurrección, de alegría. Por eso hoy la mesa era una mesa de fiesta.  Estaba con dos ungidas por Dios, la madre y la hija, las dos Solitas, pero ninguna de ellas solas porque han encontrado un Dios que es vida, amor, familia, comunidad y tienen una confianza total. Porque saben que cuando llegue lo peor, Dios se abajará las subirá en brazos y las llevará hasta la gloria. Eso es lo que se celebra en la unción de enfermos.

Gracias por vuestra gracia, hoy he sido yo el que he salido ungido de resurrección con vuestras vidas.

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La colecta de Europa para Ucrania

El arzobispo de Mérida-Badajoz, se dirige a sus fieles con motivo de la colecta imperada por el Papa Francisco en Europa con la mira puesta en Ucrania y habla de un gesto de ecumenismo y diálogo interreligioso:

Queridos sacerdotes y fieles de nuestra Iglesia de Mérida-Badajoz:

El papa Francisco, como pastor universal, ungido por el deseo de que la misericordia y la compasión se hagan universales y la Iglesia sea portadora de ellas, nos ha convocado a todos los católicos europeos para una iniciativa que quiere ser gesto sacramental de la preocupación por la humanidad.
El Domingo, dedicado a la misericordia, tras la celebración de la eucaristía anunció una colecta para recoger fondos, el próximo 24 de abril en las parroquias de Europa, durante la misa del domingo, para destinarlos a paliar la acuciante situación que se está viviendo en Ucrania. Para ayudar a “quienes se encuentran en estas tierras golpeadas por la hostilidad, que ya ha causado varios miles de muertos, y a quienes -más de un millón- se han visto obligados a abandonarlas ante la grave situación”. Pidió “una generosa donación” a los fieles y “un gesto de caridad que, además de aliviar los sufrimientos materiales, quiere expresar mi cercanía y solidaridad y la de toda la Iglesia con Ucrania”. Allí se encuentra más de ochocientas mil personas desplazadas en territorios bajo control del Gobierno ucraniano, así como dos millones setecientas mil personas en zonas bajo control de los separatistas prorrusos en el este del país. Cerca de medio millón de personas tienen “una urgente necesidad de recibir alimentos”, pero las principales carencias son sanitarias. En la situación más dramática se encuentran los niños, pues unos 200.000 menores han tenido que abandonar sus casas y refugiarse en otras regiones alejadas del conflicto.

Los fondos recogidos en la colecta serán repartidos como ayuda humanitaria para todos los necesitados y en cooperación con todas las representaciones religiosas del país, donde los católicos son cerca del 10 por ciento. El objetivo del Papa es alertar sobre una situación humanitaria que le preocupa mucho y que ha perdido la atención en los medios de comunicación a pesar de su gravedad.
Como podéis ver la llamada y el signo están en la línea del lema de este año: “Sed misericordiosos como el Padre”. Compartir los bienes es una de la claves de la medida de nuestra de fe y de nuestra conversión, más si lo que hacemos está dirigido a todos los hermanos, tanto cristianos como de otras religiones, dando así un verdadero signo de comunión en el amor, que nos congrega en la unidad querida por Jesús en la más profundo de su corazón: “Que sean uno, como tú y yo, somos uno para que el mundo crea”. Nuestra colecta tiene por tanto un sentido de comunión en el sentir, de compartir en lo económico y de unidad – ecuménica y dialogante- en la esperanza de la verdadera libertad y salvación.

Sé que esta llamada, que el pastor universal nos hace, no va a caer en saco roto, porque conozco vuestra generosidad mostrada en muchas ocasiones. Os animo para que esta vieja Europa, arraigados en las raíces de nuestra tradición cristiana, con nuestra generosidad demos testimonio de amor y de fe, mostrando que es posible renovarnos y nacer de nuevo en lo mejor del humanismo cristiano, que no sabe de indiferencia porque se abre a los sentimientos de Cristo. El marco de la Eucaristía, da sentido pleno a esta colecta que reconoce la presencia real de Cristo en los sufrientes de la historia, que el pan glorioso que compartimos nos llene de deseos de justicia y dignidad para todos.
Agradeciendo de antemano vuestra preocupación e interés por esta colecta, que será signo de nuestra fe y esperanza, os bendigo en el Señor, asegurando que El nos dará el ciento por uno y la Vida eterna.

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