Retazos de resurrección

Es Domingo de Resurrección. La noche fue rota por la luz de una celebración en la que se impuso el sentimiento de la alegría de una comunidad sentida y abierta a la esperanza de que otro mundo es posible; y lo es porque otra iglesia se está haciendo en el corazón de una parroquia sencilla de barrio. 

El pregón, la palabra presentada con pedagogía mayéutica, el gloria luminoso, la epístola de la identidad cristiana, el agua de la sanación y el nacimiento -que nunca acaba- apuntando a la nueva creación, la mesa, el pan partido y repartido, el doble aleluya que en paz nos llevó a una mesa de fiesta y de alegría, con la copa de la alianza de lo humano y el dulce de la compasión esperada. El sueño, después, se hacía reconfortante y restaurador para comenzar la mañana de resurrección, con apuntes del resucitado en el camino.

 

Primera estación


El camino dominical estaba abriéndose y, tras desayuno, amigable y presbiteral, me dirigí a la Residencia de mayores de La Granadilla. Allí me espera Gloria –la sacristana- y, a su lado, la gloria en todos ellos. Me aguardan con ilusión y lo percibo; entro cantando el aleluya, me responden, me saludan y descubro que están de fiesta en sus vestidos y aderezos. Celebramos con cantos alegres y repetidos, con palmas en el final y participación serena en los momentos que la liturgia lo pide y permite.

Tras la Eucaristía, el encuentro con los paralíticos, enfermos, ciegos… y con Ángela. Mi rato con ella ha sido algo especial, que podría enmarcarlo, a modo de titular, como “Manos en la agonía, clavos del resucitado”. Son las manos de Ángela, una residente de La Granadilla. Ella ha participado siempre de la Eucaristía dominical; hace meses, un cáncer de páncreas la ha retenido y, por ello, recibía la comunión en su habitación. Hoy la ha tomado en la enfermería donde le abrazan los cuidados paliativos. Se ha emocionado al comulgar y le ha pedido a Dios, con una fuerza y una fe increíbles, que la lleve ya con Él. Hemos orado juntos, con nuestras manos unidas… y yo no he podido evitar salir resucitado de un modo especial. He sentido a Cristo que me decía “trae tu mano y únela a la mía en este dolor de agonía…”. Todavía, a estas horas, siento su presencia dando paz y armonía a mi corazón inquieto.

Hoy, Señor, has salido a mi encuentro en el camino de Ángela, y te he encontrado resucitado en sus manos, en la señal de los clavos de su agonía entregada y confiada al Padre. Me ha costado levantarme y soltar sus manos… ha sido su hija quien ha venido a rescatarla de su habitación para que también ella pueda acariciar la luz del sol y respirar un poco de vida.

 

Segunda estación

 Tras el descanso y oportuno y necesario acompañamiento a mi madre, me dispongo a una cita de alegría y gozo: anoche, María, universitaria de primer curso de Ingeniería Agraria, recibió el Bautismo en la Vigilia Pascual de su comunidad parroquial. Es un paso decidido y fruto de un verdadero proceso de vida de familia, parroquia y planteamiento personal cristiano. María es preciosa, madura, inquieta, tierna, y ha sido seducida por Cristo, por el sentido de la vida que propicia a los que le siguen. En Gévora me he unido a ellos y hemos ido al campo para celebrar con familia, amigos y comunidad este paso de vida y alegría en su proyecto personal. Allí estaban creyentes y no creyentes, pero todos sabiendo que era una decisión de fe y coherencia que ella quería hacer en este momento de su vida en la que está tomando decisiones importantes. Allí, el Resucitado se ha mostrado comiendo con nosotros al partir el pan, los productos de la tierra, la alegría, la fiesta de la gente sencilla que se siente pueblo y se alegra con cada paso de los suyos. En esta comunidad y en su relación la presencia del Resucitado se notaba en la ausencia de miedo y pesimismos, en la naturalidad, la valoración de  la familia y la amistad como un tesoro, la alegría y la esperanza de que juntos vamos a ir a mejor. Y, sobre todo, en la alegría de esta joven que se había abrazado al Cristo resucitado que ha encontrado en el camino de su vida.

 

Tercera estación

 Vuelvo a casa con la familia. En medio del silencio y al lado de mi madre, ultimo una celebración litúrgica de matrimonio que celebraremos el próximo sábado. He estado varias veces con esta pareja enamorada, reflexionando juntos y sacando los hilos de sus vidas para hilvanar la celebración con tono y sabor propio, desde sus vidas encontradas en el amor auténtico, único. Han sido ocasiones de presencia de amor en el enamoramiento limpio y maduro de unos jóvenes que no pueden ver la vida sino con la ilusión de un amor estrenado que sólo les habla de futuro preñado de ilusiones y de aventuras heroicas que se harán en lo diario, lo sencillo y lo oculto. Como las parábolas del reino, el grano de trigo, la mostaza, la levadura, la sal, la luz…

El Resucitado se hace presente dentro de mí en el recuerdo de la emoción de la novia cuando asomaban sus lágrimas al preparar el consentimiento, en las palabras tiernas y enamoradas suyas que me sirven para elaborar su promesa de amor en libertad, abiertos a la fecundidad de la vida en la comunidad del nosotros.

Mirad su corazón traspasado y transformado por el encuentro de un amor que no tiene medida:

“…Eres para mí  una persona buena, inteligente, sincera y generosa. Me has contagiado tu felicidad y alegría, tu optimismo, tu capacidad de superar dificultades, tu buen humor y  empatía. Por eso hoy, con alegría, ante toda esta comunidad y el Dios que nos quiere unidos, yo prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida hasta que la muerte nos separe.”

“…Siento admiración por ti, te he descubierto como una persona inteligente, sensible, con ternura y dulzura. Contigo estoy viviendo la vida a fondo y deseo que sea así para siempre. Siento tu protección y tu amor, creo en nosotros. Por eso, hoy, ante esta asamblea y ante Dios, prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida hasta que la muerte nos separe”.

Ahora, abrazado a la oración de la noche, necesito contarlo como lo hicieron las mujeres y los discípulos, porque el corazón se siente habitado y cálido por las señales de Resucitado que hoy, en este día de gozo y alegría, me ha regalado en el ejercicio de mi ministerio.

Share

Aleluya¡¡¡¡

¡El crucificado ha resucitado,  ALELUYA¡

cuerpo humanoSí,  un muerto ha resucitado,  Tú, el crucificado por amor a la humanidad,  has sido exaltado,  y lo creemos porque estás vivo en nosotros, en medio de la iglesia y del mundo. Gritamos, por ello, que es posible la vida, la justicia, la fraternidad, y  la verdadera alegría, la felicidad sin engaño.

Necesitamos experimentar el misterio de tu resurrección  en nuestros corazones, por eso hemos venido esta noche santa,  para poder seguir siendo pregoneros  de la alegría, motores  y portadores de la buena noticia en medio del mundo: “No está aquí, ha resucitado”, “La muerte ha sido vencida para siempre” “Nosotros lo hemos visto y su Espíritu nos habita” “Ha comenzado un mundo y una vida nueva, ahora es posible todo”.  Sabemos que Él puede y quiere transformar la realidad, que tenemos su Espíritu de Resucitado y es imparable en nuestro interior y en la historia,  ahora en la noche santa de la luz queremos dejarnos llevar por él.

luz y dehesaQueremos gritar con toda la iglesia, llena de luz, que no hay situación, dolor, tristeza, llanto, soledad, violencia, miseria, pobreza, desigualdad, ni muerte que se le resista. Hoy tenemos todas las  razones para la alegría: el mundo se transforma y se cambia,  y lo hace en la noche en que un cirio, elaborado con el cuidado y esmero de lo pequeño y lo diario de las abejas en sus colmenas, arde rompiendo la oscuridad y quemando en amor a todos los que se le acercan, así la luz se desborda, de un sepulcro abierto y de un corazón traspasado que empieza a latir en el absoluto del corazón del Padre, nos regala la claridad que no tiene ocaso ni fin.

Y en esta noche santa  se nos abren los ojos para mirar la historia, dejando que arda nuestro corazón, al ritmo de la  Palabra de la vida, y descubrimos tu promesa y tu acción inagotable que sólo porta salvación. Y  sentimos el deseo de gritar y cantar tus proezas:

Yosemite, CAÉstas son las fiestas de Pascua,
en las que te entregas

para seducirnos con la fuerza de tu  Sangre,

con la que  consagras las puertas de  nuestras vidas,

proclamando  que somos tus hijos amados,

por quien tú das la vida,

amándonos hasta el extremo.

Esta es la noche en que sacaste de Egipto,
a los israelitas, nuestros padres,
y los hiciste pasar a pie el mar Rojo.

velaEsta es la noche en que la columna de fuego
esclareció las tinieblas del pecado.

Esta es la noche
en la que por toda la tierra,
los que confesamos nuestra fe en Cristo, somos  arrancados
de  todos los miedos, ataduras, odios,
y de la oscuridad del pecado,
somos renovados en tu gracia,

agregados a la santidad de los compasivos.

Esta es la noche en que,
rotas las cadenas de la muerte,
Cristo asciende victorioso del abismo.
Solo en ti puede estar el sentido de nuestra vida,

IMG_1150Tú eres el tesoro escondido, que nos ha encontrado,

cuando estábamos perdidos,

Tú eres la alegría plena,

por la que merece la pena entregarlo todo.
Padre, ¡Qué asombroso beneficio de tu amor por nosotros!
¡Qué incomparable ternura y caridad!
¡Para rescatarnos a los esclavos,  nos entregaste al Hijo!

En esta noche, tu amor es tan exagerado,

que todo merece la pena,

hasta nuestro pecado y nuestra debilidad,
que han sido borrados por la muerte de tu Hijo, nuestro hermano.
La alegría nos lleva hasta la locura de tu amor, para poder exclamar:

¡Feliz la culpa que mereció tal Redentor!

¡Qué noche tan dichosa!
Sólo ella –siendo oscuridad, silencio y esperanza-

conoció el momento
en que Cristo resucitó del abismo.

IMG_2284Ahora, para nosotros, se está cumpliendo tu promesa:
«Será la noche clara como el día,
la noche iluminada por mi gozo.»
Y así, esta noche santa
ahuyenta nuestros pecados,
lava las culpas,
nos devuelve la inocencia a los caídos,
la alegría a los tristes,
expulsa el odio,
trae la concordia,
doblega a los potentes.

En esta noche de gracia,
acepta, Padre Santo,
la ofrenda de estas llamas,
que como comunidad de Guadalupe,

junto a toda la Iglesia  y todos los que nos necesitan,

te ofrecemos.

imagesCAR1205GSabemos  que tú has encendido  tu luz,

en nuestros corazones,

para que ardiendo nosotros  en nuestros hermanos,

con el fuego de tu amor,

seamos lámparas de tu justicia, tu verdad

y tu amor en medio del mundo.
¡Qué noche tan dichosa
en que se une el cielo con la tierra,
lo humano con lo divino,

para que  se acabe la tristeza, el llanto, el dolor y el luto

que genera la división, la exclusión, la pobreza y la muerte!

tumba abiertaTe rogamos, Señor, que este cirio,
consagrado a tu nombre,
para destruir la oscuridad de la noche,

en la humanidad,
arda sin apagarse

en cada uno de nosotros
y, aceptado como perfume,
se asocie a las lumbreras del cielo con todos los santos,

porque nosotros soñamos, deseamos, queremos ser como Tú.

Que tus sentimientos siempre ardan de nosotros,

para que tu luz sea nuestra luz,

y tu verdad nos haga verdaderos.

Que el despertar de cada mañana de la historia,

lo encuentre ardiendo,
ese lucero que no conoce ocaso
Jesucristo, tu Hijo,
que, volviendo del abismo,
brilla sereno para el linaje humano,
y vive y reina por los siglos de los siglos.

Share

Realeza y poder

 “Mi realeza no es de este mundo. Si mi realeza fuera de este mundo, los que están a mi servicio habrían combatido para que yo no  fuera entregado a los judíos. Pero mi realeza no es de aquí” “Tú lo dices. Yo soy rey. Yo para esto he nacido y he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad”

Queremos ser reyes como tú, queremos ser de tu reino. Sabemos que solo los esforzados lo pueden arrebatar, que la puerta es estrecha, que los ricos –ponen su corazón en las seguridades- lo tienen difícil…que lo tienen fácil lo que están cansados y agobiados, los que se aparejan en tu yugo y  comparten la carga. Tenemos la clave, no está lejos: “cada vez que lo hicisteis con uno de estos lo hicisteis conmigo”, la entrada en  tu reino está en los últimos, en los débiles…apostar por un mundo que se piensa y se siente desde los pequeños, que se compromete porque otro mundo es posible. Qué bueno, se trata de “decrecer para crecer”, un rey que nos invita con su propia vida: “Cristo siendo rico, se hizo pobre, para enriquecernos con su pobreza”. En este reino tuyo, la pobreza enriquece. Los esclavos por amor son reyes. Ahora entendemos aquello de que “el que quiera ser el primero sea el último, y el que quiera ser el jefe que sea el servidor de todos”. Tú en la cruz eres nuestro rey, y nosotros hoy queremos también tu corona, queremos tu realeza. Deseamos ser  como tú, para poder entrar en tu reino.

“Tú no tendrías ninguna autoridad sobre mí, si no la hubieras recibido de lo alto”

cruz parroquial12Aspiramos a vivir sólo de la fuerza que viene de la autoridad del Padre, la que tú te ganaste en  los caminos y en las plazas de la historia en tu pueblo.  Nada te doblegó en el deseo de ser buena  noticia, de sanar,  perdonar, liberar, consolar… Es posible una sociedad con la verdadera autoridad que viene de lo alto. Es posible una política de lo humano, lo común y lo público. Es posible un poder y una organización no corrupta, con una autoridad sana y limpia. Pero sólo será  posible con  hombres libres, como tú, que se hagan cargo de la realidad y tomen parte en ella. Hoy queremos abrazar tu encargo, ser cirineos en el mundo de lo público y lo comunitario, en la política de cada día. Asumir la dimensión social y política de nuestro ser ciudadanos y creyentes. Deseamos hacer un mundo según Dios, y esto no lo haremos si no nos dejamos conducir por tu autoridad que nos envía al mundo para construirlo, para hacer la ciudad.

 

Share

Cruz y esperanza en el pueblo

“Cruz y esperanza del pueblo”

Introducción.-

Estamos en semana santa, en la que la Pasión de Jesús de Nazaret va a ocupar nuestras calles y la vida de los creyentes católicos. Lo hacemos en un momento en que nuestro pueblo está sufriendo y llevando una cruz pesada, que se ha hecho más intensa, extensa y crónica como la propia pobreza. En esta realidad vemos los pasos y figuras vivientes de la pasión que van más allá de las esculturas y de la teatralización de la pasión en muchos de nuestros pueblos. En Cristo se nos dijo que lo que hiciéramos con los últimos, con los que sufren, lo estaríamos haciendo con él, identificándose con la pasión humana. El Papa actual nos está llamando continuamente a ser una iglesia pobre y de los pobres, de los que sufren y nos sentimos interpelados para entender la realidad de nuestro pueblo con las claves de la pasión y muerte de Cristo.

Dolor y servicio
En la vida de nuestras comunidades parroquiales, pueblos y barrios vemos el sufrimiento a borbotones: el paro, los desahucios, la corrupción, la pobreza extrema y el hambre, la lentitud del proceso de la renta básica en nuestra tierra, la nueva reforma de administraciones locales que empobrece la autonomía de los pueblos, el fracaso escolar y analfabetismo, la insatisfacción de una vida sin esperanza, sin luz, con sufrimiento y miedo en muchos de los seres humanos. Ponerle nombre a los que sufren ha de ser lo propio para poder humanizarnos y creer; como sacerdotes consiliarios de la acción católica de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz, siguiendo la preocupación de nuestros pastores diocesanos, queremos manifestar nuestra solidaridad con el dolor de la cruz que está llevando nuestro pueblo sobre sus hombros. Al mismo tiempo queremos proclamar cómo al contemplar nuestra historia y los que sufren, descubrimos cantidad ingente de personas que día a día se ciñen la toalla del servicio –como hizo Jesús en la última cena- y están echando la limosna de sus propias vidas para aliviar, consolar, levantar, animar, sanar a los caídos y cansados del camino de la vida. Desde ellos nos sale la alabanza al Espíritu del Resucitado que de un modo imparable habita corazones anónimos para que saber decir una palabra de aliento a la humanidad abatida y para recuperar lo que estaba perdido.

Trabajo y dignidad
En términos absolutos, los últimos datos nos presentan seis millones de personas en el paro, de las que más de 170.000 viven en Extremadura. Estamos ante un fenómeno devastador que adquiere una mayor relevancia si se observa la situación de los jóvenes: la tasa de paro juvenil -menores de 25 años- es de las más altas de la Unión Europea, un 55%, que llega hasta el 61% en Extremadura. Mientras los instrumentos públicos de protección van perdiendo eficacia ante esta problemática. Somos conscientes de cómo en medio de esta realidad sangrante hay personas y empresas que son fieles a sus trabajadores y que prefieren ganar menos con tal de cuidarlos y guardarlos, amén de todos aquellos que están dispuestos a trabajar menos y cobrar menos con tal de seguir todos y que todos puedan disfrutar de la dignidad del trabajo y del salario, compartiendo las ganancias y las pérdidas en comunidad.

Hogar y renta básica
Otra de las “heridas sociales” que padecemos es provocada por el tema de la vivienda y los desahucios. El deterioro del empleo y de los salarios ha provocado que aumente la morosidad así como el número de desahucios o ejecuciones hipotecarias. La gente sufre lo indecible para soportar las cargas del pago de sus viviendas, y muchas de ellas empiezan a vivir con una precariedad que pone dificultad al agua corriente y caliente, a la luz eléctrica, etc. La situación de miles de familias en nuestro pueblo es degradante e indigna, los vemos en filas de lo público y de lo privado, sin esperanza y con vergüenza, para recibir migajas y limosna, cuando lo que desean es dignidad y trabajo.

Sabemos de familias que acogen a miembros de las mismas en sus propios hogares apretándose para caber todos, de mayores que comparten sus pensiones con los que lo necesitan de los suyos, incluso de los políticos que votan por unanimidad una ley de renta básica para responder a las situaciones de pobreza y de riesgo más grande. Aunque consideramos que no es de recibo el modo y la forma en que se está actuando con respecto a la ley de la renta básica, como si los pobres fueran los mentirosos de la sociedad de los que tenemos que defendernos porque son los que engañan, cuando en realidad son miles de familias los que han sido engañados por instancias de tipo político, económico y sociales. Es intolerable que en una acción que ha sido votada por unanimidad en el parlamento tenga la lentitud y el retraso del que parece que todos están descontentos pero no lo solucionan. Nos alegramos de los pasos que se están dando para aligerar los trámites y pedimos de corazón que nos de ya la buena noticia de que se hace realidad la ayuda a los que lo necesitan con este medio público y comunitario.

Corrupción y política
Nos duele la apatía y desafección a lo político. La crisis, incluidos los casos de corrupción, que podría haber sido una llamada para una conversión fuerte y directa se está convirtiendo en un modo de soslayar responsabilidades.Así no es extraño que haya desafección hacia la política y lo público, siendo como son elementos esenciales y vitales para la comunidad. Pero al mismo tiempo valoramos que se estén dando pasos para una ley reguladora de estos problemas que nos sitúen a todos en igualdad ante la ley, sabemos que el verdadero camino para la democracia viene por la trasparencia de la justicia para todos en igualdad de condiciones. También queremos valorar el trabajo de todos los políticos y sindicalistas que son coherentes en su servicio a lo público, a lo común, y están viviendo con una desafección y desprecio de la ciudadanía no merecido. Estos son los que hacen verdadero el aserto que la caridad más importante es la caridad política que transforma las estructuras en beneficio de todos, especialmente de los más débiles, y todos lo debemos reconocer y valorar.

La banca y la ética
Sigue siendo alarmante la postura de la banca, ella que se ha recuperado con los impuestos de lo común sanando sus propios pecados, siguen sin confesar sus culpas y sin propósito de la enmienda, ni penitencia, para dar vida y liberar a los mismos que han soportado el peso de sus escándalos y frustraciones. Teniendo beneficios siguen sin posibilitar con sus haberes una dinámica del capital y de la empresa que pueda desarrollar la creatividad y generar puestos de trabajos y rehabilitación de negocios y trabajos precarizados y anulados. Aun así, vemos la mano del humanismo en todas las iniciativas de bancas éticas que están surgiendo y fortaleciéndose en estos momentos de crisis; nacen con el deseo de una humanización del dinero, con participación activa de todos los ciudadanos, valorando más el interés de lo humano y lo solidario sobre el económico. Apostamos por el apoyo a la economía que no mata sino que da vida, incluido el mundo financiero. Valoramos a todas las personas que con sus ahorros están disponibles para aquellos que lo necesitan y lo prestan sin ningún interés a cambio, fiándose de los que lo necesitan.

Justicia y dignidad
Nos duele contemplar que los comportamientos incorrectos están mucho más extendidos, observamos como la ocasión de la dificultad y la precariedad está siendo utilizada por muchos para bajada de salarios, regulaciones exageradas e injustas de empleo, explotación de los obreros en sus horarios y exigencias, en la precariedad de los contratos, y todo justificado con la situación de la crisis, como si los responsables y culpables fueran los más débiles de la sociedad, los trabajadores sencillos y honrados que tienen la responsabilidad de llevar adelante a sus familias. Oímos el grito de muchos inmigrantes y obreros sencillos están siendo obligados a aceptar situaciones que son inhumanas, cuando no de verdadera esclavitud disfrazada. Enaltecemos a todos aquellos que en este momento tratan de dignificar a los necesitados desde horas de trabajo pagadas con dignidad y justicia, a todos los que favorecen ideas de cooperativas y de comunidad para generar creativamente modos de vida y de trabajo nuevos. Queremos subrayar la riqueza que está suponiendo Cáritas en nuestras comunidades eclesiales animando a la generosidad y al compromiso frente a la pobreza.

Cooperación y desarrollo
Nos avergonzamos de lo que se ha hecho con las ayudas de cooperación y desarrollo a nivel estatal y también en nuestra propia comunidad autónoma, reduciéndola al máximo y dejándola en cifras ridículas y meramente simbólicas. No es de recibo que en momento de dificultad la postura sea reducir y olvidar a los más pobres de la tierra. Y proclamamos la grandeza de todas las asociaciones que levantan su voz y sus brazos para seguir siendo portadoras de la esperanza para los últimos de la tierra, que no desfallecen y que tratan de hacer mucho más con menos, para que la voz de los últimos no se apague y los proyectos iniciados no mueran, que avivan la ciudadanía para que la respuesta sea más desde la base y la implicación personal de la ciudadanía que desde lo institucionalizado.

Enseñanza y calidad
La educación tampoco es un derecho asegurado, como reflejan las últimas cifras existen cerca de tres millones de niños que viven en la pobreza y que en los últimos dos años se ha acrecentado esta cifra. Estamos lejos de una educación de calidad y de “máximos” para todos, pues un fracaso escolar tan elevado (alrededor de un 33% de alumnos no supera la Educación Secundaria, además refrendado por los datos del informe PISA) enciende todas las alarmas y augura un camino que conduce a muchas personas exclusión social. Nos duele que en la propia universidad no se arbitren medidas que impidan que los sencillos y los pobres se queden sin becas y sin poder pagar matrículas, que se implanten recortes que excluyen, cuando sin embargo después son abiertos y permisivos con complementos económicos con políticos y ejecutivos dentro del claustro. Pero no demonizamos a nuestros profesionales de la enseñanza, ni a las familias, creemos que se está haciendo un trabajo de dignidad en los ámbitos escolares y que es necesaria una transformación pedagógica en la que todos tenemos y podemos aportar, desde unos valores que pongan a la persona en el centro de la cultura, y que se desarrolle el bien-ser por encima del bien-estar, en una complementariedad donde el saber sea humanizador y no competitivo. Consideramos que ya es tiempo de avanzar a una ley de enseñanza consensuada que facilite la seriedad y la continuidad de planes de estudios y modos pedagógicos que den referencias de madurez y proceso, frente al baile permanente de lo inseguro para todos dentro del mundo de la enseñanza.

Comprometidos y esperanzados
Ante esta realidad, hemos de ser conscientes que la ignorancia, la indiferencia o la actitud indolora, nos identificarían en la pasión histórica de Jesús, con aquellos que gritaron que “que su sangre caiga sobre nosotros y nuestro pueblo” ante el sufrimiento del inocente y débil. Sentimos la llamada del crucificado a unirnos con todos los crucificados de la historia, a los que hoy lo están viviendo y sufriendo. La fe en el resucitado, nos avisa de que la injusticia que provoca muerte ya está vencida, que el pueblo que vive en comunidad y se deja afectar para compartir en tiempo de crisis, luchando juntos por sus ideales, no quedarán defraudados porque Dios está con ellos. Es el momento de despertar como cristianos y como ciudadanía para hacernos cargo de nuestra sociedad de un modo activo y participativo, los cristianos tiene la responsabilidad de formar y llamar a sus miembros para que se encarnen en este momento histórico y sepamos llegar con nuestros dedos y nuestras manos a la señales del sufrimiento en la humanidad. Es el momento de desarrollar la dimensión sociopolítica de nuestra fe –como han venido haciendo los distintos movimientos de la acción católica- y hacernos cargo, con todos los demás ciudadanos, de nuestra realidad para hacerla más humana y más justa, para que siga avanzando el Reino de Dios. Hoy nos toca ceñirnos la toalla del servicio, la que nos ha entregado nuestro hermano y maestro en la última cena, y creer que el crucificado resucita, que merece la pena gastar nuestra vida y comprometernos en la construcción de un mundo nuevo, el mundo de la libertad y la alegría del resucitado.
Consiliarios de Acción Católica – HOAC, JOC, JEC, PX, ACG, MRC,MJR- de la Provincia Eclesiástica de Mérida-Badajoz.

Share

Tibieza y Amor (Domingo de Ramos)

ANTE EL DOMINGO DE RAMOS:
“LA TIBIEZA ATA Y CRUCIFICA EL AMOR”

Se cuestiona la fuente de la esperanza que es el Amor: “como tú no mires por ti, no va a mirar nadie… La caridad comienza por uno mismo”. Se establece el miedo al amor y al compromiso, a morir por el otro. Entregarse es un lenguaje desconocido. Se hace el discurso de la solidaridad, pero da miedo: se ensalza este valor, y sus instituciones, pero son muy pocos los que dan la vida en ella. Se apodera del hombre ese elemento que es vomitante según la carta del ángel a las iglesias en el apocalipsis: TIBIEZA. Recordamos aquello de “porque no eres frío ni caliente, deseo vomitarte de mi boca…”
Aparece un hombre unidimensional que busca especializarse para ser valorado, y poder permitirse deseos y caprichos que se constituyen casi como espacio de necesidad y justificación de todo. Los objetivos son en este caso producir para obtener beneficios, de un modo u otro. El horizonte de todo parece ser el beneficio material, económico, todo lo que se refiere al “estar”, a lo externo. Las dinámicas generadas con este círculo han contribuido al momento de crisis en el que estamos según lo analizan los economistas con perfil humanizador y ético. La preocupación por el otro y lo comunitario es lejano y dificultoso, que exige profundidad y donación como esquema de vida; el hacer sustituye al ser, y la persona tiene entonces valor funcional, no se le reconoce valor en sí mismo. Y de resultas un hombre que no tiene horizontes propios más allá de lo contable, ni común más allá de los muy suyos. No hay deseo de lo público, ni valoración de lo que es de todos. La alegría de la comunidad se somete en el factor de la “buena vida” y el hombre se adentra en una tristeza de consumo no felicitante ni realizador.

Se entra en una cadena de insatisfacción que desespera, porque el tener más no sacia, la riqueza no tiene límites y el que es seducido por ella se esclaviza sin horizonte alguno de libertad. El rico, para serlo, ha de entregar su esperanza y la de la comunidad, porque siempre se siente insatisfecho y amenazado por el otro, aunque lo que le amenaza continuamente es lo que posee o desea poseer. El Domingo de Ramos nos abre desde Jesús entrando en Jerusalén a vivir con una disposición:

DSC02192_edited“Dispuestos al consuelo y a la libertad”

La mayor perfección de lo divino se ha manifestado en el ámbito de la misericordia que consuela, ahí es donde Dios se hace más puro y lo encuentran los limpios de corazón. Ahí está también la verdadera fuente de la libertad, la que salta hasta la vida eterna e inunda todos los corazones apagando la sed de la tristeza y de la soledad. Hoy el pueblo está en peregrinaje y necesita sentir el abrazo del consuelo y los gestos de liberación que trae el que nos salva, y que nos adentra en el paraíso de lo absoluto y lo definitivo. Hoy como nunca nos toca la labor de allanar los senderos para que todos puedan entrar en las sendas de la justicia verdadera, la que dota de sentido y justifica toda vida que ha sido creada desde y para el amor

Share

“Dolores de Villagarcía”

Madre, ¡Felicidades!

Ya entrada la noche, ella descansa en su cama con la paz y la serenidad que nos conforta a los dos. La he besado diciéndole que mañana será su santo, viernes de Dolores. Y con ella he recordado su pueblo, Villagarcía de la Torre, y su patrona, la Virgen de los Dolores, por la que ella lleva su nombre. En mi pueblo para reconocer a mi madre basta con decir “Dolores de Villagarcía”. Esta noche, tras besarla, y recogerme en mi interior, me sale orar y reflexionar en torno a las huellas que ella ha marcado en nuestras vidas. Una oración que entiendo que puedo compartir con Cristo en presencia de su madre, y que la vivo mirando esta foto de la virgen de los dolores del pueblo de mi madre:

Huellas imborrables (Mi madre Dolores)

El camino es infinito, millones de años de creación y siglos de historia, pero la huella de lo más humano es cercana y hogareña, vivimos desde las cosas de cada día. Desde esta perspectiva, madre, tú nos acogiste en la vida, nos has querido y nos has cuidado con un sentido de la generosidad y la gratuidad ilimitado. 1174958_10201793318985799_2121558389_nEn ti el amor se nos hace horizonte cálido y cimiento único ¿qué sería de nosotros sin lo que nos has querido? Nosotros hemos sido amados por ti y nadie nos podrá arrebatar el principio y fundamento de lo que somos en el amado y en el amante.mirada Lo verdadero es amor, y lo que no lo es, no es de ningún modo, queda en pura apariencia y tiene sus días contados en el regreso sin futuro ni esperanza; sólo el amor permanece –serás imborrable en nuestras vidas-, todo lo demás que se genera con desamor –la injusticia, la desigualdad, la soledad, la opresión, la esclavitud…- aunque hoy se lleve los aplausos de un éxito aparente, no tiene verdad ni fondo, caerá como dice el evangelio como la casa sin cimientos cuando el viento de lo auténtico sople y quede manifiesto todo lo que era pura apariencia.

Son y se hacen camino los amantes de lo humano, los que habéis sido para los otros y, en la alteridad amada, nos habéis mostrado el rostro de lo totalmente otro, de lo inabarcable, de lo divino, de aquél horizonte cuyo camino no tiene límites, sino luz y señales hacia el infinito. Desde vosotros sabemos que sólo los que aman permanecerán, incluso aunque hayan fracasado aparentemente en esta historia, porque como dice la sagrada escritura pasará la fe, incluso la esperanza, pero nunca lo harán el amor, la ternura, la compasión, la caricia… Por eso madre, aunque ahora seas nuestro tesoro en la dependencia total, tu permanecerás para siempre, porque tus huellas serán imborrables

 

 

 

Share

El lenguaje del servicio

Querido Papa Francisco:

Han sido muchos los gestos, desde que apareció en el balcón recibiendo la bendición del Pueblo de Dios, que van dotando a su magisterio de una fuerza y de una luz que conectan con el hombre de hoy, transmitiendo sencillez y confianza a manos llenas. A mí, personalmente, me envuelve su autoridad ganada en el quehacer ordinario de un oficio que, siendo de “magister”, se verifica en un “ministerio” lleno de humildad y coherencia, que no oculta su debilidad y que muestra que sólo Dios es el verdadero Maestro y Padre.

2013-09-21 10.04.58Cada palabra suya que leo o escucho me confirma en el elemento transversal que está estructurando su ministerio. Nos habla de una Iglesia que ha de abrazar para ser reflejo del Padre; que, si no abraza, no puede curar, sanar, perdonar, liberar… que se quedaría, en definitiva, sin su verdadero poder. Nos está convenciendo de que la misericordia y la compasión son el camino de la verdad, y que no hay otro para nada ni para nadie. Siendo así, este planteamiento de organización eclesial requiere conversión por parte de todos. Su interpelación al mundo no está viniendo por el juicio al mismo, sino por la llamada a que la Iglesia -en su propia estructura- sea referente para la humanidad de un modo nuevo de ser y relacionarse en las claves de la solidaridad, la justicia y la fraternidad. Ni qué decir tiene, Santidad, que la coherencia le agarra en su propio ser, y que nos está mostrando que, en el mismo ejercicio del papado, se pueden renovar y transformar modos y formas de realizarlo que generen más corresponsabilidad, más comunión y más pluralidad. Hoy, su referente de poder con autoridad al estilo evangélico es una gran aportación para el propio seno eclesial y para el mundo de la política y de la sociedad. Hoy, recuperar el sentido servicial del poder en las organizaciones, como auténtico ministerio, se hace urgente y fundamental.

lavatorioLo ha dicho por activa y pasiva, no es lo mismo ”vigilar” que “velar”; se exigen y se complementan, pero la vigilancia sin la vela es como el poder sin autoridad, que oprime y no sirve para nada. Así lo ha dicho para los obispos (pero vale del mismo modo para toda la sociedad), hoy tenemos que recuperar la verdadera relación entre poder y autoridad: “Que sean capaces de vigilar la grey que se les ha confiado, de cuidar todo aquello que la mantiene unida, de velar por ella, de estar alerta, de estar atento ante los peligros que la amenacen, de cuidar la esperanza, para que haya sol y luz en los corazones, de sostener con amor y paciencia los planes de Dios que actúa en medio de su pueblo. Que los pastores sepan que van delante del rebaño para indicar el camino, en medio de él para mantenerlo unido, detrás de él para evitar que ninguno se retrase y para que el mismo rebaño tenga, por así decirlo, el olfato para encontrar el camino. ¡El pastor debe moverse así!”.  

Entendemos que el poder, según se refiera a una dimensión u otra, está en instituciones a las que se le supone autoridad; así, el poder político en los gobernantes, congresistas y senadores, el judicial en los jueces y los tribunales, el económico en los empresarios y los mercados -por no decir en los bancos-, el religioso en las instituciones eclesiales y sus jerarcas, el del orden y la seguridad en los militares, en el ejército.

escena piedad masculinaEs cierto que, de alguna manera, el poder lo mantienen estas instituciones, pues de ellas dependen normas, toma de decisiones y exigencias que pesan sobre todos los que vivimos bajo su sombra; sin embargo, eso no quiere decir que tengan la autoridad. Es más, puede ser que no la tengan. Podrían incluso -como dice el Evangelio- quemarnos vivos y quitarnos el cuerpo, pero no la vida, porque no tienen la verdadera autoridad. Cuando vemos las valoraciones que los ciudadanos españoles actuales hacemos de las instituciones políticas, judiciales, económicas-bancarias, religiosas, etc., en todos los estudios observamos que, casi por unanimidad, no se les reconoce valor (incluso algunas se ven como peligrosas en algún caso). Y, por el contrario, a otras instituciones –antes desvalorizadas- que no tienen apenas poder, los ciudadanos le reconocen autoridad: revueltas sociales y políticas nuevas, asociaciones de voluntariados y de ejercicio de la caridad y el compromiso con los pobres, los que buscan la igualdad, la banca ética…  Se trata de procesos e instituciones sociales con un espíritu distinto, de construcción activa de un protagonismo real y humanista de la ciudadanía, sin imposición de poder.

cruz parroquial6Me llama la atención cómo usted pone el dedo en la llaga al denunciar que, en estas situaciones y en todos los ámbitos en que se debía reflexionar profundamente para descubrir por qué se ha perdido la autoridad, las instituciones se empeñen en recuperarla directamente por el ejercicio del poder –desde la pura vigilancia-, ya sea en la sociedad, en el mercado, en la Iglesia. Todo esto ocurre por una consideración de la autoridad que se basa en el poder y no en el reconocimiento que se logra para la verdad ganada en el ejercicio de la justicia, de la libertad y de la autenticidad de unos principios que ponen a los otros por encima de uno mismo, entendiendo que todo poder es para servir a los otros.

En sus mensajes no hay duda de cómo explica que el poder, cuando quiere recuperar o mantener autoridad por la propia fuerza, se diviniza. Los que gobiernan -desde el deseo de poder- entienden sus decisiones como principio de unidad y de salvación, sin entrar en el diálogo ni en el encuentro, sin ningún contraste creativo y activo. Los poderosos se rodean  de colaboradores que se entregan por un reconocimiento que les viene de ellos mismos, olvidándose de dónde vienen y a dónde van. Colaboradores que se sienten deudores de quien les elige y les prefiere entre sus compañeros. Barbaño3A estos  gobernantes inseguros les cuesta tener al lado personas autónomas, críticas y creativas, y al encontrarlos en sus espacios siempre piensan que “conviene que muera uno -el otro, que es distinto- por el pueblo”. Sí, el que aporta de un modo crítico, aunque sea constructivo, es para ellos una amenaza y un provocador deseoso de poder y protagonismo que debe ser reducido a la nada para que descubra su pequeñez. Y esta clave de poder autoritario puede estar a la orden del día en todos los estamentos de la sociedad: en política, en economía, en judicatura y hasta en la propia Iglesia -en la curia, desde el Vaticano hasta las elecciones de obispos y las diócesis-, y cada lugar con sus órdenes jurídicos y dogmáticos propios.

manos_unidasLa verdadera autoridad no es la que viene por el poder impuesto, sino al contrario: por el reconocimiento logrado que la concede y la reconoce en bien de lo común, que es lo más necesario; no es el que ostenta el poder el que es necesario, sino la comunidad a la que sirve y le da sentido a él. No vale justificar que el personaje es cuestión de necesidad para la comunidad, que cuidando el personaje se cuida la institución y que ese es el verdadero servicio. Hoy, como nunca, nos hace falta recuperar la verdadera autoridad, la que se hace creíble y necesaria en el quehacer de la vida, en la casa, en la familia, en la escuela, en la calle, en la ciudad, en la política, en la justicia, en la empresa y en la comunidad eclesial. Sus indicaciones están claras: el poder no concede la autoridad, ese proceso está fallido y no va a funcionar ya. Tenemos el reto de ir a la auténtica autoridad y de recobrar los valores y la confianza de los que están a la sombra de las instituciones y de los que las dirigen.

cubocapitalsocialQuerido Padre, nos sentimos interpelados por su llamada al manifestar que la crisis, que es tan clara en política, en economía, en justicia y en la misma Iglesia, necesita volver a la autoridad originaria, y ésta no va a venir por recuperación o imposición del poder, sino por la vía de la autenticidad, aquella que se logra desde el servicio, la humildad, la creación de fraternidad y comunidad, de protagonismo activo de todos, de confluencia de voluntades, del deseo profundo de servir y lograr lo mejor para los otros y, especialmente, para los más heridos y necesitados, los más débiles de cada lugar… y, todo esto, en verdadera comunidad creativa y compartida. Esa es la tarea que tenemos todos: diputados, senadores, alcaldes, concejales, banqueros, jueces, cardenales, obispos y sacerdotes. Al verle actuar, recuerdo al humilde Pescador de Galilea cuando se le acercaba la gente y le decían que Él no era como los fariseos y los escribas, que Él enseñaba con autoridad… Y esa autoridad de la vida es la que necesitamos hoy, más que nunca, en todos los estamentos.

Agradecido y esperanzado:

Share

Com-pasión y revelación

La compasión es la perfección

La mañana se disponía cara a la facultad  pero con el trasiego de saber que pronto tenía que estar en Gévora, en la casa de oración. Allí nos hemos encontrado dos arciprestazgos de la ciudad de Badajoz con el Obispo y  su carta pastoral. Cada año escribe una carta que pretende ser programática en la diócesis –este año sobre la evangelización-,  después la va presentando a lo largo del curso por los distintos espacios pastorales, como son los arcirprestazgos, con el ánimo  de dialogar y confrontar con los sacerdotes. Este año, dadas sus operaciones quirúrgicas de cadera, la visita ad limina y  otras cuestiones de la conferencia, la fecha se ha ido posponiendo hasta Abril. Hoy ha sido el encuentro, él nos ha aleccionado –no nos ha leído  “la cartilla”- conectando su carta con planteamientos del Papa Francisco en la Evangelii Gaudium.

En el diálogo, tras mostrarnos un horizonte de retos que él consideraba muy urgentes y de los que nos veía más bien lejos, yo he mostrado, junto a otros compañeros, que el momento nos parece apasionante pastoralmente, es esperanzador. Son muchas las demandas que nos llegan a la Iglesia desde la sociedad y la humanidad, necesidad de esperanza, acompañamiento, transformación, ayuda económica, consuelo…no damos abasto, y mucha gente busca fuentes de agua fresca.alegria jec Pero además de las demandas, son tantos los datos, hechos, vivencias y encuentros personales que nos hablan de Dios, del Dios que se revela en la sencillez de la historia, incluso en los crucificados que no pierden la esperanza, que basta estar con los ojos de la contemplación  para ser desbordado por un Dios que se nos da a trozos para que no nos falte ni su presencia la fuerza de su espíritu resucitado, incluso en espacios de dolor y de muerte. Pero además no son ni uno ni dos, los que al día de hoy se forman y quieren comprometerse y vivir con autonomía y verdadero protagonismo en la Iglesia y en el mundo. Son muchos los que nos rodean, que caminan día a día en el deseo de hacer una iglesia sencilla y auténtica en medio del mundo que esté a la medida de las demandas profundas que nos llegan del corazón de lo humano. Es verdad que esto lo vivimos en vasijas de barro, en debilidad interna y externa, en condiciones de ambigüedad, pero no deja de ser un misterio esperanzador que nos motiva a la alegría de un anuncio del Evangelio que transforma y transmite la buena noticia. El diálogo ha estado envuelto en la previa celebración de la eucaristía y en la posterior comida compartida alegremente, un marco de serenidad y de fraternidad que nos anima entre nosotros.

Por la tarde me esperaba un momento de luz al hilo de lo planteado en la mañana. El Centro  de educación especial Ntra. Sra. De  la Luz es un centro que tiene doscientos usuarios con discapacidades diversas, en nivel de  residencia  de internos, colegio, talleres,  trabajo. En torno a ellos se mueven  un equipo amplio de profesionales y voluntarios De fondo el espíritu de un sacerdote diocesano ejemplar del siglo pasado, D. Luis Zambrano, que animó vocacionalmente a seglares mujeres para que se consagraran en el mundo y desde la iglesia dieran su vida por los otros, especialmente los  más necesitados donde se revela el rostro más limpio y claro de Cristo. Hoy esta obra es una luz –antorcha decía don Luis- en medio de la historia de la ciudad y todos la miran y la reconocen. Segunda, alma de este centro,  suele llamar a sacerdotes o personas preparadas para animar espiritualmente en los tiempos fuertes a los trabajadores y voluntarios que lo deseen, hoy ha sido como una especie de charla cuaresmal.

Cuando voy a ese centro siempre siento lo  mismo, me sobrepasa la realidad, es para mí tan revelador el principio y fundamento de esa obra, su proceso, sus objetivos, sus proyectos y retos, todos humanizadores y realizadores de lo humano en los más débiles, que me da hasta apuros dirigir una reflexión. Pero me sirve como baño y bautismo en una realidad donde Dios te sale al pasillo desde cada rincón, aula, patio, taller… y te sobrepasa alegrándote de un modo único en esa realidad. Hoy el tema que me pidieron era sobre el evangelio y la alegría que produce, el papa nos trae y nos lleva con su exhortación. Yo preparé de un modo sencillo unas claves para leer el quehacer diario del centro en todas sus actividades y desde todas las profesiones: poner rostro a los sufrimientos de un modo personalizado en este centro y en esta sociedad, reconociendo que todos los tenemos de una manera u otra –o sea rezar el vía crucis desde la vida diaria-; mirar con los ojos de Dios ese sufrimiento y creer que en el encuentro con los límites podemos vivir la experiencia del lema papal propuesto para esta cuaresma y  extraído de Corintios: “Hay una pobreza que enriquece”.

Jesús  ha tomado postura ante el sufrimiento de un modo único: acercándose, mirando fijamente y amando… haciéndose prójimo del caído a la vera del camino…curando y consolando…siendo una buena noticia en el encuentro con todos. Ahí está la clave de la espiritualidad y el alimento de lo fundamental de este centro con los que sufren: “no tenemos plata ni oro… pero en nombre de Jesucristo echa a andar”. Y desde ahí creer que la santidad y la perfección –al estilo de Dios- no se recibe si no es desde la vivencia de la compasión. La cuestión no puede ser otra en esta cuaresma que cómo crecer en compasión con los que sufren a nuestro alrededor. Como ser profesionales que miran y aman, que se acercan para curar y sanar, que dignifican y ponen en pie a las personas exigiendo justicia para puedan tener el lugar que les corresponde en la sociedad. Todo un reto de reino de Dios que nos ha elegido para construir un mundo de hermanos. Papa piesA partir de ahí se podía entender qué quiere decir el Papa cuando nos invita a amar lio, se refiere nada más y nada menos que al lío de la misericordia, a la compasión con los que más sufren. Y no nos engaña al decirnos que si lo hacemos, nos encontraremos con la alegría de Jesucristo, la que nunca nos podrá quitar nada ni nadie, la alegría que produce la verdadera compasión.

Puedo confesar que con esta experiencia se fortalecía lo que por la mañana compartía con el Obispo y los compañeros sobre que “Dios se está revelando continuamente, está actuando, se nos da a trozos y nos alimenta con su resurrección”; yo hoy he quedado saciado, porque de alguna manera he atisbado el don de Dios,  sentía cómo era la misma sed de amor y de compasión de Cristo la que me había pedido compartir estas reflexiones con este colectivo de profesionales y  voluntarios expertos en la compasión comprometida.

Share

Dinero con justicia y ética

Es posible: FIARE

cubocapitalsocialEl otro día en una reflexión el ponente nos ayudaba a descubrir la fuerza que el dinero tiene sobre nuestra mente y nuestro corazón. El ponía un ejemplo claro que se podía dar en el colectivo que estábamos allí. Somos personas que queremos ser generosas, y estamos dispuestos a hacer  donativos significativos –incluso indicaba una cantidad  de unos mil euros- , pero es curioso cómo, sin embargo, no estamos dispuestos –no hemos dado el paso- para poner nuestro dinero de uso ordinario en un banco ético en el que no obtengamos intereses económicos, pero sí intereses de justicia y dignidad. Y eso aunque la cantidad de intereses que puedan abonarnos estén por debajo de ese donativo de referencia que seguro que sí estamos dispuestos a dar. El uso del dinero y la relación con la banca nos tiene seducido y sometido. Estamos convencidos de que el dinero en la banca no  puede hacer justicia ni tener dignidad, porque debe invertir donde pueda obtener más beneficios económicos, aunque sea a costa de una ética débil y floja que se entrega en manos de los que deciden. Y que esto es la verdadera seguridad.

banca éticaTraigo este comentario a cuentas de algo que ha sucedido  este fin de semana en Barcelona, donde ha habido asamblea estatal de la Banca Fiare, allí han ido miembros de nuestros grupos de profesionales cristianos de Badajoz, junto a otros ciudadanos, que están empeñados en el  deseo de instaurar y desarrollar esta banca ética en nuestro país. Se inició en Italia y allí ya es una realidad lograda; nos mueve que también pueda llegar a nuestro pueblo y ya está más cerca.  Algunos, más de cien en Extremadura, ya somos socios de esta banca y estamos intentando llegar  y concienciar a muchos más. Estamos convencidos de que el dinero puede ser justo y digno,  al servicio de las personas y que no todo vale con él. Confesamos que el dinero cuando casa con la ética es felicitante para todos y estamos dispuestos a vivirlo, comunicarlo y extenderlo. Esto que es válido para cualquier ciudadano, nosotros consideramos que a los cristianos el Evangelio  nos lo pide con urgencia, porque como dice el Papa no podemos consentir que la economía mate.

Por todo ello estamos pendientes de este proceso que, como decía, este fin de semana está viviendo un paso importante:

Imágenes“La última semana de marzo llega cargada de eventos y momentos especiales para la base social de Fiare. En primer lugar la celebración el próximo viernes 28/03 del Consejo de la cooperativa Banca Popolare Etica en Barcelona, un hecho simbólico pero importante dado que pasamos a ser un proyecto de banca ética ubicado por ahora en dos países europeos.

La misma tarde del viernes empezarán a llegar socios-as de todo el Estado –de entre nosotros Manolo, Jesús…Modesto-  con el objetivo de participar el día siguiente en la Asamblea estatal de Fiare. Para calentar motores se ha organizado una sesión abierta a la ciudadanía con diferentes miembros del consejo de administración y una presentación de Fiare impulsada por algunas de las organizaciones miembros. Cada día son más las personas que se interesan en conocer Fiare-Banca Ética, y por lo tanto nuestra labor de difusión es constante.

El sábado 29/03 y por tercer año consecutivo organizamos un encuentro estatal con el fin de conocer los últimos detalles del proceso de integración y empezamos a debatir algunos de los nuevos retos de esta etapa. En esta Asamblea la base social podrá ratificar la candidatura de la coordinadora del Comité de Ética de Fiare, Cristina de la Cruz al Comité de Ética del conjunto de la cooperativa que se elegirá en la próxima Asamblea del 24 de mayo en Nápoles.”

Apúntate al dinero justo y ético. Más información: http://www.proyectofiare.com/web/

José Moreno Losada. Sacerdote.

Share

Felicitado y felicitante

En mi 56 cumpleaños

Me resisto, pero al final me vence el deseo. Hoy es mi cumpleaños-ya son 56-  y hace varios días que  vengo recibiendo felicitaciones cariñosas y alegres, desbordándose en esta jornada. Cada vez que recibo un toque, una llamada, un correo… siento interiormente un agradecimiento inmenso, por eso no puedo no escribir, aunque la cuaresma me llame a estar  más en silencio. Me permitiré romper lo ordinario del ayuno y dejaré que hoy sea solemnidad por todos los que estáis tocando a mi puerta con deseo de felicidad para mí. Vosotros me dais la solemnidad en una gratuidad total e insospechada.

Hoy recuerdo la plegaria eucarística cuando nos dirigimos al Padre  confesando que no podemos ofrecerle otra cosa que el gran tesoro que El mismo nos ha concedido, la entrega perfecta y sacrificial de su hijo Jesucristo. Al sentir en mi cumpleaños, lo que es diario en la vida, vuestro deseo de que sea feliz y vuestra felicitación por mi persona y mi vida –os lanzáis hasta la alabanza y el agradecimiento por mi persona en vuestro cariño desbordante-, me doy cuenta que todo lo que tengo y que puedo dar u ofrecer, no es nada más que lo que estoy recibiendo de cada uno de vosotros en cada relación y en cada momento. Estoy en  una etapa de mi vida donde cada vez estoy más convencido que lo que más me interpela y me anima a transformarme –convertirme en clave cuaresmal- es la grandeza y la bondad de la gente que me rodeáis. Veo en vosotros una revelación de la imagen seductora de Dios que me envuelve y continuamente me está invitando a pasar de la ética a la mística, de la obligación a la contemplación. Vcampa9oy siendo consciente de cómo Dios me ha ido enriqueciendo, en mi pobreza, con todas las personas que ha puesto en mi camino. Especialmente reconozco que el ministerio ha sido una fuente que,  dentro de mí, ha ido naciendo y saltando según me iba encontrando con todos vosotros; fuente que hoy es imparable y me lanza a la vida eterna con un deseo profundo de amor que hambreo en mi debilidad, pero de un modo esperanzado.

Según recibo la felicitación de cada uno de vosotros  me adentro  en el contexto, relación, afecto, lugares, momentos… y me siento vivo y agradecido, lleno de gracia y gratuidad, musito en mi interior con una inspiración y expiración profunda que me hace sentir la  trascendencia de lo absoluto manifestada en la encarnación de la historia de mi propia vida hecha a retazos y trozos de vuestras vidas. corazónde genteEn vosotros he ido comulgando lo que soy y lo que amo, en vosotros se me ha dado el Padre y  como El quiero quereros, porque  en vuestro querer Él me ha querido eternamente. Por eso no dudéis que hoy cuando llegue el momento de la celebración eucarística, en la doxología final de la plegaría, haré una inspiración y expiración – con todo el amor de los 56 años- y en el “por Cristo, con él y en él” estarán todas vuestra felicitaciones, todos los trozos de vida que el Señor me ha dado en vosotros y con los que yo voy pudiendo construir mi proyecto de vida y mi historia. Soy débil y pequeño, defectuoso, pero no hay duda de que estoy sobrepasado por la gracia y que, a través de vosotros, Dios está consiguiendo que sea hasta “gracioso”. Todo un milagro de exageración y de ternura, donde Dios siempre me manifiesta que está usando conmigo una medida remecida y rebosante. No se puede dar más que lo que él me está dando con todos vosotros, sin excluir a ninguno de los que he encontrado y estoy encontrando en mi camino vital.

BaileAh y permitidme un beso sonoro y exclamativo –desde esa inspiración y expiración profunda aludida- que no pretende ser excluyente sino incluyente a mil por cien: ¡VIVA LA MADRE QUE ME PARIÓ¡

Share