El Señor no me ha llamado a fracasar

(Ante la festividad de Todos los Santos y liturgia de los Difuntos)

velasJosie murió el viernes pasado. Un archivo de audio de Fran -vía whatsApp- nos transmitió su llanto esperanzado y glorioso ante la pérdida de la amiga, igual que Jesús lloró ante Lázaro sabiendo de su resurrección y esperanza.

Hoy, Jueves, hemos celebrado una Misa de Gloria en la capilla de las Hermanas de Gévora, por este proceso de vida y gracia que hemos vivido desde esta pareja de jóvenes en su camino hacia Dios: uno, acompañando desde su experiencia –siendo arcángel-, la otra, abriéndose, en torrente arrollador, ante un rostro de Dios que le parecía novedoso y sorprendente, y en el que quería beber a borbotones -más allá de lo que el tiempo y sus fuerza vitales le permitían-.

Recuerdo cada una de las palabras que, hace unas semanas, trataba de escribir en la festividad litúrgica de los Arcángeles acerca de Fran. Susana, religiosa de Gévora y acompañante espiritual, había hecho en aquella Eucaristía una petición por este joven, mientras nos relataba la misión que estaba realizando con su amiga. Fran vive y trabaja cerca de Londres; allí estaba él, junto a una joven atea y alejada de la fe –enferma y en estado terminal-, que le había pedido que le ayudara a descubrir a Dios en esos momentos tan definitivos.

Hace años, en Madrid, Fran había sido acompañado por esta religiosa para, así, iniciarse en el camino de la contemplación de la vida, conociendo a Cristo para más amarle y seguirle. A partir de ahí, cada uno siguió su camino, por lo que no había habido contacto posterior entre ellos. Un día, alguien llamó a la residencia de las Hermanas de Gévora. Su voz pertenecía a un joven de palabra sencilla y calmada, quien preguntaba por Susana. Sin embargo, ésta no sabía quién era ese Fran que, detrás del teléfono, solicitaba un rato de su tiempo…

biblia y luzAhora, tras todos estos años, la había buscado y volvía a ella, como maestra y acompañante, con una doble intención: que le asesorara sobre cómo acompañar a Josie en este proceso de acercamiento a Dios en los últimos días de su vida –a su amiga le habían pronosticado que no llegaría a Navidad-, y que lo tuviera en cuenta en su oración personal y comunitaria para que Dios le enviara el Espíritu y supiera cumplir con la misión que se le había encomendado. A partir de ahí, muchos hemos sido cómplices desde nuestra oración ante el Padre y testigos de un proceso admirable de iniciación en la fe, a la vez que de un apostolado vivo y original en un joven en medio de un contexto secular y pagano.

La relación entre Josie y Fran ha sido paradigmática de lo que es el camino de Dios para encontrarse con sus hijos queridos y sorprenderlos amándolos de un modo único, incluso en el atardecer de sus vidas, para darle el denario de gloria de toda la jornada como a los de la primera hora –primero para ella-… porque, sin más excusas ni razones, Él es así de bueno y gratuito con todos.

Los audios -vía whatsApp- de Fran para Susana nos han ido iluminando acerca de las claves teológicas-pastorales de dicho proceso.

Josei falleció. Pero nada de todo esto ha sido en vano. Hoy –abrazados e iluminados por este misterio-, hemos celebrado todo este acontecer vivido en una Misa de Gloria. Ella acarició las puertas del Reino en la cuarta semana de acompañamiento y Ejercicios Espirituales en los días previos a su muerte. De alguna manera, ha sido una preparación para la festividad de Todos los Santos que se acerca. Sí, no cabe duda de que el Señor ha querido vivir este encuentro glorioso con ella ya, para que al celebrar la fiesta de Todos los Santos pudiéramos tener viva y presente, con alegría, a esta joven atea que, al encontrarse con Cristo, ha confirmado la intuición última que escribió en su cuaderno de vida y contemplación –en los ejercicios de su oración diaria-, al hilo de la Palabra que le iba deshilvanando Fran: “el Señor no me ha llamado a fracasar”.

La Eucaristía la hemos introducido con el último mensaje de Fran a Susana, al enterarse de que íbamos a celebrar el paso a la vida de Josie en la mañana de este Jueves. Así nos escribía y se unía él a nuestra celebración de comunión en la vida:

“¡Creo que es una gran idea y que Josie lo va a agradecer mucho! Lo único que me gustaría que dijeras de mi parte el Jueves en la Eucaristía es: me gustaría daros las gracias a todos los que, en estas cuatro semanas, habéis rezado por Josie, sus padres y  por mí. Sin vuestra oración, esto habría sido mucho más duro. En estas cuatro semanas, me he dado cuenta de lo bonito pero también de lo agotador que es abrir el corazón y predicar a Jesús. Por eso, Josie, sus padres y yo os agradecemos de todo corazón vuestras oraciones. El último evangelio que estuvimos contemplado Josie y yo fue en el que Jesús se acerca a la barca de los apóstoles, andando sobre las aguas en mitad de la tormenta. Para mí este evangelio era la vida de Josie, que en la tormenta del último momento de su vida y sin conocer muy bien al Señor le pedía: Señor, si eres tú, mándame que vaya hacia Ti. Y yo creo que Josie salió de su barca y empezó a hacer lo que sólo se puede hacer con la fe: andar sobre las aguas para llegar a Jesús. Y cada vez que nos hundíamos, estaban vuestras oraciones, que nos recordaban que el Señor nos llamaba a andar sobre las aguas, no para hundirnos sino para llegar a Él. La última frase que Josie escribió en su cuaderno de ejercicios fue esta: el  Señor no me ha llamado a fracasar”.

 nuestra horaEl Día de Todos los Santos es la proclamación gloriosa y definitiva de que no estamos llamados al fracaso. A veces, la tormenta nos confunde y la seguridad de la barca nos adormece, la muerte nos paraliza y la escondemos, pero la voz amable y cálida del Señor de la vida nos quita los miedos y nos lanza al enfrentamiento con la muerte: a salir de nuestra comodidad y a abrirnos a la invitación de un Evangelio que trae buena noticia y vida.

Fran, tienes un fuego interior que te arde en demasía y, en el camino de vida -en tu particular Emaús-, cuando la vida se hace fría y monótona en un mundo secular y pagano, Dios se ha hecho compañero tuyo de camino en Josie, pidiéndote fuego para iluminar su muerte. A partir de ahí, ha habido una conversación con una Palabra de vida que tú le has mostrado. Palabra que quería ser: principio y fundamento para que se sintiera querida y creada por el amor, verdad para iluminar tinieblas, misericordia para perdonar sus pecados, olvidos e indiferencias de las vidas superficiales y simples en una cultura de prisas y placeres falsos, y amistad y compañía en los pasos torcidos, dolorosos y oscuros de la historia y de la muerte, para poder sentir que no estamos solos, sino habitados por el que nos ama y nos conduce a la vida. Por eso, Josie ha soñado el encuentro, ha querido caminar por encima de las aguas que hablaban de hundirse y de fracaso, para abrazarse a Él  en un abrazo de gloria y de éxito, en un paraíso que le habrá descubierto la razón última para ser y existir: el amor divino.

Por eso, Fran, te damos gracias, porque tú has prendido con tu fuego y has hecho arder el corazón de Josie en ese tramo tan difícil del camino. Y, por eso, ella te pidió que entraras en su casa y que te sentaras en su mesa cuando su día ya iba de caída y se acercaba su noche oscura y sombría. Ahora, cuando ella lo ha conocido -sin velo alguno- en la mesa celestial, nosotros no hemos podido por menos que sentarnos en la mesa de la Eucaristía y, con vosotros dos –arcángel de Dios y Josie canonizada-, gritar con la mirada repleta de esperanza: “Por Cristo, ¡con Él y en Él!”.

 

 

José Moreno Losada. Sacerdote de Badajoz

Share

Ética civil y universidad

¿Ética en la universidad?

graduacion4Desde la universidad pública de Extremadura

La universidad se encuentra en periodo electoral.  Ya están con los motores disparados los  dos candidatos a rector  con sus equipos correspondientes, de facultad en facultad, con sus discursos, programas objetivos  de eficacia y gestión. Seguro que ambos quieren hacer la mejor universidad posible, con la mayor calidad. En la calidad me pregunto cuáles son los elementos fundamentales que consideran propios de una universidad: gestión, docencia, investigación, aplicación. Esto conlleva criterios económicos, sociales, culturales, políticos, etc. Yo llevo veinte años formando parte activa de esta comunidad universitaria en un doble nivel: como profesor colaborador y muchos años he sido parte del servicio religioso de la universidad y responsable de pastoral universitaria. Esto ha hecho que mi conexión con la entidad fuera de orden interno y externo. Desde ahí he caminado con muchos universitarios tanto a nivel de alumnos  como de profesores y de personal de administración y servicios. Uno de los temas que me ha preocupado y en los que he participado constantemente ha sido la reflexión en distintos foros acerca de la universidad que queremos y la finalidad de la misma. Desde ahí he entrado en la preocupación del proceso de Bolonia y el criterio de calidad en la universidad, de la competencia ética y su desarrollo en la investigación y la docencia, y sobre todo acerca de la motivación y el bien interno del estudio y las profesiones en los universitarios extremeños –lo que llamamos tradicionalmente vocación-. Desde ahí me pregunto  cuál es el planteamiento de los candidatos respecto al tema de la ética en la universidad.facultad

Estamos en una situación histórica en España – y afecta globalmente a la humanidad-  que, a decir de González de Cardedal –Teólogo y académico de la Real Academia de Ciencias Morales y políticas-, “nos obliga a preguntarnos por los fundamentos morales de la sociedad, por los cauces existentes para la formación de individuos capaces de ir más allá del poder técnico, a los imperativos de verdad, honradez, dignidad inmanente, respeto y servicio al prójimo para no sucumbir a la pasión de  la codicia, del prestigio y de poder”.  Asevera el teólogo que estamos en una desmoralización colectiva en la que parece que se ha ocultado el horizonte del deber, la conciencia de la culpa y el rechazo del delito en el ámbito diario, y esto es mucho más grave que la inmoralidad aislada. Quizá todo esto nos haya ocurrido por pensar que acabado el franquismo con el pluralismo y la democracia llegaría una ética civil consolidada de libertad, justicia y respeto a los valores y derechos universales. Que llegaría, por sí misma, sin necesidad de preparación y formación para ello, que se iba imponer desde el discurso sin más esfuerzo que el hecho de hablar de la ética. Pero no ha sido así, lo elemental  ha fallado, el hombre dejado a su propia naturaleza funciona desde pasiones e instintos, necesita de la moralidad para entender del deber y, así mismo, de la trascendencia para ir más allá en un horizonte de sentido y de verdad.  La universidad, como institución está reclamada por la situación de desmoralización colectiva,  tiene cometido y la grave responsabilidad de aportar, construir y reforzar una verdadera ética civil que responda a una moral humana auténtica. Para ello tendrá que utilizar todos los materiales posibles,  filosóficos,  políticos, culturales, incluidos los religiosos y teológicos sin sospecha de ideología sobre ellos.

014Son varios los frentes para el desarrollo de lo ético en la universidad de cara a aportar  para nuestra sociedad soluciones ante el grave peligro que estamos padeciendo de corrupción y desmoralización colectiva. El primero es en su propia gestión y organización, nos preguntamos cómo piensan los nuevos proyectos y programas atender a una organización económica, laboral, profesional, política  y órganos de decisión, que estén transversalizados por  una moral y ética social que busque evitar la injusticia y cualquier tipo de corrupción interna a la institución. Sería bueno que supiéramos la lista de peligros y caídas que ellos ven en este sentido y que desean superar. El defensor universitario les podría prestar su ayuda.

Alegría de lo profundoEl segundo es el que se refiere a su quehacer  investigador y creativo. La investigación ha de responder a las necesidades urgentes de la sociedad actual y debe hacerlo desde una priorización de objetivos y de métodos que realmente sean justos y humanizadores. Es más, si la sociedad necesita pensamiento y articulación filosófica sobre la ética y la moral, tenemos que preguntarnos cómo una universidad se hacer cargo de elaborar y producir dicho pensamiento y filosofía. Qué relación tienen nuestros mundos técnicos, económicos, ingenieriles, educativos, sanitarios, legales, filosóficos, de comunicación…con los problemas  sociales de pobreza, cooperación y desarrollo, fracaso escolar, inmigración, paro, crisis. ¿Se puede hacer  una investigación y crear teniendo en cuenta un orden ético y moral excelente para que la excelencia universitaria sea integral?

cartelLa enseñanza, el tercer elemento,  que cuestiona el quehacer ético de una universidad. En ella están los que van a ser los futuros profesionales en todos los ámbitos de la sociedad, los que van a ser sus dirigentes políticos, económicos, educativos, sanitarios, técnicos…, es decir, los que van a organizar y hacerse cargo de la realidad. La universidad tiene aquí el reto de plantearse hacia qué ciudadano   se dirige, qué personas  está formando, qué profesionales van a salir de ella para el mundo.  Aquí, en  el desarrollo de las competencias éticas tanto en el terreno personal como colectivo, profesional como ciudadano, nos jugamos una respuesta a lo que hoy, dada la situación de corrupción y desmoralización que tenemos en  España, se trata de un problema de máxima urgencia.

La sociedad tiene necesidad de una ética civil incrustada y cimentada en su ciudadanía con todos los medios posibles. La Universidad se hace cómplice de la corrupción y del desastre si no toma como tarea propia una respuesta firme, clara, programada y proyectada para esta situación. La pluralidad y la democracia en la que vivimos necesita la construcción de una ética civil  bien elaborada y la universidad ha de tomarse como reto fundamental esta cuestión. Me gustaría saber qué piensan nuestros candidatos sobre este tema.

José Moreno Losada

Share

JEC: jóvenes creyentes y creativos

“Los jóvenes crean y creen”jec

La acción del Espíritu se gana cada día nuevos corazones  jóvenes que se hacen apóstoles de la alegría  del evangelio  en medio del mundo. Recuerdo mi  llegada a la universidad pública de Extremadura, recién nombrado delegado de pastoral universitaria en la diócesis, lleno de esquemas pastorales previos al contacto con la realidad. Allí estaban un grupo de estudiantes a los que el arzobispo me pidió que les echara una mano, eran los miembros del movimiento de JEC  en Badajoz. Según entré en contacto con ellos y  los que les acompañaban fui descubriendo la realidad de la universidad, del  estudio, de los jóvenes universitarios de un modo completamente nuevo. Ellos me enseñaron a leer evangelio y universidad conectados, aprendí a hacer lectura creyente sin esquemas ya maquillados de doctrinas y cultos elaborados al margen de la realidad y la vida. Según fui avanzando me sentí realmente evangelizado por sus procesos y sus acciones, así como por su protagonismo.

Hace unos días he vuelto a participar en la asamblea regional de este movimiento en Extremadura, allí  se ha vuelto a profundizar sobre la revisión de vida, la espiritualidad, la organización, la acción y la convocatoria desde la campaña y otros medios. Una vez más ha resonado su lema para los próximos tres años: “Creamos lo que creemos”, un juego de palabras entre el creer y el crear. Entienden que es el momento de ser creativos en la misión, tanto en el lenguaje como en las formas y las acciones. Todo un comulgar con los planteamientos del papa Francisco en su documento acerca de la Alegría del Evangelio. Pero destaco la presencia de adultos, animadores y sacerdotes, que han participado acompañando a chavales que tienen la intención de iniciarse en este movimiento, adolescentes que van desde los catorce a los dieciséis años, ellos han testimoniado lo mismo que yo experimento constantemente, que los jóvenes nos evangelizan. Nos hacen testigos de sus procesos de fe y compromiso, de fidelidad al Dios del Evangelio en la entrega y el riesgo. Un movimiento de protagonismo juvenil centrados en Cristo, su evangelio y la realidad estudiantil que les es propia, preocupados por sus personas y la sociedad en la que viven.

Ahora mismo ellos están con unos planteamientos de renovación y convocatoria de cara a los jóvenes estudiantes de los institutos y las universidades. Tras la asamblea estatal en Valladolid tienen claro por dónde tienen que caminar. Un breve manifiesto desde la asamblea nos testimonia el espíritu que los habita y los define:

“Creamos lo que creemos”

En este momento de fuertes cuestionamientos sociales, culturales, económicos, ideológicos y religiosos, los y las militantes de las etapas de Universidad y Graduados de la JEC hemos celebrado nuestra XXXVI Asamblea General llevando a cabo una reflexión que pretende dar respuesta a las necesidades de la juventud estudiante actual desde una mirada profunda hacia el Mundo, Dios y la Iglesia y desde la comprensión de una rica herencia de compromiso y servicio en el medio que nos identifica.

Como movimiento especializado de Iglesia nos encontramos en la compleja dialéctica entre la Iglesia y el medio estudiantil. Ante esta doble identidad, es necesario un conocimiento exhaustivo de ambas realidades para dar respuesta a las llamadas que surgen en ambos espacios y afrontar, desde nuestra vocación de frontera y nuestro ser Iglesia, la ilusionante tarea de la evangelización del medio estudiantil. Por este motivo hemos buscado formación fuera de nuestro movimiento: el testimonio de personas tanto laicas como religiosas, cercanas y lejanas a la Iglesia y pertenecientes a otros movimientos y asociaciones para que nos iluminen, compartan su experiencia y conocimientos y, en definitiva, nos interpelen.

Sin embargo, quedarnos en el análisis del entorno sería insuficiente. También a nivel interno hemos de tener una misión, unos objetivos y una estructura que permitan responder a este fin. Por eso hemos llevado a cabo una revisión propositiva de la situación actual del movimiento, siendo autocríticos con la organización, estudiando nuevas formas que nos permitan ser más significativos y fecundos y puedan adecuarse más y mejor al desarrollo y acompañamiento de procesos militantes.

Para ello hemos de beber de las fuentes primeras del Evangelio que es lo que define la razón de ser de este movimiento y que concretamos en la Pedagogía de la Acción, la Revisión de Vida y la Lectura Creyente de la realidad como herramientas integrales de crecimiento y desarrollo personal. El Dios que se revela en los hechos de cada día y en las personas nos impulsa y nos alienta a hacer de nuestras vidas una Eucaristía desde nuestra debilidad y fragilidad. Como movimiento especializado nos sentimos elegidos para ser testimonio de fe en la escuela a través de la escucha, la compresión y la acción transformadora, siendo ejemplo con nuestra propia vida de la presencia del Dios vivo en el mundo y en la historia.

Acaban de lanzar un pequeño video en el que plasman sus objetivos y propuestas para los próximos tres años, pequeño detalle de cómo ellos saben decir en lenguajes nuevos y apropiados para ellos y sus compañeros lo que consideran fundamental. Os invito a no perderos este mensaje en Yootube:

https://www.youtube.com/watch?v=DV9Dkih5TdQ&feature=youtu.be

Share

Unidos a Isabel

Ayer pude estar presente y acompañar a Isabel, nuestra compañera de clase, en la despedida –entierro- de su madre, me sentí unido a su dolor y recordaba a mi madre recientemente fallecida, por eso quiero compartir con vosotros  este poema y así unirnos todos a Isabel en este momento  expresándole nuestro sentir solidario y compasivo. Ella durante diez años ha estado a su lado y ha vivido todo el proceso de la enfermedad, ahí ha sido la hija querida que ha compartido dolor, sufrimiento, esperanza, ganas de vivir, así como debilidad y ruptura que se ha hecho determinante en la muerte. Seguro que a lo largo de estos años Isabel ha  crecido y experimentado como el dolor integrado nos construye y como la entrega al enfermo nos da vida. Después nos queda la ausencia que hace presente a los que se han ido siendo amados. Así lo siento yo en este poema dedicado a mi madre este verano cuando la echaba de menos en la orilla de la playa donde ella se sentaba para que el agua acariciara sus pies:

EN LA ORILLA

 

Aquí,

en esta orilla,

la sigo esperando

cada tarde,

cada detalle,

cada caricia;

y sólo me abraza

en brisa

de ternura esperanzada.

 

Y la sigo añorando,

descalza,

sencilla,

con pasos de madre

que, sin pisar,

van dejando huellas

que no puede borrar

ningún oleaje

de mar olvidadizo.

 

Y, en la ausencia de su presencia,

me siento habitado;

y, en la pena,

siento y gusto

su gloria y su corona;

que arden en sol

encendido

en el atardecer de la playa.

 

Y la seguiré añorando y esperando.

 

Aquí,

madre,

en esta orilla,

te añoro,

te amo

y te sigo encontrando

en la ausencia.

José Moreno Losada

Poema EN LA ORILLA Jose Moreno Losada F

Share

Cáritas y la liturgia

“Nadie nos podrá quitar la esperanza”
Hay trabajos que se hacen en equipo y con una ilusión compartida, que motivan y animan a cuidarlo y elaborarlo pensando en el servicio que van a prestar a mucha gente. Esto me está pasando con el último que traemos entre manos cuatro sacerdotes pacenses. Hasta ahora este mismo trabajo lo venía haciendo un extremeño de Plasencia, Rafael Prieto –sacerdote ejemplar- que ha mantenido vivo más de dos décadas el hilo conductor de muchas diócesis, parroquias, comunidades religiosas, movimientos y grupos cristianos a través de su creatividad en torno a los tiempos litúrgicos fuertes desde las publicaciones y servicios de Cáritas Nacional. Con una tiradas cercanas a los veinte mil ejemplares, que han llegado no sólo a España sino también a latinoamérica. Era una responsabilidad asumir el darle continuidad a esta obra de cuño tan propio y original. Pero a través de Paco Maya, junto a Ricardo y Vicente, fui invitado a elaborar los guiones para el próximo año litúrgico. Y aquí  y ahora os podemos mostrar el primer fruto de nuestra colaboración dirigido para Adviento y Navidad, desde las claves que nos hemos marcado junto a los otros dos equipos  de colaboradores que asumirán los siguientes años litúrgicos. ¿De qué se trata?

Desde Cáritas Española se editan anualmente auxilios litúrgicos para tiempos litúrgicos fuertes. En ellos se presentan reflexiones teológicos pastorales de cada tiempo, iluminaciones vitales a la luz de la Palabra, guiones litúrgicos para las celebraciones, así como cantos, oraciones, celebraciones apropiadas, y documentación y textos de pastoral social. El eje vertebral de este trabajo está inspirado en el programa y mensaje de Cáritas para el año en curso, con la interpelación sobre nuestros hermanos.

Este año litúrgico se ha encomendado la elaboración de los libros a un equipo de sacerdotes de la diócesis de Mérida-Badajoz: Vicente Martín, Francisco Maya, Ricardo Cabezas y José Moreno. Hasta este curso siempre fueron elaborados por el sacerdote Rafael Prieto de la diócesis de Plasencia. Unos nos hemos encargado más de las reflexiones teológicas, otros de la iluminación desde la Palabra, y otros de los documentos, celebraciones, oraciones propias para cada tiempo y Domingo.

Ya está disponible el primer folleto dedicado a los tiempos de Adviento y Navidad.

“Nadie nos podrá quitar la esperanza de la fraternidad”, con esta frase se inician los guiones litúrgicos que nos acompañarán en nuestras reflexiones en los próximos tiempos de Adviento y Navidad. La esperanza es el tema elegido por los autores como punto de partida para reflexionar los textos bíblicos de los domingos y de otros días de respeto de los últimos meses del año y de inicios del año 2015.

La esperanza no es solo la realidad más bella y más importante entre todas, sino que es la que verdaderamente hace valer a todas las cosas; sin ella, todo se pierde y se vacía. A los creyentes nos queda la misión y el gozo de dar razón de nuestra esperanza, en la transparencia de una vida que camina ya desde lo que espera como definitivo: un reino de libertad, de justicia y de paz en el amor absoluto. En esta ocasión, esta guía para la preparación de las celebraciones y oraciones personales y comunitarias incluye también cánticos apropiados para los distintos días señalados. Lo hemos hecho con la ilusión de ser servidores de las comunidades cristianas a todos los niveles, tanto  para los presbíteros, como a los religiosos, animadores, colaboradores  y equipos litúrgicos, como a nivel personal a todos aquellos que quieran adquirirlo y tenerlo como referencia para estos tiempos fuertes. Ojalá hayamos acertado dando continuidad a este modo creativo de formar y ayudar a vivir y celebrar la fe  que se inició hace décadas y que sigue dando fruto en tantos miles de  seguidores que lo reciben y lo valoran.

Para más información:

http://www.caritas.es/publicaciones_compra.aspx?Id=4943&Idioma=1&Diocesis=1

Share

Adela, el ébola y la universidad

ADELA, EL ÉBOLA Y LA UNIVERSIDAD

En medio de esta tempestad informativa que asola al país, diviso en diarios nacionales y en noticiarios de universidad la realización de unas jornadas en torno al Ébola y el compromiso de las universidades frente a esta plaga. A medida que intento comprender qué se esconde detrás de todo esto, descubro que una de las protagonistas de dicho evento es Adela Salas, alumna de Arquitectura de la Universidad Politécnica, natural de Badajoz. (más…)

Share

La herencia de mis padres

LA VERDADERA HERENCIA

Hoy nos hemos vuelto a encontrar los hermanos, los hijos de Gabriel y Dolores: Gabriel, Maxi y Pepe.  Una vez más son ellos, mi padre y mi madre, el motivo de nuestro encuentro fraternal. En este caso, hemos peregrinado a Granja de Torrehermosa, nuestro pueblo de origen, por cuestiones burocráticas y de organización de las cosas –bienes se les llama-  de nuestros padres, la herencia.

Gabriel y Maxi salieron desde Mérida y yo  de Badajoz, nos encontramos en Zafra a la mañana temprano, donde ya se respiraba  el calor y el color de la feria internacional del ganado. Un desayuno familiar con sabor extremeño, tras el abrazo agradable y necesario,  camino de Llerena, donde está situado el registro de la propiedad de nuestra zona de la Campiña sur. Allí, partes de defunción,  recibos de ibis rústico y urbano. Recogida la información, nos disponemos a llegar hasta nuestra casa…nuestra casa. La expresión retumba interiormente con una fuerza indescriptible. Llegada, besos a los vecinos, visita al enfermo, a quien vigila la casa, ellos muestran su cariño y alegría al vernos juntos a los tres, después del fallecimiento de mi madre. Entienden que vamos a darle una vuelta a la casa. Necesitamos entrar en ella,  recorrerla entera, necesitamos lo que no nos puede dar en estos momentos, sentirla viva. Hoy no, no estaba viva, aunque rebosaba de sentimientos que afloraban en cada esquina, silla, cuadro, foto, papel, sábana,  cama, patio… pero hoy eran mudos, como nunca lo habían sido. Gritaban llenos de mudez.

El camino ha estado lleno de tantos sentimientos… indescriptible.  Gozosos por encontrarnos, por ir juntos, por querernos, por no ansiar nada,  por querer compartirlo todo, como si en el gozo pudiéramos dar razón de nuestra esperanza, y de la resurrección de los que se nos han ido, y de la madre querida y amada, que nos falta en su debilidad donde tanto nos unió. Un cariño que proclama que todo ha merecido la pena y que la muerte no se lleva el amor fecundo. Pero un gozo sentido, lleno de silencios, miradas, lágrimas furtivas, llanto explícito, retortijones internos, gritos callados, risas llenas de cariño y de presencia de una ausencia que nos duele pero que nos sigue uniendo. Deseando salir corriendo y a la vez querer quedarnos allí para siempre. Pensando en deshacernos de todo para no mirar la ausencia, y queriendo mantenerlo en la vida y en el alma, así como está, para que siga  siendo siempre lo que fue, aunque ya sea imposible. No resistimos mucho, teníamos que ir  a la certificación serena de que  ya no tenemos nada aquí en la tierra. La entrada en el cementerio  y nuestros pasos hacia la tumba familiar fueron lentos, tranquilos, sosegados, con respiración serena y profunda, nos parecía no llegar pero ninguno decíamos  nada, queriendo ser los tres  primeros a la vez, para descubrir la lápida puesta y ultimada pero la tumba vacía. Sí, la tumba vacía porque quien ha sido todo en el amor para nosotros ahora no puede ser nada, en ese silencio, en ese hueco, en esa oscuridad, en esa muerte. Porque ella fue vida, voz, plenitud, luz, ánimo y allí no está, la tumba no puede retener a quien amamos. Nuestra oración musitada, individual y comunitaria a la vez, el encuentro con el sepulturero que  por iniciativa propia había arreglado la tumba y tenía que recibir su jornada por su trabajo hecho, y el caminar hacia aquellos que tan unidos estuvieron en la vida a nuestra madre: la tumba del tío Ángel, también vacía, como la de la abuela Victoria y el tío Josele ya gloriosos, como proclaman las lápidas blancas y brillantes que nos hablan del descanso y del amor de Dios en que se hallan.

Vuelta a la burocracia para ordenar lo poco que nos queda en la notaría de Azuaga, donde ellos testaron algún día confesando en papel lo que hacían en vida, que todo lo suyo era nuestro. Habrá que esperar. Pero por hoy, el  montón de sentimientos necesitaba alternancia y contraste.  Necesitábamos pasar el día juntos, para elaborar el duelo, comer, pasear, hablar, distendernos, contarnos cosas, reír, emocionarnos, entretenernos, apoyarnos, ilusionarnos, sentirnos…como todos esos años vividos en esa casa, en esa calle, en ese pueblo, con esos padres y esa familia. El comer un menú sencillo en Zafra y pasear por las exposiciones de ganado de la feria internacional, tomar café, hablar y hablar… ha sido sanante.

Al regresar, mi sobrino que nos acompañó me confesaba que él hoy quería estar porque hacía muchos años que él no había venido a la casa – son siete los que no hemos pasado el verano en ella-  y quería sentir, ver, oler, tocar lo que en su infancia le parecía grande, hermoso, rico, alegre, festivo, cariñoso, libre… la casa de la abuela y del  yeye. El hizo fotos, con lágrimas en los ojos en cada lugar de la misma, hablando de lo que cada signo le hablaba a él. Se emocionaba  en cada paso y en cada mirada, y me emocionaba a mí cuando, llegando a Badajoz de vuelta, me confesaba que le dolía que pudiera ser la última vez que la viera  y que por eso necesitaba y deseaba venir este día con nosotros.

Hoy realmente ha sido un día de duelo, de los que necesitamos vivir para elaborar la ausencia y la presencia de lo querido y lo amado. En  la experiencia hemos gozado desde el sufrimiento, y es que quizá tenga que ser ese el camino, para que nazca la verdadera esperanza. Ojalá sepamos seguir elaborando este duelo, no con olvidos sino con el gozo de hacer presente el cariño que hemos recibido.

Nos lo ha dicho el papa Francisco, cuando afirmaba irónicamente que nunca vio un camión de mudanzas detrás del féretro de un muerto.  Nosotros lo hemos comprobado hoy, ahí está todo pero realmente no hay nada. Está todo lo que era la casa, los muebles, las tierras, los recuerdos, todo lo cuidado, valorado  y querido por una familia  sencilla y humilde. Todo lo que fue necesario  e importante  mundanamente hablando. Pero como si no estuviera, hoy lo que nos llenaba y lo que nos unía  era todo lo que mi padre y madre nos habían entregado en vida: sus propias personas, ese ha sido el tesoro que no tiene precio de ningún modo. Y esa entrega valorada y agradecida es la que nos une y nos da esperanza. Todo lo demás es realmente secundario y relativo. Nada comparado con el amor, ya lo dice el cantar de los cantares que si alguien pretendiera comprar  el amor con todas las riquezas de la tierra se haría despreciable. Por eso hoy todo era nada, y sin embargo la aparente nada  de una tumba vacía nos hablaba del Todo que esperamos y que sabemos que están disfrutando los que nos amaron, esperando que sintamos su amor y nos volvamos a encontrar, sin riquezas del mundo, pero con amor eterno, ese que atisbamos cuando los hermanos nos unimos en el cariño de un día compartido.

Share

Un arcángel más…

pintada

FRAN: UN ARCÁNGEL DE DIOS

 Entre los quehaceres matutinos, anoche se coló celebrar la Eucaristía con la comunidad de religiosas de una casa de ejercicios en el poblado de Gévora (Badajoz). Tras la primera clase en la facultad, me dirijo hacia allí, pensando que voy a celebrar con estas hermanas y cuatro ejercitantes que están estos días en silencio y oración en la casa. Es un espacio de fraternidad agradable. Al llegar, me encuentro con los ornamentos litúrgicos de color blanco por la fiesta de los santos arcángeles Miguel, Rafael y Gabriel -nombres muy familiares para mí-.

Las lecturas nos invitan a entrar en la dinámica teológica y mística de la presencia de los ángeles, que suben y bajan. Recuerdo ese sentido transcendente de la gracia de Dios que nos llega a través de esos brazos angélicos que se hacen sanantes, fuerza y anuncio de alegría en la vida de los hombres, en las propias y las ajenas. Esos ángeles, fruto de la gratuidad divina, que se hacen presentes en tantas personas que suben y bajan en nuestras vidas. Todos aquellos que han sido bálsamo, alivio, curación en nuestro dolor vital, los que nos han dado fuerza cuando nos veíamos débiles, indecisos, miedosos, los que nos han alegrado cuando nos tocaba la tristeza, el desánimo o la desilusión. Nosotros mismos nos hemos visto muchas veces habitados por esa gracia y hemos visto cómo otros han sido sanados, fortalecidos o bendecíos en nuestras pobres personas, y hemos sido ángeles para ellos. Todo un misterio del amor del Dios que nos protege, nos cuida, nos mima, nos ilumina y nos lanza a lo mejor de nosotros mismos y de los demás.

DSC02184_editedEn la oración de los fieles, Susana, una hermana religiosa, ha pedido por Fran: un joven que ayer la llamó por teléfono desde Madrid con un deseo especial. Hacía tiempo que no hablaban, pero ahora una amiga suya, que está en etapa terminal de su enfermedad, cercana a la muerte, le ha pedido que la acerque a Dios. Y él necesita que Dios le dé ese poder de curar ante la muerte, de fortalecer ante el último suspiro y de alegrar un momento de transformación vivido en la experiencia de una muerte en la juventud. Al Padre de la vida, por el Cristo de la cruz resucitado, le hemos pedido que le envíe su Espíritu a Fran y a su amiga para que él sea un arcángel para ella, y ella en él reciba la gracia, el consuelo, la paz, la salud y el amor de Dios.

Después de la Eucaristía, hemos podido profundizar en este hecho de muerte-vida, que me ha iluminado radicalmente la fiesta de hoy. Fran es un joven de lo más normal, de aquellos que raramente piensas que sea místico y tenga una vida interior cuidada, al ver su aspecto externo tan descuidado, con sus pelos largos, su vestimenta informal, etc. Susana lo descubrió porque lo veía orar alguna vez. A partir de ahí, se estableció un conocimiento y una relación en clave de compartir espiritual. Fran, desde su experiencia interior, se manifiesta claramente como creyente en los medios que se mueve, los cuales no suelen ser de costumbres religiosas, sino más bien alejados.

Ahora ha llamado, tras años, a Susana porque se encuentra en una encrucijada que le parece difícil y en la que quiere ser fiel a fondo, tanto ante Dios como ante su amiga. Sí, una de sus amigas tras un proceso de enfermedad duro, se encuentra en las puertas de la muerte, le dicen que cuenta con unos tres meses de vida, que posiblemente no llegue a Navidad. Ante lo que le viene encima, ella reflexiona y ve que puede tomar una de estas posturas: desesperarse y aceptar lo inaceptable dejándose morir, rebelarse y no aceptarlo, o acogerse a la posibilidad de una esperanza ante dicha muerte, abrirse a la posibilidad de una puerta abierta en la oscuridad de la noche, esperando a que amanezca para ver que es verdad, que hay luz en la noche y que por eso se desea y siente una sed de vida profunda. Ella decide buscar en la tercera opción, le pide a Fran que sea su arcángel en este tránsito, que le ayude a acercarse a Dios, a vivir su muerte agarrándose al Dios de la vida. Ante esta llamada, Fran siente que Dios lo envía, y se ve con temor y temblor ante este oficio de arcángel, portador de la fuerza, la vida, la gracia de Dios para otro. No sabe cómo hacerlo y pide que roguemos a Dios para que sepa estar disponible para este oficio sagrado que su amiga le ha puesto en sus manos. Ayudarle a morir en los brazos y en el corazón del Padre.  Susana le ha sugerido algo sencillo: que en los momentos que comparta con ella, le hable de lo que él ha ido sintiendo de Dios en su vida. Le ha pedido que repase sus escritos, sus notas de vida interior, los sentimientos de Dios en su alma y que se los cuente. Que le hable, desde el corazón, a la amiga del Amigo, de cómo Dios sana, acompaña, bendice, compadece, defiende, abraza, perdona, libera, alegra, enciende, se da, muere, resucita… y que, en la medida que pueda su propia mirada y su caricia, sea como ha sido la de Dios para él, para que ella pueda hacer su tránsito en la serenidad de una mirada amorosa y de una caricia suave, serena y esperanzada.

Yo me silencio en el día de hoy y rezo desde los arcángeles, pero me permito la licencia de unir a Miguel, Rafael y Gabriel, a este anónimo, Fran, que hoy estará con su amiga haciendo el oficio divino de ser arcángel para ayudarle a abrir la puerta en la noche que lleva a la luz de la mañana: una luz que sólo se atisba y, para ella, se refleja –porque Dios así lo ha querido- en la mirada y en la caricia de Fran, que no sabe cómo hablarle de Dios pero quiere hacerlo con toda su alma y con todo su ser.

José Moreno Losada. Sacerdote de Badajoz

Share

Novatadas en la universitad

Futuros médicos y maestros

confirmacion2De alguna manera “somos lo que hacemos” y sobre todo “cómo lo hacemos”. En la universidad lo que hacen los jóvenes es estudiar, pero el estudio se puede entender y vivir de muchos modos. Lo que más configura como persona al universitario, en este momento de su vida, es el estudio. Pero pueden situarse ante él de dos formas totalmente distintas: se puede hacer un estudio desencarnado, individualista, que tan sólo busque responder a las demandas que formula el mercado, aceptando los conocimientos que se transmiten de forma acrítica, o se puede intentar aprovechar todas las posibilidades que ofrece la universidad para fraguar el tipo de persona que aspiran construir. Cuando se hace así se produce un estudio solidario, comprometido, liberador. Está claro que tendremos uno u otro tipo de persona según nos situemos ante el estudio, tanto alumnos como profesores. De lo que se trata no es de que los jóvenes pasen por (y de) la universidad, sino de que la universidad pase por ellos, y sean verdaderamente universitarios.

Debemos tener la aspiración a un verdadero estudio, que construya personas, profesionales y ciudadanos de primer orden. En general, un estudio constructivo será aquel que enseñe a aprender, emprender, sorprender, comprender y reprender.

Traigo este tema a colación de una anécdota que ocurrió el otro día en la universidad de Extremadura. La primera semana los alumnos dedican bastante tiempo, fuerzas y ganas a las novatadas, se salen de madre en el mejor de los sentidos, y aunque el rectorado se expresa claro y fuerte sobre este tema, no siempre las cosas van por su mejor camino. Así sucedió hace unos días. Los alumnos de medicina, los novatos amenizados por los veteranos, hicieron procesión hasta la facultad de educación que está en la otra punta del campus. El cometido de la misma era finalizar ante la puerta de ésta gritando que los alumnos de magisterio no estudian, sino que dibujan, recortan, colorean…y ridiculizaban sus estudios y su carrera. De alguna manera se podía entender que de este modo manifestaban su superioridad en corte de nota para entrar en medicina y su futuro trabajoso y difícil, frente al periodo más o menos vacacional de estos otros estudiantes.

La anécdota me sirvió para plantear el primer tema que trabajo en mi asignatura: el por qué del estudio y de la escuela. De ahí nacieron reflexiones, todas riquísimas, pero extraigo una de ellas, de una alumna de educación infantil, con el ánimo que lo que ocurrió el otro día sólo fuera una anécdota tonta de cuando se pierden las nociones de la racionalidad y de lo razonable. La verdad que el choque entre los alumnos en la puerta no fue saludable en los gritos, en lo que se refiere a los futuros médicos, ni educativo –les tiraron huevos- en lo que corresponde a los futuros maestros.

Pero escuchemos a Laura:
Hay momentos en la vida que nos hacen reflexionar y en clase de Pedagogía y Didáctica de la religión fue un momento para ello. No sólo por las preguntas propuestas en clase, tales como: ¿Por qué estudio?, ¿Para qué estudio?, ¿Cómo estudio? sino porque esas preguntas nos han llevado a responder muchas otras, ¿Soy afortunada?, ¿Privilegiada? Y sí, puedo decir que soy afortunada, afortunada por nacer en este país, que aunque no pasa por su mejor momento, sigue siendo la mejor opción entre muchas, sigue siendo en su defecto un país de privilegiados. Al entrar en clase con Pepe, tras la anécdota de las novatadas, nos planteo la cuestión de si magisterio una carrera fácil, si está valorada, o es el resultado de una nota de corte baja. Los estudiantes de magisterio hemos tenido que escuchar continuamente como se infravalora nuestra carrera, como se nos etiqueta, con un simple: “Pinta, recorta y colorea”, con la que muchos/as de nosotros/as no nos sentimos identificados. Hemos sido los menos valorados a los ojos de los estudiantes de las demás carreras de nuestra universidad y conocidos como la carrera más demandada simplemente porque su nota de corte está en un 5.
Ahora, es el momento de que la nueva generación de profesores/as haga ver al resto que están equivocados, que esta carrera es mucho más importante, valiosa y necesaria de lo que ellos/as piensan. Hablo por mí, desde mi propia formación y desde mi propia persona. ¿Por qué estudio? Estudio, no sólo porque esta sociedad valora más un titulo en un currículum y su nota, que la experiencia y los conocimientos adquiridos a lo largo de la formación, sino que estudio por vocación, por amor a lo que hago, por la motivación de superar mis objetivos cada día, de superarme a mi misma como persona. Estudio por demostrar a los demás que “pintar, recortar y colorear”, es la base fundamental de todas las personas, incluso de los médicos; ¿O acaso los médicos no cortan la piel de los enfermos?, ¿De los heridos?, ¿No pintan letras que forman un nombre en las pulseras de los enfermos? ¿No pinta, recorta y colorea un arquitecto? Entonces, ¿Qué pasaría si nadie les hubiese enseñado a “pintar, recortar y colorear”?¿O a escribir?
También se nos interpelaba acerca de si sufrimos o disfrutamos estudiando. Yo siento que disfruto estudiando esto que es mi vocación, que estudiar me aporta nuevos conocimientos, nuevos objetivos, una mirada hacia el futuro, una mirada hacia un cambio mejor que puedo provocar yo misma, una satisfacción personal, una formación… Y me siento esperanzada hacia una visión de un futuro profesional, hacia un cambio de mentalidad sobre la facultad de educación, sobre los profesores/as que allí estudiamos y nos formamos como futuros docentes. Me siento entusiasmada, esperanzada y con un optimismo brutal de que el mundo se dé cuenta de que los docentes son el pilar fundamental en la formación de nuevas generaciones tanto profesionalmente como personalmente. Espero que magisterio, sea en un futuro, la mejor carrera valorada entre las carreras de las universidades, para que puedan seguir llegando buenos alumnos a la facultad de medicina.
José Moreno Losada.

Share

Junto a ti, Martín…

Querido Martín:

martin casilleroLa celebración de esta tarde era necesaria. El fatídico trece de Agosto nos enterábamos de que te habías marchado de nuestro mundo y habías abierto las puertas del campo de tu vida a la eternidad. Desde ese día sentimos tu ausencia, la dolemos y la lloramos. Cada uno lo hacemos desde nuestro lugar, tu madre como dolorosa, Loly en el desconsuelo, tus hijos apenados, los compañeros de trabajo con vacio, las amigos en la tristeza, los hermanos de fe en el cenáculo queriendo ver…cada uno te sentimos desde el lugar en el que nos encontramos contigo. Pero necesitábamos encontrarnos todos juntos, para vivir tu ausencia como sacramento de tu presencia viva y amorosa en el presentimiento de que el amor, en cualquiera de sus maneras, es más fuerte que la muerte. Y así ha sido, hemos estado  unidos en tu ausencia y en comunión con tu cariño y tu aprecio hacia nosotros.martin hija Nos imaginábamos cómo nos mirabas a cada uno y como tenías la palabra apropiada para consolarnos y esperanzarnos desde tu experiencia ya vivida de muerte superada, con un titulo de eternidad no oxidable ni manipulable por nada ni por nada. Al decir todos, tú me entiendes,  tu madre querida y tu esposa amada, tu hijos y demás familiares, gente de Llerena, el alcalde de badajoz y el personal de limpieza de la facultad, los compañeros de la universidad y los de la diputación, los hermanos de fe de la fraternidad marista, así como los no religiosos, en su ateísmo comprometido con la causa de los pobres en las ongds extremeñas que te conocieron en la coordinadora… Hoy hemos sido comunidad y asamblea en tu nombre, en tu persona, alrededor del altar en el deseo de comulgar contigo en el corazón de lo divino, en su potencia creadora y resucitadora.

martin familiaNos ha ocurrido lo mismo que a los apóstoles de Jesús, que una vez muerto el maestro, el amigo, el hermano, el fuerte…necesitaron reunirse, estar juntos, en comunidad. Y allí se apareció la vida resucitada, la luz que les ayudó a entender todo para poder volver la mirada a la esperanza, y así salir a los caminos  de la historia diciendo que todo había tenido sentido y que había merecido la pena aunque pareciera que acabó en fracaso.  Nosotros en esa comunidad, junto al resucitado, hemos querido recobrar tu presencia para que nos hablara de la vida que no se acaba, del amor que es fecundo y vence a la muerte, del grano de trigo que cae en tierra y muere, del Padre que no nos abandona sino que tiene un destino de gloria y vida para todos. Si hemos querido sentir que ya estás en la gloria y que allí  nos encontraremos contigo cuando pasemos en el amor el trance del morir, como tú lo has hecho.

En la fe hemos mirado tu vida  y te hemos encontrado en la síntesis de tu yo hecho anuncio en la vivencia de tu enfermedad, hemos proclamado y reconocido cómo en tu enfermedad nos has hecho el resumen de tu vida y nos has mostrado la esencia de tu persona,  te hemos visto como un “enfermo con-sentido”, que en tu enfermedad nos has serenado y sanado. Y hemos visto los hilvanes de tu sentir que nos han ayudado a orar con fe viva desde tu persona y tu historia:

DISCRETO

Dias bonitosLa discreción, viviste el proceso de un modo personal e íntimo, te hiciste cargo de tu enfermedad y no la has querido cargar sobre nadie. La compartiste con tus médicos a los que estimabas y querías, de los que te fiabas, a los que tenías como verdaderos colaboradores tuyos, donde tú ibas tomando decisiones con su apoyo, conocimiento y técnica.  Siempre te oímos hablar de ellos desde un lugar de aprecio, confianza y valoración de los mismos, así como una defensa verdadera de la sanidad pública y de los medios que tenemos, justificando el que podamos y debamos pagar nuestros impuestos para no perder esto que hemos logrado como un bien común del pueblo. Esa misma discreción la usaste para con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo, agradecemos tu gestión personal y decidida de tu proceso de camino en la vivencia de la enfermedad.

  • Pidamos a Dios, desde Martín, el valor de la discreción y la sencillez: Nacido en Llerena, en una familia sencilla y trabajadora, de unos padres honrados y humildes, aprendió que la clave de la vida ha de ser saber encargarte de tu historia sin ser carga para los demás. Hacerse cargo de lo propio con discreción es asumir que somos imágenes de Dios y nos toca construir nuestra propia historia abiertos a otros que serán los nuestros a los que unimos camino y destino.

 

 NORMAL Y SENCILLO

OLYMPUS DIGITAL CAMERALa normalidad como instrumento de sanación y vida. Uno sólo está mal cuando lo está, sólo está enfermo cuando la enfermedad requiere la atención directa e integral. No has querido darte de baja de un modo general y total, más bien lo contrario  has llenado de normalidad seguir en funciones y quehaceres para sentirte vivo y vivir con los demás, haciendo así más fácil el proceso a todos. El día que estabass bien, tú aparecíass fenomenal y a mí me animabas sólo con verte papeles en las manos, café en la terraza o chiste en el pasillo. Cuando estabas mal te dedicabas a sanarte, así como cuando tenías que acudir a los reclamos de tu cuerpo colaborando con la quimio y la técnica, sin perturbar la vida a los demás. A veces estabas ingresado y ni nos enterábamos, no porque lo ocultaras sino porque lo asumías como propio y no queías parar la vida de los demás.

  • Pidamos a Dios, desde Martín, la sencillez de lo diario. Construir cada día con la mirada fija en el objetivo del bien-ser, llenando cada momento de autenticidad, sabiendo que solo poseemos el instante, pero que en él nos podemos hacer eternos, si sabemos amar con normalidad el afán que nos corresponde cada día.  Pidamos con él, saber aceptar la noche y el día, la luz y la oscuridad, lo bueno y lo malo, el éxito y el fracaso, la salud y la enfermedad. Todo con la intuición de que “a los que aman todo les sirve para el bien”. Y en esa sencillez la vivencia de la gratuidad, todo nos es dado, y en todo recibimos. No somos dueños de nada, aunque podemos ser creadores de lo que nos han regalado, en el deseo de ser nosotros mismos, con un yo original y auténtico, en la gracia de lo vivido.

ENAMORADO DE LA VIDA

Tus conversaciones no estuvieron ocupadas por tu enfermedad, seguías la vida y comentabas de ella teniendo en cuenta a todos, al hijo, a la hija, la política, la calle, el periódico, la revista…todo sigue, aunque lo nuestro es pasar. Le dabas más tiempo a tu campo, a tus perros, a la vida que a la enfermedad. Impresionante, le dabas mucho más tiempo a la vida que a la enfermedad, como si no quisieras dejar de beber en cada momento el chorro de agua  que te llega en cada persona, mirada, momento. Hablabas más de solidaridad con el tercer mundo que de las expectativas de vida que tú podías tener, tu vida iba mucho más allá de un diagnóstico porque vivías en muchos espacios y de muchos modos. Me pregunto cómo podías sostener el ánimo y la vida, contra esas células insistentes y astutas que iban buscando cobijo donde sólo se quería vivir. Tu conversación me aseguraba que morirías viviendo, en tu casa con los tuyos,  porque no estabas dispuesto a que la muerte ocupara tu vida, sólo le diste el lugar que le correspondía y cuando le correspondió.

  • Pidamos a Dios, junto a Martín, amar la vida y el mundo. Vivir enamorados de lo que somos y de lo que hacemos, de lo que tenemos y de lo que nos rodea. Nada hay insignificante si tenemos el aprendizaje de lo profundo, de lo que puede llenar una vida de gracia, de color, de ánimo, de fiesta, de luz, de amistad, de esfuerzo, de saber, de placer… el gusto de lo pequeño en lo relativo que anuncia un absoluto que nos sobrepasa. En la ciudad desde lo rural, en el asfalto desde el olivar, en lo mucho desde lo poco, en el saber desde lo oculto, en lo público desde lo interno,  en la salud desde la enfermedad, en la lucha  por vivir desde el anuncio de la muerte, en la política desde la honradez, en la pluralidad desde el diálogo y el respeto, en la justicia desde la pobreza del mundo,  en el amor total desde la debilidad desnuda.

AMANTE Y CREYENTE

Martin chaletEl sentido con el que viviste. El otro día un filósofo actual  decía con acierto, pienso yo, que el hombre de hoy está huyendo de la pregunta por el sentido, se encuentra perdido como un zíngaro sobre el tejado de este mundo y le da miedo bajar de él . Pienso que esto  nos pasa, a veces, a los que te  hemos rodeado en tu enfermedad, quizá nos preguntábamos cómo estarías o como iría lo tuyo mirando tu físico y las señales externas de tu enfermedad, pero nos costaba mirarte  y preguntarnos como estabas siendo  tú en tu vivencia de esta ultimidad que te llegaba con una enfermedad que anuncia y expresa los límites, con los que todos vivimos, de nuestra mortalidad. Incluso nos guardábamos de hablarlo contigo por prudencia, pero también  el silencio encerraba  nuestro miedo de no saber hablarlo, porque dudamos si sabríamos vivirlo.  Por eso hoy, cuando ha asado el fragor de tu batalla, reconocemos  lo que nos ha aportado tu vivencia sana de tu enfermedad, salud y ánimo. En tu lucha y proceso vivido has sido una fuente de salud y vida para nosotros, y te lo agradecemos y  hoy en asamblea, con el sacramento de tu presencia en tu ausencia, nos hemos abrazado a tu proceso  con-sentido en el que sabemos que entraba un fe cristiana sencilla y firme, una confianza vital que nada ni nadie te  ha podido quitar nunca. Esa confianza, esa fe es la que ha hecho discreto, sencillo, normal, amante de la vida, enamorado y creyente. Y hoy, en el dolor de tu ausencia, la celebración comunitaria nos ha hecho sentir tu presencia viva y resucitada, hemos vuelto a sentir tu fuerza y tu ánimo.

   -Pidamos, junto a Martín, el amor y la fe. Quien tiene un porqué para vivir: Loly, madre, Álvaro, Alicia… un corazón lleno de nombres…resiste cualquier cómo y lucha por la vida. Y de fondo una fe, que no se rompe con la muerte, sino que se agiganta y se convierte en el consuelo de los que lloran la ausencia como sacramento de la presencia. Nada nos podrá arrebatar de las manos de lo amado en lo profundo, ni siquiera la muerte. El amor es más fuerte que la muerte, así lo celebrasteis en vuestra boda y así sigue siendo, así se proclamó en vuestro bautismo y en el de vuestros hijos, así se vivía en cada eucaristía y en cada reunión de comunidad y fraternidad marista…así lo sentías cada vez que te acercabas al evangelio y al perdón. Por eso ahora en este instante de muerte, nos abrazamos a la fe en la eternidad. El Dios que nos creó para vivir no nos dejará morir; el crucificado que ha resucitado te ha acompañado en tu enfermedad y te ha hecho fuerte. El en la muerte te ha llevado sobre sus hombros y te ha puesto en la mesa del Reino, donde poco antes llegó tu hermana, desde allí te sabemos eterno, salvado, y en la comunión de los santos te sentimos “campo abierto”, sin más límites ni fronteras que la fraternidad universal del amor eterno de Dios para con nosotros. Hasta siempre, hasta el cielo,  Martín.

José Moreno Losada.

Share