Un plantón de encina (2)

La renta básica y el cumpleaños de Felisa

En este mismo día de vuelta a Badajoz  a las clases que me correspondían  al final de la mañana, he tenido motivos para seguir leyendo esta señal del plantón de encina y de su futuro. Sus bellotas tendrán también un sabor especial, porque a la una estábamos en el aula de Económicas con los alumnos planteando todo el tema de la economía crítica que se centra en la humanización y que busca la igualdad, y que hoy debe encaminarse y concretarse con tres sendas claras:  acabar con los paraísos fiscales que roban el pan de lo últimos y del pueblo, el desarrollo de un sistema financiero humano y solidario desde una banca ética  de verdad, y el consuelo de una justa renta básica que permita que ningún ser humano se quede sin su pan de dignidad, el que le ha concedido el padre al crearlo a su imagen. Los alumnos decían que cuando podría ser verdad esta utopía de la que le hablaba Agustín, profesor y miembro del partido por un mundo más justo, y yo no puedo menos que orar delante de este plantón y pensar que hay  que luchar para que la sombra  de estas siembra trinitaria cubra  a los que vendrán en el futuro, que nosotros hoy ya podemos soñar. Cómo insuflar este espíritu en los jóvenes para que crean que otro mundo es posible y salgan de su adocenamiento, que reconocen pero que les  puede porque la sociedad los ha atado desde el consumo y el disfrute, y ahora con esa carga cuesta volar y crear lo que necesitamos, otro mundo. Y recuerdo a Felisa…
El tronco  de árbol en su futuro  me recordará a otra persona de la Parroquia, a Felisa.  También hoy camino de vuelta disfrutando de la dehesa, de la luz inmensa, y de la música de radio nacional clásica, me llaman por teléfono, y me dice que es una  hija de Felisa, que mañana cumple sus noventa y cinco años; sus diez hijos  sembrados por toda España habían estado aquí este fin de semana y ella quería celebrar la eucaristía con todos  ellos, y deseaba que yo – su cura preferido- la celebrara. NO ha podido ser el fin de semana, y los hijos que viven aquí quieren que lo hagamos mañana que es verdaderamente el día que los cumple y yo encantado. Es una mujer de la que recuerdo el nombre por el comienzo “Feli”, me transmite un optimismo  impresionante. Suele venir por sus propios pies a la eucaristía muchas tardes, ella sola, y aunque llegue un poco tarde no le importa. Fue la primera mujer que trabajó en Hacienda en Extremadura, ha roto moldes, es actual, viva, dinámica, tienes diez hijos, decenas de nietos y bisnietos, sigue con su lucidez, su independencia, su autonomía y dando vida.
Ella misma dice “que se equivocó de siglo que tenía que haber nacido en este”, su  forma de pensar y situarse en la vida es de una novedad y de una gracia, su forma de vestir, de relacionarse, de mirar la historia, vamos que es un producto de la gracia con denominación de origen y de primera calidad. Es verdad que sostiene que sus metas están cubiertas  y que cuando el Señor quiera ya está disponible, todo está cumplido, pero que no quiere llegar a ser mayor que de la lata a los demás…cuando pensará ser mayor. Y recuerdo que en casa nos reíamos mucho con una anécdota de mi madre, que cuando venía de ver a alguien, que era de su misma edad o algo menor, decía que mayor la veo, la veo anciana. Y le decíamos madre, pero tu tienes la misma edad, y respondía pero no me siento vieja. Un día que la llevaba a acostar y se veía encorvada y sin poder mover sus brazos y apenas  sus pies, me decía: “Pepe yo que decía que será eso de ser vieja, no me lo imaginaba… ahora ya si sé lo que es ser mayor y vieja… dependo  totalmente de vosotros. Pero aún así, sintiéndome querida, no me importa vivir más años…”  Pues bien, Felisa, como las encinas, mañana cumple noventa y cinco años, pero todavía no es mayor… es como el  plantón de encina  que vivirá “eternamente”, porque también está enraizada en Dios y con el comulga en cada eucaristía; y la verdad cuando celebro y ella está presente es mucho más fácil consagrar y comulgar con el Dios de la vida… Y es que con personas del empuje de Felisa lo de la renta básica sería más creíble y posible.

Y yo siento que una vez más he tenido un jornal de Gloria:
Hora de la tarde,

fin de las labores,

amo de las viñas

paga los trabajos de tus viñadores.

Al romper el día nos apalabraste,

cuidamos tu viña del alba a la tarde,

ahora que nos pagas,

nos los das de balde,

que a jornal de gloria

no hay trabajo grande…

 

Un plantón de encina y Cati

A jornal de gloria no hay trabajo grande

Llego a casa, cuando el sol va perdiendo la fuerza grandiosa con la que hoy   ha imperado en Extremadura, me siento  y  dejo que la letra y  la música del himno de  vísperas entren en mi corazón, y contemplo el  día vivido y  su contenido de gracia y de verdad.

Sí,  hace un rato se reía Paco, mi compañero y amigo, diciendo ya tienes tema para el blog. Acababa  de llegar Ana a la sacristía; ella es  técnica de Cáritas que está acompañando la formación de voluntarios de la Parroquia dedicados a esta dimensión sociocaritativa de la comunidad, venía risueña y con un color especial, se acaba de casar hace unos días. Traía el regalo que en su boda, su novio  Evaristo – ya esposo- había regalado a los varones; él como es ingeniero de montes había entregado como signo y señal sacramental de su unión con Ana, un plantón de encina,  en su estiércol  y con sus raíces, apuntando el deseo de ser centenario y milenario, como eterno quiere ser este amor  esponsal consagrado.  Pero el plantón es  pequeño y Paco,  que es de tierra de encinas como lo somos todos, no ha podido menos que  expresar lo que todos pensamos cuando vemos una planta de ese tamaño: “hasta que sea encina…” A Ana le ha faltado tiempo para invitarle a leer lo que pone  en el reverso del cartel  que anuncia el signo de la unión matrimonial con la fecha: “El hombre que planta un árbol sabiendo de antemano que él no va a sentarse nunca a su sombra, es que ha comenzado a  entender el verdadero sentido de la vida”. Ahí ha dicho Paco que esto terminaría en Post, la gente ya espera que lo haga y me lo indica, así ocurre muchas veces.

Me parece una clave magnífica para entender el día de hoy. Esta mañana  me levantaba temprano para marchar a Cáceres, para participar con Jesús  Sánchez y Paco Zamora en unas jornadas de responsabilidad social de la universidad, organizadas por dicha oficina, y que nos han invitado, entre muchas cosas porque no es pagado, y por que no es que haya muchos que estén interesados de un modo directo y explícito en estos temas.  Los que están encargados de esta dimensión universitaria, saben que desde Pastoral Universitaria, estamos empeñados en todo lo que signifique humanizar la universidad tanto en su interior, alumnos, profesores, personal variado, la investigación, la docencia, así como todo aquello que ha de ser la universidad para la sociedad, y mucho más en tiempos de crisis. Saben de nuestro proyecto de innovación docente para desarrollar las competencias éticas en el aula universitaria. A mí me tocaba exponer el tema  “Estudio y persona; El bien interno y la motivación profesional”, sí aquello evangélico de que “donde esta tu tesoro allí está tu corazón” y que nos hace falta bastante “bien-ser” para fundamentar con autenticidad el  “bien-estar”. Al ir  hacia Cáceres la mañana nos regalaba un vista de la dehesa extremeña llena de encinas sobre una alfombra de sembrados verdes agradecidos con las últimas lluvias de mayo, y sentíamos que con  esta calor, ya veraniega, en pocos días desaparecería este milagro primaveral  no contenido y explotado en gracia y en color.  Yo lo meditaba y entendía que íbamos a sembrar,  como la levadura y como el grano de mostaza, sin saber para cuando, pero con mucha esperanza, y alegres de ser elegidos para esta misión por nuestra universidad.

En el camino, recibimos la noticia de que Cati, la madre de Ana Campos, había fallecido anoche y sería enterrada a la  tarde. Es momento  de oración y reflexión en el propio camino, enseguida nos viene a la mente lo que sabemos  desde su familia y lo que hemos compartido con ella, sí,  hasta el cante de la zarzuela, siempre la recordaremos así, sorda y cantando con gozo e ilusión en un día de campo; hace pocos días en el hospital cuando ya estaba despidiéndose también se lanzaba a sus cantos, pidiéndole su hija silencio por el sitio en que se encontraban. Se va con cerca de cien años. Seguro que alguien la sembró y la plantó en la vida y en el amor, sin buscar sentarse en su sombra, sino queriendo protegerla y amarla; hoy la rodeaban todos los que han disfrutado de su sombra materna – especialmente Guadalupe, Ana y sus esposos- , de abuela,  conocida, alegre, vitalista, fuerte… y también los que ella sembró sin esperar su sombra, pero que han sido los que le han protegido en su ancianidad, sacando ternura, compasión, paciencia, generosidad, para que ella se sintiera querida, cuidada, amada, protegida… En todos sembró la fe y la confianza en Dios y hoy su entierro no había duda de que era siembra, como el plantón de la encina con sus raíces, pero ya sembrada en el corazón de Jesús resucitado, en el seno de la ternura infinita del Padre, en  el reino de los cielos, donde como decía el Evangelio de ayer: se nos da plenamente la alegría de Dios y llegamos al gozo inigualable y lleno de  plenitud que nada ni nadie podrá ya nunca romper, por eso hemos llevado estolas blancas pascuales. Ella que no atesoró donde la polilla y la carcoma corroen,  hoy nadie la habrá mandado callar sus zarzuelas en el cielo, sino que más bien la estarían esperando con el piano a punto y el coro de acompañamiento  para que su canción fuera  con estribillo de todos los ángeles y los santos que están marcados  con la blancura de los que han lavado sus vestiduras en la sangre del Cordero.

Ha sido  después de la eucaristía del entierro cuando Ana ha entrado con su plantón para que  lo sembremos  en el patio de la parroquia; lo haremos con mucho gusto y  a mí siempre me sonará a zarzuela y me recordará a Cati, que en sus años de sordera, nunca ha dejado de escuchar a Dios y de confiar en él,  y quizá por eso nunca dejó de cantar en su alma y en su espíritu proclamando  que el “Señor es su pastor  y que nada le falta”. Y yo sigo con el himno…

Hora de la tarde,

fin de las labores,

amo de las viñas

paga los trabajos de tus viñadores.

Al romper el día nos apalabraste,

cuidamos tu viña del alba a la tarde,

ahora que nos pagas,

nos los das de balde,

que a jornal de gloria

no hay trabajo grande…

 

Vivan los novios¡¡¡

Mañana  celebrando  el matrimonio de esta pareja que he conocido con este motivo,  de testigo  de la acción del Dios de la vida y del amor en esta pareja, contemplando  su modo de hacer y  unir. recogiendo su modo de dar señales eficaces y significativas de su amor :

Y DIOS EN EL PROCESO: “QUE SEAN UNO COMO TU Y YO SOMOS UNO PARA QUE EL MUNDO CREA”

 EL ENCUENTRO:

 

Los dos, desde pequeños y hasta adolescentes, veraneábamos en la misma Urbanización, allí nos conocíamos de vista, pero no surgió nada hasta que, con 29-30 años, volvimos a una fiesta de un amigo común en esa misma Urbanización y nos encontramos. Yo creo que fue un flechazo porque conectamos rápido gracias a nuestras aficiones (a los dos nos encantan los viajes y el cine). Rápido nos sinceramos y empezamos una relación seria desde el principio.

De él  me sedujo su madurez y su capacidad de analizar y de hacer cosas. Con el tiempo he ido descubriendo que todo lo que aprecié al principio era real. Su solidez es auténtica y aún adora disfrutar de la vida a tope.

De ella me sedujo su sensibilidad, su amor por la poesía, su extroversión, su inteligencia y me enamoró su cariño, su bondad, su amor por la familia y sus amigos, su felicidad, ella me ayuda a vivir más feliz a capear los malos momentos y a tener ilusión por lo que tenemos y por lo que nos espera.

Durante todo nuestro noviazgo, casi de 6 años, hemos compartido las mismas ilusiones, hemos estado muy unidos, atravesando diferentes etapas juntos y disfrutando de todas las cosas buenas que hemos vivido. Ahora también compartimos una ilusión común: formar una familia, nuestro nido.

Queremos construir un hogar lleno de amor y de respeto, una casa abierta para compartir nuestra vida no sólo con deseados hijos, sino con nuestros padres, con nuestros amigos queridos y por supuesto con Dios. Ansiamos reforzarnos el uno al otro para mantenernos siempre abiertos al mundo, ser sensibles con los más débiles, con las tristezas de otros. Deseamos una familia donde tengan cabida la alegría, el diálogo, la cultura, los abrazos, los besos, la comprensión, la generosidad…

EL SACRAMENTO

Para ella:

Lo que más vale de él  es su integridad, su honestidad, su voluntad, su capacidad para trabajar y para exprimir la vida, su fortaleza personal. Todo eso me enamora, me llena y me complementa. Doy este paso porque lo amo, lo adoro, nos encanta estar juntos, compartir las cosas, hacer planes,…

Deseo cuidarle. Amarlo, protegerlo, darle alegrías, ofrecerle toda mi ternura, mi cariño. Quiero tener hijos con él, que nos unan más, que nos hagan vivir la vida más generosamente. Que nos regalen el gozo de dar amor y recibirlo.

Dice que le aporto alegría y entusiasmo, y yo quiero ser capaz de dárselos siempre. Supongo que podré conseguirlo estando alerta siempre, comunicándome con él, esforzándome para conseguir que nuestro amor no se deteriore. Sé que él me quiere, sé que él quiere hacerme feliz. Lo sé porque me lo enseña, me lo demuestra.

Nos sentimos maduros, preparados, deseamos profundamente amarnos, respetarnos, disfrutar de la vida siendo conscientes de lo afortunados que somos, del mundo en el cual vivimos, amando a la vez a los demás, respetarlos y disfrutar de ellos igualmente.

Para él:

Deseo que nos unamos más aun de lo mucho que creo estamos ya unidos. Creo que es la forma de crecer en nuestro amor, el modo de decir al mundo y a Dios que estamos comprometidos, que nos amamos y que estamos preparados para completar nuestro hogar tanto con nuestros familiares y amigos como con los hijos que podamos tener. El compromiso nos ayudará a ser más uno en el otro, a ser mejores personas y a ser uno.

DIOS CON NOSOTROS:

Para él:

Desde que nací ha sido una constante en mi vida, una forma de vivir la vida y una ayuda para entender el mundo. Desde la educación que me dieron mis padres así como en el Colegio. Entiendo un Dios que nos hace acompaña a crecer como personas en la bondad y en el amor a los demás, es buenísimo saber que este Dios que nos ha acompañado estará el día de la boda con todos nosotros, y además seguirá mas allá de ese día. Qué bien que estemos tan cerca de este día que vamos a poder compartir con tantos familiares, amigos y compañeros que queremos.

Para ella:

Pues Dios es todo. Nos ha dado la vida, no sólo la existencia biológica, sino todo lo demás, nuestra biografía, todo. Nos ha dado a nuestros seres queridos, nos ha dado el mundo maravilloso que recorremos cuando viajamos, capacidad para aprender, para sentir…

Jesús nos rodea, nos abraza siempre. Así lo creemos nosotros. Los dos sentimos que está con nosotros, acompañándonos, en lo bueno y lo malo que hemos ido atravesando en nuestra vida.

Celebramos cristianamente nuestro matrimonio porque, si sientes que Jesús siempre ha estado ahí contigo, no hay otra manera de celebrarlo. Cómo no íbamos a invitar a Jesús a nuestra boda.

El día de mi boda rezaré para dar gracias y para suplicar que Dios que nos haga buenas personas, que sepamos amar a los que más lo necesitan, que consigamos ser buenos esposos, que formemos una unión sólida, que nos llene de amor.

Decidme si es claro o no que Dios sigue dando y realizando señales sacramentales de su amor en medio de la historia¡¡¡

Vivan los novios¡¡¡¡

Desde Managua…

Claves para la crisis…

Me llega este escrito de Bene que desde Managua nos ayuda a hacer lectura creyente del momento que estamos viviendo  en España, y nos anima a leer desde aquellas víctimas la situación de victimación que estamos viviendo en España, llamándonos a la acción  de la fraternidad para vencer las dificultades codo con codo…

Soy Bene Galán, hace ya casi dos años que  salí de España, estoy en Nicaragua como voluntaria de la Fundacion  Entreculturas ONGD y estoy colaborando aquícon las CEBS de Managua… Después de este tiempo, quiero compartir con vosotros los sentimientos que me acechan en estos momentos.

Hace algún tiempo que percibo  en muchos de vosotros cierta desesperanza al ver el rumbo que están tomando las cosas en España,  no es fácil ver como se derrumba todo a nuestro alrededor,  y comprobar cómo una vez más,  es el ciudadano de a pie, el que paga los platos rotos: ese que se ha quedado sin trabajo, o ese otro que ha tenido que cerrar su pequeña empresa, o ese que ya se le ha terminado el paro, o… son casi 6 millones de personas….si es que ya no han pasado…. Y ver que las únicas soluciones que llegan… son recortes y más recortes…

Peroyo no estoy aquí para dar ninguna solución, porque seguro que los analistas,los políticos  y los entendidos en estos temas ya la barajaran entre sus ideas magistrales… Yo si estoy aquí para compartir con vosotros como me siento ahora mismo… Y a veces siento que tengo que pediros perdón, perdón porque con lo mal que lo estáis pasando en España como siempre me recordáis, yo os recuerdo una y otra vez… como llevan más de 20 siglos pasándolo en esta otra parte del mundo.

Ospido perdón por mostraros una y otra vez a tantas y tantas personas que vivenen condiciones de extrema pobreza… durante los siglos y los siglos…

Ospido perdón por compartir con vosotros el alimento diario en los tres tiempos  de comida, si es que se logra conseguir:   arroz y frijol.

Pido perdón por mostraros  una vez más, las“casas-cuartos” de plásticos, de adobe, y   de bloques, casi todas con techos de cinc, donde viven hacinadas la mayoría de lasfamilias de esta otra parte del charco.

También os pido perdón por mostraros lo sescombros donde viven cientos  defamilias, “lugares”  apuntalados tras el terremoto de Managua,  y los cuales siguen así, despuésde 30 años.

Ospido perdón por compartir con vosotros como viven las  familias en las zonas rurales, sin luz, sinagua… y donde la mayoría de las veces se habla de hambruna, esto en el sigloXXI .

Ospido perdón por contaros que un obrero del campo cobra 40 córdobas trabajando desde las 3 de la mañana hasta el atardecer. (30 córdobas equivale a 1 euro)

Os pido perdón, por mostraros la sonrisa de los niños  que tienen que caminar más de dos horas parair a la escuela, y así lo hacen a diario.

Os pido perdón por contaros que muchos niños se levantan de madrugada porquetienen que ir a trabajar, antes de ir a la escuela…

Os pido perdón por confesaros como son violentados los derechos de los niños y tambiénel de las mujeres….

También os pido perdón, por mostraros la crudeza en las palabras de un padre que tieneque emigrar, porque no tiene nada que llevarse a la boca y lo que es más dolorosono tiene nada que darles a sus hijos… y esto  ocurre en  esta otra parte del charco…

Perdonadme si os digo que después de todas estas cosas y muchas más que  no logro poner en palabras, aquí,  en esta otra parte del mundo  hay vida, aquí sigue habiendo mucha esperanza,  aquí hay fe, aquí se sigue creyendo que todo puede cambiar para mejor.

Me solidarizo contodos y cada uno de esos casi seis millones de parados y sus familias, y losánimo a moverse, a no quedarse anclados, a unirse, a trabajar codo a codo conel otro, a protestar, a denunciar, a construir, a no quedarse quieto… Aun en nuestro país y en el mundo quedan muchas cosas por hacer…pero cada uno por nuestro lado  nohacemos nada, tenemos que ser todos juntos los que volvamos a emprender elcamino…   TODOS NECESITAMOS DE TODOS… estan difícil entender esto?  Elindividualismo ha caído, no nos dejemos arrastrar…

Unbeso… Bene Galán.

Managua8 de Mayo de 2012

AHORA ES OTOÑO…

Estamos en tiempo de siembra…

Recuerdo que Olegario González de Cardedal, hablando del tiempo actual de un modo teológico, nos decía que nos ha toca vivir en  tempo de Otoño, el tiempo de la siembra, y tiene su belleza propia, tanta como el tiempo de la cosecha.

Ayer cuando venía de la universidad a las ocho de la tarde, cuando caía el día, pensaba en todo lo que traigo entre manos en los últimos días y en los próximos: proceso de finalistas en Salamanca, mesa redonda en la universidad, ahora el GID de  profesores de la Universidad  sobre competencias éticas en el aula, la convocatoria de una conferencia acerca de la “reconciliación” en el tema del terrorismo… y todo ello mezclado con clases, encuestas de trabajo de campo para una posible tesis sobre la motivación de los universitarios enlazado con la pastoral universitaria a la que me dedico, y preparación de celebraciones bautismales y matrimoniales para estos días, con personas que tienen  que ver con la universidad, hasta un viaje a Madrid para ser padrino en una confirmación de una universitaria querida, las reuniones skipe y presenciales con el equipo  permanente en Madrid, los grupos de PX…..y en medio de todo esto la necesidad de la luz para interpretarlo y leerlo creyentemente, para no perder la calma, ni el calor del evangelio, y para hacerlo según Dios. Con estos pensamientos andaba cuando  al desviarme para salir del campus me acogió la puesta de sol  esplendorosa que el Señor nos regala en esta ciudad constantemente y más en estos tiempos de primavera. No pude menos de pararme y dejarme acoger por este hecho admirable y cotidiano de un sol que se entrega vencido  después de alumbrar todo un día para irse a otro lugar y hacer el mismo oficio  para seguir dando vida, su colorido y su dulzura de lo sencillo  y entregado en proceso paciente y amable, me servía para adentrarme en mi propio quehacer, en ese momento en que me dirigía a casa para encontrarme con el oficio de cuidar a mi madre y compartir con ella la noche y la paz del silencio que nos repara y nos repone en el sueño.

Me bajé del coche y me puse a caminar por el camino, aprovechando que tenía la cámara de fotos  hice lo propio para dar testimonio y compartirlo con vosotros tomando algunas  vistas. Al lado del camino  un campo labrado  y sembrado de avena, que estaba verde y remecida, aunque las lluvias han sido pocas este año, y sobre todo estaban encendidas con el brillo de ese sol rojizo  que las hacía adorables. Allí se veían los granos  llenos de vida y deseando entregarse, y no pude menos de pensar en todo el proceso, en el labrador que abrió el surco con los arados, que tiró la semilla, y cubrió la tierra, que se puso a esperar desde dentro cuidando su campo y desde fuera esperando y confiando en el sol y la lluvia, y sólo ahora como un misterio recorrería gozoso  lo que yo hoy contemplaba y admiraba, dando gracias porque lo que sembró y lo que esperó está llegando a su momento de cosecha. Y desde ahí, pensará que todo ha merecido la pena.
Recordé que el otro día los empresarios les decían a los alumnos de económicas que es fundamental en este tiempo de crisis: que no tengan miedo, o sea que sean arriesgado que abran surcos en la estepa de esta vida y de este momento;  que sean generosos, que el miedo  no les impida, echar simiente auténtica y de la mejor en esos surcos, haciéndolo de modo gratuito y esperanzado, sin seguridad matemática, sino con corazón entregado a fondo perdido, y que la echen en todos los sitios y en todos los momentos porque a veces la belleza está más allá de lo reglado y proyectado, en lo pequeño y en lo alternativo; y que fueran creativos, buscando modos nuevos y de frontera, avanzando en el cuidado y en  la laboriosidad para que el fruto pueda ser posible y mejor, no sólo para nosotros sino para  que pueda llegar a otros que vivirán de lo que nosotros arriesgamos aunque  nosotros no lo veamos.

Y este pensar y vivir me da una paz y un consuelo que hace que mire fijamente a ese sol que se entrega y a esta avena que madura para el ya de una cosecha alegre, y me identifico con ellos, y entro en todo lo que hemos hecho y lo que toca hacer en esta próxima semana, y gozo con ello, pensando que estoy en tiempo de siembra, y que este modo de hacer es el propio de los que no tienen  miedo , de los que quieren ser generosos, y  buscan ser creativos. Y le doy gracias al Padre, por hacerme entender aquello que decía Olegario, que estamos en tiempo de otoño, de siembra, y que quién había dicho que en esto no había belleza y gozo. Gracias Padre por ayudarme a entender desde la vida este misterio de la siembra. Me enamora lo que hago, y siento el deseo de sembrar y sembrarme en este campo, con esta semilla y con esta gente, y sobre todo sabiendo que estoy colaborando con este Padre de la vida que confianza y sin miedo, siembra generosamente y nos lanza a la creatividad de una evangelización que quiere ser nueva y encarnada en este momento apasionado de la historia que nos ha toca vivir, que sabe a otoño  esperanzado.

GRACIAS, CARLOS

Gracias,Carlos:

Tras una sencilla intervención de vesícula y experiencia en el hospital regional de Extremadura escribí mi credo y confesión sobre este servicio público de sanidad en nuestro país universalizado para todos, pobres y ricos, inmigrantes y ciudadanos de a pie con carnet de identidad… ahí llegaron  comentarios vuestros:

Manuel: Que cierto es no hay que tocar la sanidad sino es para mejorarla cada vez más. Mañana le tocará a Segunda, vamos uno tras otro.

Olaia: Me quedo con “lo sanitario ni tocarlo, sino es para perfeccionarlo y hacer más digno y justo”. El viernes pude comprobar el estado actual, sin haberla tocado aún….si la tocan…no quiero ni imaginarme la situación…

Maqueda: que no nos recorten los derechos

Fabio:Espero que sea pronta la recuperación. Y amplío la lectura creyente que propones a todos los servicios públicos y su personal de los que disfrutamos: la educación, tras tantos años de estudios, la seguridad social no solo por la sanidad, sino también por prestaciones que no hay que considerar como beneficencia, sino derechos como la del paro, que ya es desagradable de por sí, las pensiones que solidariamente se aportan, como los mayores aportaron antes, y un largo etc.

Alberto Gata:Me alegro mucho por tu recuperación Pepe. ¡Cuánta razón tienes respecto a a la Sanidad Pública!
Este artículo tuyo me recuerda a algunos pasajes de los Evangelios como aquel que dice: “estuve enfermo y me visitasteís…Cualquier cosa que hicierais a cada uno de éstos mis hermanos más pequeños a mí me lo hicisteis” y sobre todo, los pasajes del Evangelio referentes a la curación de enfermos y endemoniados como fue la curación del leproso, la de la mujer hemorroísa, la del paralítico…
Tienes toda la razón: a Sanidad debe estar al servicio de todos,sobre todo de los pobres y de aquellos que no se permiten pagar medicamentos o no tienen seguro médico.Ahora con la crisis que padecemos nuestro sistema sanitario empieza a sufrir las consecuencias con los recortes para los hospitales y centros de salud.Eso dificultará la atención médica a los más necesitados en particular y a todos en general.

Guadi: Sanidad, Educación, programas de inserción social…Un gran tesoro que hay que seguir valorando e incentivando siempre desde el uso responsable y coherente.
Médico:No entro mucho y no había leído nada de tu cirugía, que entiendo exitosa. Me alegro mucho y te deseo una pronta recuperación, es indudable (a tenor de lo que escribes estos días) que estás leyendo y reflexionando un montón.Y como parte interesada (usuario y trabajador en él) me alegro de tus comentarios sobre los hospitales públicos: es mucho más lo de bueno que se hace en ellos que lo de malo.

Hoy , tras los recortes y  cuchilladas a los más débiles en el sistema, no puedo menos que adherirme y  aplaudir esta carta que me encuentro en el diario el País:

“Mi mujer y yo tenemos contrato fijo. Nos da por los pelos para pagar la hipoteca, las facturas, la comida, la educación de tres hijos… Y, con todo, quiero pedir muy en serio que me suban los impuestos.

Sr. Rajoy, Sr. Montoro, Sra. Mato, Sr. Wert: si no hay dinero para atender a los inmigrantes en los hospitales, para pagar los medicamentos de los pensionistas, para las sillas de ruedas de las personas con diversidad funcional, quiero pagarlo yo. Como hasta ahora. No quiero vivir en una sociedad que penaliza la desgracia, nos iba bien siendo solidarios. ¿Falta dinero? Si es así, no quiero que se lo quiten a mis padres, jubilados, ni que recorten en educación. Ahí está mi nómina.

Puede no parecerles bien. En este caso les ruego, les exijo, que eliminen de su ideario la mención al “humanismo cristiano”. Vayan de frente, digan lo que son. Jesús de Nazaret propuso un check-list muy sencillito: dar de comer al hambriento, de beber al sediento, acoger al extranjero, vestir al desnudo, visitar al enfermo y al preso… (Mt. 25, 31-46). Lamento horrores decir que llevan un cero en el test.” Carlos Prieto Dávila.

Gracias Carlos, somos  muchos los que comulgamos juntos para  que los bienes  públicos estén  al servicio de los más débiles ¡¡¡¡¡

Empresarios en el aula

VIVID SIN MIEDO,  SED GENEROSOS Y CREATIVOS

Acabo de llegar a casa tras una comida fraternal y profunda,  a la vez que entretenida y gozosa,  con  cuatro empresarios de la ciudad de Badajoz. Cada uno con recorridos muy distintos, pero congregados por invitación mía para una intervención en la Facultad de Económicas donde imparto la asignatura de “ética, economía y sociedad”. El título de la mesa redonda era claro: “Empresa y ética en tiempos de crisis, dificultades y posibilidades”.

En la asignatura de libre configuración, de las que van quedando de los antiguos planes antes de comenzar Bolonia, y que  conduzco desde hace unos quince años, vamos planteando cuestiones fundamentales de identificar conceptos como ética, economía, sociedad y la relación profunda entre ellos, sin que uno pueda existir, ni ser sin los otros. Este año, el elemento crisis nos ha servido de eje central de la misma  y de todos sus contenidos; hemos analizado y estudiado las causas y las consecuencias de la crisis,  el conflicto social que subyace en la cultura actual y en el mercado, tanto en la concepción del trabajo como en la división del mismo, la reforma laboral, así como la sociedad del consumo, de  la obsolecencia y del entretenimiento, así como del contexto de globalización en el  que nos movemos. Y discernimos si la ciencia económica es realmente humana, si nos conciencia para servir a la riqueza o para trabajar por la pobreza para lograr un mundo más humano y justo. Ahora andamos por  el concepto de pobreza, el modo de cuantificarlo y delimitarlo, tanto en el seno de Europa y España, como en el mundo entero.

De fondo siempre está la cuestión de la relación entre economía y ética, entre empresa, beneficio y persona y sociedad. Hoy, estos empresarios, Jesús Martín,  dueño de concesionarios de Toyota en la provincia de Badajoz, Rafael Macías,  de Maconsa en Extremadura, y José María Monteagudo y su hijo Manolo,  de su empresa País Quercus de carácter  de mercado  nacional e internacional de productos de la dehesa extremeña, nos han mostrado, de un modo transparente total, su motivación y camino para ser empresarios, algunos de ellos confesando que se plantearon su ser desde la dimensión social y comprometida de su fe que les llamaba a ser creadores de trabajo para ellos y para otros.  Desde ahí nos han hablado de cómo entienden la empresa y el beneficio, los tres han coincidido que no vale el beneficio por el beneficio, que beneficio tiene que haber pero ha de ser  humanizador para todos, empresarios, trabajadores, clientes, proveedores…. Tienen claro que no es lo mismo ser empresario que especuladores, y que todos podemos ser especuladores y de hecho lo  hemos sido en nuestra sociedad, incluso sin ser empresarios; es más alguno le gustaba más hablar de autónomo que de empresario. Y respecto a la ética, la confesión comunitaria desde su experiencia y recorrido, es que la empresa que se asienta sobre la ética, a la larga es más sostenible y duradera, y que está mejor preparada incluso para resistir la crisis; eso conlleva: delegación, corresponsabilidad, verdad, transparencia, priorización de  las personas, honradez, buen servicio, austeridad, inversión en humanización, fidelización desde el servicio bien hecho y la relación fraterna entre los que la forman…

Y de postre, pero esencial, su mensaje dirigido a los universitarios jóvenes que les estaban escuchando  y que se podría resumir en tres palabras fundamentales:

-          No tengáis miedo: No podéis  dejar en medio de la crisis que os paralicen con el MIEDO, el que está dispuesto a arriesgar no tiene por qué temer, vosotros sabéis como jóvenes que sois, que es muy poco lo que necesitamos para vivir y sobrevivir, por eso no podemos tener miedo de que nos puedan quitar o no asegurar; el miedo paraliza y nos empobrece. El miedo aumenta la crisis y la hace permanente, hacen falta jóvenes con valentía que arriesguen y crean que es posible otro mundo, pero que tenemos que hacerlo, que no van a venir a dárnoslo.

-          Sed generosos: en la vida de la empresa, todo puede ir bien si alguien está dispuesto a entregarse y perder; sólo desde la generosidad se produce y se crea; tenemos que saltar de una cultura del individualismo asegurador, a una visión más comunitaria, compartida y generosa; sabiendo que de la crisis o salimos juntos o no salimos; la salida no va a venir porque cambien los mercados en lo alto, sino porque seamos capaces de crear una cultura de lo humano, de lo común, de lo arriesgado y de lo entregado en la seguridad del nosotros y de la ilusión de que podemos hacerlo juntos.

-          Sed creativos: Hoy más que nunca es necesario romper lo que nos ha llevado a una situación de agotamiento, no podemos estar en el deseo de un funcionariado fijo  que ya está sobrando y colapsado, no podemos estar aguardando a que un empresario hada con una varita mágica venga y cambie la estructura socioeconómica de nuestra región, ni subvenciones o garantías de colchón que agota el riesgo y adormece, es necesario abrirse a lo creativo, a lo nuevo. Tenemos riquezas en nuestra realidad que las tenemos que poner en valor real, las tenemos que dar a conocer y exportar no sólo porque vendemos o llevamos productos a otro lugar, sino porque presentando lo nuestro, hagamos apetecible para el mundo venir hasta nosotros y gozar de nuestra riqueza y compartirla en el propio lugar de origen; sabiendo que lo que tenemos tienen un valor incalculable pero que tenemos que ayudar a  que logre su verdadero valor y reconocimiento en el seno de la humanidad, del mundo. Esto es especialmente necesario en regiones como la nuestra, que viene dolida de la historia, pero que no está llamada a la queja sino a la creatividad, y ese es  el verdadero reto que tenéis los jóvenes y que más tendría que desarrollar esta universidad para responder a la crisis y a las necesidades de esta tierra querida nuestra que es Extremadura.

Los alumnos han estado atentos, más que conmigo cada día, con los ojos bien abiertos y creo que el mismo corazón de jóvenes y estudiantes, han preguntado, y seguro que han guardado lo que han escuchado, ojalá de fruto en todos ellos. Por de pronto le pedimos que nos  cuenten lo que les ha sugerido el encuentro con estos empresarios sencillos y abiertos desde ¡la vida¡

Galo en la pascua

EL CAMINO DE LA RECONCILIACIÓN…

Casi todos los textos evangélicos de los domingo de Pascua reiteran el deseo de Jesús de que vean las señales de los clavos en sus manos y de la lanza en su costado, se trata de reafirmar la gran verdad de la  fe que se experimenta en la gracia: El crucificado ha resucitado. Con él se han caido los muros de la separación, del odio y de la violencia, y ha aparecido la vida, la gracia, el perdón, la paz, la verdadera reconciliación. Pero el proceso no ha sido nada fácil ni lo va a ser nunca.  No hace mucho que reflexionaba en este blog sobre las víctimas de eta, los crucificados, y la reconciliación, proceso que tiene y quiere vivir nuestro país en este momento. En esos escritos hacía referencia a personas amigas, que considero claves en este proceso, y que están dedicados a fondo, con un espíritu auténtico, movidos por los sentimientos profundos de Cristo, a facilitar y favorecer ese proceso, no están vertiendo opiniones ni viviendo de esos acontecimientos, más bien le están dando la vida. En este sentido pará mí son de aquellos que están metiendo sus dedos en los clavos y su manos en el costado de las víctimas, de la sociedad herida y rota, son verdaderos testigos del resucitado porque se están abrazando con serenidad y gratuidad al crucificado, y están viendo señales y signos de resurrección en el proceso de perdón, sanación y reconciliación. Nadie como ellos para ser testigos de la resurrección en este tiempo de pascua.  Y gozo con la presencia próxima que Galo Bilbao va a tener entre nosotros, en esta tierra de Extremadura, en la que tantas víctimas y afectados hay  de ese mal del terrorismo, también nuestra tierra, nuestra gente está llamada a vivir y participar en ese proceso y  a estar informado de él. Aprovechamos que Galo viene para cuestiones de universidad pública, y  le pedimos que comparta con nosotros su saber experiencial en el camino de la reconciliación. Toda una gracia. Hoy he orado dando gracias al Padre por poder hacer esta nota que envio a los medios  de comunicación eclesiales y civiles de Extremadura, sabiendo que por aquí pasa el aire  sano  y vivo de Cristo resucitado, que con su sangre rompe el muro de la violencia y del odio, mirad el enlace:

http://www.facebook.com/#!/profile.php?id=1566593959

Las riquezas de la Iglesia…

Después de una mañana de trabajo, en la que he acabado hablando de las causas y consecuencias de la brecha norte-sur con los alumnos de económicas, me acurruco en el brasero y en la camilla y abro el facebook encontrando esta entrada de Pepe Hermoso que no tiene desperdicio y que me consuela, por eso os la sirvo:
LA IGLESIA Y SUS RIQUEZAS
El chaval me lo soltó con la desenvoltura y la candidez de sus 7 años: “pues el novio de mi madre dice que él no cree en estas cosas de los curas, que la Iglesia tiene muchas riquezas cuando hay quien se muere de hambre en el mundo”. Y a mí el recuerdo de esta confidencia infantil me vino de pronto precisamente allí, en la reunión del pasado sábado con los voluntarios de Cáritas, mientras les escuchaba conversar sobre sus experiencias, sus gozos y sus retos ante la situación de crisis actual en los comedores sociales, en residencias de ancianos, en barriadas sacudidas por el paro y las hipotecas, en el difícil y no siempre comprendido acompañamiento a los inmigrantes en el mundo rural y en la reinserción de los transeúntes. Sí, concedí para mi interior, la Iglesia tiene muchas riquezas, grandes tesoros artísticos y económicos, pero las más fantásticas joyas y piedras preciosas no están en los sótanos cerrados del Vaticano, donde la polilla y la herrumbre las corroen y los ladrones abren boquetes y roban, sino en el oro macizo de la entrega de estas gentes que canalizan, sin paternalismos ni protagonismos, la fenomenal corriente de solidaridad que la cruda situación actual está generando en nuestra sociedad. Delante de mí tenía diamantes como Julia, con sus achaques de la edad pero con más energía que un desatado huracán del Caribe, que sabe muchísimo de penalidades y atención a familias de jóvenes matrimonios en paro y con hipotecas impagables; a Vicente, ese jubilado que emplea su tiempo en acompaña a transeúntes en reinserción en sus paseos y salidas a la ciudad y para el que su mayor alegría es darles la oportunidad de hablar de “sus cosas y sus vidas”; a Ernestina, religiosa que da la cara y la vida por la promoción y la integración de los emigrantes marroquíes en un pueblo donde no “son racistas” pero tampoco los moros caen lo que se dice demasiado bien; a las encargadas de comedores sociales, para quienes lo importante no es dar de comer a los que asisten, sino tratarles con cariño, que encuentren acogida y dignidad.
A ellos y a todos los demás que estaban en la sala los escuchaba deslumbrado como Indiana Jones ante el tesoro de la cámara del faraón. En este caso, me dije, las riquezas de la Iglesia sí están bien empleadas al servicio de sus legítimos dueños, los pobres. Y pensé y deseé que las otras riquezas, aquellas de las que me hablaba la inocente sinceridad del niño y que forman parte, a lo visto, de un invendible e irrenunciable patrimonio cultural, religioso y espiritual, no se saquen al escaparate tan frecuente e inmodestamente en ceremonias de ostentación y exceso que resultan incomprensibles, en esa sociedad de la imagen, desde el Evangelio y casan mal con la sensibilidad de los tiempos… Ya se nos avisó sobre la hipocresía y la vanidad de alargar las filactelias y ensanchar las franjas del manto para ser vistos… Así que habrá que tener cuidado con la actual afición de nuestros encargados de protocolo por estirar los picos de las mitras y lucir oropeles y ropajes de un añejo barroco, aunque solo sea para no escandalizar al personal, a cuya fe, está claro, les causan más estragos estas cosas que las sutiles teorías del teólogo Torres Queiruga.

“Evangelizados para la acción”

Apostando por este deseo profundo de ser evangelizados y de vivir situados en la verdad de la realidad que nos ha tocado vivir y de la que formamos parte, nos sentimos
llamados a cuidar aspectos que hemos descubierto muy importantes al encontrarnos y al
haber compartido experiencias vivas de Pastoral; se nos han abierto pistas de acción por las que queremos transitar para ser fieles, en nuestro ministerio, a la Iglesia y al mundo, y en especial a todos aquellos a los que hemos sido enviados a servir y acompañar para que tengan vida y la puedan entregar a otros. Entre esas pistas queremos destacar las siguientes:

- Necesitamos vivir y compartir en equipos de vida y fraternidad nuestro ser y quehacer: para hacer más posible en la fraternidad la búsqueda creativa y sosegada de ver compasivamente la realidad, escuchar juntos la palabra de vida, el evangelio, adentrarnos en la opción por la fraternidad en la misión, y arriesgarnos juntos en una misión que no es propiedad nuestra, sino don del Padre para que vivamos la unidad.

- Favorecer espacios eclesiales que nos ayuden a entrar en la realidad con verdad
y luz, sabiendo poner nombre a las necesidades más fuertes, explícitas e implícitas, en la humanidad y buscar los modos de acoger, acompañar y ofertar caminos que favorezcan la sanación, el sentido y la esperanza.

- Revisar nuestra identidad y misión atendiendo al carácter de misión y envío desde el que hemos sido elegidos, analizar si estamos “saliendo” a los caminos de la vida y al encuentro de los que están en otras direcciones, y si la “misión” está en la priorización de nuestro quehacer, con presencia y acompañamiento en los ambientes y en aquellos que han de ser como levadura en medio de ellos.

- Crear espacios de encuentro en la frontera, para dialogar con alejados y no creyentes; y al mismo tiempo ofrecer apoyo fraterno a quienes arriesgan dedicación y entrega en este servicio.

- Valoración y redescubrimiento de la Acción Católica y todos sus movimientos en el espíritu de una pastoral que quiere ser misionera y salir a todos los caminos y ambientes. Se impone una relación y vinculación de misión y complementariedad en la única Acción Católica y en sus dos vertientes de general y especializada.

- Queremos propiciar en los ámbitos de formación permanente del ministerio en
nuestras diócesis actitudes de apertura y novedad para animarnos y potenciar el
ensayo y la creatividad, con una visión positiva y esperanzada del momento que
vivimos como oportunidad rica de nueva evangelización.

- Consideramos fundamental en nuestra sociedad y sus crisis avanzar en la espiritualidad de ofrecer verdaderas alternativas que lleguen a la vida real en todo aquello que estructura y organiza tanto lo común como lo personal: la economía, el mundo del trabajo, la política, la cultura, el consumo, el tiempo libre, las relaciones, los medios de comunicación; deseamos posibilitar y ofertar, junto a otros, espacios fraternos y de solidaridad como vehículo de sanación y de buena noticia para los que más la necesitan.

Creyendo en la misión, en el trabajo compartido y apostando por este tipo de encuentro que nos anima y nos esperanza, nos comprometemos a seguir trabajando en esta dirección y a seguir reflexionando juntos, a la vez que buscaremos siempre compartirlo con otros hermanos para invitarlos a compartir el camino de una verdadera caridad pastoral de la Iglesia que en medio del mundo quiere ser auténtica, creativa y original como su Maestro y fundamento, al que anuncia en este tiempo pascual como el crucificado que ha resucitado y vive para siempre.

Los Negrales – Madrid, 10 y 11 de Abril de 2012