Junto a ti, Martín…

Querido Martín:

martin casilleroLa celebración de esta tarde era necesaria. El fatídico trece de Agosto nos enterábamos de que te habías marchado de nuestro mundo y habías abierto las puertas del campo de tu vida a la eternidad. Desde ese día sentimos tu ausencia, la dolemos y la lloramos. Cada uno lo hacemos desde nuestro lugar, tu madre como dolorosa, Loly en el desconsuelo, tus hijos apenados, los compañeros de trabajo con vacio, las amigos en la tristeza, los hermanos de fe en el cenáculo queriendo ver…cada uno te sentimos desde el lugar en el que nos encontramos contigo. Pero necesitábamos encontrarnos todos juntos, para vivir tu ausencia como sacramento de tu presencia viva y amorosa en el presentimiento de que el amor, en cualquiera de sus maneras, es más fuerte que la muerte. Y así ha sido, hemos estado  unidos en tu ausencia y en comunión con tu cariño y tu aprecio hacia nosotros.martin hija Nos imaginábamos cómo nos mirabas a cada uno y como tenías la palabra apropiada para consolarnos y esperanzarnos desde tu experiencia ya vivida de muerte superada, con un titulo de eternidad no oxidable ni manipulable por nada ni por nada. Al decir todos, tú me entiendes,  tu madre querida y tu esposa amada, tu hijos y demás familiares, gente de Llerena, el alcalde de badajoz y el personal de limpieza de la facultad, los compañeros de la universidad y los de la diputación, los hermanos de fe de la fraternidad marista, así como los no religiosos, en su ateísmo comprometido con la causa de los pobres en las ongds extremeñas que te conocieron en la coordinadora… Hoy hemos sido comunidad y asamblea en tu nombre, en tu persona, alrededor del altar en el deseo de comulgar contigo en el corazón de lo divino, en su potencia creadora y resucitadora.

martin familiaNos ha ocurrido lo mismo que a los apóstoles de Jesús, que una vez muerto el maestro, el amigo, el hermano, el fuerte…necesitaron reunirse, estar juntos, en comunidad. Y allí se apareció la vida resucitada, la luz que les ayudó a entender todo para poder volver la mirada a la esperanza, y así salir a los caminos  de la historia diciendo que todo había tenido sentido y que había merecido la pena aunque pareciera que acabó en fracaso.  Nosotros en esa comunidad, junto al resucitado, hemos querido recobrar tu presencia para que nos hablara de la vida que no se acaba, del amor que es fecundo y vence a la muerte, del grano de trigo que cae en tierra y muere, del Padre que no nos abandona sino que tiene un destino de gloria y vida para todos. Si hemos querido sentir que ya estás en la gloria y que allí  nos encontraremos contigo cuando pasemos en el amor el trance del morir, como tú lo has hecho.

En la fe hemos mirado tu vida  y te hemos encontrado en la síntesis de tu yo hecho anuncio en la vivencia de tu enfermedad, hemos proclamado y reconocido cómo en tu enfermedad nos has hecho el resumen de tu vida y nos has mostrado la esencia de tu persona,  te hemos visto como un “enfermo con-sentido”, que en tu enfermedad nos has serenado y sanado. Y hemos visto los hilvanes de tu sentir que nos han ayudado a orar con fe viva desde tu persona y tu historia:

DISCRETO

Dias bonitosLa discreción, viviste el proceso de un modo personal e íntimo, te hiciste cargo de tu enfermedad y no la has querido cargar sobre nadie. La compartiste con tus médicos a los que estimabas y querías, de los que te fiabas, a los que tenías como verdaderos colaboradores tuyos, donde tú ibas tomando decisiones con su apoyo, conocimiento y técnica.  Siempre te oímos hablar de ellos desde un lugar de aprecio, confianza y valoración de los mismos, así como una defensa verdadera de la sanidad pública y de los medios que tenemos, justificando el que podamos y debamos pagar nuestros impuestos para no perder esto que hemos logrado como un bien común del pueblo. Esa misma discreción la usaste para con la familia, los amigos y los compañeros de trabajo, agradecemos tu gestión personal y decidida de tu proceso de camino en la vivencia de la enfermedad.

  • Pidamos a Dios, desde Martín, el valor de la discreción y la sencillez: Nacido en Llerena, en una familia sencilla y trabajadora, de unos padres honrados y humildes, aprendió que la clave de la vida ha de ser saber encargarte de tu historia sin ser carga para los demás. Hacerse cargo de lo propio con discreción es asumir que somos imágenes de Dios y nos toca construir nuestra propia historia abiertos a otros que serán los nuestros a los que unimos camino y destino.

 

 NORMAL Y SENCILLO

OLYMPUS DIGITAL CAMERALa normalidad como instrumento de sanación y vida. Uno sólo está mal cuando lo está, sólo está enfermo cuando la enfermedad requiere la atención directa e integral. No has querido darte de baja de un modo general y total, más bien lo contrario  has llenado de normalidad seguir en funciones y quehaceres para sentirte vivo y vivir con los demás, haciendo así más fácil el proceso a todos. El día que estabass bien, tú aparecíass fenomenal y a mí me animabas sólo con verte papeles en las manos, café en la terraza o chiste en el pasillo. Cuando estabas mal te dedicabas a sanarte, así como cuando tenías que acudir a los reclamos de tu cuerpo colaborando con la quimio y la técnica, sin perturbar la vida a los demás. A veces estabas ingresado y ni nos enterábamos, no porque lo ocultaras sino porque lo asumías como propio y no queías parar la vida de los demás.

  • Pidamos a Dios, desde Martín, la sencillez de lo diario. Construir cada día con la mirada fija en el objetivo del bien-ser, llenando cada momento de autenticidad, sabiendo que solo poseemos el instante, pero que en él nos podemos hacer eternos, si sabemos amar con normalidad el afán que nos corresponde cada día.  Pidamos con él, saber aceptar la noche y el día, la luz y la oscuridad, lo bueno y lo malo, el éxito y el fracaso, la salud y la enfermedad. Todo con la intuición de que “a los que aman todo les sirve para el bien”. Y en esa sencillez la vivencia de la gratuidad, todo nos es dado, y en todo recibimos. No somos dueños de nada, aunque podemos ser creadores de lo que nos han regalado, en el deseo de ser nosotros mismos, con un yo original y auténtico, en la gracia de lo vivido.

ENAMORADO DE LA VIDA

Tus conversaciones no estuvieron ocupadas por tu enfermedad, seguías la vida y comentabas de ella teniendo en cuenta a todos, al hijo, a la hija, la política, la calle, el periódico, la revista…todo sigue, aunque lo nuestro es pasar. Le dabas más tiempo a tu campo, a tus perros, a la vida que a la enfermedad. Impresionante, le dabas mucho más tiempo a la vida que a la enfermedad, como si no quisieras dejar de beber en cada momento el chorro de agua  que te llega en cada persona, mirada, momento. Hablabas más de solidaridad con el tercer mundo que de las expectativas de vida que tú podías tener, tu vida iba mucho más allá de un diagnóstico porque vivías en muchos espacios y de muchos modos. Me pregunto cómo podías sostener el ánimo y la vida, contra esas células insistentes y astutas que iban buscando cobijo donde sólo se quería vivir. Tu conversación me aseguraba que morirías viviendo, en tu casa con los tuyos,  porque no estabas dispuesto a que la muerte ocupara tu vida, sólo le diste el lugar que le correspondía y cuando le correspondió.

  • Pidamos a Dios, junto a Martín, amar la vida y el mundo. Vivir enamorados de lo que somos y de lo que hacemos, de lo que tenemos y de lo que nos rodea. Nada hay insignificante si tenemos el aprendizaje de lo profundo, de lo que puede llenar una vida de gracia, de color, de ánimo, de fiesta, de luz, de amistad, de esfuerzo, de saber, de placer… el gusto de lo pequeño en lo relativo que anuncia un absoluto que nos sobrepasa. En la ciudad desde lo rural, en el asfalto desde el olivar, en lo mucho desde lo poco, en el saber desde lo oculto, en lo público desde lo interno,  en la salud desde la enfermedad, en la lucha  por vivir desde el anuncio de la muerte, en la política desde la honradez, en la pluralidad desde el diálogo y el respeto, en la justicia desde la pobreza del mundo,  en el amor total desde la debilidad desnuda.

AMANTE Y CREYENTE

Martin chaletEl sentido con el que viviste. El otro día un filósofo actual  decía con acierto, pienso yo, que el hombre de hoy está huyendo de la pregunta por el sentido, se encuentra perdido como un zíngaro sobre el tejado de este mundo y le da miedo bajar de él . Pienso que esto  nos pasa, a veces, a los que te  hemos rodeado en tu enfermedad, quizá nos preguntábamos cómo estarías o como iría lo tuyo mirando tu físico y las señales externas de tu enfermedad, pero nos costaba mirarte  y preguntarnos como estabas siendo  tú en tu vivencia de esta ultimidad que te llegaba con una enfermedad que anuncia y expresa los límites, con los que todos vivimos, de nuestra mortalidad. Incluso nos guardábamos de hablarlo contigo por prudencia, pero también  el silencio encerraba  nuestro miedo de no saber hablarlo, porque dudamos si sabríamos vivirlo.  Por eso hoy, cuando ha asado el fragor de tu batalla, reconocemos  lo que nos ha aportado tu vivencia sana de tu enfermedad, salud y ánimo. En tu lucha y proceso vivido has sido una fuente de salud y vida para nosotros, y te lo agradecemos y  hoy en asamblea, con el sacramento de tu presencia en tu ausencia, nos hemos abrazado a tu proceso  con-sentido en el que sabemos que entraba un fe cristiana sencilla y firme, una confianza vital que nada ni nadie te  ha podido quitar nunca. Esa confianza, esa fe es la que ha hecho discreto, sencillo, normal, amante de la vida, enamorado y creyente. Y hoy, en el dolor de tu ausencia, la celebración comunitaria nos ha hecho sentir tu presencia viva y resucitada, hemos vuelto a sentir tu fuerza y tu ánimo.

   -Pidamos, junto a Martín, el amor y la fe. Quien tiene un porqué para vivir: Loly, madre, Álvaro, Alicia… un corazón lleno de nombres…resiste cualquier cómo y lucha por la vida. Y de fondo una fe, que no se rompe con la muerte, sino que se agiganta y se convierte en el consuelo de los que lloran la ausencia como sacramento de la presencia. Nada nos podrá arrebatar de las manos de lo amado en lo profundo, ni siquiera la muerte. El amor es más fuerte que la muerte, así lo celebrasteis en vuestra boda y así sigue siendo, así se proclamó en vuestro bautismo y en el de vuestros hijos, así se vivía en cada eucaristía y en cada reunión de comunidad y fraternidad marista…así lo sentías cada vez que te acercabas al evangelio y al perdón. Por eso ahora en este instante de muerte, nos abrazamos a la fe en la eternidad. El Dios que nos creó para vivir no nos dejará morir; el crucificado que ha resucitado te ha acompañado en tu enfermedad y te ha hecho fuerte. El en la muerte te ha llevado sobre sus hombros y te ha puesto en la mesa del Reino, donde poco antes llegó tu hermana, desde allí te sabemos eterno, salvado, y en la comunión de los santos te sentimos “campo abierto”, sin más límites ni fronteras que la fraternidad universal del amor eterno de Dios para con nosotros. Hasta siempre, hasta el cielo,  Martín.

José Moreno Losada.

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Cristo, queremos ser como Tú

LA GLORIA DE LA CRUZ

cristoHemos celebrado hoy la exaltación de la Santa Cruz, el sentido glorioso de este amor entregado que ha resucitado y vive para siempre. Lo he hecho con la comunidad de los mayores de una residencia pública, en la asamblea parroquial en la misa mayor con niños, jóvenes, padres y abuelos, en la despedida a un señor de noventa años, fallecido, rodeado de su familia. Y ahora, en la soledad de la tarde cuando el día ya va de caída, a través de las redes me llegan imágenes del Cristo de mi pueblo ya dispuesto para procesionar  y de las calles ya preparadas de fiesta, color y alegría para recibirlo con devoción  y unción.

mi calleYo me silencio y me adentro en esta religiosidad, en los sentimientos que la acompañan y que hoy habitan en la gente sencilla de los pueblos. Centro mi mirada en el rostro de Cristo y en mi calle, donde veo y siento mi casa entre todas las casas de mis vecinos,  y musito mi oración callada y sentida en mi corazón.  Lo hago recordando la última mirada de mi madre en su agonía y contemplando el rostro del Cristo del humilladero en la suya, y me hago eco de  palabras de Jesús en la cruz dentro de mi corazón:

“Mujer, aquí tienes a tu hijo” “Hijo, Aquí tienes a tu madre”

Recuerdo el himno de la liturgia de los viernes:

“En esta tarde, Cristo del Calvario,

vine a rogarte por mi carne enferma;

pero, al verte, mis ojos van y vienen

de tu cuerpo a mi cuerpo con vergüenza…

El ímpetu del ruego que traía

se me ahoga en la boca pedigüeña.

Y sólo pido no pedirte nada,

estar aquí, junto a tu imagen muerta,

ir aprendiendo que el dolor es sólo

la llave santa de tu santa puerta.”

Acabo de prometer no pedirte nada, que mi boca no sería pedigüeña, pero ahora se me  escapa el deseo como petición. La mirada de hijo y madre en el calvario, y la ternura a borbotones que se respira  en tu corazón crucificado me obliga a la petición de lo sublime: “Dame, Señor, tu ternura y tus entrañas”. Misericordia, Señor, misericordia.

virgen de los doloresDanos tu mirada y tu palabra oportuna para mostrar tu ternura a los que la necesitan. En la cruz  te  preocupas por el dolor de quien te acompaña en un amor traspasado,  con un dolor anunciado y aceptado, como voluntad del Padre a favor de los hermanos. Quiero como tú, tener entrañas de consuelo y cuidado, de ternura y entrega para que nadie esté solo ni descuidado. Quiero que en este mundo nuestro,  a  la madre nunca le falte el amor del hijo, y que al hijo nunca le falte la ternura amorosa de la madre.

Que todos lleguemos a tener corazón de hijo como tú, y entrañas de madre como ella. Y me sobrecoge tu suspiro último, tu expiración humilde y mi última mirada al aliento postrero de mi madre en su agonía, y escucho tu sentencia:

 “Todo se ha cumplido”

El centurión se ha dado cuenta al verte morir y Pedro pronto te lo va a decir: “Señor, tú sabes que te quiero”. La palabra del Padre ha quedado cumplida en tu amor entregado, en tu expiración de radicalidad en el Espíritu. Con tu muerte ha caído todo muro, el cielo y la tierra se han encontrado para la eternidad, ya no pueden permanecer los muertos en la muerte, ya tienen que resucitar. Porque el mártir amado del Padre ha cumplido su palabra, y ahora toda palabra está en el corazón y en la manos del Padre.
Sólo nos queda esperar su fidelidad y misericordia que se hará luz en el hijo amado, rompiendo la atadura de la muerte para siempre. Al cumplimiento y la obediencia amorosa del hijo amado, corresponde una vida a la medida del corazón del Padre, una vida eterna, el crucificado ha sido resucitado.
Sí, sólo nos queda esperarla confiados. ¿Cómo no vamos a querer morir contigo, cómo no vamos a desear ser como tú, tener tu palabra, tu corazón, tus manos, tus pies…cómo no querer clavarnos en tu mirada, para sentir como tú en medio del mundo?

madre e hijoAhora ya tú eres nuestro tesoro escondido, que tenemos que gritarlo por la alegría que nos das, ahora tú eres nuestra fuerza. Ahora agarrados y abrazados a ti en la cruz, queremos que también en nosotros se cumpla la voluntad del Padre y, entre todos, sepamos llevar la cruz de nuestra humanidad, limitada y sufriente, hasta la manos del Padre para que la resucite con la fuerza de su corazón que ha explotado en la lanzada del costado del crucificado y nos ha dado para siempre el agua que nos purifica y la sangre que nos salva.

Por eso hoy, Cristo bendito, sólo presentamos nuestro deseo al verte y adorarte en la cruz: “Queremos ser como Tú”.

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ESTUDIO “CON-SENTIDO”

Futuras maestras de infantil…

nuevo curso El martes comenzaba mi nueva andadura de profe en la Facultad de Educación de Badajoz. Un año más, me encontraba con un aula, la misma del año del año anterior, adornada todavía con los trabajos de los alumnos ya egresados, pero ocupada por caras de alumnas que me esperaban para que presentara la asignatura y, así, comenzar el nuevo curso.

Ellas, expectantes y con sonrisa amplia; yo, tras 20 años naufragando en este quehacer, con la misma ilusión del principiante. Juntos, hicimos una presentación mutua para saber quiénes éramos y, desde ahí, comenzar la materia. Son jóvenes estudiantes, se preparan para ser maestras de Educación Infantil, y yo comparto con ellas lo que se refiere a la pedagogía y didáctica de la enseñanza religiosa escolar en infantil. Todo un reto para mí, y espero que llegue a serlo para ellas.

Ya comenzamos a hablar de preguntas fundamentales que van a estar de fondo de nuestro trabajo: ¿por qué estudiamos?, ¿para qué?, ¿para quién? Así como: ¿Escuela por qué, para qué, para quién…?, ¿y cómo?

Hoy llego al despacho y comienzo a preparar la estrategia de estas primeras sesiones, en las que trato de ayudarles a reflexionar el por qué de la religión en la escuela y cómo debe estar en ella. Enraízo la cuestión en la razón del saber y del estudio como fundamento de la realización del ser humano, tanto en su ser en sí mismo, como en su ser para los demás. Parece complejo, pero es sencillo; así, les recordaba la frase de Nietzsche de “quien tiene un por qué para vivir resiste cualquier cómo”.

estudio y trabajo Me acuerdo de los últimos datos que estamos teniendo sobre la Comunidad Europea… son llamativos en lo que a España se refiere, pues tenemos más de la mitad de la población juvenil, entre dieciséis y veinticuatro años, que ni trabajan ni estudian. O sea, sin tener nada que hacer todo el día. Pero, además, en un diario nacional nos dicen que la mitad de los que están parados en España dejaron de estudiar a la edad de catorce años, lo que quiere decir claramente “fracaso escolar”.

La cuestión es de un gran calado y la escuela tiene que dejarse interpelar por este problema –junto a toda la sociedad- y, cómo no, la universidad y las facultades de educación donde se preparan los futuros maestros. Y, de un modo especial, los de Educación Infantil. Recuerdo cómo en Finlandia lo que más cuidan es la educación infantil, de tal manera que las exigencias mayores para poder cursar en la universidad están para los que eligen ser maestros de los más pequeños, más que en medicina.

536658_4916586403605_503119605_nMe sirve de punto de partida para plantear el sentido y la función de la escuela y el oficio de maestro: para poder interpelar cuál está siendo el sentido de su estudio, qué modelo de estudio están realizando y a qué profesional y tipo de escuela aspiran. Todo va al hilo de mi preocupación por la relación entre sentido del estudio, motivación y futuro profesional, entre el bien externo e interno de las profesiones.

Por eso, hoy les convocaré a reflexionar sobre ellas mismas y sus motivaciones estudiantiles:

¿Por qué estudio?, ¿qué me aporta estudiar?, ¿qué modelo de estudio es el que estoy desarrollando?, ¿disfruto o sufro con mi estudio?, ¿tengo esperanzas profesionales o vivo con el presentimiento del fracaso?

 

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El Espíritu de Teresa, 500 años después

 El Espíritu de Teresa de Jesús  continúa.

(Desde  Talavera la real –Badajoz-)

Puedes pasear  por Talavera la Real (Badajoz), mirar y sentir la blancura de sus calles y sus tapias, observar la vida de sus gentes, su ir y venir… y no darte de cuenta de un sencillo misterio que forma parte de las entrañas de ese pueblo. Hace más de cuatrocientos años un sencillo convento comenzaba su andadura tocado por el espíritu y carisma de Teresa de Jesús, esa mística gigante y universal, cuya sombra amorosa en el encuentro con su Dios amado, todavía permanece viva y activa en la historia de la humanidad. En este convento se alimenta la espiritualidad basada en un silencio contemplativo y orante llevado adelante por mujeres sencillas que tocadas por el misterio de Cristo, enamoradas de él y su reino, se prometían en pobreza, virginidad y obediencia. Desde  entonces han caminado en la subida al monte Carmelo, sin pararse ni detenerse. Han pasado por etapas culturales, políticas, económicas, sociales muy distintas, cambiantes y distantes, pero han conseguido ser fieles a sus promesas y permanecer en la referencia de un absoluto que no cambiaba cuando cambia el tiempo.

Pronto va a ser el quinto centenario del nacimiento de esa Santa intrépida y renovadora que supo responder a las crisis  eclesiales y sociales de su época de un modo aparentemente contracultural y de locura, pero del que seguimos viviendo y bebiendo cinco siglos después. En ese momento cultural, social y político era impensable que una mujer se enfrentara de un  modo personal para realizar una reforma de calado estructural, con unas herramientas  de mística profunda que tienen su poder en una interioridad del ser humano tocada por el encuentro con la persona de Jesús de Nazaret. Desde un enamoramiento imparable en el deseo de la verdad y de la perfección, por el camino de la entrega y de la identidad con los sentimientos del ser amado. Ella pedía a sus monjas sólo que lo mirasen a El –Cristo- y se dejaran enamorar.

Podemos escuchar estos relatos y pensar que es cierta la obra gigantesca que desarrolló esta santa y la influencia que ha tenido universalmente. Pero quizá nos es más difícil ser conscientes de que hoy sigue aconteciendo lo mismo en el interior de jóvenes mujeres de todo el mundo, aunque parezca contracultural. Acabo de estar en la universidad de la mística  de Ávila, asentada sobre el carisma de Teresa  y Juan de la Cruz, allí he visto jóvenes de todas las partes del mundo tocados por este espíritu de la mística de estos españoles, pasando por sus mismos lugares, escuchando su historia, leyendo sus  escritos y, sobre todo, dispuestos a vivir la misma experiencia de interioridad y seguimiento del amor absoluto encontrado. Pero hoy prefiero ser testigo de lo que he vivido en el convento de las Carmelitas de Talavera.

 Hace años la comunidad estaba muy viva, pero la edad de la comunidad era muy elevada, quedaban hermanas muy mayores,, algo más joven e inquieta era Maria Luisa, la superiora. La situación era de riesgo para esta historia de siglos de contemplación, oración, trabajo, entrega, virginidad, pobreza y obediencia en ese convento talaverano. 

A través de Don Antonio Montero, en contacto con las comunidades neocatecumenales se les propuso que consideraran este convento como lugar de acogida para aquellas jóvenes que en comunidades del todo el mundo sentían la llamada a entregarse a la contemplación, abiertas al espíritu de Santa Teresa de Jesús.  Así fue como llegaron cuatro chicas jóvenes de Colombia, en silencio y anonimato, para vivir esta experiencia y dejarse llevar de cara a un futuro en un posible compromiso de definitividad en el convento. Ángela, Rosa, Yudis y  Vivi son chicas normales,  colombianas, con su proceso de estudios superiores vividos, de familias medias. Bautizadas, habían crecido en el sentir cristiano en comunidades neocatecumenales, y se habían mostrado disponibles para vivir con radicalidad el encuentro con un absoluto, dispuestas a ser señales de lo relativo de este mundo, a mostrar que lo definitivo y auténtico viene por caminos insospechados; que hay  una pobreza que enriquece, una virginidad que hace fecundas las vidas y una obediencia que genera libertad alrededor. Que se puede amar con radicalidad en lo anónimo de un convento desde donde se sirve la alegría, la razón de vivir y los motivos para una esperanza que no defrauda.

Desde aquel momento en que llegaron, hace cinco años, han pasado su desierto de formación personal, de crecimiento en el conocimiento de ellas mismas, en el trabajo de  su equilibrio y madurez afectiva para tal compromiso, la vida de comunidad, el aprendizaje del carisma y la iniciación en la contemplación desnuda, a la liturgia de las horas, a  la celebración de los misterios y a la adoración al Dios de la vida, así como a trabajar para vivir y para ser generosas con los pobres, a estudiar para dar razón de su fe y su caminar místico, a conocer a los que han andado estos caminos y son referentes y maestros de sus propios caminos. Para entrar en las  moradas de lo divino y vencer fantasmas,  para poder sentir el amor más puro y así ser señal viva del amor de Dios para todos los hombres. Desde este proceso, en ese convento escondido, se  lanzaban las campanas al vuelo con la profesión solemne de estas cuatro mujeres el día dos de septiembre. tocaAllí con la locura de un enamoramiento divino se oyeron solemnemente los “sí quiero”  que una vez más, mostraban que la riqueza del quinto centenario de Teresa de Jesús no es que venga el Papa Francisco a Ávila, sino que en conventos sencillos y anónimos como este querido de Talavera, siga habiendo mujeres sencillas, jóvenes y atrevidas que como ella saben seguir diciendo, con radicalidad y libertad total, el mismo  “sí quiero” que dijo ella hace cinco siglos.

José Moreno Losada.

 

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Eres tú el que ha de venir…?

Celso Morga, ¿es el que ha de venir?

Es lo que  le preguntaban a Jesús  de parte de Juan el Bautista. La respuesta de Jesús fue con su propia vida, aludiendo a los signos del reino de los que hablaban los profetas. Hace poco en  tribuna  reflexionaba acerca del próximo obispo de Mérida-Badajoz, haciendo referencia a que en breve – próximo Mayo- don D. Santiago García Aracill cumpliría los setenta y cinco años. Hablaba de que siempre cuando llegaban estas situaciones se comentaban las posibles personas que podrían venir a sucederle y  de los sentimientos que se producen en los sacerdotes y en los religiosos así como en las personas más cercanas e implicadas en el vivir pastoral de la iglesia . Ayer viniendo de viaje recibía llamadas  telefónicas alertando de que  en un medio nacional  se anunciaba que próximamente se nombraría obispo coadjutor de Mérida-Badajoz a un arzobispo  de la curia vaticana, en concreto Celso Morga, que actualmente ocupaba el cargo  de secretario de la congregación del Clero. Y todos nos preguntamos inocentemente si es este el que ha de venir o si tenemos que esperar a otro, bromeando con aquello de que el secreto pontificio es aquello que  sabe todo el mundo menos el papa. A lo mejor en esta ocasión también es así, que lo sabe todo el mundo menos el papa. O aquello de que como somos un arzobispado pobre y sencillo en España nos va a tocar siempre recibir “regalos griegos”.

El papa nos ha dicho como debe ser el perfil de un obispo y lo que ha de tenerse en cuenta a la hora de elegirlo: «Que sean padres y hermanos; que sean apacibles, pacientes y misericordiosos; que amen la pobreza: interior como libertad para el Señor, y también exterior como sencillez y austeridad de vida; que no tengan una psicología de “príncipes”; [...] que no sean ambiciosos, [...] que no busquen el episcopado [...]. Y que sean esposos de una Iglesia, sin andar constantemente en busca de otra –esto se llama adulterio–. Que sean capaces de “vigilar” el rebaño que se les confíe, es decir, que velen por todo aquello que lo mantenga unido; [...] capaces de “desvelarse” por el rebaño» (Ecclesia 3.685). Le preocupa que realmente sea un pastor y que “huela a oveja”, que conozca la realidad y la ame, hasta el punto de dar la vida por ella. Por eso  no hay duda de que el pueblo de Dios de Mérida-Badajoz y su presbiterio lo que deseamos es que el que venga sea como el Papa quiere que sean los obispos.

villafranca605aEs cierto que al escuchar esta noticia nos surgen algunos interrogantes, no malévolos, como no llegar a ver claro el que  obispos sean nombrados para ejercer funciones curiales en el Vaticano, como ocurre en este caso de D. Celso, que durante veinte años su ministerio ha estado vinculado a la curia sin comunidad diocesana real de referencia. Lo cual supone que vendría a aprender a ser obispo –después de serlo por promoción hace años-  con nosotros. Nos preocupa el que comenten que viene  por no encontrarse a gusto con la nueva organización de la curia vaticana tras la llegada del nuevo papa y los nuevos nombramientos en las congregaciones. Algunos hablan de que viene degradado, esperemos  que no lo sienta así. Sería contradictorio que para Roma hayan buscado un pastor  de la otra esquina del mundo y para Mérida-Badajoz viniera un técnico de la  curia romana. De todos modos,  sería bueno que el que viniera supiera a dónde viene y quiénes le esperan.

Somos una diócesis con historia y con proceso, con un presbiterio  que necesita ser animado y potenciado, en algún caso incluso sanado, pero con unas potencialidades  y riquezas admirables. La riqueza de la vida religiosa, femenina y masculina, de contemplación y vida activa es impresionante. Pero en esta diócesis  lo más importante es el pueblo,  personas integradas en una tradición religiosa católica pero ya en un contexto de secularización que avanza y toma posesión de generaciones medianas y jóvenes. Pero con un elenco de laicado adulto  que provoca admiración y que está dispuesto a implicarse en una Iglesia que quiera serlo de esperanza y transformación. Estamos enmarcados en una región  que a nivel europeo se encuentra dentro de las más pobres , aunque gozamos de una calidad de vida, de un sentir vital y de unos valores, tanto a nivel humano  y ecológico de los que nos sentimos orgullosos.

Sabemos que el reto fundamental en estos momentos es volver a la Iglesia que sabe beber en las fuentes auténticas del evangelio hecho vida, que se hace compañera de camino del hombre de  hoy no para juzgarle ni condenarle, sino para ofrecerla la salvación por el camino de la gracia que dignifica y hace libre a la humanidad. Necesitamos seguir siendo, y profundizar, en una iglesia pobre y para los pobres.

pastorNecesitamos que el obispo que venga, traiga el aceite del consuelo  y el vino de la esperanza, que venga con la sencillez de los creyentes y el ánimo de los que se han encontrado con el resucitado, que traiga la reconciliación y la paz que nos aúne sin uniformarnos, la que nos hace hermanos y nos libera de toda sospecha entre nosotros. Suplicamos que escuche a todos y siempre, que esté cercano a la realidad y se deje afectar por ella, que se haga cargo y entienda que el encargo que le han dado es dejar el personaje para que crezcan las personas, especialmente las rotas que posiblemente no las  va a encontrar en su camino si no sale a buscarlas. Aquí, no lo dude, le espera un pueblo abierto, no muy rica, pero sí entrañable.

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María, una cananea de hoy

Hoy la cananea, con el mal de su hija ante Jesús, se convierte en una clave única para romper estrecheces y abrir el horizonte del propio Cristo en la comprensión de la ley, las clasificaciones y la salvación. La fe de esta mujer sencilla, que llega tocada por el sentimiento entrañable de su hija enferma y sufriente, le rompe sus esquemas; y él, tocado por el Espíritu, se abre a la universalidad que el Padre le está mostrando a través de ella. Queda claro que el corazón de cada persona y su deseo más profundo ha de ser el horizonte de la relación y de la comunión de los hombres entre sí, y de estos con Dios. El Papa Francisco lo repite a cada instante y nos dice que la Iglesia no tiene otra misión que ser sacramento de este modo de relación de Dios con los hombres. Pero todo esto, que es reflexión, en este domingo se me hace carne viva desde una celebración de matrimonio y bautismo que ayer tuve la ocasión de testimoniar y ejercer en la parroquia.

 

Se casaban Berto y María –un gallego y una extremeña-, dos jóvenes luchadores, a la vez que unos padres enamorados de la vida de su hija Nuria, a la que bautizamos. Si lo miramos desde las puras normas, no eran muy  “católicos”… llevaban vida en común desde hace años, habían decidido tener familia en ese contexto, sin estar regulados canónicamente. En su fe, cada uno andaba por su camino: Berto, con muchas preguntas, dudas y muy pocas repuestas, bastante alejado de la Iglesia y sus caminos; María se había bautizado de mayor a petición propia, pero se sentía muy crítica con la institución eclesiástica y con los modos de organizarse de ésta. Le chirrió que no le renovaran su contrato de trabajo en una institución de corte eclesial porque estaba embarazada de gemelas y esto hacía que su proceso fuera de riesgo. Se interrogaba mucho si su fe era propia o, más bien, familiar, ambiental, cultural, tradicional; no salía del interrogante de si creía por ella misma o porque había caído en este lugar y cultura. A la hora de recibir familia, se encuentra que vienen dos gemelas. Al poco tiempo, las cosas se complican, tienen que ir a Barcelona a unos especialistas de primer orden, intervienen y no saben qué pasará. En el camino pierden una de las hijas esperadas –ya tenían nombre para las dos- y se le rompe el corazón, la otra queda en la incertidumbre de cómo irá la gestación y cómo nacerá. Al final aparece Nuria, pero todavía quedan dudas de su estado y muchos miedos sobre su salud y bienestar. Todo ello lo viven con dolor y madurez, y en medio de este proceso.

 

María, junto a Berto, vive la experiencia de la cananea. Desde todo la vivencia que se sacramentaliza en Nuria -y que ayer bautizamos-, así como de su pareja que ayer fue compromiso bendecido por Dios, ella ha vivido una experiencia de purificación de su fe, que le ha llevado desde el raciocinio y la crítica a las entrañas del sentimiento de madre y esposa, al sufrimiento de la debilidad y el milagro; y, desde ahí, a la verdad viva del Dios entrañable que se hace necesario en el amor y en la seducción del misterio de la vida y las personas. Por eso, hoy no puedo resistirme a compartir con vosotros –contando con su permiso- esta experiencia de María y Berto, que vuelve a confirmarme que lo que dice el Evangelio no es verdad porque él lo diga, sino que lo dice porque es verdad en la vida… y sigue pasando.

 

A mí, este hecho me abre la mente y el corazón en el ejercicio de mi ministerio, de mi ser creyente y mi humanidad, como la cananea lo hizo con Jesús. Así nos lo confiesa y narra María (yo, hoy, la adjetivaría como la “cananea” del Evangelio):

 

Creo que la primera relación que se mantiene con la Iglesia y con Dios es mediada, mediada por las familias, por el entorno, por la sociedad… es una relación un poco impersonal, pero necesaria. Hasta hace no mucho tiempo creía en Dios, convencida y libremente, pero seguía sintiendo esta relación un poco “condicionada” por la sociedad y creía que tenía que ser así siempre. Sin embargo, a raíz de nuestras últimas vivencias y del nacimiento de nuestra hija, una niña totalmente deseada que llegó después de muchas incertidumbres, un día me di cuenta que tenía fe porque la necesitaba, porque necesitaba a Dios en mi vida y lo sentía en muchos momentos. No me he cuestionado si esta necesidad es también una necesidad de tranquilidad y esperanza, pero desde este tiempo, he dejado de pensar que mi relación es mediada y la siento mucho más íntima y menos cuestionable.

 

Decido celebrar cristianamente mi matrimonio y bautizar a mi hija porque quiero compartir ante Dios y ante todos nuestros familiares y amigos, la ilusión de nuestra unión. Es una manera de agradecerle que esté presente en nuestras vidas y de manifestar que deseo que siga estando, en nuestra pareja y en nuestros hijos.

 

Aunque en un primer momento quería que mi hija  tuviese la oportunidad de decidir, como yo en su día hice, si quería recibir el bautismo, el “milagro” de su nacimiento, de su sonrisa y de su salud y fortaleza me llevó a sentir que quería que recibiese el bautismo, aunque trataré de educarla en una relación totalmente libre con Dios, y la acompañaré en su búsqueda para que sea ella quien pueda vivirlo íntima y libremente.

 

El  día siguiente de la celebración mi vida será la misma que el día previo, pero este día habré tenido la oportunidad de afianzar nuestra unión ante Dios, de pedirle que nos acompañe siempre y nos ayude a amarnos, a comprendernos y a educar a nuestros hijos en la fe y el amor a Dios y a sus hermanos. Será un gran día porque habremos podido celebrar con nuestras familias y amigos que, a pesar de las dificultades pasadas, de las lágrimas, de los malos momentos, nos encontramos felices, unidos y tranquilos, fuertes para seguir luchando.

 

Es un momento de agradecimiento a todos por habernos acompañado estos años, por ser partícipes de nuestra ilusión, es el momento de que todos podamos disfrutar de ello”.

 

Hoy, no tengo duda que estos fueron los sentimientos de la cananea del Evangelio tras encontrarse con Jesús en su proceso de ser madre y esposa: aquel momento cambió su vida para siempre. Y no dejo de preguntarme por los sentimientos y el pensamiento de Jesús a partir de ese encuentro con esta cananea, que sacó de Él no solo un milagro, sino la misericordia del Padre que mira el deseo profundo del corazón de cada ser humano, y quiere que se cumpla.

 

 

José Moreno Losada. Sacerdote de Badajoz

 

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Poema : El sacramento de tu ausencia

Poema EN LA ORILLA Jose Moreno Losada F

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Ricardo Blázquez con los estudiantes de A.C.

“Creamos en lo que creemos”

En la XXXVI  asamblea de la JEC

con ricardoRecuerdo que fue hace años  en la sede de la conferencia episcopal, estábamos reunidos para un encuentro de pastoral universitaria a nivel estatal. Vimos llegar al, entonces, presidente de la misma Don Ricardo Blázquez y quien me acompañaba subrayó la sencillez con la que entraba en el edificio, con su traje normal, discreto y sencillo, y su maletín en la mano, sin más compañía ni adorno. Se acercó a nosotros, se tomó su café de máquina y allí estuvimos hablando con cercanía de muchos temas y recordando cosas vividas juntos unos y otros. Así ha sido también su presencia en la XXXVI asamblea de la  Juventud Estudiante Católica celebrada en Valladolid del 31 de Julio al 5 de Agosto. Llego con antelación a la celebración en su utilitario, sin avisar previamente, se acercó y compartió saludo amablemente con todos. Se revistió con austeridad  para la celebración, nos sirvió a los sacerdotes  albas y estolas para la concelebración como quien recibe en su casa, departimos de cómo había ido la asamblea, y celebró una liturgia de cercanía, donde participaron los jóvenes militantes  con alegría y ganas, empujados por la fuerza del espíritu que se había derramado sobre todos en esos días de reflexión, formación y trazado de las futuras líneas de acción del movimiento.

jec y jocHan sido días  de intensidad teológica, eclesial, social y personal.  José María Olayzola ha sido el guía del marco de reflexión para contemplar las nuevas y necesarias imágenes de Dios para el mundo actual, la  concepción y visión de iglesia en el creyente joven, así como el análisis de los dolores de este mundo roto y la necesidad de construir  un yo abierto a Dios,  a la Iglesia y al mundo para ser con alegría hijos de Dios en la vivencia de una fraternidad comprometida con el Reino que soñamos y queremos. El trabajo a partir de sus indicaciones ha sido arduo y profundo, la búsqueda   e inquietud de esta cincuentena de jóvenes militantes que oscilan entre los dieciocho y treinta años ha sido luminosa y esperanzadora, os lo aseguro. Palabras claves como “escogidos, bendecidos, rotos y partidos, entregados a favor de los demás”, han ideado líneas de orientación que llenarán de vida el compromiso de jóvenes estudiantes en los institutos y las universidades de distintas diócesis – han asistido de nueve realidades-. Ahora toca la consolidación, el fortalecimiento de los grupos de revisión de vida, la extensión y la conexión con las problemáticas y sufrimientos actuales en la escuela y en el mundo, especialmente de los jóvenes.

carmen y álvaroEn la asamblea estatutaria hemos vivido momentos de emoción apostólica intensa. Por una parte se despedían de responsabilidades  generales tanto la presidenta Ana Escobar como la ecónoma Alejandra Villalte,  jóvenes liberadas en Madrid  dedicadas en cuerpo y alma al movimiento echando de lo que tienen para vivir en los mejores años de sus vidas. Nos han hablado de cómo el movimiento  y el servicio han sido cauce de salvación para ellas, que han crecido, madurado, en el compromiso y en la radicalidad de ser coherentes con su fe y seguimiento de Jesús.  Maravilloso ha sido también el relato de las monografías de los que se mostraban disponibles para sucederles en este servicio de entrega y animación a los jóvenes estudiantes desde la organización del movimiento. ricardo y alvaroHan sido Álvaro Mota y Carmen Ledesma, de origen extremeño – de la diócesis de Mérida-Badajoz-, los que se han puesto en la mesa para ser escogidos, bendecidos, partidos y entregados-enviados por la asamblea, haciendo de su vida eucaristía. En su plena juventud se lanzan a esta compromiso de presidir y coordinar con todo su ser esta realidad, que según contaban, habían descubierto como un tesoro, y que por la alegría que ellos habían recibido sentían el impulso del Espíritu, alimentado en el seguimiento de Jesús, para mostrarse disponibles en la patena de la sede para ser apóstoles incansables al servicio de los jóvenes estudiantes y de todos los que sufren en la sociedad, a través de los militantes del  movimiento en sus distintas diócesis.

En la eucaristía, fueron abrazados y enviados por toda la asamblea, pero quiero destacar el abrazo cariñoso y cercano de Don Ricardo, Arzobispo de Valladolid y presidente actual de la Conferencia Episcopal, a estos dos jóvenes  alegrándose de sus disponibilidad y servicio, reconociéndolos apóstoles jóvenes para los jóvenes en los medios estudiantiles. Me emocionó que se abrazaran la sencillez del pastor, que reconocía  desde los años de profesor mío en Salamanca y otros encuentros posteriores siendo ya obispo,   y la sencillez de Carmen y Álvaro que son un verdadero signo sacramental del valor y la riqueza que suponen los procesos vitales y creyentes de los jóvenes que pasan por este movimiento  que, sin dejar de ser grano de mostaza es verdadera levadura en medio del ambiente estudiantil y de toda la sociedad, generando esperanza y dando testimonio del resucitado.

Bendigo  a Dios por estos jóvenes coherentes, comprometidos, formados, animados, alegres que no tienen miedo al riesgo y quieren dar la vida por lo que ellos mismos son, juventud esperanzada y esperanzadora. Si Dios quiere, cuando D. Ricardo firme su nombramiento no lo hará sobre un nombre desconocido y frío, y cuando lo reciban ellos –y el movimiento-  veremos la firma de una pastor sencillo que estuvo  con nosotros, se ilusionó con la gracia de la vida de estos jóvenes, y los abrazó para darles ánimos y bendecirlos apostolicamente en el envío a su misión.

José Moreno Losada.

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Jóvenes y líderes?

Llevaba tiempo dejándome llevar por las llamadas del diario HOY anunciando los lugares mágicos y misteriosos de Extremadura para el verano, seleccionando  esta garganta de Cuartos en Losar de la Vera  de la que estoy disfrutando ocho días de verdadero paraíso y lujo sencillo  de una naturaleza que te abraza en la sonoridad, la luz, la temperatura amicable, el color de la naturaleza, así como la cercanía y la familiaridad de un pueblo que te seduce y que hace que te sientas en tu propia casa– gracias al obispado de Plasencia-. La gente me mira con sonrisa amplia cuando entro en el agua de la garganta bajo el puente de Cuartos y grito con todas mis fuerzas  “Viva Extremadura”. Pero me sale del alma. Hoy mismo, he estado en Viandar, Talaveruela y Valverde de la Vera en una caminata por parajes únicos y originales que te hacen vivir y sentirte parte de la tierra que pisas y gozoso de compartirla con los que te acogen y te saludan al paso.

Pero la grandiosidad del lugar se hace palabra y verdad en los jóvenes con los que comparto unas jornadas de formación, que por auténticas y originales son casi increíbles. Del mismo modo que estos lugares se hacen verdaderos en el encuentro sentido con ellos, desde la vivencia de una estancia en los mimos, así ocurre con esta cincuentena de jóvenes extremeños entre quince y treinta años que dedican ocho días intensos de formación en cuestiones que ellos mismos eligen  y preparan previamente. Yo los acompaño  desde hace veinte años, soy testigo privilegiado de este espacio humano juvenil que considero único. Me centro en el grupo de universitarios, casi treinta, que este año tienen como tema central “jóvenes, líderes de hoy”.  Se organizan en un movimiento especializado de la acción católica de jóvenes estudiantes –JEC-, se plantean cuestiones de crecimiento personal humano y cristiano, situados en su mundo juvenil, estudiantil y social en claves de actualidad. Consideran que antes situaciones de especial dificultad, cuando tocan vivir tiempos recios, resultan más necesarias aquellas propuestas que construyen un mundo más justo y sostenible. Pero además de propuestas se necesitan procesos que, concretándolas y poniéndolas en funcionamiento, transformen la realidad mediante el compromiso de personas y colectivos que apuesten por la utopía y que no acepten, la dictadura de los mercados sin control ciudadano ni la destrucción de la naturaleza por un consumismo egoísta e insolidario. Pero estas propuestas  y los procesos necesitan de personas que se comprometan generosamente desde la clave del servicio y la entrega, que busque el bien para todos desde las necesidades de los más vulnerables. Son las dinámicas que estos jóvenes quieren llevar a todos los espacios familiares, de amigos, barrio, pueblo, ciudad, país y al trabajo  hasta las realidades más globales.  Ellos saben que esto tiene una dinámica sencilla donde “gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo” (Galeano).

A lo largo de estos días, analizando la realidad y sus necesidades más fuertes, ellos están detectando que se precisan personas concretas que asuman el difícil servicio de actuar como líderes que animan, canalizan y acompañan estos procesos de cambio desde la clave de una humanidad más justa. Ellos entienden que hay que salir de la comodidad que acepta pasivamente la buena o mala suerte  y es necesario convocar y convornos – los mismos jóvenes- al compromiso que moviliza y descentra, que solidariza activamente con los abandonados en las cunetas de la sociedad indolora. Ellos se están planteando, con claves evangélicas, si no están llamados a un servicio especial de liderazgo para que sea más viable un camino de proyectos emancipadores.

El evangelio de Jesús y el liderazgo que él ha mostrado, basado en el servicio, el compromiso, la opción por los últimos,  la entrega, la gratuidad y  la comunidad corresponsable, con una autoridad ganada en el ejercicio de la atención a los que sufren, está siendo el referente desde el que están reflexionando y profundizando, así como el testimonio que va desde estudio de Nelson Mandela  a jóvenes anónimos que sin pretenderlo están siendo líderes que recuperan el verdadero sentido del liderazgo de lo humano y de lo fraterno en una sociedad en la que estamos llamados a la participación para que el  mundo sea menos triste y más  humano y justo.

Yo me siento testigo privilegiado del lugar, de la serenidad y la paz que me otorga  el agua, la luz, el sol en esta garganta de Cuartos, pero sobre todo del milagro de estos jóvenes que buscan un tesoro siendo conscientes  de que la riqueza mayor está dentro de ellos mismos, que han encontrado un referente de levadura y de semilla de vida que es imparable en el liderazgo evangélico de Jesús de Nazaret, que están dispuestos a fermentar y a sembrarse en todos los ambientes para que todos tengan más vida. No me cabe la menor duda de que en ellos hay  una luz que no podrá apagarse  y que alumbrará en los institutos, la universidad, las profesiones, la sociedad, la política, la ciudadanía. La razón de creerlo es que ya son veinte años al lado de estos procesos y no puedo negar lo que se me ha hecho evidente en la vida. Dentro de unos meses me tocara defender públicamente un trabajo de tesis doctoral sobre un tema cercano del que estoy hablando en este artículo y os puedo asegurar que está lleno de vida, personas, nombres y también de lugares paradisiacos  como estos de la Vera en Extremadura. Me siento agraciado y agradecido, literalmente salto de gozo y de alegría sobre estas aguas  de la Vera, bautizado en el espíritu de estos jóvenes que me saben a resurrección y a esperanza.

José Moreno Losada.

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Flores: a veces y para siempre

“Las vecinas y su corona de gloria”

dibujo1Más de una vez al pasar por la floristería del barrio, en estos últimos años cuando mi madre ya no salía apenas a la calle, he entrado y he comprado unos claveles rojos y blancos como a ella siempre le gustaban, especialmente para adornar las tumbas de los seres queridos en Granja. Recuerdo el cuidado y esmero con que ella y mi tía Victoria, su hermana, ponían esas flores en esos floreros sencillos y elegantes que jugaban con el blanco brillante y limpio del mármol,  tallado con la imagen de san José, del que se sentían contentas y orgullosas. Yo las he comprado siempre con ese criterio de “las flores en vida”, y porque sabía que le encantaba verlas en su contraste junto  a la talla sencilla de la virgen y entre las fotografías de mi padre, la abuela, el tío…

Alguna vez hablamos del tema de las flores  y de los entierros,  yo manifestaba mi opinión de que me parecía una exageración esos gastos inútiles de flores para tirarlas en menos de veinticuatro horas, que prefería hacer limosnas para los pobres. Pero ella me decía que se podían hacer las dos cosas, y me avisaba para que cuando llegara el momento no pusiera  ninguna pega a todas las personas que quisieran hacerse presente con este don de color, contraste y belleza, para acompañarle en su despedida, porque a mí me encantan y quiero tenerlas cerca como signo de todas las personas que me quieren y que yo he querido. Intenté ser fiel  a su deseo y tengo que confesar que me alegré de verla rodeada de flores de seres queridos por todas partes, ya nos encargaremos los hijos de hacer las obras de limosnas pertinentes para que se hagan las dos cosas, como sé que ella hacía en lo oculto.

Ella siempre estaba preocupada cuando sabía del fallecimiento de algún vecino de participar en el regalo de la corona, llamaba a Justi, Carmelita, Mercedes…para que la tuvieran en cuenta que ya ella pagaría cuando fuera al pueblo. Se trata de un rito de vecinos con un significado  real de reconocimiento y de cariño para la persona que marcha junto al Padre y de consuelo para los que quedan en este mundo. Así lo sentí yo cuando a llegar al pueblo y entrar en la iglesia vi desfilar a los vecinos con su corona de flores elegida con cariño y belleza para su vecina Dolores, la mejor corona posible. Lo había visto muchas veces, pero este sentimiento fue especial. Siempre hemos vivido con gozo la vecindad, primero en Guadalupe, y después muchísimos años en Cervantes. Puedo decir que mi madre sentía próximos a todos, y lo de todos le afectaba. Así nos lo transmitió. La corona de los vecinos la vi como  la corona de gloria que no se marchita, mis flores –las que hemos comprado en la casa- habían acompañado a mi madre a veces, estas le acompañaban en el “para siempre”, era como la fuerza de la comunidad vecinal y universal que la celebraban ante Dios y querían acompañarla en su entrada de triunfo en el cielo de la gloria donde se encontrará con todos los vecinos que ya se fueron delante de ella, también con su corona de gloria.

geranio El jaleo me impidió detenerme con cada gesto de flor y belleza, pero me alegró que se saliera con la suya y que en ese momento estuviera cubierta con una montaña de flores, que gritaban: “no está muerta, está dormida en las manos del Padre”, de alguna manera me dieron el calor que le faltaba al último beso frío que le pude dar en esta orilla.  Sentí  como mi madre me estaría mirando emocionada y cómplice  diciéndome: “¿Ves Pepe lo que te decía…? GRACIAS”. Allí estaban flores de la vecina especial, la corona de la calle, la de los movimientos cristianos JEC y PX – no por mí, sino por ella-, la de los amigos y familiares de mis hermanos, de personas de Mérida, Cheles, Olivenza, Equipos de Nuestra Señora, Facultad , Departamento…Abrazos en la belleza del color festivo que consuela y anima en la esperanza de lo definitivo. Por eso esta tarde, tras pasar esta mañana por la floristería sin ser todavía capaz de entrar para traerle flores junto a su foto –mañana lo haré- , quería agradecer desde las flores de las vecinas de Granja, en esa  sacramental de la corona de gloria que no se marchita, a todas las personas que nos habéis acompañado en este trance y nos habéis mostrado el cariño que tenéis hacia nosotros y sobre todo el amor y la estima que teníais a mi madre Dolores. Ojalá sepamos corresponder con el mismo cariño y consuelo que estamos teniendo de todos vosotros. Seguro que ella os estará abrazando y besando para siempre con ese cariño que la identificaba.

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