Minoría evangélica y sacramentos -confirmación-

Ven Espíritu Divino 

Cuatro de ellas son adolescentes que durante tres años han ido caminando para culminar su iniciación cristiana, lo han hecho en un ambiente juvenil y cultural donde no se acostumbra la espiritualidad ni la práctica religiosa, a contracorriente, pero ahí están. Ellas son signo de la minoridad evangélica que no funciona por ambiente sino por convicción e interioridad. Junto a ellas, dos personas más adultas, las dos tocadas de debilidad y límites por enfermedades. Una luchando desde su nacimiento por espina bífida, otra con una esclerosis que se le manifestó a los dieciocho años y que ha ido avanzando hasta postrarla en una silla de ruedas, pero ninguna de las dos vencidas por su enfermedad, sino en lucha permanente.

Confirmaciones en nuestra parroquia

Acaba de celebrarse la fiesta de Pentecostés, los cristianos nos abrimos a los dones del Espíritu para que nos fortalezca y nos anime en nuestro vivir y en el seguimiento a Cristo. Este Domingo próximo, en nuestra parroquia celebraremos el sacramento de la Confirmación. Una celebración alejada del bullicio y la masificación de las primeras comuniones, que hemos tenido en el mes de mayo. Se acercarán a ser ungidas por el crisma consagrado seis mujeres. Cuatro de ellas son adolescentes que durante tres años han ido caminando para culminar su iniciación cristiana, lo han hecho en un ambiente juvenil y cultural donde no se acostumbra la espiritualidad ni la práctica religiosa, a contracorriente, pero ahí están. Ellas son signo de la minoridad evangélica que no funciona por ambiente sino por convicción e interioridad. Junto a ellas, dos personas más adultas, las dos tocadas de debilidad y límites por enfermedades. Una luchando desde su nacimiento por espina bífida, otra con una esclerosis que se le manifestó a los dieciocho años y que ha ido avanzando hasta postrarla en una silla de ruedas, pero ninguna de las dos vencidas por su enfermedad, sino en lucha permanente. Todas se abren al Espíritu y sus dones, cada una desea que ese Espiritu llegue donde más lo necesitan: discernimiento, fortaleza, sabiduría, consejo, piedad, paciencia…

La esclerosis y el Espíritu…
En la celebración habrá momentos de vida y de compartir sus motivaciones para acercarse a este sacramento, Guadalupe nos dará razones de porqué se confirma. Lo hará desde su silla de ruedas, desde su dolor y su lucha, a la vez que desde su esperanza y su interior tocado por la ternura de un Jesús al que está conociendo y amando más, de un evangelio que cada día le ilumina en su vivir y en su enfermedad. Así lo relata:

“Hay muchas preguntas que me hago a día de hoy y que no puedo contestar, supongo que seguiré haciéndomelas el resto de mi vida.
Después de algún tiempo “sin rumbo” me di cuenta de que me faltaba algo, que estaba como “vacía”, este sentimiento era fruto de mi enfermedad y de otras circunstancias, que ahora no vienen al caso. En realidad, lo que sentía era que me faltaba Dios.

Repasando mi vida, me di cuenta, que no estaba confirmada y sin saber muy bien cómo, sentí un gran deseo de confirmarme, ya que a través de este sacramento mi fe sería reforzada y me ayudaría a centrar mi vida.

A los primeros que les conté mi decisión fue a mis padres, a mi hermana y a mi tía Marisa, les conté que quería dar este paso para sentirme más cerca de Jesús.

Desde entonces siento que Dios actúa cerca de mí y en mí misma. He notado que así, como antes, las cosas las hacía sin pensar y sin pedir consejo, hoy en día muchas veces me paro y medito y cuando no lo hago me siento mal.

Con la Confirmación deseo y espero transformarme en una persona más paciente, sosegada, que actúen en mi los Dones del Espíritu Santo y tener inteligencia, para reconocer el Amor de Dios; sabiduría, y así aprender a juzgar las cosas y no dejarme llevar por emociones y pensamientos pasajeros; consejo, para discernir lo que me conviene más; fortaleza, para mejorar en mi enfermedad, ayudar a mis padres, recuperarme en todo lo que pueda y desenvolverme en mi vida cotidiana y que tanto mi familia como yo nos pongamos alegres con ello.

Pienso que me va a ayudar en adelante a vivir el día a día con sus luces y sus sombras; ayudándome a descubrir cómo se manifiesta Dios en las pequeñas cosas de la vida: saludo inesperado de alguien, poder cambiarme sola para salir, ayudar a mi madre a poner la mesa.

Hay una frase muy bonita que mi tía me dedicó estos días y que quiero compartir con vosotros:
“Señor, hazme experimentar tu Espíritu, una fuerza interior que me hace no claudicar cuando todo se pone cuesta arriba”

“De la equidad al cuidado de la casa común”

El mundo hoy necesita un hombre nuevo, una espiritualidad y ecología de comunión, que no puede esperar. Este hombre nuevo ha de ser encarnado y ha de caminar por alternativas de modos de ser y de vivir, de hacer y de consumir, de trabajar y gozar, de educación y conciencia, de austeridad compartida, de decrecer para crecer. La acción urge y nos lanza una interpelación tan apasionante como humana y divina. Por eso deseamos una programación de compromiso por una ecología integral.

Asamblea de Profesionales Cristianos de Acción Católica en Madrid -31Mayo al 2 de Junio-

PROFESIONALES AL CUIDADO DE LA CASA COMÚN. Por una ecología integral.

Asamblea PX

Profesionales de distintas diócesis- Badajoz, Bilbao, Las Palmas, Madrid, Palencia, Palma de Mallorca, Zaragoza-  han participado en la asamblea del movimiento de Profesionales cristianos, en los días del 31 mayo al 2 de Junio en Madrid.

El trienio de la Equidad
En sus trabajos de reflexión han concluido el programa del trienio 2016-19 cuyo objetivo central era adentrarse en la relación entre profesión y equidad: “Profesionales cristiano por la equidad y la justicia”. A lo largo de este tiempo se han analizado las desigualdades e inequidades que se dan en el mundo, en nuestra propia sociedad, así como en nuestros ámbitos profesionales y ante los usuarios y beneficiarios de nuestra acción. El evangelio y la doctrina social de la Iglesia han sido luz para juzgar y descubrir a qué estamos llamados como personas, ciudadanos y profesionales en orden a construir una fraternidad propia de los hijos de Dios, y ahora en la asamblea tras el trabajo del último curso se han compartido todo lo que se consideran tareas profesionales necesarias para construir la equidad, aquellas que un profesional ha de hacer para ser fiel al bien interno de su propia profesión y que son exigibles desde una ética profesional y desde el bien común al que servimos. En este proceso hemos ido analizando cómo nuestra propia persona y nuestro quehacer puede ser lugar de buena noticia y de reino cada día, cómo se abren retos impresionantes en una sociedad dualizada y desigual, donde la inequidad se asienta por doquier. Ahora toca seguir trabajando por la equidad propia de la fraternidad, la que corresponde a la dignidad del ser humano, más allá de la situación en la que se encuentre, su origen, cultura o raza.

tema

Un nuevo trienio: El cuidado de la casa común. Ecología integral.

Concluido este trienio, la asamblea se ha abierto, para seguir avanzando por caminos de urgencia en una pastoral misionera y de salida, en una iglesia que necesita estar abierta a aquello que es urgente y que no puede esperar a mañana. En este sentido los militantes han aquilatado líneas de urgencia que como cristianos y ciudadanos, como profesionales, hoy tenemos que asumir como propias. Al hilo de la Laudato si, y en continuidad con el tema de la equidad, se nos abre el horizonte de la comprensión de la casa común como el lugar propio de nuestro compromiso cristiano. El grito del mundo en su nivel de naturaleza, de humanidad y de lo social es tan fuerte, que nos sitúa irremediablemente ante el tema de lo sostenible y lo insostenible. El discernimiento de tal cuestión no puede esperar a mañana, lo que no es sostenible nos habla de muerte y vida, de elección radical y actual. Necesitamos poner nombre, termómetro a la realidad, y hacerlo en su totalidad, saliendo de la burbuja de nuestra comodidad y nuestros espacios reducidos e individuales. Nosotros tenemos un referente de humanidad que nos invita a caminar en dirección a un hombre nuevo que se nos ha revelado en Jesucristo. El mundo hoy necesita un hombre nuevo, una espiritualidad y ecología de comunión, que no puede esperar. Este hombre nuevo ha de ser encarnado y ha de caminar por alternativas de modos de ser y de vivir, de hacer y de consumir, de trabajar y gozar, de educación y conciencia, de austeridad compartida, de decrecer para crecer. La acción urge y nos lanza una interpelación tan apasionante como humana y divina. Por eso deseamos una programación de compromiso por una ecología integral.

Serán tres años de profundidad en el análisis de lo que quita y da la vida en el mundo y en la humanidad, allende los mares y en nuestra propia esquina, de tratar cómo esto pasa por nuestro ser profesionales, que nos afecta y que les afecta a los que nos rodean. Queremos entrar en el Evangelio por la puerta de lo universal, por la propuesta de una fraternidad que pasa por la unificación de la persona, de la relación con la naturaleza y con los otros en claves de salud, de salvación, de sostenibilidad, desde el agradecimiento y la justicia, de la verdadera dignidad. Por eso serán tres años de apertura y adentramiento en la cuestión de la ecología integral, del cuidado de lo que somos y amamos, en contacto con las víctimas, de la búsqueda del sentido de la vida y de la dignidad de todo lo creado y de todo lo humano. Ardua tarea, somos pocos y con debilidad, pero el encargo tiene autoridad y respaldo en la misión de construir una Iglesia en salida y de servicio, Dios está al fondo y su espíritu nos mueve.

Asamblea y vida de PX

Una cincuentena de militantes, acompañados por representantes de otros movimientos como JEC y HOAC, iluminados por una magnífica ponencia del jesuita Patxi Álvarez , la aportación de Chemi Rodriguez, de Justicia y Paz, y visitados por Luis Manuel Romero, del secretariado del Apostolado Seglar de la Conferencia episcopal, hemos experimentado la alegría de lo vivido en una etapa, de sus conclusiones y, a la vez, nos hemos abierto, a una nueva etapa con nuevos retos, deseosos de ser fieles al Espíritu y a la realidad del hoy en el mundo, de lo que viven y sienten los hombres y la mujeres, atendiendo especialmente a los sufrimientos y ansiedades que necesitan consuelo y alivio. La oración y la eucaristía nos han alimentado y sostenido en este quehacer, la convivencia fraterna nos ha renovado y animado para seguir caminando. Nos hemos despedido hasta la comisión de comienzo de curso donde perfilaremos objetivos concretos y medios para avanzar en este deseo de auténtica ecología integral.

Tierra, cielo y libertad: Patricia Gualinga

Ante la pregunta sobre lo que tenemos que hacer en occidente para vivir de verdad en las claves que nos decía de una ecología integral, ella respondió sin dilación y con fuerza: perder el miedo. Ella ha perdido el miedo, amenazada de muerte, ya no la para nada ni nadie. Su vida tiene valor y por eso no puede perderla entregando su autenticidad y verdad.

Patricia

Acaba de estar con nosotros Patricia, mujer amazónica, líder de las mujeres de su pueblo, en la defensa de la amazonía y de la selva viviente. Pasó volando desde Ecuador, Tenerife y camino de Alemania, estuvo entre nosotros menos de 24 horas, pero dio tiempo para recibir un mensaje de luz y de esperanza, de sabiduría y de compromiso, por un mundo y una humanidad nueva, todo con la pura fuerza de la vida y de la verdad, de la naturaleza y su tradición viva, más allá de mercados y políticas invasivas y deshumanizadas. De lo que dijo y compartió yo me quedaría con tres claves que para ella son los cimientos de la sabiduría que ha recibido y defiende, desde sus padres Sabino y Karina, desde su pueblo Sarayaku, y su ser universal y haber caminado por casi todo el mundo. Las claves de vida y esperanza son muy sencillas y es necesario redescubrirlas en nuestro occidente cansado.

Los pies en la tierra

La humanidad se ha desnaturalizado, se ha alejado radicalmente de la naturaleza. Se ha pasado del convivir y connaturalizar a la artificialidad de lo tecnológico y de la superproducción y consumo. He hecho un trato salvaje y descuidado de la base de nuestra vida, no somos sin la naturaleza. Lo que le infligimos a ella se vuelve en nuestra contra, no podemos seguir destruyendo, porque nos asfixiaremos y moriremos en nuestro propio tener abandonando el ser. Hemos de volver a poner los pies en la tierra, a caminar desde ella, a hacernos naturales, escuchando esa naturaleza que nos da la vida y de la que formamos parte, ella tiene sus derechos porque quiere proteger los  nuestros. Defender y recuperar nuestra naturaleza es el reto mayor del mundo hoy. Tendremos que vencer las inercias de un mercado y de una política que van por otros derroteros, que sólo buscan el lucrarse y crecer en la riqueza como objetivo último, más allá de la naturaleza, sus fuentes de vida y la propia humanidad. Ha de ser una lucha verdadera y profunda. La primera misión es poner los pies en la tierra, de verdad, volver a ella y adentrarnos en su espíritu desde el nuestro, hermanarnos y abrazarnos para caminar juntos. Sin la tierra no hay salvación.

La cabeza en el cielo

Así se lo transmitió, su padre Sabino y su madre Karina,  patriarcas de su pueblo y catequistas del evangelio de la vida. Lo dice claramente Patricia, sin espiritualidad no hay vida, si trascendencia no es posible la humanidad, la comunidad viene del espíritu, de creer en la humanidad y en la vida, más allá del individualismo y la posesión. Unos desarrollarán su espiritualidad en el campo religioso, como es su caso y el de sus padres, otros serán en sus propios interiores y su silencio abierto a la vida, a la naturaleza y a la historia, pero sin cielo no hay deseo de un mundo mejor y hermanado. La superficialidad de un consumo más allá de las necesidades y de los verdaderos deseos, hace al hombre caprichoso y lo esclaviza. Sólo en la verdadera interioridad de la coherencia y de la autenticidad se cobra el verdadero sentido de la vida y se lucha por lo justo y digno para todos los hombres. Necesitamos una mirada esperanzada y transformadora, ahora es el momento. Son muchos los signos de que nos están llamando a adentrarnos en la auténtico del espíritu, en la verdadero de lo humano, en los sentimientos más verdaderos y constructivos.

Vencer el miedo

Ante la pregunta sobre lo que tenemos que hacer en occidente para vivir de verdad en las claves que nos decía de una ecología integral, ella respondió sin dilación y con fuerza: perder el miedo. Ella ha perdido el miedo, amenazada de muerte, ya no la para nada ni nadie. Su vida tiene valor y por eso no puede perderla entregando su autenticidad y verdad. Ella tiene una verdad y un sentido, no puede entregarlo perderlo, eso sí sería perder la vida, mucho más que el que se la quitaran con violencia. No podemos dar nuestra vida al miedo. Occidente está preso de su miedo, el miedo a perder lo que tiene, sus comodidades, sus seguridades, no se arriesga a vivir de verdad, a compartir la vida, a entregarse a lo verdadero, se esconde tras el mercado, el consumo. Pero ella tiene esperanza y le pone dos nombres: la mujer y los jóvenes. Lo está notando, la mujer en el mundo tiene un papel imprescindible para transformar la realidad, cuando pierden el miedo avanzan con los pies en la tierra y el corazón en el cielo. Los movimientos de jóvenes del mundo comienzan a moverse y se les nota que están dispuestos a vivir sin miedo, en libertad, por eso ella cree en la esperanza y sigue caminando por todos los países del mundo gritando su verdad,  y volviendo siempre a su tierra, a su pueblo, a su Dios y sus hermanos.

José Moreno Losada

En Madrid… no te lo pierdas -La amazonía en el corazón-


 

 

 

CON PATRICIA GUALINGA… CON EL CORAZÓN AMAZÓNICO…

Pocas veces vas a tener ocasión de compartir coloquio con alguien así…hablamos de Laudato si, del sínodo de la amazonía, pero poner el oído en el corazón amazónico sólo puedes hacer con personas de este calado como Patricia Gualinga Montalvo… ¿Quién es? Ven y verás.

Patricia Gualinga Montalvo es líder histórica del Pueblo Originario Kichwa de Sarayaku, en Pastaza, Amazonia de Ecuador. En 2012 fue protagonista principal del Caso Sarayaku, cuando se impidió la instalación de explotaciones petroleras, con una denuncia interpuesta ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que falló en contra del Estado de Ecuador y a favor de Sarayaku. Fue amenazada de muerte en enero de 2018. Amnistía Internacional, Amazon Wacht, Front Line Defenders y otras organizaciones Derechos Humanos han iniciado una campaña internacional para garantizar su seguridad. Está considerada como una de las mujeres más influyentes en la defensa del medioambiente en el mundo.

A los 13 años, salió de la la selva por primera vez sin hablar español. Fue a Quito a trabajar como empleada del hogar y por las tardes estudiaba en el colegio. Terminó con mucho esfuerzo el Bachillerato y volvió a Sarayaku en 1992, para participar con su familia y con su pueblo, en la organización de la Marcha de los Pueblos Indígenas, que caminaron a pie hasta Quito en aquella ocasión, reclamando los títulos de propiedad de sus territorios. Posteriormente trabajó en un programa radiofónico Kichwa, y en el año 2000 fue nombrada gerente regional del Ministerio de Turismo. Fue la primera mujer que trabajó para que el turismo local al interior de la selva tuviese una cobertura legal y se constituyera en una alternativa real de desarrollo y trabajo para las poblaciones indígenas.

En 2002, Sarayaku le solicitó que se incorporara a la defensa de sus derechos con motivo del caso Sarayaku, renunciando a su cargo ministerial. Desde entonces ha ejercido tareas de asesoría, posicionando a las mujeres en cargos de representatividad. A lo largo de los más de 10 años de proceso judicial del Pueblo Sarayaku ante el Sistema Interamericano de Justicia ha trabajado activamente para divulgar y dar a conocer el conflicto del Pueblo Sarayaku contra las petroleras, las empresas extractivas y el Estado ecuatoriano. Patricia fue la primera testigo a la que escuchó la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en la audiencia del Caso Sarayaku y después continuó traduciendo al español para entendimiento de la Corte, las declaraciones en kichwa de otros testigos

Acaba de recibir el Premio Brote Activismo Medioambiental 2019 en el Festival Internacional de Cine Medioambiental de Canarias. Ha difundido personalmente su mensaje en muchos países:  EE.UU., Alemania, España, Francia, Suiza, Suecia, Italia, Portugal, Bélgica, Perú, Colombia, Bolivia, Argentina, Chile, Guatemala y Brasil. Ha sido consultora  en la Comunidad Andina de Naciones (Lima-Perú), de la Fundación Pachamama de Ecuador y de la Pachamama Alliance de Estados Unidos. Es miembro del Movimiento Mujeres Amazónicas Defensoras de la Selva.

Y además es una mujer de Iglesia. De la Iglesia Católica y Universal de la que tú y yo somos miembros. Es hija de Don Sabino (que acaba de cumplir 95 años) y Doña Corina, líderes ancestrales del pueblo de Sarayaku, shamanes, yachajs, conocedores de todo lo Kichwa del Bobonaza. Y dos catequistas excepcionales.“Mi padre no es cura porque está casado, pero por lo demás, aquí en Sara es igualito que un cura CATóLiCO” nos decía en la selva una noche Charapa, uno de sus hermanos. Patricia es muy cooperadora y activa en la Iglesia local, me consta que es muy querida allí. La Hna. María Bertol, una misionera dominica histórica, tambien, de más de 80 años, luchadora, de las que fue andando hasta Quito con las comunidades indígenas en el 92, me ha hablado maravillas de ella. Recientemente está colaborando mucho con la Red Panamazónica de América Latina, en la dinamización del Sínodo Panamazónico que se celebrará en Octubre. Ha tenido ya encuentros con el Papa Francisco y con muchos Obispos y Cardenales. Hace un par de meses, en Washington fue panelista invitada a una Conferencia preparatoria del Sínodo y allí habló con mucha libertad ante la curia internacional sobre los planteamientos Ecología Integral – Laudato Si, desde la perspectiva de la Iglesia amazónica.

De todas estas cosas queremos hablar con ella  el próximo miércoles 29 de Mayo. O más bien, escuchar, aprender de ti Patricia, que nos enseñes, nos amazonices.  Queremos ser humildes y valientes como tú.

Pakrachu,. Gracias. Estamos atentas.

TE ESPERAMOS… CUÉNTASELO A TODOS…

En camino hacia el Sínodo Panamazónico, la *Juventud Estudiante Católica (JEC)* , *Profesionales Cristianos (Px)* y *Movimiento Católico Mundial por el Clima (MCMC)* os invitamos a compartir un espacio junto a Patricia Gualinga, activista ecuatoriana que lleva más de 20 años dedicada a la resistencia contra la explotación petrolera en el territorio de Sarayaku, en el centro de la Amazonía ecuatoriana.

📅 29 de mayo de 2019

20:30h

📍Sede de la Delegación de Jóvenes de la Archidiócesis de Madrid

Plaza San Juan de la Cruz 2B – Parada nuevos ministerios-

¡Nos vemos!

Romería de amor y duelo

Romería de “Por ellos”

 Ayer volvía a vivir con la asociación “POR ELLOS”, de extremadura, un encuentro de luz y amor en el duelo. Creo que es bueno dar a conocer estos quehaceres de común unión ante la muerte de lo hijos, y su tarea de acoger y acompañar a los que van viviendo este dolor tan radical. Ellos están muy interesados en que se les conozca porque hay mucha gente que vive el duelo en una soledad total y se mueren en vida por no poder compartirlo.

Gracias por venir (Amor y Duelo)

Había estado dudando si ir o no ir. Su duelo está en una etapa muy tierna y le está costando mucho vivir. Se levanta por la mañana y se poner a hacer cosas sin parar, deseando que llegue la noche para dormirse y romper con la vida. Le cuesta vivir sin él, sin su hijo del alma, aunque se siente amada profundamente por su marido y sus otros dos hijos. Le puede el sentimiento que parece que no le deja vivir, sobre todo cuando tiene que levantarse. Pero al final venció los obstáculos y vino al encuentro.Un día de encuentro

La asociación “Por ellos”, desde los acompañantes de Villanueva de la Serena -especialmente Maria Ángeles-, le están acompañando en este proceso de duelo, le habían invitado a venir a este encuentro de Pascua primaveral, entre los dos pantanos que se hallan en Cordovilla de Lácara. Allí debajo de una encina, ya sacramental para ellos, se prepara un campamento muy sencillo de estos matrimonios que tienen en común el sentimiento de haber perdido un hijo. Cada uno aporta su mejor comida, sencilla y elaborada, y se encuentran para abrazarse en fraternidad.

Allí se pone en la mesa el pan y el vino, cargado de dolor, recuerdo, duelo, pero a la vez de fraternidad, acogida, consuelo, amor. Lo tienen claro, para ellos sólo hay un dogma verdadero, frente a la muerte de sus hijos, no tienen más arma que el amor. Es lo que están descubriendo en sus procesos de vida y de muerte, sólo queda el amor. Y ellos quieren que esta verdad fundamental, se haga tradición y se transmita, especialmente a todos aquellos que van viviendo la experiencia de sentir que se muere un trozo de ellos, un hijo, pero que si aman esa parte entrañable dará frutos, se hará fecunda y así permanecerán en la esperanza de que sus hijos no están muertos sino que duermen y esperan la vida eterna, donde deseamos encontrarnos.

Unos con fe y otros sin ella, pero todos con el deseo de amor y de vida. Yo ayer volví lleno de esperanza y de luz. Al leer hoy, en el evangelio, que Jesús hacía lo que había visto hacer a su Padre, obedeciéndole y amando, yo hoy confieso que en esta asociación se obedece a la vida y al amor frente a la muerte, sin dejarse vencer por ella. A mí me gustaría obedecerles y hacer como ellos hacen. Al final esta madre se alegraba por haber venido, pero ella alegró a todos viniendo, porque así nos decía que nos quería, había obedecido a la vida frente a la muerte. Le duele haber perdido la fe junto al deseo de vivir, pero ayer creyó en el amor y venció a la muerte en esta comunidad de vida, es el camino para recuperar el sentido desde la herida.

En Córdobilla de Lácara: Dehesa extremeña

José Moreno Losada.

Por la fraternidad religiosa en Extremadura -Diálogo interreligioso-

Queriendo responder con comunión y diálogo, en el deseo de fraternidad para el mundo, nos abrazamos el imán de la comunidad islámica de Badajoz y el Delegado episcopal para el diálogo interreligioso de la comunidad católica de Badajoz, deseando un mes de bondad y bendición para toda la comunidad islámica y un feliz tiempo pascual de resurrección para los católicos.

MUSULMANES Y CATÓLICOS POR LA FRATERNIDAD HUMANA

Ruptura-del-ayuno-Ramadan-2018

En Febrero del año en curso, en el viaje apostólico del Papa Francisco a los emiratos árabes unidos, se realizó la firma de un documento común trascendental entre Al-Azhar y la Iglesia Católica, sellado por el Gran Imán Ahmad Al-Tayyeb y el Papa. Nosotros, en estas fechas tan entrañables para la comunidad islámica en su mes de Ramadán y en el tiempo pascual de resurrección para los católicos, queremos unirnos y manifestar nuestra alegría y paz por dicho documento y señalar aquellos aspectos que consideramos de especial importancia para nuestro diálogo interreligioso en Extremadura. Comulgamos en cuestiones fundamentales, como que la fe lleva al creyente a ver en el otro a un hermano que debe sostener y amar. Por la fe religiosa, el creyente -musulmán y cristiano- está llamado a expresar esta fraternidad humana, protegiendo la creación y todo el universo y ayudando a todas las personas, especialmente las más necesitadas y pobres. Por eso no podemos separarnos ante el deseo de la fraternidad humana, al revés, hemos de unirnos en voluntad buena y leal, para trabajar juntos y educar a nuestros hijos en una cultura del respeto recíproco y de la ayuda mutua. Por eso trabajamos ya en Badajoz y en Extremadura por un diálogo fraterno y sincero.

Sentimos que hemos de trabajar juntos para difundir la cultura de la tolerancia, de la convivencia y de la paz; intervenir lo antes posible para parar el derramamiento de sangre inocente y poner fin a las guerras, a los conflictos, a la degradación ambiental y a la decadencia cultural y moral que el mundo vive actualmente. Somos conscientes de que el primer y más importante objetivo de las religiones es el de creer en Dios, honrarlo y llamar a todos los hombres a creer que este universo depende de un Dios que lo gobierna, es el Creador que nos ha plasmado con su sabiduría divina y nos ha concedido el don de la vida para conservarlo. Un don que nadie tiene el derecho de quitar, amenazar o manipular a su antojo, al contrario, todos deben proteger el don de la vida desde su inicio hasta su muerte natural. Por eso, condenamos todas las prácticas que amenazan la vida como los genocidios, los actos terroristas, las migraciones forzosas, el tráfico de órganos humanos, el aborto y la eutanasia, y las políticas que sostienen todo esto.

Nos preocupan del mismo modo, las causas más importantes de la crisis del mundo como es una conciencia humana anestesiada y un alejamiento de los valores religiosos, además del predominio del individualismo y de las filosofías materialistas que divinizan al hombre y ponen los valores mundanos y materiales en el lugar de los principios supremos y trascendentes. Creemos que, aunque hemos avanzado con un progreso de bienestar y cuidados, se está dando al mismo tiempo un deterioro de la ética, que condiciona la acción internacional, y un debilitamiento de los valores espirituales y del sentido de responsabilidad. Todo eso contribuye a que se difunda una sensación general de frustración, de soledad y de desesperación, llevando a muchos a caer o en la vorágine del extremismo ateo o agnóstico, o bien en el fundamentalismo religioso, en el extremismo o en el integrismo ciego, llevando así a otras personas a ceder a formas de dependencia y de autodestrucción individual y colectiva.

20170615_2314067Nos preocupa que se esté dando una “tercera mundial a plazos” con la intolerancia y la exclusión mutua de extremismos de todo tipo. Así como también afirmamos que las fuertes crisis políticas, la injusticia y la falta de una distribución equitativa de los recursos naturales —de los que se beneficia solo una minoría de ricos, en detrimento de la mayoría de los pueblos de la tierra— han causado, y continúan haciéndolo, gran número

de enfermos, necesitados y muertos, provocando crisis letales de las que son víctimas diversos países, no obstante las riquezas naturales y los recursos que caracterizan a las jóvenes generaciones. Con respecto a las crisis que llevan a la muerte a millones de niños, reducidos ya a esqueletos humanos —a causa de la pobreza y del hambre—, reina un silencio internacional inaceptable.

Queriendo responder con comunión y diálogo, en el deseo de fraternidad para el mundo nos abrazamos el imán de la comunidad islámica de Badajoz y el Delegado espiscopal para el diálogo interreligioso de la comunidad católica de Badajoz, deseando un mes de bondad y bendición para toda la comunidad islámica y un feliz tiempo pascual de resurrección para los católicos.

Adel Najjar (Imán) y José Moreno Losada (Sacerdote católico)

Perros del Buen Pastor (Luis y su cachorro nuevo)

Los perros de Luis
Luis habla de sus perros
perroEn los días previos al triduo pascual, pude gozar de una estancia breve junto a amigos profesionales en la finca de la “monea” en Manchita. Una vez más el personaje principal y sencillo de aquel lugar para niños y mayores es el pastor, Luis, hijo de Ángel y de Teresa, pastores de toda la vida. Estar junto a él se convierte en un lugar de aprendizaje y de filosofía de la vida. En este caso me quedé con un detalle que he guardado hasta hoy celebración del Buen Pastor; siempre uno esta fiesta a él como persona.

La relación del pastor y sus perros

El detalle trata de la relación con sus perros, porque los perros son de Luis. Él les ha procurado la vida, el alimento y, lo que es más importante, el cuidado y la educación, por eso son de él y con otro cualquiera no se irían ni les obedecerían. Hay una relación única y cuidada. A Jesús le gustaban las parábolas y fue acertado en la relación de su vida con el pastoreo y las ovejas, así es como es Luis con sus ovejas. Pero me tomo la libertad de avanzar en la parábola comparativa y sumar a ella a los perros de este buen pastor, y el concepto que él tiene de un buen perro pastor. Creo que nos puede servir de reflexión para los que tenemos encomendado el ministerio sacerdotal en la Iglesia. A veces, con buena intención entiendo, nos hemos identificado mucho con el pastor, claves teológicas bonitas pero peligrosas: “alter o ipse Christus”. Yo, si volviera a comenzar, me agarraría más a la de los pequeños perros, como aquella extranjera que los usó para hablar de que se comían las migajas que caían de la mesa.
El cachorro y las expectativas de Luis
Luis hablaba aquella mañana de un pequeño perro que tenía meses y sobre el que él tenía expectativas muy buenas, esperando que diera el mismo resultado o mejor que su progenitor, no así su madre que parecía perezosa, aunque había sido buena madre, que todo tiene su valor. El da de comer y cuida a los que le han salido buenos y a los otros, es lo primero que hace todos los días al llegar al campo. Y confiesa que son sus pies y sus manos. Le gustaría que este cachorro fuera vivo y listo, trabajador, que supiera ponerse en el sitio y obedecer a tiempo, que no molestara a las ovejas y nos las descuidara nunca. Que se preocupara de que no hicieran daño y de que no fueran atacadas ni se perdieran. Para eso, él valora que sepan mirarle y atender su voz, su silbido, sus pasos, hasta sus sueños y despistes, así como sus ausencias.

La verdadera misión del buen perro pastor
En ese mismo momento, en que hablaba, el perro recogió a las ovejas en segundos, sin ladrar siquiera, con su presencia y su mirada, algo impresionante para Jesús Salas, cirujano que también trabaja en equipo. El perro mayor miraba a Luis a ver si le decía algo, y este le tranquilizaba, le ordenaba en bajo que tuviera paciencia, que iba todo bien. La relación es tal, que Luis es conocido por sus perros y los perros se parecen a Luis, uno es buen pastor y los otros son buenos perros pastores. Los perros no son los dueños del rebaño, reciben la vida y el cuidado del mismo pastor que las ovejas, la reciben a su medida y para su realidad, están educados para su misión, se les habla de lo que tienen que hacer y no les falta nada de lo necesario para poder ser los mejores. Cada día tienen su tarea marcada y colaboran eficazmente sabiendo que los protege, anima y conduce un buen pastor.

A qué me compararía yo… sacerdote del buen pastor.
oveja-maternalDecidme si es o no es motivo de parábola para que yo me revise como sacerdote, junto a Cristo, y contemple mi proceso, sus expectativas sobre mí, sus cuidados y su educación, su referencia, sus palabras, silbidos, gestos, órdenes, caricias…los compañeros que van junto a mí cada uno con su carácter y su historia, su biografía conocida perfectamente por el pastor, que sabe dar a cada uno lo suyo. Y lo fundamental de todo, aprender a tener la mirada fija en él, los ojos fijos en él como dice el apóstol, para mirar con sus ojos y con su corazón a todas las ovejas del rebaño, para cuidarlas como él las cuida, para acompañarlas como él quiere, para llevarlas al mejor pasto, para protegerlas, para indicar los mejores caminos, yendo delante, detrás, o anónimos en el medio de la vida y la historia.

Pido y deseo…
Por eso pido y deseo hoy ante el Buen Pastor, que él pueda hablar de mí como Luis habla de sus perros, que yo no defraude sus expectativas, que me deje hacer y educar. Bueno y tendré que corregirme en eso que dice Luis de su perro actual, que voy demasiado rápido e impulsivo en la vida, que cuide el nivel de intimidación de mi mirada sobre los que acompaño para que no los rompa y violente, asustándoles sin ningún motivo.

Líbrame…
Y lo que pido, desde el dolor de una Iglesia en crisis, es que no me haga perro lobo. Que no vaya al rebaño para mi interés, con mis normas y apetencias, destrozando y apropiándome de lo que no es mío, invadiendo espacios que no me corresponden y alimentándome de la vida de aquellos a los que tengo que cuidar y entregarle la mía. Que la institucionalización de lo que soy no me haga creer que soy yo el dueño, el pastor, y que no me porte como un asalariado al que no le importan las ovejas. Que no vista con piel de cordero un corazón de lobo.

El momento eclesial actual nos llama a nuestro lugar ministerial de origen, junto a El, y no estaría mal entrar en la parábola del buen pastor, buscando ser buenos perros de ese pastor que da la vida por amor a las ovejas, y que nos tiene a nosotros porque tiene ovejas y no al revés.
Bendito día del Buen Pastor.

TEMAS

Evangelio en el Gurugú

Compasión verdadera en el Gurugú

De ahí puede salir algo bueno…

Más de una vez los vecinos y el sacerdote del barrio del Gurugú en Badajoz han comentado que en los medios de comunicación cuando sale una noticia negativa de violencia, robo, etc… no suele decirse el lugar o el barrio en el que sucede. Pero les llama la atención que cuando es en su barrio va en la entradilla y en buen tamaño que ha sido en el Gurugú. No suele pasar lo mismo cuando es algo en positivo, qué curioso, como estigmatizamos barrios y generalizamos sobre ellos. Hace unos días recogía a Encarni, catequista de mi parroquia que conocí en clase en Magisterio, ella es del barrio y ha realizado sus prácticas en colegios de este barrio y me comentaba cómo sus compañeras le decían que cómo se le ocurría coger esos colegios para las prácticas y cómo se extrañaban cuando les explicaba que ella era de ese barrio y había pasado por colegios de ese tipo. Por eso hoy siento gusto de hablar cómo el evangelio campea por esos corazones y esas calles. Os cuento una anécdota con carácter de categoría, de esa que habita entre los pobres y los sencillos como Jesús de Nazaret, recordando aquello que decían de El: “¿Es que de Nazaret puede salir algo bueno?”

Mi compañera Mamen…
Me gusta cuando Mamen me presenta ante la gente como su compañero de facultad, cuando
participa en las fiestas del patrón. Recuerdo un día al final de su jornada, tras haber estado
limpiando, estaba cansada por la limpieza a fondo de un aula, había ido hasta lo más oculto, lo
que no se ve a primera vista, pero ella si lo ve. Se siente satisfecha, mañana sólo tendrá que
fregarla bien. Un año más queda dispuesta el aula con olor a limpio y a novedad. Ella une, con
gracia, lo bello y lo limpio. Hoy se ha acercado una vez más al despacho y me ha dado una
lección de vida y sabiduría de las que no están en los libros, de las anónimas pero notables.
Venía cansada, tras su trabajo de limpieza, me hablaba de sus tareas e inquietudes.

El tito Pauli
Últimamente estaba muy preocupada. Su tío Pauli, que sufrió un accidente de moto siendo
adolescente, es minusválido, lo había cuidado hasta ahora su madre, ya mayor. Actualmente
estaba más dependiente, enfermó, lo llevaron al hospital, pero no podía volver a su casa, muy
pobre, no reunía mínimas condiciones. Su pensión de las más mínimas de minusvalía. Él lloraba
de pensar que tenía que irse a una residencia. Ella se le rompía el corazón y, tras hablar con su
marido, deciden prepararle la habitación de su hijo, llevarlo con ellos y cuidarlo. Ahora les
tocaba un tiempo de libertad familiar con los hijos ya independizados, pero ella no podía dejar
a su tío Pauli de esa manera. Le ha abierto su casa y le ha mostrado que “todo lo nuestro, del
matrimonio, es tuyo”. Ahora se tienen que organizar pensando en él, le cansa porque se suma
a todo su trajín, pero vive en paz porque está haciendo lo que tiene que hacer. Yo le digo que
esa es la mejor devoción a la virgen de la Soledad que ella tanto quiere.

La alegría del reino va en silla de ruedas…

Pauli va feliz en su nueva silla con motor por todo el barrio del Gurugú, como un rey, porque hay alguien que lo quiere y le hace sentirse así. Su alegría es evangelio en el Gurugú, en Mamen y en Félix descubro yo el rostro verdadero de la compasión auténtica, de lo divino que está en ese barrio y no suele ser noticia.
José Moreno Losada.

Madre (abuela) de rompe y rasga: yo confieso

Madre de los que se quedan sin…
En nuestro diario regional han considerado que este artículo es tan explicitamente religioso que no tenía cabida en su secularidad. Pero a mí, que soy cabezón, me parece tan humano como religioso, y si me aprietan es religioso porque es tremendamente humano. La figura de la mujer madre “a la fuerza” y, a la vez, “entregada de corazón”, me parece de tal nivel de lucha y de opción que puede convertirse en enseña de lo que es la maternidad auténtica más allá de lo biológico y de tener un niño en un parto. Lo veo muy cercano a lo que siempre entendimos como “dar a luz”, ¿quién da luz a los que se quedan en la oscuridad y en el desamparo…? es un misterio. Por eso con la venia que me conceden en este blog personal me permito compartir con vosotros, algo que a mí me interpeló y me sigue dando vueltas en mi conciencia y en mis entrañas. Lo publico hoy cuando celebramos el día de la madre, cuando el diario dedica muchas páginas al tema de la maternidad, a las madres con más de cuarenta años, a las que luchan para tener un hijo solas, hasta las paralíticas…yo quiero hacer referencia a las que son madres de los que se quedan “sin madre”. Lo pongo en sus manos…

Yo confieso: Mujer de rompe y rasga.
No estaba en la agenda, pero fui a la celebración del perdón de los niños de una parroquia en un barrio de bastante pobreza y dificultad de la ciudad. Siempre me pregunto si los niños vivirán este acontecimiento como lo viví yo hace más de cincuenta años, todavía lo recuerdo y no para mal. Nos juntamos varios sacerdotes para hacerlo más liviano a la gente y tardar menos, la celebración preparada y cuidada por el sacerdote y los catequistas, volvimos a la siempre parábola del hijo pródigo, del padre que lo perdona todo, a mí me sigue emocionando. Los niños se fueron acercando con transparencia, mirada fija, sonrisa, humildad, unos parlanchines y otros muy escuetos en sus expresiones, siempre un misterio de encuentro y de luz, en sus ojos y sus sentimientos. Hasta ahí normal como siempre, pero al terminar los niños sus confesiones individuales, me llamó la atención bastantes padres y madres que se acercaron también a arrepentirse de su fallos y faltas. Tras escuchar a varias personas salí evangelizado, sintiendo y pensando que la renovación de la Iglesia vendrá por los pobres y los sencillos, igual que fueron sus comienzos. Algunos venían confesando que no eran padres de los niños que acompañaban pero los querían como propios.

La abuela madre
Me llamó la atención una mujer, de presencia sencilla pero cuidada, es la abuela de unos niños, estaba dolida y arrepentida. Su hija muy adolescente había tenido estos hijos, no había llegado a cuajar la relación con el padre de los niños. Ahora cada uno había establecido una nueva relación con nuevos hijos, y ahí estaba ella haciendo de madre, padre y abuela, al mismo tiempo, de estas criaturas por las que sería capaz de dar la vida. Trabaja todos los días y lucha por ellos. Pero se ve sola para su educación, para atender la relación con el colegio, para ir al psicólogo con ellos para que les ayude en sus problemas emocionales que no son pocos…etc. Lloraba por su soledad y por si no sabía hacerlo. A mí, con su sencillez, humildad, lucha, decisión coraje, me dio un repaso vital y una interpelación que todavía está en mi conciencia. Fui sincero con ella, le dije que consideraba que necesitaba más yo su perdón que ella ser perdonada, que admiraba su tarea de seguir adelante, con dolor pero sin condenar a nadie, asumiendo la carga que le sobrepasa pero a la que no está dispuesta a renunciar de ninguna modo, antes tendrían que pasar por su muerte, que hacerle daño a los pequeños…Saltaban sus lagrimas de verdad y de dolor, hablamos de la virgen de la Soledad y su hijo en brazos, yo me guardaba sus palabras para rezarlas y contemplarlas a la luz del evangelio.

Confesor confeso
Confieso que fui a esa celebración como tarea, para ayudar al compañero, y vine bien confesado yo y bien interpelado por la vida de los que se acercaron a pedir el perdón de Dios. Cada adulto me trajo un tesoro de sencillez, de humildad, de amor, de sinceridad que para mí quisiera yo. La Iglesia se recuperará por los pobres y sencillos, por la sabiduría de los que aman a fondo perdido, en medio del dolor, del esfuerzo, del fracaso. Volvía en el coche a mi parroquia diciendo con verdadera contrición: yo confieso ante Dios y antes vosotros hermanos, sobre todo antes estas madres y padres, y ante esa abuela heroica, que he pecado mucho…Madres del mundo

José Moreno Losada

TEMAS

Lidia, su bautismo y la cruz de la bisabuela

Pascua. La alegría del Dios de los niños y la gracia del bautismo celebrado en edad escolar

Lidia, su bautismo y la cruz de la bisabuela

bautismo

Querida Madre, todos los días tengo momentos en que hablo contigo, no puedo ni quiero evitarlo, pero hoy quiero sentarme y escribirte para contarte lo que seguro has vivido gozosa en el cielo, rodeada de todos nuestros seres queridos, especialmente de nuestro padre Gabriel. Quiero contarte el bautismo de Lidia por la que tanto rezaste y le pediste a Dios y a la virgen de los Dolores.

El domingo anterior Lidia, como decía uno de sus compañeros, ya se hizo cristiana. Recibió de un modo consciente y alegre su bautismo, le rodeaban todos los niños que con ella recibirán la primera comunión -renovando sus promesas bautismales-, la familia y después la comunidad parroquial. Durante tres años su madre ha sido la catequista del grupo, acompañada de su amiga María. En lo sencillo y oculto de una parroquia alejada de barrio, se ha ido gestando en su interior la imagen de un Dios bueno que da la vida, de Jesús de Nazaret que nos quiere hasta la muerte y que ha resucitado, y de un Espíritu que nos anima a ser buenos y alegres en medio del mundo. Todo ello sintiendo muy cercana a la virgen María que plásticamente reconocen en las cofradías y en las procesiones en las que participan por tradición familiar. Ella se ha sentido siempre de Dios, el ambiente familiar materno le ha rodeado de esos sentimientos inconfundibles de sentirse criatura e hija de un Dios Padre que nos da la vida cada día porque nos quiere fielmente. Pero ahora daba ese paso que nunca olvidará, llena de una emoción incontenible, de una alegría desbordante y nerviosa.

El símbolo de la cruz, de generación en generación.

abuelos

En el rito bautismal comenzamos con la acogida en la comunidad y la entrega del símbolo cristiano, la cruz. La hicimos con todos los niños, la recibió como señal de sus padres, padrinos, compañeros… y le bendije la que llevaba colgada en su pecho.  Una pequeña cruz, que para mí tenía un significado especial, era de la bisabuela, tuya. ¿Recuerdas?   En tus últimos años habías adquirido una crucifijo muy pequeño, fino, sencillo, bello, para tu cadena tras perder una de la virgen del Carmen que siempre llevaste. Fue de las últimas y únicas compras que hiciste para ti personalmente, un símbolo de tu fe verdadera. Cuando te despediste, quise que fuera para Lidia, era la única bisnieta en ese momento, y con ella habías pasado momentos de paz, serenidad, felicidad, alegría, cariño… ya sin poder moverte, era la niña la que se ponía en tu regazo y cerraba los ojos, abrazada a tu cuerpo ya vencido, expresándote ternura y delicadeza. La dulzura de esa pequeña cruz se abrazaba con la dulzura vivida entre vosotras dos. Para no olvidar nunca, pero además era signo de esa fe transmitida de generación en generación, de ese símbolo sagrado que nos ilumina y nos da fuerzas en todo momento. Tu decías: “Nunca me ha faltado Dios…cuando he estado muy mal, El siempre ha aparecido, nunca me ha dejado…”. Es la fe de los sencillos, la confianza de los pobres, en el Dios de sus vidas: “El Señor es mi pastor, nada me falta”. Tú estabas muy contenta de tu cruz elegida, presumías de ella, pequeña pero bella, y ahora es Lidia quien tiene el orgullo de llevar la cruz de su bisabuela Dolores.

Niña iluminada y alegre

Lidia

Lidia, madre, estaba luminosa, alegre, festiva, profunda, atenta… nos enamoró a todos, nos cautivó con su sencillez y su expresión transparente y viva. Sus lágrimas y sus risas, y sobre todo sus síes afirmativos a toda pregunta acerca de su deseo de bautizarse y de ser de Jesús, quedó claro que quería ser buena para todos y con todos. Yo al bautizarla me sentía divino, mis manos se transformaron en manos de Dios, sentía que el Espíritu revoleteaba en el agua, en la concha, en el crisma, la vestidura blanca elaborada por la abuela Justi, en el cirio encendido por su tío querido Maxi… y que estaba entrando a borbotones en el corazón de la niña, dándole carisma y fuerzas para seguir adelante en la vida. Cantamos y alabamos a Dios y así nos dispusimos para celebrar la misa con todos ellos y con toda la parroquia. Fue ella la que presidió la procesión de todos con las velas encendidas para renovar el bautismo y yo me sentí renacer en la misma agua que había nacido ella a la vida de Dios, todos nos sentimos nuevos en su nueva vida. La comunidad estaba muy alegre… y los cantos finales los gritaban con el baile de los niños y sus aplausos.

Cielo en la tierra, ha resucitado.

Me da madre, que no te quedaste en el cielo, que estuviste con nosotros, porque pediste permiso a Dios, explicándole que para ti ese Domingo, que se bautizaba tu bisnieta Lidia, el cielo estaba en la tierra, en esa parroquia pobre y sencilla de barrio, que busca y vive con el evangelio de Jesús.  Seguro que sabes cómo te recordamos y te seguimos queriendo en todos los acontecimientos… únete a nosotros en el salmo:

bautismo

¡Gracias Padre, tu eres el Dios de los niños!

Hoy, como familia de Lidia que se acerca a Ti,

reconocemos que su vida es un regalo que tú nos has dado.

Te damos gracias por bendecir a nuestra familia,

y darnos la razón y el amor para vivir cada día.

Sabemos que tú la bendices y la cuidas.

¡Gracias Padre, tu eres el Dios de los niños!

Junto a ella, con su corazón de inocencia y de fe,

contemplamos el cielo, obra de tus manos,

la luna y las estrellas que has creado.

Y te damos gracias por toda la naturaleza que nos rodea,

l

a has puesto en nuestras manos para que la cuidemos y la cultivemos.

¡Gracias Padre, tu eres el Dios de los niños!

El

corazón de Lidia es obra de tus manos,

te recreas cada día en su mirada limpia,

en sus gestos de amor agradecido, en sus besos y abrazos.

Haznos como ella para amar sin dobleces

 y entregarnos a los que más nos necesitan.

¡Gracias Padre, tu eres el Dios de los niños!

Te bendecimos por la comunidad,

por todos los que nos acompañan en nuestra celebración,

todo es gracias a ti, sin ti no somos nada.

Te alabamos con la vida de Lidia,

con la gracia de tu evangelio aprendido por ella en las catequesis,

con la Iglesia que la quiere y la cuida.

¡Gracias Padre, tu eres el Dios de los niños!